La
inclusión de barcos en el interior de botellas (BeB) no es más que una
de las variantes del viejo arte del modelismo naval que tantas personas
practican en todo el mundo. Muchas personas lo ven como una curiosidad,
pero no deja de ser un arte, más aún cuando los modelos
que se introducen en las botellas son reproducciones a escala de barcos
reales.
La primera pregunta que nos hacemos es: ¿como alguien ha podido introducir
un barco de esas dimensiones por un cuello tan pequeño?, ¡es imposible!.
No hay fórmulas mágicas ni trucos inexplicables, quizá la respuesta
más acertada sea que lo que ha de entrar en la botella debe pasar previamente
por el cuello de la botella y he aquí el quiz de la cuestión. Nada parecido
a cortar el fondo de la botella; ningún material aguantaría
los 1200º necesarios para refundirlo.
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Si
cada pieza que compone el modelo se crea con determinadas características,
no solo entrará por el cuello, sino que una vez dentro podrá manejarse
como se desee.
De cualquier forma, no hay que olvidar que, la mayoría de las veces,
hay que manipular las piezas -ya en el interior de la botella- con herramientas
especiales de unos 25 cms. de largo construidas a propósito. Lo que,
fuera de la botella, puede ser un pequeño inconveniente o simplemente
se puede realizar con la ayuda de una sola mano, dentro de la botella
puede ser una tarea nada fácil de realizar o quizás imposible.
Como más adelante veremos, podemos ayudarnos de un hilo, de un
alambre, de papel cello, de una aguja, etc..; en definitiva, cualquier
cosa que nos ayude a conseguir nuestro objetivo.
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La
mayoría de los modelistas que practicamos este viejo arte, alguna vez
hemos tenido la tentación de abandonar nuestros modelos en alguna etapa
de su construcción porque nos planteaba problemas irresolubles, pero
al final hemos podido salvarla a base de tesón, paciencia y ... ¿habilidad?,
¿ingenio?