ALTERNATIVAS A LOS DESPIDOS

Autor: Joldi’s Web

 

 

 

 

En tiempos de crisis como los actuales lo más fácil es cortar cabezas a la primeras de cambio, pero en muchas ocasiones es un error que en el largo plazo puede acabar saliendo caro. Cabe recordar que todo despido acarrea pagar fuertes indemnizaciones, genera conflictividad laboral, deteriora la imagen de la empresa y en muchas ocasiones conlleva la pérdida al acceso a bonificaciones y/o créditos públicos. Y por último, habrá que acabar asumiendo que más tarde o más pronto, cuando la situación mejore se deberá de reponer a los trabajadores despedidos.

 

Son muchas las empresas que se acogen a este tipo de medida drástica como un acto instintivo de supervivencia de la organización y con un objetivo marcadamente cortoplacista de reducción de costes muy orientado a satisfacer a sus accionistas. Y aún así, son muchas las ocasiones que tomar este tipo de decisiones no garantiza ir a mejor. Otras tantas veces se ejecutan para, aprovechándose de la actual coyuntura, hacer limpieza de trabajadores incómodos.

 

Es en momentos de crisis como el actual que toca ser creativo y abogar por medidas alternativas y eficientes al tan temido despido. Y ello no es tarea fácil, y partiendo de la premisa que cada empresa y su situación es un mundo, siempre se pueden encontrar alternativas a las tan temidas reestructuraciones de personal, entre otras:

 

 

 

Obviamente, desde una perspectiva legal muchas de este conjunto de medidas no se podría ejecutar sin el consentimiento del los trabajadores por lo que se les deberá implicar activamente en el proceso. Y en este sentido hay muchos estudios que certifican que los trabajadores muchas veces prefieren hacer concesiones a cambio de no ser despedidos. Y en todo caso, sólo después de probar algunas de estas alternativas, es cuando la empresa puede empezar a barajar soluciones más traumáticas, como son los despidos, siempre debidamente acompañados por un plan de outplacement o plan de recolocación para evitar, en lo posible, los efectos traumáticos del despido y siempre dejando la puerta abierta para que empleados clave retornen en tiempos de bonanza económica