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Visibilidad matutina y vespertina

Cuando el ángulo planeta-Tierra-Sol es agudo, el planeta se ve o sólo antes de salir el Sol, o sólo poco después de ponerse el Sol. En el caso de Mercurio y Venus, el ángulo siempre es muy agudo. (Para ver bien ese ángulo en el mapa hay que poner las órbitas de plano arrastrando el mapa hacia arriba.)

Para saber si el planeta es mañanero o no, giraremos el dibujo hasta que el punto azul que representa la Tierra tape el Sol (si el Sol tapa la tierra, habrá que girar el dibujo 180 grados a la derecha). Cuando el dibujo está orientado así, el movimiento de traslación lleva la tierra hacia la derecha del dibujo. El movimiento de rotación la hace girar en el mismo sentido, de izquierda a derecha. Estamos viendo la parte nocturna de la tierra; en el borde derecho de la tierra está a punto de salir el sol, y en el izquierdo acaba de hacerse de noche.

Por eso los planetas (situados en ángulo agudo) que se ven a la derecha del sol se ven de madrugada encima del horizonte este, y los de la izquierda se ven al principio de la noche encima del horizonte oeste.

Ejercicio: poner la fecha del mapa a 1 de enero del 2000, y arrastrar el mapa hacia arriba.

Se verá que ese día los ángulos sol-tierra-Marte, sol-tierra-Venus y sol-tierra-Mercurio son agudos, y en cambio Júpiter y Saturno están en ángulo obtuso.

Si entonces giramos el mapa de manera que la tierra tape al sol, Marte quedará a la izquierda de la pantalla y Venus y Mercurio a la derecha. Esto significa que Marte se ve al hacerse de noche y Venus antes del alba. Mercurio no se verá a ninguna hora porque el ángulo sol-tierra-Mercurio es demasiado agudo, y cuando Mercurio aparece en el cielo del alba, ya hay tanta luz que no se ve.

Venus se pasa nueve meses a la derecha del sol, como lucero del alba, y nueve más a la izquierda, como lucero de la tarde. Los períodos de invisibilidad cuando está en conjunción son muy cortos; el de la conjunción inferior es mucho más corto que el de la superior.

Mercurio pasa en promedio dos meses a un lado y dos al otro, pero, como casi siempre está muy cerca del sol, y brilla menos que Venus, verlo es casi imposible. Newton se quejó una vez de que no lo había visto en su vida, pero en España, que está más al sur, y que tiene un clima menos nuboso que Inglaterra, se puede ver de tarde en tarde.

El localizador de planetas permite calcular los tiempos en que hay alguna oportunidad de ver Mercurio. No recomiendo al lector que use el programa para predecir cuándo se verá Mercurio y hacer planes de mirar el cielo ese día; es muy difícil verlo y, personalmente, me quedo muy frustrado cuando intento verlo y no lo veo. Lo que sugiero es, más bien, que si alguna vez vemos una estrella al anochecer (o antes de amanecer) cerca del Sol, perdida entre las luces del crepúsculo, se use luego este mapa para comprobar si aquello era Mercurio o no.

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Última revisión 2007-03-08