Muchas personas y civilizaciones han sentido y vivido el conflicto entre la ciencia y la religión. No sabemos desde hace cuanto la humanidad tiene este dilema. La evidencia fue destruida.
Hace 2500 años, en un conjunto de islas dedicadas al comercio llamado Jonia vivieron personas que creían que todo estaba hecho de átomos; que los seres humanos y los demás animales procedían de formas más simples; que las enfermedades no eran causadas por demonios o dioses; que la tierra no era el centro del universo.
Gracias al mercadeo de bienes entre los imperios se enfrentaron en esta zona las ideologías de otros sitios:
Carl Sagan :
"El Marduk babilónico y el Zeus griego eran considerados, cada uno por su parte, señores del cielo y reyes de los dioses. Uno podía llegar a la conclusión de que Marduk y Zeus eran de hecho el mismo dios. Uno podía llegar también a la conclusión, puesto que ambos tenían atributos muy distintos, que uno de los dos había sido inventado por los sacerdotes. Pero si inventaron uno, ¿porqué no los dos? Y así fue como nació la gran idea, la comprensión de que podía haber una manera de conocer el mundo sin la hipótesis de un dios; que podía haber principios, fuerzas, leyes de la naturaleza, que permitieran comprender el mundo sin atribuir la caída de cada gorrión a la intervención directa de Zeus." Carl Sagan, "Cosmos", 1980.
En una isla próxima, llamada Cos, Hipócrates fundó su famosa tradición médica, basada, según sus propias palabras, en los equivalentes de la época de la física y de la química. él mismo escribió: "Los hombres creen que la epilepsia es divina, simplemente porque no la entienden. Pero si llamaran divino a todo lo que no entienden, realmente las cosas divinas no tendrían fin."
También vivió en esa época Anaximandro de Mileto, el cual afirmaba que al nacer estamos tan desvalidos, que si los primeros niños hubiesen quedado abandonados y solos en el mundo, habrían muerto inmediatamente. Luego dedujo que los seres humanos procedían de otros animales cuyos hijos nacen más resistentes, siendo los primeros animales peces con espinas. Más de 2400 años antes que Darwin.
Estos descubrimientos tendrían su influencia sobre Alejandría. La ciudad de Alejandría fue fundada por Alejandro Magno y construida por su antigua guardia personal. Alejandro Magno fue discípulo y amigo de Aristóteles, su ciudad se benefició de la influencia jónica, y llegó a tener la biblioteca más grande de toda la antigüedad.
El núcleo de la biblioteca era su colección de libros. Los organizadores escudriñaron todas las culturas y lenguajes del mundo. Enviaban agentes al exterior para comprar bibliotecas. Inspeccionaban los puertos en busca de libros, los copiaban y devolvían a sus dueños.
En la biblioteca Eratóstenes dedujo que la tierra era esférica y calculó la circunferencia de la tierra con una precisión impresionante: 40.000 kilómetros fueron sus cálculos, y los datos correctos son algunos kilómetros menos para la circunferencia polar y algunos más para la circunferencia ecuatorial.
Además de Eratóstenes, existieron el astrónomo Hiparco, que ordenó el mapa de las constelaciones y estimó el brillo de las estrellas; Euclides, que sistematizó de modo brillante la geometría; Dionisio de Tracia, el hombre que definió las partes del discurso y que hizo en el estudio del lenguaje lo que Euclides hizo en la geometría; Herófilo, el fisiólogo que estableció, de modo seguro, que es el cerebro y no el corazón la sede de la inteligencia; Herón de Alejandría, inventor de cajas de engranajes y de aparatos de vapor, y autor de "Autómata", la primera obra sobre robots; Arquímedes, el mayor genio mecánico hasta Leonardo da Vinci.
Pero solo unas pocas personas de Alejandría conocían lo que estaba ocurriendo dentro de la biblioteca. La gran cantidad de gente que vivía en ella lo ignoraba. Y fueron absorbidos por el misticismo que estaba naciendo en esa época, que duraría cientos de años.
De la antigua biblioteca sólo tenemos una pequeña fracción de sus obras, junto con unos pocos y patéticos fragmentos dispersos. Unos muy tentadores fragmentos. Existió una historia del mundo en tres volúmenes, perdida actualmente, de un sacerdote babilónico llamado Beroso con una duración temporal de más de 432.000 años, cien veces más que la cronología del antiguo testamento, y su contenido podría aclarar la historia de muchas civilizaciones perdidas (por ejemplo, ¿existió realmente la Atlántida que menciona Platón?). Se sabe que en los estantes había una obra del astrónomo Aristarco de Samos quien sostenía que la Tierra es uno de los planetas, que orbita el Sol como ellos, y que las estrellas están a una enorme distancia de nosotros. Cada una de las conclusiones de Aristarco es totalmente correcta, pero tuvimos que esperar casi dos mil años para redescubrirlas. Si multiplicamos por cien mil nuestra sensación de privación por la pérdida de esta obra empezaremos a apreciar la grandeza de los logros de la civilización clásica y la tragedia de su destrucción.
La última científica que trabajó en la biblioteca fue una excepcional mujer, matemática, astrónoma, física y jefe de la escuela de filosofía, llamada Hipatia. La iglesia cristiana despreciaba la ciencia y la cultura, porque las relacionaba con el paganismo. Cirilo el arzobispo de Alejandría la despreciaba por esto y por que era amiga del gobernador romano.
En el año 415, cuando Hipatia salía a trabajar, una turba de fanáticos feligreses seguidores de Cirilo atacó su carruaje, armados de conchas marinas la desollaron arrancando la carne de sus huesos y luego prendieron fuego a la biblioteca, destruyendo con ella siete siglos de investigación y también cientos, tal vez miles de años de historia.
Irónicamente, hasta los descubrimientos de los rollos del mar muerto en el siglo pasado, las únicas copias sobrevivientes de la biblia fueron las traducidas al griego en la biblioteca de Alejandría.
Cirilo fue proclamado santo.
En la edad media el cristianismo dominó completamente casi toda Europa. Continuamente se escuchaban cosas como "herejía", "sacrilegio", y la gente creía tanto en dioses y santos como en brujas y espíritus. Si yo hubiera afirmado que la biblia era simplemente un libro histórico más, alguien a quien no le agrado mucho me hubiera acusado con la "Santa Inquisición". O me hubieran encarcelado si hubiera negado que la tierra era plana, como le ocurrió a Nicolás Copernico.
Habría vivido el resto de mi vida en una celda. Aproximadamente cada seis meses hubiera recibido la visita de un inquisidor, que me habría hecho preguntas tan vagas como: "Así que salias a pasear con tu mascota, ¿qué mirabas cuando lo hacias?", y luego escucharía pacientemente la respuesta durante varias horas, incluso si yo no decía nada, mientras el inquisidor esperaba a que mi conciencia atormentada por el pecado de la herejía me obligara a confesar.
Luego de un par de años, tal vez cinco, diez o 15, decidirían "en nombre de dios" mostrarle a las almas perdidas lo que les ocurriría si llegasen a cometer herejías. Por supuesto escogerían el momento más oportuno, tratando de combatir alguna sublevación o acallando un rumor. Me quemarían en la hoguera. Por poner en duda la santidad de la biblia. Y mis últimos minutos los pasaría tratando de asfixiarme con el humo lo más rápido posible, para perder el conocimiento y evitar sentir el dolor de ser quemado vivo. Y mi familia se avergonzaría de reconocer que alguna vez existí.
La inquisición de la Edad Media dista bastante de la iglesia primitiva cristiana, de hecho, son todo lo contrario. ¿Cómo es que algo que empieza con las mejores intenciones y habla de amor al prójimo puede convertirse en una institución tan abominable?
Hace un par de años estuve conversando con una monja sobre varios asuntos teológicos y religiosos. Cuando llegamos a un aspecto que para mí no tenía suficiente peso y requería una prueba contundente (trataba sobre la virginidad de la supuesta "virgen" María), ella simplemente dijo que era un dogma de fé y que por lo tanto debería aceptarlo como tal. La conversación no progresó mucho después de eso. Entonces empecé a darme cuenta cuál era la causa de tales transformaciones.
En un dogma de fé nadie tiene derecho a opinar sobre el asunto, porque sólo quien escribió el manuscrito original (ya sea uno de los libros de la biblia, o el corán o similar) tenía la inspiración para saber que significaba, y solamente los que pertenecen a una iglesia organizada tienen derecho a decidir cómo se interpretan determinados textos.
Además de la iglesia católica y las viejas divisiones protestantes, en la actualidad están surgiendo innumerables iglesias cristianas. Ellas tratan de imitar a los primeros cristianos, basando toda su doctrina en la biblia e ignorando toda interpretación externa de dicho libro. Su premisa principal es que las grandes iglesias han malinterpretado los principios del cristianismo y lo correcto es comenzar de nuevo, olvidando los pecados de la vieja iglesia. Es en estas nuevas iglesias donde he escuchado palabras como "herejía", con todas sus connotaciones de discriminación y reprobación pública, y estoy convencido que de no tener el control del estado, estas iglesias evolucionarían en inquisiciones tan crueles como la que existió en la edad media.
De esta manera tenemos gente que cree que van a desaparecer y ascender directamente al cielo porque son los elegidos, los que pertenecen a la organización, mientras que los demás se quedarán sufriendo en la tierra porque es el fin de los tiempos. Para mí es muy peculiar la sensación que producen de que todos estarán señalando a los que se quedan en la tierra como si estuvieran pronunciando la palabra "hereje". Esta desaparición ocurrirá en menos de diez años. Es una interpretación particular de uno de los textos. Y no se puede poner en duda porque es un dogma de fé.
El problema de pensar en estos términos es que nos acostumbra a nunca poner en duda nuestras opiniones, o las que aprendimos de los mayores. Aprendemos a sentir lástima por los demás, lástima por aquellos que piensan diferente. No debemos comprender a los demás, sino "evangelizarlos". Dudar se considera una debilidad, una "falta de fé", algo que ningún creyente se puede permitir. Y al "evangelizar" a otros les enseñamos también a no pensar por si mismos, a no dudar de los demás. Como muñecos de papel, todos cortados por la misma tijera, todos iguales.
La solución no está en comenzar de nuevo, sino en solucionar el problema básico, el que es la causa de los demás problemas, y este problema son los dogmas (y los diversos nombres que puedan tener, como "actos de fé").
Pero los dogmas no son exclusividad de las religiones e ideologías espirituales. De hecho, muchos movimientos espirituales no tienen algo parecido a un dogma, así que una religión o una creencia espiritual definitivamente no necesitan dogmas para tener sentido.
Durante la revolución industrial en Europa, que fue una consecuencia directa del renacimiento y el ascenso al poder de la burquesía, aparecieron las primeras ideologías socialistas, destacándose la de Cark Marx, como protesta al abuso al cual sometían a los trabajadores. El gran mérito de Marx es haber formulado las preguntas correctas, y haber puesto en duda muchas de las creencias que se tenían en esa época sobre la propiedad. Dichas preguntas son válidas aún hoy, y son la base del estudio de la economía en diversas escalas. Marx también respondió sus propias preguntas. Y se equivocó en algunas respuestas. El principal error teórico de Marx y de muchos que le siguieron fue creer que las industrias eran algo estático, que una vez creados los ferrocarriles, por ejemplo, seguirían por siglos sin ser reemplazados. Pero estas fuerzas son increíblemente dinámicas, y nuevas industrias reemplazan a las anteriores en cuestión de décadas, como se comprobó a lo largo del siglo XX. (se puede profundizar sobre este tema en los libros de Peter F. Drucker, por ejemplo).
El problema radica en que se sigue estudiando y dogmatizando al marxismo en muchos movimientos, a pesar de lo que ha demostrado la historia. Algunos de estos movimientos son las guerrillas en Colombia. Hace algún tiempo, un amigo mío fue secuestrado durante algo más de un mes. Y me contó que lo único que hacen los guerrilleros (aparte de secuestrar y ejecutar atentados) es comer lentejas y leer a Marx y otros socialistas y comunistas. Y tratar de convencer a los demás (y a sí mismos) de que todo lo que hacen es por el bien del pueblo. Es su dogma, y lo ha sido durante 50 años. Y difícilmente puedo imaginarme algo que le haya hecho más daño al país en estos ultimos 50 años que los movimientos guerrilleros.
El carácter dogmático del marxismo se evidenció pocos años después de su primera publicación. De hecho, el propio Marx tiene grabado en su tumba: "Yo no soy marxista".
La ciencia pura no se escapa de los dogmas. Muchos científicos de la primera mitad del siglo XX se oponían firmemente a las teorías de la mecánica cuántica. Su único motivo es que era diferente a la física con la cual se habían educado y la cual conocían bien. Si la física cuántica no fuera cierta, no podríamos disfrutar de ningún dispositivo electrónico, como los computadores. De hecho, cualquier idea radical, enfrenta una fuerte oposición incluso si ha sido comprobada experimentalmente.
En la actualidad el dogma más controvertido es el de la creación y se enfrenta generalmente a la teoría de la evolución. Se pueden escribir muchos libros sólo sobre éste tema.
En definitiva, parece que cualquier idea que haya sido creada para ayudar a la gente o resolver un problema puede ser una herramienta para hacer daño una vez se vuelve una verdad indiscutible.
En conclusión, el problema que tenemos no es ni la religión ni la ciencia. Son los dogmas.