Foraminíferos

Son organismos marinos, unicelulares y que viven en el fondo del mar. Tienen pequeños caparazones que son diferentes para cada especie y facilita su identificación bajo microscopio. Los caparazones pueden estar formadas por materia orgánica en su totalidad, mezclada con granos de arena, o compuestas por una capa interna fina de materia orgánica y una capa externa gruesa de naturaleza calcárea. Aunque algunos caparazones son macizos, los más comunes son calcáreos y porosos. Las cubiertas, varían desde simples tubos a un grupo de estructuras espirales, aunque el diámetro medio de estas estructuras se acerca a los 0,05 cm, se pueden alcanzar diámetros de hasta 8 cm en algunos casos.
Se han catalogado más de 30.000 especies de foraminíferos, tanto vivos como extintos. Las especies vivas se encuentran en el fondo de mares poco profundos o flotando como parte del plancton en las zonas altas de los océanos.
Cuando las especies planctónicas mueren, sus caparazones caen al fondo, formando unos depósitos gruesos conocidos como lodos de Globigerina, debido a la abundancia en ellos de ejemplares de la familia de los Globigerínedos (Globigerinidae). En eras geológicas anteriores se formaron rocas calizas por compresión de lodos similares de foraminíferos. La presencia de determinadas especies en una roca sedimentaria refleja fielmente el ambiente marino del que proceden.
Los foraminíferos que flotan como plancton, son especialmente útiles para datar las rocas debido a que las corrientes oceánicas los dispersan rápidamente por todos los oceános. Los cambios evolutivos son registrados en todo el mundo cuando los Foraminíferos mueren y sus caparazones van al fondo del océano
Las pirámides de Egipto se construyeron con piedras calizas de foraminíferos y granito.