La isla de calor es una situación urbana, de acumulación de calor
por la inmensa mole de edificios los cuales están construidos con materiales
que atraen el calor y las situaciones atmosféricas que se dan en momentos de
estabilidad por la acción de un anticiclón
térmico. Se presenta en las grandes ciudades
y consiste en la dificultad de la disipación del calor durante las horas
nocturnas, cuando
las áreas no urbanas, se enfrían notablemente por la falta de acumulación de
calor. El centro urbano, donde los edificios y el asfalto
desprenden por la noche el calor acumulado durante el día, provoca vientos
locales desde el exterior hacia el interior. Comúnmente se da el fenómeno
de elevación de la temperatura
en zonas urbanas densamente construidas causado por una combinación de factores
como la edificación, la falta de espacios verdes, los gases
contaminantes o la generación de calor. Se ha observado que el fenómeno de
la isla de calor aumenta con el tamaño de la ciudad y que es directamente
proporcional al tamaño de la mancha urbana. La actividad
industrial y doméstica genera un aporte de calor al medio. En
particular los sistemas de refrigeración
en la ciudad forman parte de un círculo vicioso, ya que generan calor extra y
su uso se incrementa con la temperatura.
Algunos autores explican la isla de calor como un efecto
invernadero local. Los materiales que forman la ciudad absorben la radiación
solar de onda
corta y la emiten posteriormente con una longitud
de onda más larga, frecuencia que resulta retenida por partículas en
suspensión y gases de combustión. La cápsula de
gases solo puede ser rota cuando los vientos
son superiores a 20 km/h,
si en la superficie hay demasiados edificios de mucha altura el aire será
obstruido y la cápsula no se romperá, Las ciudades localizadas en un valle
rodeado de montañas
de más de 500 m son más
propensas a una isla de calor, La isla de calor
puede llegar a disminuir el período frío del invierno
y extender el de verano,
adelantando la primavera
y retrasando el otoño.
Su efecto sobre la temperatura urbana puede reducir el uso de la calefacción
en invierno, pero aumenta la demanda de refrigeración
en verano. El mayor uso de la refrigeración incrementa la demanda
energética, con sus consecuentes perjuicios ambientales y económicos.
A nivel ambiental, la mayor temperatura también contribuye a las reacciones de
los gases de combustión presentes en la atmósfera. En algunos casos no sólo
resulta afectada la temperatura de la ciudad sino también de sus alrededores,
alterando el clima
regional. Con la urbanización,
muchas estaciones
meteorológicas, han quedado dentro de las islas de calor. La deriva
en los datos artificializados (ya que no registran la climatología
regional, sino la forzada por el régimen de la isla de calor), puede ser
eliminada matemáticamente, con fórmulas de ajuste Fuente:WikipediaCAUSAS
Las zonas edificadas ofrecen más superficie para la absorción de calor, el cual irradian
lentamente durante la noche. Otro efecto de los edificios altos son las múltiples
reflexiones horizontales de la radiación
recibida, que aumentan la probabilidad de que esta energía
permanezca en el suelo en lo que se conoce como efecto cañón.CONSECUENCIAS
Consecuencias en Estaciones Meteorológicas urbanas