Mi experiencia televisiva
Gloria Hernández
Hola jubilonautas: Quería compartir con vosotros mi experiencia en TV que para mí, no fue muy gratificante, quizás, porque tengo una idea muy elevada de cómo pueden ser los patrones que hay que potenciar en la vejez, y sobre todo desde que os he conocido a vosotros.
La semana pasada, recibí un mensaje, de Antena 3 televisión del programa "Sabor a Ti" de Ana Rosa Quintana, en el que me decían que querían hacer un programa, sobre personas mayores que tuvieran alguna afición, que no fuera lo corriente, y que ellos opinaban, que el hecho de usar Internet, era algo interesante para exponerlo. Lo dudé bastante, no lo tenía muy claro, porque no me gusta este tipo de programas, pero la periodista que me llamó era agradable y en mi casa me animaron todos a que fuera, así que me decidí a hacerlo, pensando que no podían haber dado, con alguien más inexperto que yo, de todos los jubilonautas.
El jueves13 de noviembre, que fue el día señalado, me vinieron a buscar a mi casa para ir, y a las dos y media ya estaba allí.
Conocí entonces a las personas que iban a participar conmigo: una de ellas, era modelo de publicidad, bastante vacía y sin sentido, pero podía pasar, tenía 82 años y según ella no quería nada con los viejos, nunca decía la edad, y no sé por qué privilegio me la dijo a mí.
La otra era una señora de Cádiz, de 85 años desdentada y si mi juicio es exacto, que no creo que me confunda mucho, tenía demencia senil, su único tema de conversación era que tenía un novio, que quería acostarse con él, y esto repetido sin cesar, a mi me causaba pena, pues creo que las personas mayores, si pierden la dignidad, no tienen nada. Estaba aprendiendo a leer, cosa que yo le resaltaba que tenía mucho mérito, pero ella rápidamente cambiaba al disco del novio, y esto durante las horas que estuvimos allí que fueron 5, además, sin poder alejarnos para nada, porque en los programas en directo, es lógico que quieran tener todo controlado. Pertenecía a una asociación y al parecer era asidua participante de programas de televisión, dirigida por otra señora más joven que era la que la llevaba de sitio en sitio. Llegó un momento en el que quería irme, no sé, si porque mi orgullo salía mas parado. No vi su actuación, creo que en ese espacio de tiempo, no era tan evidente lo de la demencia, y según me dijo la azafata que estaba con nosotras, ese tipo de viejos es lo que le gusta a la gente y por tanto lo que hay que ofrecer.
Había otra señora de 88, con una hija, que participaban en todo tipo de marchas, la pobre mujer mayor era como un robot, sorda total, y lo único que le oí hablar era "que no quiero andar" pero la hija, que tenía 65 años, la manipulaba y también la llevaba de aquí para allá, de marcha en marcha, para que las recibiera el alcalde o los que la organizaban, y salir en la televisión, al parecer ya se conocían todas las emisoras.
He empezado por contar la parte mala, pero no todo fue así, había también una señora catalana, que era estupenda, se tiraba desde un avión en caída libre, creo que se llama así, y era muy interesante hablar con ella. Mas tarde llegó otro señor, que editaba y publicaba una revista pequeña y lo hacía él todo, desde la redacción, las fotos, editarla y todo lo demás, lo que pasa es que él no llegó hasta tarde por algún problema, y casi no hablé con él.
El programa no sé que tal salió, yo dije poco, porque fui la última y faltaba tiempo. Todavía no le he visto, y ya ni me acuerdo, pero intenté animar a la gente, a que hiciera cosas, y que el ordenador es un buen instrumento de comunicación.
En cierta medida me compensó, pues me han llamado una señora viuda, que le había pasado más o menos lo que a mí, que se había comprado un ordenador, que se había gastado en clases muy sofisticadas un montón de dinero y que estaba perdida, así que le di, los consejos que me han servido a mí, de clases en plan exhaustivo nada, porque enseñan cosas que no las necesitamos, que el ordenador es algo a nuestro servicio y no al revés, que con los cursos que se organizan, por lo menos aquí en Madrid, en centros de la 3ª edad, nos basta y sobra, y luego, empezar a usarlo, conectar con jubilonautas y pedir ayuda.
En fin, que ya termino mi batallita particular, y que intentaré contar de vez en cuando alguna más. Hasta pronto.
Gloria Hernández
Madrid, 18 de Noviembre 1998