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Este dibujo contiene los tres mismos dibujos de los tres capítulos anteriores, pero superpuestos.
En el menú del dibujo podemos escoger cuatro explicaciones diferentes de por qué Marte se mueve como se mueve (se explican en detalle en la lista de más abajo).
Se puede ver que los cuatro modelos explican bien las direcciones en que se ve Marte, y sus cambios de brillo. De hecho, aunque ni Tolomeo, ni Copérnico, ni Brahe lo sabían (porque no tenían manera de medir la distancia a Marte), nosotros sabemos que la distancia real de la tierra a Marte está a escala con la que se ve en cualquiera de los modelos. todos ellos predicen correctamente que cuando Marte está más lejos de la tierra está siete veces más lejos que cuando más se aproxima, y que las aproximaciones mayores sólo se dan cada quince años; esto explica los cambios de brillo correctamente.
No hay que dejarse engañar por esta coincidencia de los cuatro modelos de Marte con la realidad, porque Tolomeo no acertó en todo. Con los otros cuatro planetas acertó las distancias igual de bien que con Marte, pero con el Sol y la Luna no.
Los modelos de Tolomeo del Sol predice muy bien el movimiento de la línea visual Tierra-Sol. La distancia al sol la predice un poco peor. Según creemos ahora, la distancia de la tierra al sol varía un 1,5% en más y en menos de su distancia media y que su velocidad es 1,5% mayor que la media cuando está más cerca de la tierra; Tolomeo decía que su velocidad es siempre la misma y que su distancia se desvía más menos 3% de la media. Pero esto no es importante, porque el diámetro del sol es muy difícil de medir.
La teoría tolemaica de la Luna, en cambio, es un absoluto desastre. No sólo las distancias del modelo no están a escala con las reales, sino que la dirección de la Luna sólo coincide más o menos bien con la real en la luna llena y en los cuartos, y la distancia sólo en la luna llena y en la nueva, pero no en las posiciones intermedias. Esto no deja de ser curioso, porque Tolomeo tenía a su disposición los medios necesarios para medir la distancia a la Luna y su posición entre las estrellas en diferentes momentos. No se sabe a qué se debe esto. Tal vez Tolomeo no hizo medidas de la distancia a la luna durante los cuartos y no conocía la discrepancia. O tal vez las hizo, y sabía que su teoría no coincidía con la observación durante los cuartos, pero le daba igual, porque para él era suficiente que sus predicciones de distancia y posición de la Luna fuesen correctas durante los eclipses. Claro que también hay quien dice que Tolomeo hacía trampa, ignorando las observaciones que no coincidían con sus teorías, o incluso inventándose observaciones que cuadrasen con ellas (esto le dio dolores de cabeza a Copérnico, que se creía a pies juntillas todo lo que Tolomeo decía haber observado. Ahora sabemos que una de las observaciones tolemaicas de los equinoccios, sobre la cual Copérnico basa sus cálculos del movimiento del Sol y la precesión de los equinoccios, tenía un error de treinta horas, demasiado grande para los instrumentos de la época.
En nuestros tiempos,
los científicos
no se toman
muy en serio
los modelos matemáticos y geométricos
que ellos mismos inventan, y por eso
hay una tendencia a pensar que
lo mismo da cómo dibujemos los
círculos, siempre y cuando
los puntos se muevan igual. Pero en el
siglo XVII había que irse con cuidado al decir qué es
lo que daba vueltas a qué, porque más de uno acabó
en la hoguera por escoger la opción de menú que
contradecía las sagradas
escrituras.
esferas de cristal
cursillo de astronomía
La solución de Tycho Brahe

Copyright (c) 1999-2008
Jordi Mas Trullenque.
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Última revisión 2008-04-12
