Actividad economica
A pesar de ser una modesta localidad, la actividad económica ha sido y es bastante importante. Debido a ello, el pueblo ha ido creciendo paulatinamente a lo largo de los años. La estación de ferrocarril y la construcción de la Factoría Azucarera en 1900, fueron los motores del resurgimiento de Marcilla, una población con escaso patrimonio agricola (actividad económica principal de todos los pueblos de la zona) y que se encontraba en regresión.
Tan importante fue la llegada de la Factoría Azucarera, que incluso se creó una barriada de casas para los trabajadores, junto a la fábrica y la estación de tren.
En los años 60, se instalan en la localidad 3 fábricas de conservas y la congeladora, con lo cual, todos los habitantes del pueblo tienen empleo de alguna manera. La villa comienza a despegar definitivamente y el ayuntamiento puede entonces enfrentarse a una serie de proyectos importantes en infraestructuras locales como son el alumbrado, las aguas, la pavimentación de las calles, un nuevo mobiliario urbano, un polideportivo, la creación de una zona deportiva,...etc.
AGRICULTURA:
Aunque todo el término municipal está cultivado, son muy pocos los jóvenes marcilleses que se dedican a la agricultura. Estos acaparan toda la producción agricola de la localidad, dejando para los mayores los huertos donde se crían sus hortalizas "para casa". Hoy en día, casi toda la producción se basa en el cultivo de la alfalfa, maíz, trigo, espárragos, tomate y verdura de invierno, todo ello en la zona de regadío. En el monte, se siembra cebada fundamentalmente. Tambien existen algunos viñedos y árboles frutales.
El Barrio de la Azucarera: Se creó a la sombra de la fábrica.
Llegó a ser un pueblo en pequeño, ya que disponía de todos los servicios para su época.
La azucarera de Marcilla se construyó entre 1899 y 1900. Fue la primera que se instaló en Navarra y la última que se mantuvo en pie antes de su derribo en la primavera del año 2002. Sólo permanecerá su chimenea principal como recuerdo. Su actividad, la obtención de azucar de la remolacha, duró hasta 1978 y durante éste periodo de tiempo generó gran riqueza tanto a los agricultores como a los propios trabajadores. Además de la fábrica, se construyeron viviendas para los obreros y el administrador, una capilla, unas escuelas, una fonda, una taberna y un economato. A todo éste conjunto se le llamó: "Barrio de la Estación". Para saber mas,
En la actualidad, son muchas las empresas que han fijado su residencia en la localidad. Si quieres saber cuales son
INDUSTRIA:
Como resultado del pequeño término municipal que posee Marcilla, sus habitantes han tenido que buscar el trabajo en otro tipo de actividades fuera del agrícola. En éste sentido, sólo con la llegada del s.XX y la instalación de diversas empresas en la localidad, es cuando se le ha dado un fuerte desarrollo a la villa.
A lo largo de éste siglo XX han pasado por Marcilla muchas empresas, casi todas ligadas a la elaboración de productos agrícolas ( azucarera, conserveras, congeladora, harinera, piensos ...) aunque hoy día, debido a la recesión que actualmente sufre la agricultura (ningún joven quiere ser agricultor hoy día), las industrias instaladas son de distinto signo ( talleres, empresas de servicios, bebidas, empresas de la construcción ... etc).
A continuación os mostraremos abajo las mas importantes, por el número de empleados que tienen. Juntas llegan a emplear a mas de 400 personas, no todas de Marcilla, ya que muchas vienen de los pueblos de los alrededores. Fue en los años 60 y 70, con el auje de las conserveras y la congeladora, cuando en las campañas llegaban a trabajar en Marcilla mas de 600 personas, a las que había que añadir la gran cantidad de temporeros andaluces que venían a coger esparrago a la localidad.
Algunas de las empresas que operan en Marcilla son:
El Espárrago se recoge durante la
Primavera. Los mejores son los de Abril.
El Maíz se ha convertido en un cultivo refugio del agricultor, al decaer cultivos hortícolas como el tomate.
Los invernaderos se van haciendo un sitio en el suelo marcillés y una salida para los jóvenes agricultores, aunque a costa de mucha dedicación y esfuerzo, así como de la realización de una importante inversión.
Refrescos de Sur Europa: moderna factoría donde se fabrican toda clase de bebidas con marca blanca. Trabaja todo el año y en tres turnos.
Talleres Urtasun: Originariamente fue una empresa familiar modesta. Hoy trabajan mas de 100 empleados.
Se dedica a prototipos de alta tecnología para la industria de alimentación fundamentalmente. Sus éxitos están avalados por toda España y extranjero.
Antígua "Castillo de Marcilla", hoy Findus, así se le llama a la congeladora de Marcilla. Hoy día no se elabora sino que se envasan los productos agrícolas como las verduras (cardo, maíz dulce, coles de bruselas, guisantes... etc.).
Cuenta con modernas líneas automatizadas de envasado. Su calidad está fuera de toda duda. Atrás quedan las campañas de fabricación que contaban con mas de 200 empleados en trabajo a turnos.
Indusal Navarra: moderna factoría del sector servícios.
Su función es el lavado y planchado de ropa personal y de cama de todos los hoteles y hospitales de su área de influencia, que cubre La Rioja, Zaragoza, Burgos, Navarra y Guipúzcoa. Forma parte de un grupo empresarial, en periodo de expansión, con lavanderías por toda España (Bilbao, Vigo, Toledo, Guadalajara, Sevilla...). Posee su propio taller de confección. Cuenta con mas de 120 empleados en trabajos a turnos, y lavado las 24 horas del día en temporada alta.
Varias fábricas de conservas vegetales llegó a tener Marcilla entre los años 60 y 90: Conservas "El Arga", Conservas "El Gorila", Conservas Chistu, Conservas El Jinete, Conservas El Sol y la Cooperativa "Chalaparta". Juntas llegaron a mover mas de 500 personas en la temporada del espárrago, tomate y pimiento.
Hoy día, solo queda una empresa artesanal: Conservas Acrisel, y otra de precocinados El Molinico.
Platos Precocinados y conservas Don Molinico (Precomar): Renovada factoría donde el plato principal de elaboración en conserva son los pimientos del piquillo rellenos de carne o pescado en sus diversas variantes.
El éxito radica en la alta calidad de sus preparados al utilizar para su elaboración productos de primerísima calidad y con un gusto exquisito. La fabricación es anual y con una plantilla de casi 20 personas.