La Montaña Leonesa
En los años 50 y 60 para acceder desde Asturias a los pueblos de
la Montaña
leonesa cercanos al Puerto de Vegarada (Tolivia, Lugueros,
Cerulleda,
Redipuertas..) había que tomar el tren de RENFE desde Asturias a
La Robla
(León), hacer transbordo y subir al tren de madera FEVE denominado
"tren
burra", debido a su "vertiginosa velocidad" que nos
llevaba hasta La
Vecilla, aquí se tomaba (previo aviso) el Land Rover de Valentín
que a
través de una carretera con piso de piedra y plagada de baches,
nos llevaba
al destino (en mi caso CERULLEDA). Cuando llegábamos los
labradores
(reflejados en la novela LOS BRAVOS de Jesús Fernández
Santos-1.926-1.988-
hijo predilecto de Cerulleda) que estaban en la montaña
interrumpían su
labor y bajaban para ver quién había llegado, pues el que
apareciese un
coche por aquel lugar era un acontecimiento, las mujeres estaban
totalmente
tapadas ¡¡Para protegerse del Sol y no estar morenas!! y
únicamente
dejaban una franja abierta a la altura de los ojos para poder ver.
La vuelta la hacíamos a pié (Cerulleda, Ridipuertas, Puerto de
Vegarada,
Rio Aller, Casomera), mis padres y sus cinco hijos ibamos con unos
caballos que alquilábamos en el Puerto de Vegarada, los cuales
eran
entregados el día anterior. Madrugábamos a las 5 ó 6 de la mañana
y hacíamos
la ruta andando hasta Casomera, pues no había carretera, allí se
soltaban
los caballos que ellos solos volvían a su casa. Desde Casomera un
autobús
nos acercaba a Collanzo desde donde partíamos en el tren
Vasco-Asturiano
(FEVE) hasta la Cuenca.
En cierta ocasión, con una niebla cerrada (en éste caso había que
dejar a
los caballos en libertad, pues ellos se orientaban y tomaban el
camino
correcto a Casomera), aparecieron unos perros que uno de mis
hermanos,
despues de sufrir pánico, para calmarles les soltó una ristra de
chorizos,
cecina, jamón.........pues los había confundido con lobos que
abundaban por
aquellos parajes...
En hacer éste último recorrido se tardaba menos tiempo que en el
primer
caso.