RETROALIMENTACIÓN CLIMÁTICA

La retroalimentación climática es un proceso atmosférico, oceánico, u otro tipo, que es activado por cambios climáticos directos inducidos por cambios en las fuerzas radiactivas.

Un mecanismo de interacción entre procesos del sistema climático se llama retroalimentación climática, cuando el resultado de un proceso inicial desencadena cambios en un segundo proceso que, a su vez, influye en el proceso inicial. Un efecto de retroalimentación positiva intensifica el proceso original, y uno negativo lo atenúa.

Muchos de los cambios climáticos importantes se dan por pequeños desencadenantes ya sean forzamientos sistemáticos o sucesos imprevistos. Dichos desencadenantes pueden formar un mecanismo que se refuerza a sí mismo (retroalimentación positiva o "feedback positivo") amplificando el efecto. Asimismo, la Tierra puede responder con mecanismos moderadores (retroalimentación negativa o "feedback negativo") o con los dos fenómenos a la vez. Del balance de todos los efectos saldrá algún tipo de cambio más o menos brusco pero siempre impredecible a largo plazo, ya que el sistema climático es un sistema caótico y complejo.

Conclusión

El sistema climático está en un balance dinámico. Por ello está continuamente ajustándose a perturbaciones forzadas, y como resultado, el clima se ve alterado. Un cambio en cualquier parte del sistema climático, iniciado por mecanismos forzados internos o externos, tendrán una consecuencia mucho más amplia, A medida que el efecto se propaga en cascada, a través de los componentes asociados en el sistema climático, se amplifica. Esto es conocido como retroalimentación. A medida que un efecto es transferido, desde un componente del sistema a otro, se verá modificado en carácter o en escala. En algunos casos el efecto inicial puede ser amplificado (retroalimentación positiva), mientras que en otros, puede verse reducido (retroalimentación negativa) o factor moderador.

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