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c a r t a a
M e r c e d e s
(versió cat)
Hola,
escribo esto a raíz de la emisión (el 18 de octubre de 2005) del
“Diario de ...” (en tele 5) sobre el “top manta”, con la
participación de David Bustamante. No puedo negar que la
digestión del programa ha sido estimulante, ya que ha motivado
este texto en forma de réplica. No rebatiré la “visión
Bustamante“ de que “la piratería musical beneficia a la mafia y
el terrorismo” (no tengo argumentos, y sospecho que Bustamante
tampoco), en cambio, aportaré mi punto de vista al respecto,
centrándome en aspectos raramente abordados cuando se habla de
la piratería musical.
Empiezo exponiendo un razonamiento económico sobre el negocio
del disco (musical), tomando como ejemplo el “Caricias al alma”
de Bustamante. A tal efecto, visité (el 20 de octubre de 2005)
la tienda internet de la fnac (www.fnac.es),
y he comprobé que:
- El “Caricias al alma” de Bustamante cuesta 14,50€, iva
incluido (Fnac 1).
- Un paquete de 50 CDR (CD’s técnicamente idénticos a los
ejemplares legales del “Caricias al alma”) cuesta 25,97€, iva
incluido (Fnac 2).
Por lo tanto, 1 CD virgen vale 0,56€ (26,97/50).
Conclusión. La materia prima de la industria musical (un CD
virgen que a mi me cuesta 0,56€ -aunque estoy seguro que a las
discográficas les sale más barato-) adquiere una plusvalía del
2.594% (0,56 * 2594 / 100 = 14,50) al grabarle las canciones de
Bustamante, y venderlo en la tienda internet de la fnac por
14,50€.
Pensemos ahora en el “carrefour” (como ejemplo de comercio
tradicional), en vez de en la tienda internet de la fnac
(comercio electrónico). Digo yo que la logística de distribución
del CD de Bustamante y de un CD virgen ha de ser la misma.
Quiero decir que en ambos casos se precisa de empaquetamiento,
almacenaje, transporte y operarios, hasta llegar a las mismas
estanterías del “carrefour”. O sea, que con igual logística de
distribución, el CD virgen vale (aproximadamente) 0,56 € y el de Bustamente vale (aproximadamente) 14, 50€. Por lo tanto, hay que
concluir que el coste de distribución en la venta de CD’s es
prácticamente irrelevante. Lo que demuestra que la plusvalía del
2.594% no la genera el coste de la materia prima, ni los costos
del canal de distribución hasta el punto de venta; la plusvalía
del 2.594% la generan las mismas discográficas.
Bien, pues yo digo que una plusvalía del 2.594% es escandalosa y
obscena en cualquier actividad económica, y propia de los
negocios fraudulentos de les mafias. ¿Será este el motivo por el
cual el top manta se ha acercado al negocio de las discográficas?
¿Será que el top manta quiere también una plusvalía del 2.594%?
¿Será que la plusvalía del negocio de la droga es menor que la
del top manta?
Aprovecho para recordar que la SGAE percibe un canon por cada
venta de CD virgen de 80 minutos (tanto si se utiliza pera
grabar música, como si no) de 0,17€ (El
País 1), que se incorpora en el PVP. Por lo tanto, el CD
virgen que a mi me cuesta 0,56€ incluye el canon de 0,17€ que
recauda la SGAE (no sé si este llega a los intérpretes y
autores), aunque que yo lo utilice para grabar fotos personales.
Con todo esto NO estoy diciendo que los autores e intérpretes no
deban cobrar por su trabajo; lo que pretendo explicar es que el
modelo de negocio de las discográficas es insostenible. Es mas,
digo que los autores e intérpretes deberían cobrar un buen % de
les ventas de sus obras.
Alguien podría pensar que los autores e intérpretes perciben una
buena parte de la plusvalía del 2.594%. Pues NO. Según el diario
“El País” (El
País 2), los autores reciben 0,9€ (un 10% de 9€), y los
intérpretes entre 0,72€ (un 8% de 9€) y 1,08€ (un 12% de 9€) por
cada venta de CD. Estas son las ganancias de la Maria Jiménez,
siempre según “El País”. Es posible que Bustamante tenga un
trato similar (no lo sé).
Pero luego tenemos a Kiko Veneno. Kiko es un músico integral; es
compositor, intérprete, instrumentista, productor y grabador (en
su propio estudio doméstico) de tota su música. Kiko es un
artista reconocido por la crítica musical desde hace décadas, y
autor de “Veneno”; disco español de pop/rock más importante del
siglo XX, según la revista “RockdeLux” (www.rockdelux.com).
Con estas credenciales, alguien podría pensar que Kiko tenía (digo
tenía porque en el 2001 se liberó de su discográfica) un trato
económico comparable al de Maria Jiménez (i quizá al de
Bustamante). Pues NO. Lo demuestra la liquidación (Kiko
1) que el propio Kiko colgó (tiempo atrás) en su web (www.kikoveneno.net).
Kiko vendió 340 unidades de su LP “Veneno”, al precio de venda
de 750 pesetas, en el período comprendido entre 1 de enero de
1993 y el 30 de junio de 1993. Liquidándole 3.447 pesetas en
concepto de “royalties”. Esta cantidad (3.447) equivale a un
1,35% de sus 340 LP’s vendidos a 750 pesetas (750 * 340 * 1,35 /
100 = 3.447). Estos números NO concuerdan con los que cita “El
País” en el caso de Maria Jiménez. Admito que les magnitudes no
son del todo comparables (no es lo mismo el año 1992 que el
2002), pero, es público y notorio que Kiko tiene una postura
crítica con el negocio discográfico, y que la comparte con otros
“ilustres rebeldes”, como Alaska, o Björk (El
País 3).
Independientemente de las visiones críticas a les discográficas
(y tolerantes con la distribución libre de música –o piratería
musical si se quiere-) de los ilustres músicos, querría dar un
último punto de vista personal, en forma de metáfora. Aquí va.
Pensemos en el negocio del correo postal. El correo postal ha
cambiado desde la aparición del correo electrónico. Supongo que
el trabajo de los carteros y de Correos se ha visto fuertemente
afectado por la transmisión electrónica de información. Pero,
creo que el sector del correo postal se ha reconvertido (como
tantos otros antes) a los cambios y a los tiempos. Sería
francamente estúpido oponerse a un avance como el correo
electrónico.
Pensemos en la vida cotidiana de hace un siglo (o menos). Los
hogares y los municipios de entonces estaban desprovistos de
conducciones de agua potable, electricidad o calefacción. La
extensión de estos avances técnicos extinguió de raíz antiguos
empleos y negocios (aguadores, carboneros, etc.), pero creó
nuevas oportunidades.
Con todo esto quiero demostrar que el negocio las discográficas
es obsoleto, y debe reconvertirse a les posibilidades digitales.
Los consumidores actuales tienen correo electrónico (y cada vez
utilizan menos el correo postal), y tienen un nuevo tipo de
conducciones (ADSL, cable, etc.) que les permiten el libre
intercambio de información digital (y cada vez utilizan menos
los caros CD’s).
Creo que el problema de fondo es que las discográficas quieren
perpetuar un modelo de negocio insostenible. Su materia prima
(los CD’s) están en extinción, su rol de estudio musical també
está en extinción (muchos músicos graban en sus estudios
domésticos o independientes), su canal de distribución
tradicional también está en extinción (amenazado por las
facilidades de internet en la transmisión de información
digital). Pero, sobre todo, los beneficios de su negocio son
abusivos y anormales.
El fenómeno top manta no es un problema, es un síntoma . Si el
top manta desaparece, no desaparecerán las contradicciones de un
modelo imposible, y la difusión libre de información electrónica
continuará.
Acabo pensando que este esfuerzo de redacción servirá para
generar dudas sobre el “Diario de ...” sobre el "top manta". ¿Servirá?
Atentamente,
@
PD. También adjunto dos artículos de Manuel Castells en el
diario “La Vanguardia”: “Música, internet y propiedad” (La
Vanguardia 2) y “Música Libre” (La
Vanguardia 1). |