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curiosamente cada año se repite el mismo protocolo: ilusión al partir, piques por la comida y las respectivas compras, gastos descontrolados, tangadas impredecibles en locales de ocio, conocer lugareños/as, quedar como unos falsos con ellos tras una primera impresión inmejorable (aunque esta tendencia afortunadamente está desapareciendo en las últimas expediciones), y miseria al pisar de nuevo Barna al final del verano.
5- La gran falsedad de la que hace gala un panxo es algo a tener en cuenta, ya que hay que tener arte para saber hacerlo sin que se note: sinpas en bares, decirle a una recién conocida "cuando volvemos a quedar para entrar gratis en la discoteca"eh Arturito, etc. Pero lo mejor de todo es que un buen panxo ha de ser falso con los propios panxos.
Después hay otras características básicas de los panxos pero que no son de tanta relevancia, como su capacidad para detectar y atraer a los marikas, sus largas travesías en períodos vacacionales para recorrer cinco kilómetros (aunque el gps del 407 ayuda muxo a que esto no suceda), etc.
By SINI
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