|
.: Venezuela :: 13 de agosto - 31 de agosto de 2005 :. |
|
|
INTRO. Nuestro relato anterior arrancaba de la necesidad de documentar gráficamente nuestro viaje por Vietnam; debido a que nuestra cámara fotográfica se averió/reveló y casi no salieron fotos, buscamos fotos en internet y añadimos nuestro relato (sorprende comprobar que otros han visto las mismas excentricidades). Ahora, durante nuestro viaje a Venezuela estrenamos una cámara digital (que ha funcionado perfectamente). Por lo tanto, ya no tenemos la excusa/coartada gráfica para seguir relatando, pero es evidente que ha perdurado la necesidad de hacerlo, lo cual evidencia un posible exceso de vanidad, pero también, una posible ausencia de pereza.
Continuamos poniendo todo en función de nuestro gusto, de nuestras manías (obsesiones) y de nuestra memoria (todo está escrito en base a recuerdos borrosos y no a base de notas precisas). Sospechamos que el resultado seguirá siendo disperso.
Una novedad respecto al relato anterior es el idioma. Hemos decido escribirlo en español (en vez de en catalán) por diversos motivos, entre los cuales destacamos la consideración a algunos amigos/as hechos durante el viaje y otros previos. Notamos que querríamos alargarnos en esta justificación. Este es un “tic” típicamente catalán; algunas veces hay que justificar (incluso defender) que se es catalán (o tan catalán como …), o que se utiliza el español o el catalán por …, en este caso, por lo dicho, y porque estos catalanes (y los demás también) saben hablar en el mismo idioma que los Venezolanos (y otros pueblos Americanos) y se han comunicado mediante él.
Ilustramos esta introducción con una muestra gráfica de las tensiones y fricciones entre el catalán y el castellano, que sabemos que sorprende tanto a los amigos venezolanos (y americanos).
El toro representaría la españolidad, y la explicación a este fenómeno es la siguiente. Todo arranca del vino. La firma de licores Osborne (de Jerez de la Frontera) decidió, en 1956, utilizar la imagen del toro como seña de identidad de su brandy (por imperativo legal no podemos llamar coñac al brandy, ni champán al cava) Veterano (bastante discreto, por cierto). La firma Osborne (www.osborne.es) instaló vallas publicitarias con la forma de su toro (a tamaño descomunal) por las carreteras españolas (incluidas las catalanas).
Esta función publicitaria del toro Osborne ha perdurado hasta la actualidad, y ha sido “inspiración” para diversos propósitos estéticos, entre los cuales señalamos la película “Jamón, Jamón” de Bigas Luna, en la cual ironizó y se recreó sobre diversos tópicos hispanos, como el de la valla del toro Osborne.
Pero, el símbolo del toro ha llegado a rebasar su función publicitaria o estética, y ha adoptado connotaciones patrióticas españolas. Curiosamente, es posible que mucha de la gente que deposita en el símbolo del toro su “patriotismo”, jamás halla probado el Veterano. Mucho más improbable es que los adoradores del toro sepan que la firma Osborne tiene sus orígenes en el Reino Unido. Para ilustrar esta última paradoja, trascribimos tres párrafos publicados por el periódico “El mundo”, en su suplemento “mundovino”, el 9 de marzo de 2005.
La expulsión de los moros y los judíos en 1492 dejó un vacío en el comercio vinícola, que se llenó cuando la persecución religiosa llevó a muchos católicos ingleses y holandeses a trasladarse a la zona.
Aquello marcó la base del comercio con el norte de Europa, como demuestran los nombres de algunas grandes bodegas como Harveys, Osborne, Sandeman y González Byass. Además, las barricas de jerez enviadas a Inglaterra se utilizaban para destilar whisky escocés.
Shakespeare era un conocido amante del jerez, que en aquella época, en inglés, se denominaba 'sack'. En uno de sus parlamentos, Falstaff canta las virtudes del 'sherris': "Si tuviera mil hijos, el primer principio humano que les enseñaría sería […] que se hicieran adictos al sack".
Volviendo a las fricciones lingüísticas, la reacción “catalana” a las connotaciones españolistas del toro (de los Osborne de origen británico) ha sido el fomento del burro autóctono (que se llama Guarà, y que a raíz de su éxito mediático esta superando el peligro de extinción) como símbolo de catalanidad. La figura recortada del burro compite con la del toro en carteles, vehículos, ropa, banderas, páginas web, etc.
Esta pugna entre símbolos (animales en este caso) no es nueva, de alguna forma, continúa la tradición de rivalidad simbólica extradeportiva (y muchas veces antideportiva) entre los equipos de fútbol del Barça (“catalanidad”) y el Real Madrid (“españolidad”).
Nos hemos extendido (y derivado) un poco, porque sabemos que este fenómeno (lingüístico, social, político, deportivo, etc.) interesa y sorprende mucho a los amigos/as americanos/as (y a nosotros también). |
Acción ...
... reacción ...
... acción ...
... reacción (trucada) ...
... acción ...
... reacción ...
... acción ...
... reacción (o viceversa).
Bertín, un Osborne de pura cepa (Británica).
Jamón, Jamón. |
|
Parejas “adosadas” se “bañan” y “toman” (mucho) en Francisquí. Durante la noche (a partir de las 17 horas), la playa de Francisquí es hábitat natural de los gaviotos (gaviotas en venezolano –nos maravilla de la diversidad de la lengua que denomina gaviotos a las gaviotas o panquecas a los panqueques-) que devoran a los cangrejos (color arena), que tienen por costumbre desenterrarse cuando empieza a ponerse el sol. Si usted está tendido sobre su toalla y nota un movimiento sospecho debajo ella, debe entender que es hora de marcharse y liberar la playa para uso de la fauna autóctona.
Durante día (realmente de las 10 a las 17 horas) la playa de Francisquí se coloniza por dos especies de parejas humanas: las “adosadas tomadoras” (venezolanas) y las “no adosadas no tomadoras” (no venezolanas con predominio de italianas). La playa se pone “full” (llena en venezolano) de parejas, que comparten el hábitat con los pelícanos y las Cutúas (que no paran de pescar durante las horas de sol).
La especie “pareja adosada tomadora” es la que llamó nuestra atención en Francisquí (con posterioridad nos hemos dado cuenta de que nosotros pertenecíamos a la especie “no adosada no tomadora” y que también éramos dignos de estudio). Vimos parejas “adosadas tomadoras” también en Choroní/Puerto Colombia, pero justamente en Francisquí (una de las islas de los Roques), evolucionaron en un entorno idílico, que quizá propició un comportamiento extremo, la cual cosa facilitó su estudio.
Llegaron a la playa en un bote alquilado (como todo el mundo) al que se le indica la hora de retorno al Gran Roque (donde están las posadas). Pero rápidamente se evidenciaron algunas diferencias entre las “parejas adosadas tomadoras” y las“no adosadas no tomadoras”.
Las parejas “no adosadas no tomadoras” alquilan su quipo estándar en la cabañita “Oscar Shop Tours” (justo al lado del aeropuerto/embarcadero), consistente en dos pequeñas sillas de plástico, un parasol y el equipo de “snorkel” (opcional).
Las parejas “no adosadas no tomadoras”, una vez instaladas (la colocación del parasol y las sillitas corre a cargo del barquero y se incluyen en el precio de todo el alquiler/transporte), suelen despojarse de sus prendas prebaño (normalmente creaciones de diseñadores europeos) consistente en franela (camiseta en venezolano), pantalón corto o pareo y lentes (gafas en venezolano) de sol (también de cualquier diseñador europeo y nunca de valor inferior a 100€). En este punto, la mayoría de parejas “no adosadas no tomadoras” lucen una silueta esbelta (menos en mi caso); un bikini sofisticado de valor incalculable (muchas veces a conjunto de la ropa prebaño), en el caso de las hembras; un bañador exageradamente largo, en caso de los varones (pero siempre sofisticado); y un moreno ya consolidado en ambos casos (no en el nuestro), que no evita una concienzuda impregnación de “bloqueador” (protector en venezolano) solar “whater prof” de alta graduación.
Obviamente, toda esta logística de las parejas “no adosadas no tomadoras” obedece al objetivo de abandonarse a los baños de sol (ponerse más moreno/a), que se interrumpe ocasionalmente para bañarse en el mar, amortizar el equipo de “snorkel” o practicar el ridículo juego de “las palitas y la pelotita”.
Las parejas “adosadas tomadoras” visten una ropa prebaño más cercana al “look sport wear” (Adidas o Nike, o …) que a las creaciones de los diseñadores europeos. En nuestra modesta opinión la balanza estética se inclina del lado de las parejas “no adosadas no tomadoras” en cuanto a la ropa prebaño. En cambio, en la estética puramente baño se imponen las parejas “adosadas tomadoras”. Las prendas de baño de las parejas “adosadas tomadoras” son minúsculas, y potencian sus contundentes formas corporales tanto en el caso de las hembras como en de los varones. Especialmente remarcables son las redondeces en la zona pectoral de las hembras, que pese a su volumen, vencen los efectos de la gravedad sin ninguna dificultad aparente. En el caso de los varones sorprende la extrema elasticidad de su minúsculo bañador (tipo “slip”), y su enorme resistencia a las tensiones que han de desatarse entre tan reducida superficie y el considerable volumen que oculta.
Las parejas “adosadas tomadoras” se equipan solo de una enorme “cava” (nevera en venezolano) llena de hielo y licores (whisky, ron, ponche de coco, etc.). El equipo se sillas y parasol lo alquilan directamente en el restaurante de la playa de Francisquí, por lo que se benefician de una mayor calidad y confort (son de madera y más grandes). No utilizan equipo de “snorkel” (se verá a continuación que sus objetivos son incompatibles con la práctica de buceo amateur y otros deportes).
Las parejas “adosadas tomadoras” disponen de un objeto esencial en la práctica de su actividad. Aunque desconocido hasta entonces para nosotros, seria catalogable en el ámbito del menaje del hogar. Desconocemos el nombre del objeto pero podemos describirlo como un “vaso termo”. Como verán, hemos localizado una versión en plástico, pero las parejas “adosadas tomadoras” que estudiamos utilizaban otros (uno por pareja) de metal, que se nos antojan mucho más eficientes en su función de refrigeración.
Los “vasos termo” se llenan “a full” del hielo de la “cava”, se rocían abundantemente con el licor deseado (enfriado en la misma “cava”) y se tapan (no puedo confirmar este extremo, pero sospecho que la tapa debe de tener alguna pequeña abertura que permita sorber el contenido). La función de provisión o intendencia recae en un único individuo/a de forma rotatoria (sin distinción alguna de género). Ya con los “vasos termo” perfectamente proveídos, el individuo/a encargado de la intendencia se dirige al mar, a la zona de “adosamiento y tomación”. La zona de “adosamiento y tomación” está a una distancia prudencial de la orilla, y nunca llega a cubrir a ninguno de los miembros de las parejas. El individuo/a encargado de la intendencia reparte los dos “vasos termo” a cada espécimen varón, y acto seguido, las hembras inician la maniobra de adosamiento. El resultado de la maniobra de adosamiento es un entrelazamiento corporal perfecto de la hembra con el varón. Sin embargo, el mérito de la maniobra recae absolutamente en la hembra, que se “anuda” al varón mediante sus extremidades superiores (a la altura del cuello) e inferiores (a la altura de la cintura). En el varón, de pié y sosteniendo del “vaso termo”, recae la responsabilidad de mantener a flote la “estructura adosada”. Una vez adosada la pareja, se procede a tomar (beber licor en venezolano) sorbitos del “vaso termo” alternativamente entre los miembros de la pareja, e incluso, a intercambiar el “vaso termo” entre las parejas (en el caso que el licor sea diferente, supongo). En ningún caso se deshizo la estructura adosada, salvo para volver a proveer de los “vasos termo”, o ir a comer, en este último caso, se hizo una recarga especial del “vaso termo” para disponer de la máxima autonomía posible en el restaurante.
Las estructuras de las parejas “adosadas tomadoras” son sorprendentemente estables y pueden permanecer erguidas (iba a decir montadas, pero evito cargar más la escena de “tensión sexual”) durante horas, mientras charlan amistosamente todos sus integrantes (iba a decir miembros, pero insisto en que no quiero propiciar malentendidos sexuales).
Al final de la tarde, la labor de intendencia fue drásticamente alterada en perjuicio de las hembras (que haciendo de la necesidad virtud, aprovechaban el desplazamiento al parasol para retocarse el maquillaje), rompiendo el perfecto equilibrio mantenido hasta entonces en las citadas tareas de intendencia. Cabe preguntarse por el motivo de semejante cambio de conducta. No parece que dicho cambio obedezca a un ataque de machismo (ya que con anterioridad los varones desempeñaron perfectamente las tareas de intendencia), más bien, parece atender a causas físicas sobrevenidas en los varones, e inherentes a la propia práctica del “adosamiento y del tomado” (no sé si me explico). |
Gavioto (depredador de cangrejos) de Los Roques.
Cangrejo (presa de gaviotos) de Los Roques.
Típica instalación (alquilada en Oscar Shop Tours) de pareja NO adosada NO tomadora en la playa de Francisquí (reparen en las minúsculas sillas y la ridícula sombra que da el parasol).
Los italianos Roberto y Marco, sentados en las minisillas (que algunos turistas no dudaban en instalar en el mar), y consiguiendo el punto de tueste óptimo.
NO tomador NO adosado estándar (italiano), en un Palafito (en venezolano vivienda rudimentaria construida sobre el agua).
NO tomadora NO adosada estándar (italiana) en pose tipo "estuve en el paraíso sola".
La arena blanca de las playas de los roques no es de origen mineral, si no orgánica (polvo de caracolas y coral), lo cual explica su color blanco y que no queme (aunque le dé de lleno el sol).
Pareja (des)adosada tomadora estándar (venezolana) posando con su "vaso termo".
El "vaso termo" (metálico).
Tomador rodeado por alegres tomadodas desadosadas (de momento).
|
|
Pelícanos, Cotúas y otras “pájaras” del Gran Roque. Este es uno de aquellos espectáculos cotidianos, que por más que conocidos y esperados, no dejan de sorprender. La actividad de los pelícanos y las cotúas es constante durante todo el día (mientras hay luz), aunque quizá se aumente al anochecer (debe de ser el síndrome “last minute”).
Tanto las cotúas como los pelícanos sobrevuelan la superficie del mar (muchas veces a centímetros), toman altura cuando localizan su presa, inician la maniobra de descenso en picado, y se zambullen para atraparla con su pico.
Permítannos que nos establezcamos en “jurado de salto acrobático de aves pescadoras”, y que les demos nuestro veredicto.
Pelícano, 4,5 puntos (sobre 10). Aunque apreciamos la majestuosidad de su vuelo rasante, su ascensión y su picado; su contacto con el agua es torpe, salpica mucho, y no acaba de hundirse.
Cotúa, 8,5. (sobre 10). La maniobra previa a la zambullida no es tan elegante como la del Pelícano, pero la zambullida en si es soberbia; se hunde totalmente, no salpica, y a los 2 segundos emerge de nuevo a la superficie.
En cuanto a la efectividad de los saltos, es decir, a la pesca, solo podemos decir que en el caso de Pelícano es fácilmente constatable. Después del chapuzón, reposa unos instantes antes de levantar ligeramente la cabeza, abrir y cerrar rápidamente el pico y extender el cuello. Interpretamos este gesto como la acción de tragar la captura y, por tanto, como demostración de su efectividad (en honor a la verdad hay que decir que casi todas las tentativas de los pelícanos finalizaban con este procedimiento). La Cotúa es más opaca en este sentido, y no podemos aportar ninguna evidencia respecto a su efectividad en la pesca.
Otro punto a favor del Pelícano es su desinhibición respecto al entorno; admite perfectamente la observación a corta distancia, no le afecta lo más mínimo la presencia de obstáculos (barcas o turistas) en sus lances, incluso soportan estoicamente la presión constante de los gaviotos, que intentan arrebatarles sus capturas. |
Pelícano en caída libre.
Pelícano planeando.
"Pájara" en la playa.
Pelícano en la playa. |
|
Puesta de largo a los 15 años. Otra estampa de cotidianidad, un tanto sorprendente desde nuestro punto de vista, fue la liturgia que rodeó a la celebración de quinceavo aniversario de una niña (de la cual no preguntamos el nombre) en el Gran Roque.
La cuestión es que topamos con lo que parecían los preparativos de una boda; no menos de 20 mesas con su decoración floral, su mantelería, su vajilla y sus cubiertos. Preguntamos por la celebración y nos dijeron que se trataba de la puesta de largo de una quinceañera que tenia que celebrarse a las 22 horas. No pudimos evita dejarnos caer por allí a la hora indicada.
Todo fue tremendamente regio. El acto de inició con una especie de “performance” escénica a cargo de una niña de unos 7 u 8 años que danzaba sobre un fondo musical (demasiado meloso) y sobre una “voz en off” del estilo “ahora tengo 8 añitos, pero sueño con tener 15, vestirme de largo y con la celebración …”. Acabado este entreacto hubo una especie de “fundido en negro” (se apagaron las luces), irrumpió la quinceañera, caracterizada de Sisí Emperatriz, del brazo de su padrino, sonó un vals, la quinceañera y el padrino bailaron aclamados por todo el mundo. Una apoteosis difícilmente superable, motivo por el cual nos fuimos (más que nada por el cansancio acumulado en la primera jornada de viaje).
Decíamos antes que esta estampa es un tanto sorprendente. Quizá no tan sorprendente cuando uno intenta ponerse como observador de su propia vida cotidiana. Es decir, que si nosotros mismos intentamos analizar nuestros propios ritos, nuestra boda por ejemplo, con los mismos ojos curiosos de cuando uno viaja, no queda otra que concluir que fue un acto surrealista (en el convite actuaron unos mariachis –¡lo juro!-).
Esto nos lleva a pensar en lo diferente que nos puede resultar nuestra propia región o nuestra propia ciudad si la miramos con los ojos de cuando viajamos. Justo fue eso lo que nos pasó el sábado siguiente a nuestra llegada del viaje. Resulta que, por una serie de hechos (surrealistas también) nuestra familia havia decidido (durante nuestra ausencia) trasladar nuestro coche de su parking habitual al pueblo de nuestros padres. Claro, no hubo otro remedio que ir a por él, en transporte público (bus). No tendría que haber sido un viaje memorable (solo son 20 km que hemos recorrido miles de veces), pero, supongo que por el hecho de no conducir nosotros mismos, por ir en una posición más alta de la habitual (los asientos del bus son mas altos que los de nuestro coche), y quizá por el hábito mental de que “cuando vamos en bus es que estamos de vacaciones”, aplicamos a este desplazamiento intrascendente el punto de vista que aplicamos en los viajes. Eso fue justo lo que pasó; vimos un paisaje archiconocido con los ojos de la novedad del viaje.
Todo esto nos lleva a redimirnos y a concluir que la puesta de largo de la quinceañera no debería habernos sorprendido mucho más que muchos de nuestros actos cotidianos. I todo esto me recuerda que hace un tiempo que quiero leer “Viaje alrededor de mi cuarto” de Xavier De Maistre. |
Romance Quinceañero
(Fragmento de canción llanera anónima; la letra íntegra se publicada aquí y se puede escuchar también aquí)
Hija de un doctor de alta sociedad, acostumbrada a tener todo en su hogar quince años cumplió y es la hija menor dando una fiesta de cumpleaños en su honor... el diario anunció todo en pedestal asistiría la clase de la ciudad... alguien contrató un grupo musical música criolla porque eso quería el papa El día llegó todo iba normal cuando llamaron el conjunto para actuar pero algo pasó cuando al cantar un jovencito echó sus versos a improvisar aa improvisar... “que lindo rostro que tiene usted señorita esa mirada deslumbra, sorprende, incita a besar su boca, linda quinceañera que Dios la bendiga” Ella al mirar al cantante le dio una sonrisa, nació la magia que llaman amor tan de prisa y a la media hora hablaban a solas se enamoró a primera vista...
(Continua muchas estrofas más)
Quinceañera estándar.
Complemento "ideal". |
|
Salto Ángel es (era) tabú para los pemones y fugaz para los turistas. Una de las diferencia más claras entre la naturaleza americana y la nuestra, a nuestro entender, es la dimensión del paisaje. El Salto Ángel ejemplificaría esta percepción. ¡Es enorme, descomunal! Claro que conocemos cataratas, pero cuando se contempla una caída de casi 1 km de agua, las referencias anteriores empequeñecen por fuerza. Esa es la esencia de nuestra percepción de la naturaleza americana, es “más o menos” como la nuestra, pero “estirada”.
Para ir al Salto Ángel hay que volar (no es posible el viaje por carretera –no las hay-) hasta el pueblo de Canaima (un poblado construido de nueva planta con fines turísticos exclusivamente), y enrolarse en una expedición en Curiara (canoa a motor en pemón). Las expediciones remontan el río Carrao, hasta encontrar a su afluente Churún, que también se remonta hasta llegar frente al mismo Salto Ángel, desde este punto, conocido como isla Ratoncito (donde están todos los campamentos) solo separa de la mismísima base del salto una caminata de 1,5 a 2 horas.
Unos dos tercios del viaje en Curiara (unas 4,5 horas) se dedican a bordear el imponente Auyan Tepui, de 700 kilómetros cuadrados. Esos 700 Km2 de superficie albergan todo el sistema fluvial que se despeña por el Salto Ángel y otros muchos saltos que se ven en el camino.
De lejos la catarata parece compacta, como una “cabellera”, pero después de la caminata que lleva a sus pies, se puede seguir el recorrido del agua desde que salta por la cima hasta que llega a la base (intentando fijar la vista en una “gotita” del agua). Da la impresión de que cae a cámara lenta, supongo que es debido a la desproporción entre la longitud del salto (1.000 metros) y el pequeño punto que representa la “gotita imaginaria”. El pemón Lisardo de Camarata (a la cual se llega remontando el Carrao sin desviarse por el Churún) comenta que un gringo loco escaló todo el salto y se tiró en paracaídas, y que parecía que caía una hoja de un árbol.
El pemón Lisardo explica que el Salto Ángel es (era) tabú para su pueblo, y que les estaba prohibida sus visión directa. Su simple visión provocaba que las nubes lo cubriesen, que se desencadenase una tremenda tormenta y terribles maldiciones. Solo se autorizaba a que una única familia de Camarata al año para que fuese en peregrinación (de 2 meses en canoa) hasta el salto. Este viaje tenía fortísimas connotaciones místicas para los pemones, era su “Camino de Santiago”.
Hoy el pobre Salto Ángel, acostumbrado a practicar su maldición a un ritmo de una familia pemona al año, se ha visto desbordado por una afluencia de centenares de turistas al día, que le miran fijamente, le hacen fotos y le filman. Pese a ello, todavía demuestra cierta ferocidad y se defiende como puede, ocultándose con cierta facilidad mediante toda una gama de tretas climatológicas. Los 1.000 metros de pared vertical del salto pueden ocultarse con un repertorio que va desde la niebla a los pies del salto, a las nubes a media altura, a la nebulosa en la cumbre, e incluso al temporal que oculta todo. Vale la pena acercarse en silencio y con respeto al Salto Ángel, incluso, y tal y como me explicarían más adelante MariSol y MariaEugenia, pidiéndole permiso para mirarlo y acercarse.
El pemón Joel (que nos llevó de paseo por los saltos Sapo y el Sapito; nos enseñó que “yo” es “yure” y “hola” es “bakúbara”; y nos dio a probar el Casabe de yuca y el picante Cumache a base de hormigas culonas) comenta que en Camarata y en la región de Canaima se habla pemón, pero que están preocupados por el retroceso en el uso de su lengua. Dice que a su generación le dieron educación (los Jesuitas) exclusivamente en español. Recientemente, la Revolución Bolivariana ha introducido el uso de la lengua pemona en la escuela. Pero el pemón Joel siente mucha pena cuando va a Santa Elena de Uairén y vé que muchos pemones de allá hablan solo español. Claro que sí Joel, la preservación de la naturaleza pasa por salvar la fauna y la flora autóctona, pero también a los humanos con toda su cultura. Cualquier pérdida en este sentido seria una catástrofe. Información sobre pemones aquí. |
Salto Ángel (979 m).
El Casabe hecho de pasta de yuca es muy rico en fibra. Se come a modo de pan en cualquier comida.
Arepas hechas de harina de trigo, el otro pan venezolano.
Auyan tepui (700 Km2). |
|
Un ‘Cremaet’ nocturno de Cacique al pié del Salto Ángel a modo de somnífero. Coincidimos con una pareja valencianos muy precavida ante la amenaza de austeridad del campamento de la isla Ratoncito. Se trajeron material de supervivencia consistente en un par de “lunch boxes” de su hotel, que compartieron gentilmente con todo el mundo, y una botella enterita de ron Cacique que pensaban utilizar a modo de somnífero antes de acostarse. La cuestión es que una cosa llevó a otra y al final, quizás en un arranque de añoranza, sondearon a los pemones barqueros/cocineros respecto a la posibilidad de que nos cediesen una cazuela, azúcar, un limón, canela y una cuchara de madera. Todos los materiales/ingredientes fueron suministrados, excepto los dos últimos. Pero uno de los pemones barqueros/cocineros, expectante ante la “performance” que estaban montando los valencianos, tomo su machete, cortó una rama de un árbol y modeló un sustitutivo de cuchara de madera en un santiamén. Los valencianos, ante semejante alarde de bricolaje práctico, decidieron proceder a hacer el “cremaet”. Aquí va la primera receta, MariaEugenia y Marisol.
- Mezclaron en la cazuela la botella de Cacique con 6 cucharadas soperas de azúcar. - Pelaron la cáscara del limón (intentando que quede poca parte blanca pegada) y la añadieron también a la cazuela. Si hubiesen tenido canela (o unos granos de café) también se habría añadido en ese momento. Todos estos ingredientes tendrían la misión de aromatizar el ron. - Removieron bien para que se disolviese el azúcar en el ron. - Llevaron a calentar la cazuela al fuego (solo calentar, sin que hierva). - Retiraron la cazuela del fuego y la llevaron a la mesa. - CON MUCHO CUIDADO tomaron una cucharada de la mezcla, a la que prendieron fuego con una cerilla, y CON MÁS CUIDADO TODAVÍA, tiraron el contenido prendido de la cuchara a la cazuela, con lo cual TODO el contenido prendió violentamente (de aquí lo del CUIDADO). Esta operación justifica el nombre del brebaje, ya que “cremaet” significa “quemadito” en valenciano y catalán. - Ya solo quedó ir removiendo con el sucedáneo de cuchara de madera (si la cuchara fuese metálica te quemarías) la mezcla durante unos 5 minutos, dependiendo del grado de alcohol que se quiere que conserve el ron (si quema más queda más suave). Al final basta con soplar enérgicamente para que se apague el brebaje y ya esta listo para tomar solo, o mezclado con café.
El “cremaet” se repartió en vasitos (con ayuda de un cucharón para no quemarse) y se compartió entre todos los expedicionarios y los pemones, que lo paladearon con mucho entusiasmo (también impresionados por todo el ritual de la preparación). Todos dormimos estupendamente. |
Ron Cacique.
Típica explosión durante la preparación del cremaet. |
|
Roberto Marrero “expecience” en santa Elena de Uairén. Roberto Marrero, su mujer, su hija y sus colaboradores conforman la compañía “Mystic Tours” (www.mystictours.com.ve), se ubican en la misma calle donde están las pensiones Gladys y Michell, es decir, en el epicentro turístico de Santa Elena de Uairén.
“Mystic Tours” ofrece dos líneas de servicios (mezclando de alguna forma trabajo y placer): las excursiones normales (entre otras la ascensión al Tepui Roraima) y las excursiones místicas. A las primeras no les hicimos ni puñetero caso, de las segundas hablaremos (con entusiasmo) en el siguiente epígrafe, pero luego esta Roberto y la línea editorial de “Mystic tours”.
Roberto es un estudioso de la mística ancestral de la región, ligada al fenómeno ovni (por poner una etiqueta fácil que agrupe todos sus puntos de interés, en este sentido, el logotipo de la compañía lo dice todo). Roberto ha recopilado los avistamientos y otros fenómenos presenciados por los pemones, los ha completado con sus investigaciones y los ha documentado y publicado.
Yurema es la mujer de Roberto, también se interesa por la espiritualidad y la mística de la Gran Sabana. Roberto y Yurema son, además, unos apasionados de la Venezuela contemporánea. A los dos les gusta hablar y escuchar. A los dos les brillan los ojos cuando se apasionan con lo que cuentan. Una tarde tuvimos la suerte de coincidir con otro par de catalanes (Alfredo y Jordi) que estaban filmando un documental (que esperamos poder ver) sobre la opinión de los venezolanos respecto a la Revolución Bolivariana. Llegaron para entrevistar a Yurema, y fue un placer escucharla y notar su emoción. Interrumpimos la escucha para cenar.Volvimos y allí seguían hablando todos (ya sin filmar), nos sumamos a la fiesta. Fue un placer.
He de decir que su discurso místico es potente y fascinante, pero tenemos muchas objeciones al respecto, que solo expresaríamos al mismo Roberto. En cualquier caso, en Santa Elena de Uairén y en la Gran Sabana hemos vuelto a notar una “emoción americana contagiosa y extraña” que anteriormente habíamos sentido en Nazca (en el museo del Dr. Cabrera) o en la Pampa (guiados por Gaucho “indie”) o en Antigua de Guatemala (en plena semana santa sincrética). Y, con independencia del nivel de acuerdo o desacuerdo respecto al discurso místico y ovnitológico de Roberto, fueron él y su gente quienes nos guiaron y mostraron la Gran Sabana desde un punto de vista único. A veces te topas con gente que te muestra una región, un paisaje o una ciudad de forma peculiar, incluso diría de la forma adecuada. Eso es lo que saben hacer en “Mystic Tours”. |
El evocador logotipo de "Mystic Tours".
Roberto
Marrero - "Guía de La Gran Sabana". - "Ovnis en la Gran Sabana".
Se cita a Roberto Marrero en el artículo Ovnis en Venezuela" de José Iglesias, publicado en el portal "alterguia"
|
|
Dos hadas (demasiado) buenas de la Gran Sabana. El comando místico de “Mystic Tours” lo forman MariSol (todocorrido), MariaEugenia (todocorridotambién) i el 4x4 marca “Caribe” apodado “miniña” (tambiéntodocorrido porque correr, corrió mucho).
Cuesta concretar qué hicieron exactamente por nosotros para que fuésemos felices (porque a eso es a lo que se dedican). Aunque la felicidad es una quimera imposible (nadie logra encontrar sus ingredientes exactos), el resultado de nuestra excursión con ellas (con la “niña”, la MariaEugenia i la MariSol) por la Gran Sabana fue demasiado bueno (en venezolano la hostia, lo más mejor plus, cojonudo da’buten, demasié, …).
Pero lo curioso del caso es que tampoco protagonizamos grandes hazañas en la Gran Sabana (no subimos a ningún tepui, ni vimos osos hormigueros). Fue algo muy sutil. No es que pasásemos todo el rato riendo (pero reímos), ni que pasásemos todo el rato meditando (pero hicimos un intento), ni que pasásemos todo el rato comiendo chocolate (pero comimos), ni que pasásemos todo el rato explorando puertas dimensionales (pero ellas las exploraron), ni que hablásemos de las inhibiciones que limitan a nuestro “yo superior” (pero hablamos), ni que pasásemos todo el rato escuchando a la Rosa de OT1 (pero la escuchamos un poco). Su sinceridad y desinhibición lo facilitó todo. Ellas hacen más que guiar, te entregan la Gan Sabana porque se entregan ellas mismas con todo su conocimiento, y entonces lo ves todo desde su punto de vista. Nos abandonamos y nos desinhibimos también, y aunque no logramos apartar la racionalidad (y nuestro escepticismo), pasamos unos estupendos días en un clima de auténtica cordialidad y diversión.
No intente limitarlas al programa que les den en “Mystic Tours”; ¡olvídenlo! Es mejor que ellas improvisen y que “estallen”. Es mejor espiarlas de reojo mientras sanan (a eso también se dedican) a un niñito pemón que se quejaba de dolor de estómago. Es mejor que escuchen sus negocios con el pemón que convierte los tallos secos de palmeras en columpios (y que luego vende la hija de MariaEugenia en la isla Margarita). Es mejor que ellas investiguen con un pemón y descubran un filón de Caolín (en seguida sabrán de la importancia del Caolín). En definitiva, es mejor dejarse llevar.
La mística de MariSol y MariaEugenia es la suma de mucho y muy diverso. No sé si ellas estarán de acuerdo (si ven esto publicado es que sí, ya que no me atrevería sin su autorización), pero, nuestra percepción es la siguiente. Observamos diversos componentes.
El primer componente arranca de la mística ancestral de esta tierra misteriosa. El mismo paisaje de la Gran Sabana tiene algo de misterioso y enigmático, no en vano esta es la tierra más vieja del planeta (geológicamente hablando) que inspiró el “Mundo perdido” de Arthur Conan Doyle, o los paisajes jurásicos (de los brontosauros en el inicio de “Jurassic Park”) de Spielberg.
El segundo componente denota una gran influencia de la cosmovisión pemona. Cuando miramos desde nuestro mundo “civilizado y sofisticado” la vida cotidiana de los pemones (sencilla, humilde y en armonía con su entorno), es muy difícil no quedarse prendado. Es como si reconociésemos algo que teníamos antes y que intuimos que es bueno para nosotros. MariSol y MariaEugenia se han acercado al modo de vida de los pemones, nosotros no tenemos el valor suficiente.
El tercer componente es el de la mística oriental. Ellas creen en los conceptos de la reencarnación, en la multidimensionalidad del espíritu, en el poder de los mantra y en la meditación. Se ayudan de herramientas orientales (como el Tarot Osho Zen) de una forma nada dogmática, más bien lo emplean como una herramienta de reflexión. Dejan que el azar les guíe a una carta, meditan sobre su significado y ponen los acontecimientos del día en función de ella. Luego saben encontrar lugares únicos donde sentarse y meditar en medio de una naturaleza sobrecogedora.
El cuarto componente es una extensión de la “línea editorial” de Roberto Marrero. Me da la impresión que este es el componente menos intenso de los que cito, pero también lo asumen, en tanto en cuanto que forma parte de la mitología pemona, que habla claramente de lo que nosotros llamamos “avistamientos ovni”.
El quinto y último componente es la alegría innata a estas dos criaturas. Es una alegría contagiosa (casi adolescente) que de alguna forma creemos que es congénita a la América hispana. Nos da la impresión de que los habitantes del Nuevo mundo son globalmente adolescentes (en Europa seríamos globalmente maduros o postmaduros), de ahí su alegría irresistible.
Todos estos componentes sumados, es decir, ellas en acción, hacen que no cueste ningún trabajo aceptar que el embadurnamiento con barro o arena de caolín purifica el alma; que “delfinear” (bucear simulando la propulsión de los delfines) te traslada la alegría de los cetáceos; que zambullirse e impulsarse hacia la superficie en una piedra determinada, iluminada por los rayos del sol, te hace renacer; o que al atravesar un punto determinado de la cascada del Jade, pasas por una puerta dimensional.
Son únicas, alegres, cordiales y acogedoras; por ende (MariaEugenia utiliza esta expresión en lugar de "por tanto"), ¡hable con ellas!
Ahhhhhh se me olvidaba, MariaEugenia y MariSol: aquí va la receta de Salmón crudo del “Chamán” (cocinero iluminado) Ferran Adrià.
Sashimi tibio de salmón de la página 86 del libro “Cuinar a casa amb Caprabo i Ferran Adrià” (en venezolano “Cocinar en casa con Caprabo –una cadena de abastos muy populares en España- y Ferran Adrià”).
Ingredientes. - 100 g de lomo de salmón fresco. - 1/2 limón. - 3 cucharadas de aceite de oliva. - 2 cucharadas de salsa de soja. - unas hojitas de menta fresca.
Procedimiento. 1) Retire las espinas del lomo de salmón con ayuda de una pinzas. 2) Corte el lomo de salmón a láminas finas y dispóngalas en un plato. 3) Ponga las hojitas de menta sobre las láminas de salmón. 4) Raspe un poco de la piel del limón sobre las láminas de salmón. 5) Prepare la salsa mezclando las 3 cucharadas de aceite de oliva, las 2 cucharadas de salsa de soja, y el jugo del medio limón. 6) Justo antes de comer, caliente la salsa en una sartén y aplíquela sobre las láminas de salmón. |
Caribe modelo 442, "la niña".
Chocolate El Rey: ¡demasiao bueno!
Rosa de OT1: ¡pssssss!
Baños de Caolín. No se trata de nada "cosmético", se trata de limpiarse el alma.
Los paisajes de la Gran Sabana sirvieron de fondo para los Brontosauros de Jurassic Park.
El tarot Osho Zen como herramienta de perfección. Por cierto, reparen en que la estética "Osho" (y "mística" en general) estaría entre la del grafismo de Roger Dean para el grupo de Rock sinfónico YES,
y la de Roger Huyssen para el primer disco de Boston (estos últimos ilustraron todos sus discos con escenas "ovni", aunque los YES también publicaron canciones tan sugerentes como la titulada "arriving ufo").
El "Chamán/cocinero" Ferran Adrià, este sí que es un auténtico extraterrestre. |
|
El contrapunteo entre el RockPop y el HipHop en Santa Elena de Uairén.
En Santa Elena de Uairén celebraban su feria/fiesta anual, y cada noche había actuaciones en un escenario montado cerca de “Mystic Tours”. La cuestión es que una de esas noches actuó el grupo local (de PopRock) Kavàk, con una cierta incomprensión (por no decir desaprobación) del público. Me quedé con la cara del voluntarioso cantante cuando se despidió del público y dio paso a otra banda local (de HipHop) con un comentario que dejaba entrever que anteriormente los dos grupos eran el mismo y los motivos de la escisión. Los dos grupos nos gustaron.
La cuestión es que el día siguiente hicimos una pequeña excursión a pié, y justo nos topamos con el cantante. Le dijimos si era el cante de anoche y respondió que sí, totalmente desconcertado por su fama. Hablamos un ratito y nos confirmó nuestras sospechas sobre las diferencias estilísticas les llevaron a la escisión. Y que el reproche de la noche anterior era un jueguecito a modo de contrapunteo (las improvisaciones que se hacen en la canción llanera en forma de versos con doble sentido) que se tenían entre las dos bandas, pero que pese a todo, los dos grupos se llevaban bien y tenían el apoyo de la juventud de Santa Elena de Uairén. Buena suerte a los dos. |
La
web de la Fundación Nuevas Bandas es un proyecto
... Los Amigos Invisibles, que promociona a los grupos musicales venezolanos. |
|
Café con el torero Juan en Mérida. A veces, cundo ya es irremediable, te lamentas de no haber tenido más tiempo que dedicar a un episodio determinado. Justo fue lo que nos pasó en el café Santa Rosa de Mérida. Allí tomamos el mejor café del viaje. I allí nos sentamos en la misma mesa que Juan, un colombiano que llevaba media vida en Mérida.
Hablamos y hablamos, y al poco tiempo Juan dijo que había estado en Europa toreando, que conocía Barcelona, Nimes, Arles, Paris, Madrid, Sevilla, Moscú y muchas ciudades más.
Le dijimos que nuestra ciudad no tiene plaza de toros, y que solo hemos visto un par de corridas (en Sevilla y Collioure), y que pese a que no nos gustan los toros, les reconocemos la plasticidad, la escenografía y la estética. El dijo que era un espectáculo más cercano al Ballet que a nada. Hizo una defensa de los toros desapasionada (habló muy sosegadamente), aunque contundente (con una argumentación muy potente y convincente). No la rebatimos. No lo comentamos en ese momento, pero enlazamos su argumentación con el fondo de un artículo de prensa de Pere Rovira (un admirado escritor catalán) respecto a la demagogia y contradicciones políticas y sociales que prohíben, en la Barcelona catalana, los circos con números de animales salvajes, pero toleran que el Zoológico urbano exhiba, tanto animales salvajes encarcelados, como animales salvajes que actúan en espectáculos parecidos a los circenses (los delfines por ejemplo).
Aunque no podemos reproducir con exactitud las argumentaciones del torero Juan, decimos que tenían algún punto en común con las ironías de Pere Rovira, y decimos que nos sedujo con su defensa estética (poco usual en los argumentos protaurinos). Quien nos siga desde nuestro relato de Vietnam, sabe de nuestro convencimiento de que "la ética es la madre de la estética”, o dicho de otro modo, “no existe nada estético sin una ética fuerte que lo sustente”. Esa es nuestra contradicción (tenemos montones de ellas), pese a no ser taurinos, nos da un enorme respeto su estética (estamos pensando en Picasso o Hemingway, y en ningún caso en Jesulín de Ubrique).
El torero Juan (que quiso retirarse joven) ensalzó las figuras de César Rincón y el Juli, de este último alabó su pose estática y sus movimientos mínimos. Era increíble como el torero Juan se revolvía entre su silla y la mesa simulando el lance de la estocada; arqueaba la espalda, simulaba aguantar el capote con la mano izquierda, y con la derecha (más atrasada) el estoque. Ahora solo hay que dejar que envista y dejarse caer, dijo.
Se hizo la hora de irse, se despidió diciendo que pese a su edad (tenia la de la jubilación), nunca había que descartar que volviésemos a compartir otro café. Lo mismo nos vemos en España, dijo. Ojalá hubiésemos tenido más tiempo, ojalá lo tengamos. |
El paseillo de Mis Taurina en la plaza de toros de Mérida.
El Gernika (Guernica en Vasco). El toro representaría el sufrimiento del pueblo español en la guerra civil (1936-1939), y de la población civil de Gernika cruelmente bombardeada el 26 de abril de 1937. |
|
El rosario forzoso y la Virgen del talquito de Jajó. Jajó es un pequeño secreto. Jajó lo tiene todo y no tiene nada. Es un pequeño pueblito de montaña (con poquísimo turismo) que conserva una estructura colonial encantadora. Su epicentro es la plaza Bolívar (¡como no!), y en ella destaca su Iglesia.
Allá a las cinco de la tarde, la plaza tenía un cierto ajetreo, tañeron las campanas (en “playback”) durante unos cinco minutos, interpretando un interesante “popurrí”: “no podemos caminar con hambre bajo el sol”, el clásico “Ave Maria” (no el de Bisbal, si no el de Shubert), y “juntos como hermanos, miembros de la iglesia”. Ante semejante reclamo, algunos (pocos) feligreses entraron. Entramos también nosotros para ver la Virgen del Talquito, una pequeña lámina de talco del tamaño de una uña, con un pequeño dibujo (obra de la naturaleza) en el centro, que representaría, para quien esté libre de defectos visuales, la típica estampa de la “ascensión de Maria orando” (erguida y con la palmas de las manos unidas a la altura de la cara) y sustentada por una nube. La imagen es venerada en Jajó (extramuros también), no en vano, fue encontrada de forma accidental por una nativa en el mismo término municipal.
Cumplido nuestro objetivo de rendir tributo a la Virgen del Talquito, decidimos salir, no sin antes comprobar la escasa respuesta al reclamo eclesial. Ya de nuevo en la plaza, nos sorprendimos de la agresiva utilización de la tecnología por parte del párroco. No sabemos si por la escasa respuesta de su convocatoria, pero la cuestión es que procedió a emitir por megafonía el rosario, a volumen brutal. Los “parroquianos” parecían tolerar perfectamente la situación, aunque algunos, quizás “desorientados” o “aturdidos” por el “ataque sonoro”, se refugiaron en dos bares de la plaza, en vez de en la iglesia. |
Una calle de Jajó.
La Iglesia de San Pedro con su megafonía poderosa.
El interior de la Iglesia, a la derecha del altar mayor está la Virgen del Talquito. |
|
Un cubano en Jajó, y venezolanos en la Habana. En la buseta por puestos (en venezolano autobús pequeño que parte en cuanto se llenan todas las plazas) a Valera coincidimos con cubano, uno de los muchos destinados a Venezuela (en su caso por dos años), en proyectos de cooperación (en los ámbitos de la salud, la ciencia y la educación). Llevaba ya 6 meses en Jajó y sus alrededores, formando jóvenes en el deporte. Cada semana se acercaba a Varela para hablar y verse por internet con su familia. “¡Estoy loco pol vel a m’hijo, chico!, me dijo.
Anteriormente, en el aeropuerto de Maiquetía, durante la espera del vuelo a Mérida, deambulábamos por la zona de embarque. En el extremo de la terminal quise ir al baño, el más cercano quedaba en una zona separada por aquellas típicas cintas de aeropuerto. Pregunté a un encargado de seguridad si podía pasar al baño, me dijo que sí, y abrió la cinta para que pasase. La zona separada estaba a full. Al salir del baño coincidí con un joven alto que vestía una franela con una imagen de Hugo Chávez. El joven (no recuerdo el nombre) me miró con una sonrisa cordial y me saludó, yo le respondí, y explicó que toda aquella gente eran enfermos y acompañantes, que marchaban a la Habana para tratarse. Que a él le iban a operar de un tumor en la cabeza, pero que marchaba (con su hermana) muy ilusionado por la oportunidad de curarse que le daba la Revolución Bolivariana. Nos abrazamos y nos deseamos suerte.
Entendemos estas dos estampas (complementarias) como indicadores del estado de la relación entre Cuba y Venezuela, y de sus respectivas visiones pan-caribeñas. Ahora simplemente apuntamos estos dos testimonios, luego vendrán algunas apreciaciones sobre estos y otros aspectos de la Revolución Bolivariana. |
Extracto de BBC.COM
Ese "feliz intercambio" entre los dos países ha ido creciendo desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999.
El primer paso fue el intercambio de petróleo venezolano por servicios médicos y educativos cubanos, los cuales han servido para poner en marchas las "misiones", como se conocen los planes de asistencia social del gobierno venezolano.
En abril pasado, Chávez y Castro firmaron el ALBA, Alternativa Bolivariana para las Américas, con la que pretenden responder al ALCA, acrónimo inglés del Tratado de Libre Comercio de las Américas.
Aunque existen otras opiniones sobre la relación entre Venezuela y Cuba. |
|
Surf en playa larga de Puerto Colombia con Carlos, y su primo Homar. En otra playa y en otro país me enseñaron a hacer surf sin tabla. Para ello se necesitan olas grandes y constantes, como las de la Playa Grande en Puerto Colombia. La técnica consiste en esperar una ola, empezar a nadar cuando se acerca y dejarse arrastrar como si se fuese una tabla (en mi caso más bien el tronco) de surf. Enseguida conseguí grandes desplazamientos.
Se me acercó Carlos, de unos 12 o 14 años, que enseguida aprendió la técnica. De hecho aprovechó sus características físicas (si yo soy un tronco, él es una auténtica esfera) para perfeccionar la técnica. El gran Carlos montaba las olas y al llegar a la orilla rodaba como un bolo. ¡Un espectáculo! Más tarde llegó su primo Homar, pero de ninguna manera tenía la técnica depurada del gran Carlos. |
Playa Grande. |
|
Cuatro curiosidades: las hierbas esféricas, el significado de “Emorocha”, y las escrituras en los cristales y el tuneado musical de los carros. En la sierra y especialmente en la costa se pueden observar una especie de hierbas de forma esférica que se agarran a los cables del tendido eléctrico. Preguntamos por ellas (ni se imaginan las caras de de incredulidad de nuestros interlocutores), pero nadie las toma en consideración, de hecho, las ignoran. Pareciera que de tan cotidianas fuesen invisibles para los venezolanos.
Justo al final del viaje pudimos desvelar el misterio del significado del verbo “enmorochar”, que se aplicaba en la (omnipresente) propaganda chavista para las elecciones municipales del 7 de agosto de 2005, y que decía “Enmorocha tu voto”. Nos aclaran que los partidos Movimiento V República (MVR) y Unidad de Vencedores Electorales (UVE) se “enmorocharon” (coaligaron) en los citados comicios. De hecho, el diccionario de la Real Academia de la Lengua revela que en Venezuela, el término “morocho/a” significa “mellizo/a”.
Sorprende también la tremenda afición de los turistas venezolanos a “decorar” los cristales de sus vehículos, con información relativa a su viaje. Abundan mucho los carros con inscripciones en los cristales del tipo “de Barquisimeto a la Gran Sabana” (de forma general de “tal” a “cual” sitio), o con mensajes especiales del tipo “tenga paciencia, somos turistas”. Nos informan que estas inscripciones se realizan siempre en los cristales con betún para zapatos (nos dicen que luego se limpia muy fácil).
También sorprende las adaptaciones en los vehículos (tuneo) dedicadas a hacerlos aptos al rumbeo (juerga en venezolano). Se trata de equiparlos con un sonido brutal. Esto no seria nada extraordinario (aquí también se “tunea” así), salvo que se tome en consideración que vimos, fugazmente, un carro adaptado que llevaba la inscripción “reguetón ready” pintada en su carrocería. |
Hierbas esféricas.
Enmorocha tu voto.
De Valera a la Gran Sabana.
Rumbeando peligrosamente. |
|
Guacamayas patriotas en Choroní. La casa de las García es una de aquellas viejas haciendas productoras de cacao, transformada en estupenda posada. Muy bien decorada, muy tranquila, muy amables las García. Solo un pero: el par de Guacamayas del jardín.
6:30:01 AM, Guacamaya 1: ¡Hola! 6:30:03 AM, Guacamaya 1: ¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaa! 6:30:05 AM, Guacamaya 2: ¡HolaaaaaaaaaaaaaAAAAAAAA! 6:30:08 AM, Guacamaya 1: ¿Cantamos pues? 6:30:10 AM, Guacamaya 2: (Silba una melodía). 6:30:30 AM, Guacamaya 1: ¿Cantamos pueeeeeeeeeeees?
6:30:32 AM, Guacamaya 2 y
Guacamaya 1 al unísono:
Nos informan que las guacamayas cantan la primera estrofa del himno de Venezuela. No nos atrevemos ni a rechistar. |
Guacamayas patrióticas.
Indicador a la Casa de las García invadido por propaganda Chavista |
|
Quédense en mi ranchito de Chuao. A la playa de Chuao se llega solo en las barcas de los pescadores de Puerto Colombia. El trayecto de la playa al pueblo (unos 4 Km) es una continua sucesión de plantaciones cacao, del mejor de Venezuela (que es como decir del mejor del mundo). Iniciamos el camino a pié, y enseguida encontramos a un par de chicas (14 años), que también se pusieron a caminar (una de ellas estaba embarazada, dijo que le iba muy bien andar). Nos cuentan que son amigas. La embarazada vive en un ranchito en medio de una plantación, la otra fue a visitarla durante las vacaciones. Al rato nos dicen que se acerca un camión y que, como estaban cansadas, era mejor que subiésemos todos, no fuese que nos picase una culebra (dicen que abundan en las plantaciones), o que se nos apareciese el fantasma en el puente (que no debería, ya que solo se le había visto por la noche). Subimos sin pensarlo.
Al llegar a Chuao se bajan y nos despedimos. Paseamos y compramos 6 panelas (tabletas de cacao puro envueltas papel de aluminio) que, por cierto, nos trajeron alguna complicación al pasar el equipaje por el scanner del aeropuerto (bien pensado, hay que admitir que las panelas tienen una pinta sospechosa a nivel visual, por suerte, no hubo ninguna duda a nivel olfativo).
Volvemos a recurrir al “transporte público” para regresar a la playa de Chuao. Resulta que volvemos a coincidir con las dos chicas (han comprado provisiones en la tienda y vuelven a su ranchito). Hablamos más y, antes de que se apeen, nos dicen: “si no vuelven a Puerto Colombia, quédense en nuestro ranchito”.
Por cierto, aquí va la receta de la preparación del cacao de Chuao.
- Disolver dos dedos de la panela (para dos personas) en agua hirviendo, durante 5 minutos. - Añadir azúcar, canela y leche. Remover sin que vuelva a hervir, retirar del fuego y servir. |
Cacao (todavía verde -cuando está maduro se pone amarillo-) de Chuao.
Plantaciones de cacao a los dos lados del camino que va desde la playa al pueblo de Chuao.
Peñero (barca en venezolano) de Puerto Colombia a Chuao.
|
|
Asamblea, 1er. festival internacional de video documental, y cine al aire libre en Puerto Colombia. A finales de agosto se celebró en Chuao, Choroní y Puerto Colombia, el 1er. festival internacional de video documental. Es un evento encantador, que permite paladear la vida de los lugareños.
El festival en Puerto Colombia estaba anunciado para las 18:00 horas en el malecón. Llegamos y nos topamos con una asamblea popular municipal. Se debatieron propuestas, se asignó un responsable (entre varios candidatos), y el elegido prometió trabajar para llevar a cabo las propuestas aprobadas por la asamblea. Se acabó entre aplausos y empezó el festival.
En el malecón se instaló una pantalla y un video conectado a un proyector. Se proyectó un documental colombiano inspirado en texto de García Márquez, que sugería (sin citar ninguna obra) esa especie de “mínimo común denominador” de la historia hispanoamericana, tan ligada a los militares heroicos, a los villanos y al pueblo siempre sometido. Parecía que se rendía tributo a la atmósfera de “El Coronel no tiene quien le escriba”, pero también parecía que se recreaba la revuelta contra la opresión de “Doña Bárbara” de Rómulo Gallegos. De repente parecía que se relataba el presente de Venezuela. Vimos un rato más el documental y nos fuimos a cenar.
Por la noche, la instalación del festival sirvió para proyectar una película “gran público”. Estaba a full. Aquella gente estaba en su “Cinema Paradiso”. |
Malecón de Puerto Colombia al atardecer.
A las 12 de la noche en el malecón: baile de tambores.
Documental en el malecón. |
|
La Revolución Bolivariana. Durante todo este relato se ha hecho referencia, repetidas veces, a la Revolución Bolivariana. Era inevitable, se palpa y se siente en todas partes.
Nos libraremos muy mucho de juzgarla (¿quién somos nosotros para hacerlo?), en cambio, sí podemos trasladar algunas impresiones y constatar algunos hechos. Aquí van.
Resulta muy difícil separar la Revolución Bolivariana de Hugo Chávez. Para bien o para mal, él, el presidente, encarna a la revolución. Es más, los partidos políticos que sustentan al presidente, lo son en el más estricto sentido del término, en la época de la Roma clásica: los partidos los integran partidarios de un hombre, partidarios del César, partidarios de Chávez. A nuestro entender, los puntos de contacto del César con Chávez seria muchos, no nos extendemos, solo apuntamos la idea.
La opinión mayoritaria “del pueblo” que hemos podido recoger (en ningún caso ha sido una muestra significativa ni indicativa de nada), ha sido de absoluto apoyo, más aún, de entusiasmo y de euforia. Se valora un notable cambio en la distribución de la riqueza. Se valora el aumento de servicios sociales. Se valora la potenciación de la sanidad. Se valora el esfuerzo en educación y el sistema de becas generalizadas. Se valora que la economía está dinamizando el país. Se valora el establecimiento y pago de impuestos a empresas (que se dice que antes se obviaba). Se valora la cesión de los derechos de propiedad de las tierras indígenas a los propios indígenas que las habitan. Se valora la desaparición de prácticas abusivas contra las mujeres (cuentan que algunas universitarias debían someterse sexualmente a sus profesores para avanzar en sus estudios –por otro lado se mantiene la “cultura de las mises …”-).
También hay opiniones contrarias al régimen; el periódico El Nacional y algunas cadenas de televisión privada (que el gobierno combate con las suyas propias) suelen recogerlas. Pero también hemos topado con opiniones contrarias (pocas) del pueblo. En este sentido, alguien retrataba los “comedores sociales” (una de las medidas sociales que persigue erradicar el hambre) como un nido de “vagos que comen y no trabajan”. Con todo, las señales más peligrosas (siempre a nuestro entender) nos las dieron gente que apoyaba al régimen, pero que se alarmaban (y criticaban libremente) por los rumores de la existencia del equivalente a los CDR (comités de defensa revolucionaria) cubanos (esos comités “de barrio” que realizan el control social –¿qué hace quién?-).
La “tensión” entre los partidarios y los contrarios al gobierno y a la Revolución Bolivariana es evidente, incluso gráficamente comprobable; los muros de Venezuela todavía conservan los carteles, las inscripciones y los murales correspondientes a los “sí” y los “no” del referéndum 15 de agosto de 2004, que perseguía el cese del presidente (ganó el NO).
En el capítulo de críticas al sistema también incluimos a los propios apoyos del gobierno. Fueron frecuentes los chavistas que denunciaban la corrupción del “aparato del poder”. Criticaban a los funcionarios corruptos (heredados de los regímenes anteriores) que ahora querían hacerse pasar por neo-chavistas. En ningún caso esto implica una crítica a Hugo Chávez; “él es el que está haciéndolos saltar a todos poco a poco, por eso seguimos siempre sus consejos”, decía un partidario convencido.
Los consejos de Chávez (así llaman a sus consignas) son garantía de éxito absoluto; frecuentaban también los carteles electorales del tipo “sigue los consejos de Chávez y vota fulanito”. Este fenómeno indica el grado de tutela del líder Chávez sobre el pueblo.
Quizá el principal factor de cohesión y fortaleza del Chavismo, además de lo perceptible de sus medidas, sea (siempre a nuestro entender) la adaptación del “discurso Bolivariano”. Chávez y la Revolución Bolivariana conservan el discurso pan-americano original y substituyen el imperialismo Español por el de los EEUU de América. En cualquier caso, no se es consciente de toda la potencia de la palabra Bolívar, hasta que se está en Venezuela; y el chavismo se la ha "apropiado".
A la pregunta ¿Cuál es el estilo de liderazgo de Chávez?, seguro que la mayoría respondería POPULISMO. Pero, no, o como mínimo, no como el populismo argentino de Perón, o francés de Degaulle. Chávez tiende más a la “performance” casi circense (también en el sentido romano). Durante nuestro viaje se celebró el “proceso contra George W. Bush”, en el cual declaró como testigo el propio Chávez. Inicialmente pensamos que medidas como esta restan credibilidad a la potencia del discurso de la Revolución Bolivariana, y que al final estas pequeñas anécdotas son las únicas que llegan a Europa. Pero cuando luego el consejero presidencial de Bush (¡y pastor evangelista!), Pat Robertson, pidió públicamente el asesinato de Chávez; empezamos a pensar que la receta del “pan y circo” continua funcionando, y que Chávez la maneja perfectamente.
Continuando con los símiles romanos, Chávez no es el César, más bien es Espartaco (el esclavo revolucionario). Y la revolución de Espartaco fracasó (por traiciones de otros esclavos). ¡Cuidado! Aunque, para acabar chévere, cito a Gladiator: "lo que hacemos en la vida tiene eco en la eternidad". |
¡Viva!
¡Fuera!
¿Que viva fuera?
SÍ revocar a Chávez = 40,64 % (3.989.008 votos).
NO revocar a Chávez = 59,10 % (5.800.629 votos).
El canal Aló Presidente: Chávez en directo.
El nacional, siempre vigilante.
Simón Bolívar, "mi tesoooooooooro".
El show del
tribunal
Espartaco como metáfora, y Gladiator como lema. |
|
La guía Valentina Quintero. Ha sido un placer contar con la publicación “la guía Valentina Quintero” (se vende en todas las librerías venezolanas y se actualiza anualmente). Es una guía de viajes extensísima que hace empequeñecer a las LonelyPlanet y Routard en muchos aspectos. Está orientada a los viajes por carretera por toda Venezuela, pese a que se viaje en otros medios de transporte, siempre hay que hacer caso a Valentina Quintero, de lo contrario, lamentará perderse las posadas, restaurantes y lugares que le descubrirá. Este es el consejo práctico más importante (quizá el único) que damos en este relato. |
¡Amén! |
|
Las respuestas dispersas de los venezolanos. No siempre, pero, en varias ocasiones nos sorprendimos de las respuestas inconcretas de los venezolanos/as a nuestras preguntas bien concretas. No se trata de responder con otra pregunta (como los gallegos), ni de forma evasiva (como los vascos); se trata de responder afirmativamente, negativamente y todo lo contrario (a la vez).
En un bus:
En un restaurante:
¡Fantástico! Todo es verdad y mentira a la vez. Y superado el primer instante de desconcierto, sobreviene una sensación como de tranquilidad; piensas “quedará lo que quede, o será lo grande que sea; ni más, ni menos”. |
Venezolanos/as: grandes conversadores y hábiles respondedores. |
|
Chiste. El avión de la AirFrance salía a las 16:50 y decidimos comer “on fly”. Quizá por eso en el momento de facturar …
- ¿Maletas? - No, solo equipaje de mano. Por cierto, ¿me pondrá alita? No me dio tiempo ni a corregir (quería decir ventana), y el chico que nos atendía (y sus compañeros/as a varios mostradores de distancia) se estaba partiendo de risa.
En mi defensa solo puedo decir que era tarde, no habíamos comido y que jamás me salto ninguna toma (es el secreto de mi línea). |
Lo que daría uno (cuando el
hambre aprieta) por un Pabellón Criollo, con sus tajadas, su carne
mechada, sus frijoles, su arroz, sus arepitas a la brasa, su jugo de parchita, su
cervecita Polar Ice |
|
OUTRO. Una amiga (Hilda) preguntaba, antes de empezar el viaje, sobre los motivos de la elección de Venezuela para viajar. Creo que todos los que le anticipamos están diluidos en el texto. Quizá solo se ha escapado uno, el más difícil de explicar.
Siempre en América, nos sobreviene una especie “remordimiento”, o “ataque de responsabilidad”, o incluso de “sensación de culpabilidad” por todo lo que fueron los americanos y que los europeos, y en especial los españoles, casi destruyeron. En algunas ocasiones, cuando vemos los restos de esas civilizaciones preciosas en directo, nos sobreviene esa mezcla de sensaciones. Obviamente, sabemos que no tenemos ninguna responsabilidad, pero la sola posibilidad (remota) de que nuestros ancestros (muy remotos) la tuviesen, resulta turbadora, cuando se tiene tanto aprecio por aquellas tierras y, sobre todo, cuando se nota todo el aprecio que te tiene aquella gente. Es un placer visitar Venezuela (y América).
Para “auto-flagelarnos”, nos llevamos “la aventura equinoccial de Lope de Aguirre”, de Ramón J. Sender, a modo de antídoto (¡funcionó!) contra la versión de la “heroica conquista de América” que se nos dio en nuestra primera educación. Leyendo allá se nos reveló el perfil “antiimperialista/rebelde" de Lope de Aguirre, que quizá heredó, de alguna forma (salvando todas las distancia entre los personajes) Bolívar, y que impregna a la Revolución Bolivariana. Da que pensar las verdades, las premoniciones y la repeticiones que encierran la literatura y la historia. |
Klaus Kinski en "Aguirre, la cólera de Diós" (1972) de Werner Herzog.
El genio del crimen parece tener su imperio de muerte, y nadie puede acercarse a él sin sentir los furores de una implacable venganza. ... La providencia está declarada en favor de la independencia de América, y el oponerse al imperio de sus decretos es una rebelión execrable. ... Las rivalidades, celos y demás miserias hemos aprendido de los españoles y de nuestros compañeros los esclavos.
|
|
.: jim_plus@telefonica.net :. |
|