ESPERANZA
De lejos lo ves venir - el látigo del destino.
Tembloroso huyes y te vas por otro camino.
Veloces hacia ti descienden los pedruscos de la vida.
Asustado, te quieres escapar.
Corriendo. Cuesta arriba te vas.
Para encontrarte a solas y sin estrella alguna.
Por un callejón estrecho, dónde no tienes regreso.
Nadie envidia tu fortuna.
Apisonadora sin frenos. Tu suerte, te viene a aplastar.
No puedes esquivarte. No te quedan fuerzas para luchar.
Inerte esperas. Tal vez te traiga la paz.
Pero una voz interna te susurra... "¡No te dejes magullar!"
En rededor tus ojos mirando están.
Un riachuelo, no muy lejano. Tal vez te puedes salvar.
Quieres ser valiente y no te intimida la corriente.
Valeroso. Con un supremo esfuerzo empiezas a nadar.
Rogándole a Dios el no naufragar.
Exhausto, dolorido y sin poder respirar.
Este toque de la vida por fin has dejado atrás.
Con cautela. Vigilante.
Te sacudes y sigues adelante.
Sabes que el trayecto por dónde vas.
Más látigos, pedruscos y apisonadoras encontrarás.
Con confianza. Te crees preparado estar.
Para luchar y vencer, a quien te venga a avasallar.
Aunque de vez en cuando te las ves perdidas.
Sabes muy bien dónde hallar las escondidas.
Desde la adolescencia a la madurez.
Batallas ganas y pierdes, una y otra vez.
Nostalgia. Te hace recordar el antaño.
Días que hundido, de esperanza mendigaste su mano.
Una lucecita tenue. Poco a poco comienza a brillar.
De entre las sombras luce. Dónde no la esperabas encontrar.
Una mariposita blanca, sedosa.
Deslizándose suavemente, en tu mejilla se reposa.
El frágil cosquilleo te hace estremecer.
Y cuando no creías que pudiese suceder...
La sonrisa en tus labios vuelve a nacer.
(c)
Titulo: "ESPERANZA"
De: AMPARO MOYA