Cada año se acumulan billones de toneladas de sedimento en las cuencas de lagos y océanos. Los científicos perforan y extraen testigos de sedimentos del suelo de las cuencas. Los sedimentos lacustres y oceánicos incluyen fósiles pequeñísimos y materias químicas que son usados para interpretar el clima pasado.
¿Cómo se utilizan para reconstruir el clima?
Las conchas de los fósiles se crean con el agua del mar, por eso se quede saber el clima del pasado en los fósiles hay carbonato sódico y hisopos oxígeno 16 y 18 como el 18 es más pesado es más difícil que se evapore por eso cuanta más concentración de isótopos oxígeno 18 haya en el agua quiere decir que más calor ha hecho en el pasado.
Los isótopos estables del oxígeno O16 y O18, como se mencionó anteriormente son herramientas útiles para interpretar el clima pasado.
La proporción de estos dos isótopos en el agua dulce y, en el carbonato de calcio de las conchas de animales marinos es muy distinta, y depende directamente de la temperatura del agua.
Niggli, demostró que en el agua dulce, la proporción O16 - O18 es constante e igual a 0.002, mientras que la variación de esta proporción en los carbonatos marinos, es del orden de 0.16% por cada 10oC de temperatura.
En los mares cálidos, las conchas de los moluscos tienen mayor proporción de argonito que en los mares fríos, en cambio, el aumento de salinidad produce el efecto contrario. En consecuencia la proporción aragonito-calcita en las conchas de los moluscos, resulta ser directamente proporcional a la temperatura e inversamente proporcional a la salinidad, lo cual proporciona un importante indicador paleoclimático.
Sin embargo, como en el agua de mar la salinidad aumenta con la temperatura, ambos efectos se contrarrestaron en cierto grado, y es conveniente contrastar los resultados obtenidos por este método, con la temperatura calculada por la dosificación de isótopos de oxígeno.
La cantidad de magnesio es las conchas marinas, disminuye al aumentar la temperatura, mientras que la cantidad de estroncio sustituido aumenta.
También influyen las variaciones de concentración del magnesio y del estroncio en el agua de mar, que depende de la salinidad. La proporción de estroncio aumenta con la concentración de estos iones en el agua; en cambio para el magnesio parece que no existe relación apreciable.
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