La cadenilla de oro de La Bastida de les Alcuses

Mogente (Valencia)

 

Son muchos los años que llevo dedicada a admirar y modestamente a estudiar la Cultura Ibérica, en cierto modo unida a mi profesión , puesto que he sido profesora de historia, pero, nunca por obligación, lo mío en realidad, fue un "flechazo arqueológico ", surgido cuando todavía estudiaba la carrera y que ya siempre me ha acompañado.

Entre los muchos materiales que están expuestos en el Museo de Prehistoria de Valencia, se encuentra la cadenilla que da nombre a estas líneas y que escogí como tema para una comunicación al Congreso de Zaragoza, en parte porque había sido hallada en el mismo mes y año de mi nacimiento y esta circunstancia me pareció sugestiva y naturalmente por su interés como muestra de joyería importada.

Visitando la Exposición "Los Iberos Príncipes de Occidente ", celebrada recientemente en Barcelona, lo comenté de pasada con nuestro J.L, y él me pidió que hiciera un resumen , para Jubilonautas. Me he resistido, porque estoy segura que la Arqueologia, no es una afición, muy difundida y esta pieza no es tampoco El tesoro de Tutankamon, pero tampoco quiero desairar a un chico tan simpático como él y como no hay ninguna obligación de leerlo, tampoco pasa nada.

La cadenilla, es en realidad, un cordón trenzado en espiga, de ocho hilos de oro, resultando de unos tres milímetros de grueso, por 232 de largo. Sus extremos están rematados, por unos cilindros en planchuela, del mismo metal, dentro de los cuales se embute el cordoncillo y mientras uno de ellos se prolonga, doblándose en ojal y está decorado, con un finísimo estriado, el extremo opuesto, termina en charnela, a la que se articula una aguja troncocónica alargada, terminada en afiladísima punta, pieza que debía pasarse a través del ojal del otro extremo

La utilización de esta joya, seria, verosímilmente, la de rodear y adornar el moño, mediante la cadenilla, sujetándola con la aguja, después de atravesar el ojal y haciéndola girar sobre la charnela clavándola en el pelo, con lo que se ajustaría perfectamente aquel.

Este tipo de peinado, fue uno de los que se puso de moda en Grecia, después de las Guerras médicas. Es el que lleva la célebre Venus de Cnido y en las zonas ibéricas, también se uso desde tiempos muy antiguos, aunque las representaciones que del mismo han quedado sean posteriores en mas de un siglo a la fecha final de la vida de <<La Bastida>>y sea difícil de distinguir, la clase de peinado que se usaba por llevar las damas ibéricas representadas la cabeza cubierta con un manto, o con el puntiagudo y característico capacete. Sin embargo no es aventurado suponer, que debajo de esos capacetes o mantos, llevaran el pelo sujeto en un moño alto, forma tradicional que han venido utilizando las mujeres hasta tiempos actuales, para recogerse el cabello cuando sobre la cabeza se han de poner un manto, toca o velo.

No se conoce, ninguna pieza totalmente igual a la que he descrito, pero si abundan en las zonas greco-orientales, cadenillas en cordón de ocho hilos trenzados, en nuestra península tenemos, las cadenillas del Tesoro de Jávea y la cadenilla del collar de oro, encontrado en la "Valleta del Valeroso", provincia de Lérida.

Si contemplamos el ambiente arqueológico en que se produce el hallazgo, la existencia junto a piezas de factura local de cerámica ática de figuras rojas, de mediados del siglo V y del IV, y cerámica precampana, que no puede ser posterior al año 330, parece que la vida del poblado, se desarrolló entre el final del s. V , hasta los primeros del III, siendo destruida en alguna de las escaramuzas, que precedieron a la toma de Sagunto por Aníbal.

Así, pues, tendremos para nuestra cadenilla una fecha, que oscila entre el siglo V, en que se puso de moda en Grecia el peinado para el que sería utilizado y finales del IV, fecha esta que indican los demás objetos de importación griega. La perduración de la misma técnica , hasta el siglo III o II , al que pertenece la de Serós, no es mas que una demostración de la larga vida de las joyas, que pasan de generación en generación, por su valor intrínseco y emocional.

Al margen de las consideraciones metodológicas en el campo de la Arqueología; siempre me ha resultado emocionante pensar, que hace 2.500 años, una mujer ibérica, de cierta categoría, pues aunque hilaba, para vestirse, ya que, se han encontrado fusayolos (piezas de cerámica, que ayudaban a elaborar el hilo de tejer) entre el ajuar de la habitación donde se halló la cadenilla, podía permitirse tener piezas de vajilla griega de importación, llevó como adorno en su cabello, esta bella cadena traída por un comerciante desde la lejana Grecia, porque, indudablemente un hombre, su padre, o su marido, quisieron hacerle este regalo, como muestra de prestigio o......afecto.

 

MĒ Angeles Vall

Valencia

Si quereis más información, escribir a MĒ Angeles Vall en esta dirección :

mavall@mundicom.com

 

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