YOGA PARA NIÑOS

 

    De entrada, un yoga para niños no puede ser un yoga de adultos. La dinámica del niño es mucho más activa por lo que se realiza desde un punto de vista lúdico.

    La mejor edad para iniciarse en la práctica del yoga es a partir de los 6 años.

    El yoga para niños es como una gimnasia que actúa  no solamente en el ámbito físico sino también en el ámbito mental y emocional.

 

    Los beneficios del yoga se obtienen con paciencia y perseverancia ya que el objetivo principal es el bienestar y él ir logrando el dominio físico y psíquico de sí mismos.

 

    Otros objetivos que se van a ir trabajando son:

    Descubrir la capacidad de escucharse a sí mismos y a los demás.

    Cultivar las capacidades de: Atención, concertación, autocontrol.

    Aprender a relajarse y a respirar correctamente.

    Desarrollar la seguridad en sí mismos.

    Propiciar la aventura de descubrir la multiplicidad de posibilidades del cuerpo y la mente a través de la expresión corporal.

    Tonificar suavemente la musculatura y desarrollar la flexibilidad.

    Prevenir trastornos posturales.

 

Contenidos:

    Ejercicios para despertar la conciencia del cuerpo.

    Ejercicios de yoga para niños.

    Juegos para descubrir diferentes formas de expresar las emociones e ideas.

    Ejercicios para descubrir posibilidades de movimiento y elasticidad del cuerpo.

    Juegos para desarrollar la atención sostenida y la concentración.

    Aprendo a relajarme. Ejercicios de relajación con visualizaciones.

    Ejercicios y juegos para trabajar la psicomotricidad.

 

 Beneficios:

 En el plano físico:

 

En el plano psíquico: