Tiene obra en colecciones particulares de España , Francia, Italia, Alemania, Puerto Rico, EE.UU  y Reino Unido 

          

Sala Néstor del Real Club Náutico de  Gran Canaria.

   Las manifestaciones artísticas en las modalidades plásticas, han estado siempre unidas a lo más íntimo de los pueblos, en el brotar de su intimidad más pura y en su herencia cultural, siendo éste un modo de transmisión de los valiosos patrimonios humanos.

    El Real Club Náutico, donde tuve la suerte de pasar muchas horas, junto a mis amigos, en el antiguo edificio, donde nos forjamos muchos y donde se les dio ocasión de hacer prácticas deportivas y culturales a todos los jóvenes que lo desearon.

     Nuestra isla de Gran Canaria, ha sido cuna y medio de pintores, de todas las escuelas y técnicas, así Néstor, Massieu, Juan Ismael, Oramas, Millares, Arencibia, sería interminable un listado completo, pero lo importante es que el Real Club Náutico de Gran Canaria, en su deseo de contribuir, sigue prestando apoyo a todos los artistas, a los consagrados, a los noveles, a los que ya son firmes valores y a las promesas.

      Es para mi una satisfacción poder opinar sobre la obra de Juan Emilio Checa, un padre de familia, universitario de ciencias, que tiene varias aficiones artísticas, la afición por la pintura tiene pocos años, soy testigo de excepción, ha sido prácticamente un autodidacta, que acepta los comentarios de sus amigos así como la conducción firme y agradable de Galán Costa, ha sido un estudioso de las técnicas, de los medios y de cuantos secretos tiene el arte de pintar.

       Desde sus primeros pasos hasta hoy, la evolución que se percibe es prometedora, tiene especial habilidad para componer su obra, y le da un tono luminoso en el que capta la realidad del sol de nuestros campos de nuestras costas, con una armonía cromática perfectamente acabada.

       La sobriedad y tenacidad de su trabajo le ha permitido no ser colonizado por espacios culturales que no procedan de una estructura equilibrada y está más allá de los modernos procesos revolucionarios artísticos, los planteamientos actuales, de la tardomodernidad, en ocasiones han conducido a experiencias anomicas, sin embargo, con Juan Emilio Checa está garantizado el futuro, no habrá nostalgia del pasado, no habrá sombras en el porvenir, la calidad icónica que penetra por los sentidos al observar sus obras, nos conduce a unos espacios de expresión realmente vigorosos.

Dr. D. Agustín Melián García ........Presentación  1ª Exposición Individual (1997)

 

       La luz, el color, los matices, se vuelven arte en los pinceles de Juan Emilio Checa, pintor autodidacta que sin embargo se ha visto influenciado por grandes maestros de nuestra tierra, el paisaje de nuestros campos, el agua, el mar, nuestras flores, todo nuestro entorno ha sido atrapado con gran acierto, por la magnifica técnica de este artista de carácter sencillo  y afable imprimiendo a sus obras, geniales matices de colorido y luz, sin tener que repetir nunca un cuadro.

       Checa trata con suma limpieza sus paisajes, los que contempla con todo lujo de detalles, consiguiendo un total realismo con un toque de romanticismo mezclado con toques de fantasía.

       Sus obras, son en ocasiones lugares conocidos, familiares para el autor, pero que atrapa en su imaginación y sin dudarlo los transporta al espacio del lienzo, donde consigue que el espectador sienta al mirarlos la emoción y pasión que el puso al pintarlos

Radio Televisión Insular  (Agenda cultural 14/04/2000)


Una critica en la WEB

    Querido amigo:

    He estado intentado analizar tu obra pictórica por espacio de, más o menos, una hora. En primer lugar quiero agradecerte el placer que supuso estudiar todos  y cada uno de tus cuadros, y recrearme en algunos en particular.

    Es evidente que manejas bien la composición y las técnicas. 
    En principio creí que evolucionabas desde el realismo hacia el Impresionismo, pero observo que, por ejemplo en los bodegones te aproximas al Hiperrealismo, más difícil de lo que la gente piensa, ya que se puede caer fácilmente en el "cromo".
    No es tu caso, creo que es un camino que estás madurando y muy deprisa porque las composiciones adquieren cada vez mayor nitidez en la estructura y los colores.
    En los Desnudos tengo la impresión que estás  sobre la búsqueda de algo que aún no se ha plasmado por completo; en el 97 parece observarse ,entre otras, la influencia de los clásicos y de Modigliani, pero, insisto con una búsqueda personal perceptible en el tratamiento de las formas y las más o menos acentuadas distorsiones.      Destacaría en el del 98 la extraordinaria calidad de las transparencias en la tela blanca que cubre el lecho, y ésto me lleva a la parte de tu obra que, al menos en Internet ,refleja mejor la sensibilidad que aflora en ella, me refiero a LOS PAISAJES,donde combinas los tonos cálidos con otros que iban a ser fríos y se vuelven acariciadores al mezclarles acertadas combinaciones, se ve muy bien, por ejemplo en "Árboles 98", donde ese pequeño toque de manchas lilas junto a sus complementarios termina de redondear la armonía que late en todo el cuadro.

    "Colorines" resulta especialmente atractivo, aunque no se aprecie bién el juego de luz y sombra, cosa que queda bien patente en Parra 97 y 2000. 
       A medida que nos acercamos al día de hoy vas abriéndote a un mayor atrevimiento en el juego de los colores, como en Ingenio 2001, donde utilizas una gama cromática osada pero   muy bien armonizada justamente por contrastada. 
        Podría hablar de Santa Brigida", que resulta un cuadro impactante, pero prefiero generalizar ahora diciendo que tus paisaje transmiten la calidez de los colores que, sin duda tú ves ahí, pero que has pasado por el filtro de tu personalidad en la cual se perfila un exquisita sensibilidad, sin la cual nunca podrías hacer que los demás "sintiéramos "la captación de la luz, de la atmósfera ,tal como tú la sentiste en un determinado instante. Sin cerrarse a nuevas experiencias , creo que posees todas las cualidades para ser un excelente paisajista, que como tú muy bien sabes tiene mucho más que ver con todo lo que acabo de decir de tí, además de la imprescindible técnica, que con la fría e inexpresiva perfección formal. 

    Muchas gracias por haberme deleitado con tu obra

 

        Blanca Caamaño   7/3/2001