Documento Final
 

En este lugar sagrado, donde se encuentra la capilla de las Apariciones y donde nació la Asociación por deseo de la Virgen, se ha avivado en nosotros la certeza de que Ella sigue intercediendo por nosotros y concediéndonos gracias abundantes, de parte de su Hijo. Jesucristo es hoy una propuesta de vida, sentido y salvación para los jóvenes. Él nos invita a seguir sus huellas y a continuar su misión de anunciar el Reino de Dios.

            Los participantes de esta II Asamblea General hemos podido constatar los avances que se han logrado en los últimos años: identidad, espiritualidad, formación, apostolado y expansión, son algunas de las realidades que se nos revelan con nuevas dimensiones. Durante esta Asamblea vivimos momentos de oración, formación, convivencia, revisión y reflexión en común. ¡Ha sido una verdadera fiesta en el Señor! Desde esta experiencia y evaluando el camino andado desde la I Asamblea, les presentamos lo que hemos vislumbrado para los próximos cinco años.

            En continuidad con el Documento Final de Roma 2000 y las orientaciones de estos años, queremos ofrecerles algunas convicciones, retos y compromisos aplicados a las siguientes dimensiones:

 

1.- VIDA ESPIRITUAL

En una sociedad, en la que existe la continua tentación a replegarse sobre sí mismos y los propios intereses, estamos convencidos de que nuestro Carisma nos centra en el seguimiento de Jesucristo evangelizador  de los pobres. Esta afirmación nos lleva a asumir con mayor radicalidad el Evangelio, respondiendo así a la invitación hecha por el Papa Juan Pablo II, a los Jóvenes del Tercer Milenio: “remar mar adentro”.

1.1. Convicciones

1.1.1.      Desde nuestra Espiritualidad MARIANA-VICENCIANA estamos convencidos de que los jóvenes, cada vez más, necesitan centrarse en lo esencial, para encontrar el verdadero sentido de la vida.

·         Espiritualidad Mariana: sentimos la necesidad de seguir profundizando en el mensaje de la Rue du Bac y la Espiritualidad del Magnificat. En Maria nos inspiramos para vivir los valores evangélicos tradicionalmente propuestos por la Asociación (caridad, humildad, espíritu de colaboración y transparencia), y para cultivar actitudes de contemplación y acción, de amor y justicia.

·         Espiritualidad Vicenciana: queremos asumir nuestra responsabilidad de avivar el Carisma Vicenciano que es un don del Espíritu a la Iglesia.

1.1.2.      Desde una profunda espiritualidad, sentimos que tenemos la misión de actualizar el Carisma Vicenciano y acercar nuestro estilo de vida gozoso a otros jóvenes y a los más pobres.

1.2. Retos

1.2.1.      Que allí donde estemos los jóvenes, vivamos con tal intensidad nuestra Espiritualidad, que se manifieste en acciones fecundas a favor de los jóvenes y de los mas pobres.

1.2.2.      Ser conscientes de la presencia de María entre nosotros como educadora de la fe en su entrega a Dios y en el servicio a los demás.

1.3. Compromisos

1.3.1.      Animaremos a los Consejos Nacionales y Regionales para que busquen fórmulas que nos permitan profundizar cada vez más en nuestra espiritualidad mariana y vicenciana y vivir una intensa vida sacramental.   

1.3.2.      Organizaremos talleres para que los jóvenes aprendan a orar personal y comunitariamente a fin de desarrollar una profunda experiencia de Dios.

1.3.3.      Inspirados por la espiritualidad del Magníficat, expresaremos nuestro compromiso bautismal a través de la Consagración Mariana dentro de la Asociación, para ser así, agentes transformadores de la realidad, con actitudes proféticas.

2.- FORMACIÓN

Cada vez, es mas necesario defender la dignidad de la persona en una sociedad que intenta manipular el fin creador de Dios, haciendo de los hombres y mujeres objetos y no sujetos de promoción y vida. Para ello necesitamos una formación que promueva un crecimiento integral: humano y espiritual. Nos formamos para servir y, compartiendo nuestros dones, nos enriquecemos mutuamente.

2.1. Convicciones

2.1.1.      Descubrimos la necesidad fortalecer nuestra formación siguiendo las orientaciones trazadas por la misma Asociación y recogidas en el documento “Procesos Formativos y desembocadura  en JMV”.

2.1.2.      Constatamos la necesidad de seguir intercambiando materiales de formación que nos permiten enriquecernos.

2.1.3.      Hemos constatado la urgente necesidad de brindar acompañamiento a los jóvenes de forma que puedan madurar en su fe, descubrir su vocación-misión desde su proyecto personal de vida.

2.1.4.      La formación integral de Asesores y Animadores de grupos favorecerá el crecimiento y la perseverancia de los miembros en la Asociación.

2.2. Retos

2.2.1.      Contribuir a la formación de líderes laicos que asuman un rol de corresponsabilidad en la Asociación y en la Iglesia.  

2.2.2.      Ofrecer formación específica para asesores.

2.2.3.      Ser creativos y dinámicos en la elaboración de materiales de formación en cada país.

2.3.  Compromisos

2.3.1.      Que, en la medida de lo posible, el Secretariado Internacional ofrezca cursos de formación por Internet para Asesores y Animadores.

2.3.2.      Continuaremos estudiando y difundiendo el documento “Procesos formativos y desembocadura en JMV”,  dándolo a conocer a todos los niveles asociativos.

2.3.3.      Compartiremos la riqueza bibliográfica de interés para la Asociación difundiéndola a través de la página Web del Secretariado o la propia del país.

2.3.4.      Asumiremos y difundiremos, con mayor participación de los laicos, el documento “Rol y tareas de los Asesores en JMV”.

2.3.5.       Sugeriremos que en los programas de formación inicial de las Hijas de la Caridad y de los Misioneros Vicentinos, profundicen en el conocimiento de la Asociación y del rol que ellos tendrán para con la misma. 

3.- SERVICIO Y MISIÓN 

En una sociedad cada vez más globalizada, los JMV queremos dar testimonio de la universalidad del Evangelio que nos invita a superar fronteras de todo tipo y a ser creativos con gestos de solidaridad concretos.

3.1.    Convicciones

3.1.1.      En el 175 Aniversario de las Apariciones, recordando cómo la Virgen confió a Santa Catalina Labouré la misión de ir a los jóvenes, estamos convencidos de que también hoy María sigue inspirando nuestra misión.

3.1.2        Constatamos que el servicio y la evangelización a los más pobres, inspirados en el carisma de San Vicente, sigue hoy vigente y que es nuestra misión darlo a conocer.

3.2.   Retos

3.2.1.      Buscar espacios para discernir cómo vivir hoy nuestra vocación misionera, de forma organizada y sistemática, en contacto directo con el pobre, lugar privilegiado de encuentro con Cristo.

3.2.2.      Desarrollar nuevos estilos de apostolado para llevar el evangelio a otros jóvenes con audacia y creatividad.

3.3.  Compromisos

3.3.1. Fieles a nuestros orígenes, animaremos a que todos los jóvenes en la Asociación descubran la riqueza de nuestro Carisma asumiendo personal y comunitariamente un servicio en contacto directo con los mas pobres.

3.3.2.      Nos formaremos para trabajar con estrategias actuales en forma de PROYECTOS, de manera que aprendamos a elaborar, ejecutar y evaluar nuestros proyectos, dejándonos evangelizar por aquellos a quienes servimos.

3.3.3.      Fomentaremos “hermanamientos” entre países, superando dependencias y buscando el enriquecimiento mutuo. Este compartir podría darse a nivel de proyectos, metodología, testimonio, servicios, financiación...

3.3.4.      Seguiremos fomentando comunidades misioneras, tanto para la misión “ad extra” como “ad intra”, compartiendo con la Iglesia local la evangelización, el anuncio y la denuncia a favor de los mas pobres. 

4.- FAMILIA VICENCIANA

La Familia Vicenciana comparte un carisma común que es el servicio a Cristo en la persona de los pobres. Esta convicción nos mantiene unidos y nos aporta entusiasmo y dinamismo para comprometernos a trabajar en equipo. Ser familia y trabajar como tal implica conocerse, aceptarse, unirse a través de similitudes y enriquecerse con las diferencias. Unidos como familia nuestro servicio y evangelización a los pobres será más efectivo.

4.1.  Convicciones:

4.1.1.      Constatamos la necesidad de seguir estrechando los lazos de colaboración con las otras Ramas de la Familia Vicenciana, sea en forma de proyectos comunes o para la formación.

4.1.2.      Creemos que los jóvenes adultos de la Asociación son capaces de asumir, en corresponsabilidad junto con Padres y Hermanas, las funciones de Asesoría.  

4.2. Retos:

4.2.1.      Buscar un mayor acercamiento y colaboración a todos los niveles, con las otras Ramas de la Familia Vicenciana, para un servicio concreto a los más vulnerables y excluidos.

4.2.2.      Favorecer la creación y el desarrollo de  PROGRAMAS DE FORMACIÓN integral con la Familia Vicenciana. Especialmente favorecer la formación para la misión ad Gentes en colaboración con MISEVI.

4.3. Compromisos:

4.3.1.      Participaremos activamente en los “Consejos de Familia Vicenciana”  que se organicen en los diferentes niveles de la Asociación.

4.3.2.      Promoveremos encuentros donde compartamos con otros miembros de la Familia a nivel de formación, oración y acción.

4.3.3.      Utilizaremos la tecnología y los medios actuales de comunicación para potenciar la comunión, para mejorar nuestro servicio, intercambio de experiencias misioneras, materiales y otros.

4.3.4.      Nos comprometeremos con otras Ramas de la Familia en proyectos concretos de servicio y evangelización.

5.- HACIA LA AUTOFINANCIACIÓN

Con mucha frecuencia la economía es una gran dificultad en los grupos juveniles por la escasez de fondos disponibles, pero también es una oportunidad para conocer el compromiso y la madurez que se van adquiriendo. Como Asamblea General agradecemos el fuerte apoyo económico que recibimos de los “grupos adultos” de la Familia Vicenciana y deseamos crecer en nuestro compromiso autofinanciador.

5.1. Convicciones:

5.1.1 Los vicencianos conocemos la función social de los bienes económicos y por ello nuestros fondos deben ser orientados hacia el servicio de los pobres.

5.1.2. La economía de las organizaciones comunitarias debe ser guiada por los principios de transparencia, participación, responsabilidad y gratuidad.

5.1.3. El ejercicio de la solidaridad facilita que la pobreza o las dificultades económicas no puedan impedir el protagonismo y la participación de jóvenes desfavorecidos en los programas formativos previstos.

5.2 Desafíos:

5.2.1. La pedagogía y los medios que utilizamos deben ser sencillos y austeros, favoreciendo el protagonismo e intercambio de las aportaciones de los propios jóvenes.

5.2.2. La transparencia y la buena gestión de los fondos debe ser manifiesta en todos los niveles organizativos de la asociación.

5.2.3. Los problemas económicos nunca deben impedir la participación de los jóvenes en las actividades programadas. Por ello, se deben incentivar métodos creativos de búsqueda de aportaciones económicas.

5.3. Compromisos:

5.3.1.      Ratificamos todos los compromisos económicos de la Asamblea General de Roma 2000, especialmente el proceso de la contribución anual de cada uno de los países miembros para contribuir con una cuota a los gastos de la coordinación internacional. Todos los centros locales y cada joven deben contribuir para lograr esta autofinanciación.

5.3.2.      Pedimos que el Secretariado Internacional se especialice en la presentación y acompañamiento de solicitudes de ayuda económica para proyectos de formación y promoción juvenil a nivel internacional, continental y nacional, tanto ante los organismos públicos como privados.

5.3.3.      Animaremos a que se realicen “hermanamientos” entre Asociaciones Nacionales o Locales de JMV para intercambiar experiencias, materiales, oración y bienes. El Consejo Internacional acompañará este proceso con la elaboración de una guía y conociendo los contactos establecidos. 

Para concluir, estamos seguros de que el nuevo Consejo Internacional de JMV y los respectivos Consejos Nacionales velarán por la difusión y puesta en práctica de los compromisos contenidos en este Documento Final.

Nosotros, los participantes en esta segunda Asamblea Internacional, queremos hacer nuestra la invitación del Apóstol Pablo: “Velad, manteneos firmes en la fe, sed fuertes”  (1 Co 16,13). 

París, 12 de agosto del 2005

I Asamblea General de Roma / DETERMINACIONES  SOBRE  ECONOMÍA

La Asamblea General, después de oír las propuestas individuales y el trabajo de la comisión de economía, aprobó las siguientes determinaciones sobre economía.

1.-  Cuota:

            Se determina la siguiente fórmula de establecer la cuota:

            Cada Consejo Nacional fijará en el presupuesto anual una cantidad como cuota de corresponsabilidad de lo que el país piensa aportar al Secretariado Internacional como gesto de comunión y solidaridad. Para ello:

-          Se debe concretar la cantidad fijada como cuota antes de final de febrero de cada ejercicio económico.

-          Se comunicará al Secretariado Internacional la cantidad presupuestada y pueden ir realizando envíos parciales a lo largo del año, aprovechando los medios habituales de la Familia Vicenciana.

-           El Secretariado enviará un recibo por cada una de las aportaciones recibidas.

-          Se ofrece a los Consejos Nacionales el criterio orientador de calcular entre 0,5$ y 2$ por joven mayor de 16 años, según el nivel de vida del país y otras circunstancias.

-          El Secretariado podrá interpelar a los Consejos y a los responsables de economía ante las muestras de desinterés.

El Consejo Internacional evaluará esta fórmula de establecer la cuota a los tres años y queda autorizado a cambiarlo en el caso de que juzgue que no funcione bien.

2.- Orientaciones sobre la contabilidad.

En la medida de lo posible, los Consejos Nacionales intentarán:

-          Llevar un libro o sistema de contabilidad. Se pide que el Sec. Internacional elabore una plantilla contable que sea aplicable de forma homogénea.

-          Las cuentas bancarias de los Sec. Nacionales deberán estar a nombre de la Asociación, con los registros civiles necesarios y la firma y supervisión de algún asesor nacional.

-          Se enviará una copia del balance anual al Director del Sec. Internacional, con carácter confidencial.

3.- Fondo de solidaridad para materiales de formación.

            Se proponen dos posibles fórmulas a ir desarrollando paulatinamente:

3.1.-   Aportaciones a un fondo que se deja  reservado y se utiliza para este fin.

3.2.- El Secretariado contacta y propone “hermanamientos” para conseguir apoyos económicos destinados a este fin.