El campeonato mundial de lanzamiento de la "rabiosa" congregó a 62 participantes aunque el ganador no logró batir el récord mundial establecido en 1997 con 37,60 metros.
Zoleta, legón, escardillo o chapulina son distintos sinónimos para un mismo utensilio: la azada. Pero en Marcilla se decantan por otro más: rabiosa. Los fosos del Castillo de la localidad se convirtieron ayer en punto de encuentro para los 62 participantes que se dieron cita para celebrar la vigésimo segunda edición del campeonato mundial de lanzamiento de "rabiosa".
Esta competición requiere esfuerzo físico aunque su reglas son tan sencillas como el mismo mecanismo de la azada: hay que lanzar este utensilio lo más lejos posible. Así, la azada, símbolo de tesón y constancia, dejó de ser apero de labranza para transformarse, por un día, en la herramienta más codiciada. En un ambiente distendido y bajo un sol abrasador, los participantes batieron sus fuerzas en uno de los eventos más relevantes de la localidad. Los 62 lanzadores se dividieron en cuatro categorías: 7 en veteranos, 6 en femenina, 13 en junior y 36 en absoluta. En esta última, Sergio Echevarría, natural de Tafalla, con un lanzamiento de 30 metros, se alzó con el primer puesto. En la categoría femenina venció Leonor Romero Laparra, de Lodosa, con una marca de 17,60 metros.
El lanzamiento de "rabiosa" precisa de un pequeño ritual. Tras cogerla con las dos manos y apuntar, con sólo una de ellas, el participante debe realizar al menos dos giros completos con el brazo sin que la azada toque el suelo. A continuación, se debe lanzar con fuerza para llegar lo más lejos posible. El concursante no pudo salirse de la zona delimitada para el lanzamiento. "Es nulo siempre que la azada toque el suelo, el participante pise la marca de salida o la herramienta toque la pared del castillo", aseguraron los miembros de la peña Los Rebeldes, encargados de la organización del evento desde hace seis años. Aunque las azadas no llegaron a poner en peligro a las cientos de personas que observaban desde arriba, sí se levantó cierto murmullo cuando los útiles se desviaron hacia la pared del Castillo.
A raíz de esta competición marcillesa, en otras localidades de fuera de Navarra se impulsan prácticas semejantes. En Jumilla (Murcia) se celebra el lanzamiento del "legón", como así llaman a la azada, y el ganador recibe como premio un viaje a Marcilla para participar en el Campeonato Mundial. Este año no se ha contado con presencia murciana en la competición, pero sí de otras comunidades como Aragón. "Es una tradición y hay que participar para que no se olvide", expresó María Serradilla, una concursante.
Al finalizar la prueba, los ganadores recibieron en la plaza del ayuntamiento, además de sus premios, los aplausos de los presentes.

Chistorrada Popular...


PAN Y CHISTORRA: Durante la jornada matinal del lanzamiento de La Rabiosa, todos los asistentes y público en general pueden disfrutar de una magnífica chistorrada en el Paseo que rodea los fosos del Castillo.