Marcilla en Fiestas
Agosto 2009
XXIII Campeonato mundial de Lanzamiento de la Rabiosa
Jose Ignacio Aguinaga ganó el XXIII Campeonato Mundial de Lanzamiento de la Rabiosa de Marcilla con una marca de 34,49 metros, aunque lejos del récord establecido en 1997 por David Miqueleiz con sus 37,60 metros.
Jose Ignacio Aguinaga es natural de Villava y fue lanzador de martillo en el equipo Scania de Pamplona. No es la primera vez que gana el citado concurso, ya que tambien lo ha ido haciendo desde el año 2003 en casi todas las ediciones.
DDN / Diario de Noticias: 27-8-2009. Resumen de prensa.
Todos los ganadores de la XXIII edición del campeonato repitieron triunfo, donde el mejor marcillés fue David Ezquerro Apesteguía, de 27 años, que quedó cuarto por segunda vez consecutiva
La XXIII edición del Memorial Pedro Morillas, más conocido como el campeonato mundial de lanzamiento de azada de Marcilla, no ofreció muchas sorpresas. Todos los ganadores en las cuatro categorías del concurso repetían como vencedores.
"No sé si vendré el año que viene, aunque la quinta vez sería una buena ocasión para retirarse", comentó Joaquín Estanga Artola, de 59 años y vecino de Betelu, que lleva alzándose con el primer premio en la categoría de veteranos cuatro años seguidos, este año con 26,91 metros.
Y es que todo queda entre unos pocos. En la categoría junior el ganador fue Javier Díaz Calleja, de 15 años, que llegó desde Funes para hacerse con el primer premio por segunda vez. "Juego a fútbol sala y mis padres me comentaron hace tres años que existía este concurso", explicó Díaz. En la categoría femenina ganó por quinta vez la vecina de Huarte Lorea Olóriz Etxeberria, de 26 años, con 22,92 metros. Y podría haber sido la sexta de haber podido venir el año pasado. "Soy lanzadora de jabalina, aunque espero dedicarme a la docencia como profesora de educación física, no vivo de esto. El año que viene volveré si puedo", afirmó Oloriz, que añadió que invitaría a los amigos que le acompañaban a "un mosto con olivas" con el premio.
En la categoría absoluta José Ignacio Aguinaga Lázaro, de 31 años y vecino de Villava, se impuso con 34,49 metros. "Se trata al final de suerte. He sido lanzador de martillo, aunque ahora sólo entreno para mantenerme", expuso. El primer marcillés fue David Ezquerro Apesteguía, de 27 años, que quedó cuarto. "El año pasado me quedé a cinco centímetros del tercer puesto, aunque este año me he quedado a casi dos metros", se lamentó.
Las caras conocidas del Campeonato Mundial de Lanzamiento de Rabiosa de los últimos años volvieron a tomar protagonismo en Marcilla. José Ignacio Aguinaga, de Villava, y Lorea Olóriz, de Huarte, revalidaron sus títulos de campeones con los mejores lanzamientos en el foso del castillo. La jornada contó con más de cincuenta participantes, que hicieron volar con fuerza las rabiosas. Además, en la lista había una estadounidense y un argentino, que dieron sabor internacional a la competición. Este año, las obras en la fortaleza restaron público en lo alto de los fosos. Con todo, las vallas protectoras no impidieron que cientos de personas se encaramasen para seguir este singular acontecimiento.
La competición comenzó pasadas las 12.00 horas con la participación del grupo de menores, en la que se apuntaron doce chavales. En la categoría de veteranos las caras del podio también se repitieron, con Joaquín Estanga, de Betelu, como ganador, con un lanzamiento que alcanzó los 26,91 metros. Pero sin duda la mayor expectación se centró en las tandas femenina y absoluta. Lorea Olóriz, vecina de Huarte de 26 años, consiguió batir con su primer lanzamiento el récord mundial que ella misma había establecido en una edición anterior. La nueva marca se fijó en 22,92 metros. "He hecho mi mejor lanzamiento, aunque no me había preparado. Esto es cuestión de suerte, aunque también hay que tener maña y a mí desde el principio se me dio bien. Para mí, el truco está en almorzar antes un bocadillo de txistorra y un mosto con aceituna", bromeaba. Lorea acudió ayer a Marcilla junto a sus compañeros del Scania, donde practica lanzamiento de jabalina. "Llevo cinco años viniendo y cada vez trato de engañar a más gente para que me acompañe y participe", añadía.
Por su parte, el villavés José Ignacio Aguinaga revalidó su título de campeón por cuarto año. Su primer lanzamiento dejó con la boca abierta a los presentes, alejando la azada 34,41 metros. Aguinaga fue el encargado de abrir la segunda ronda finalista, con el público expectante por su actuación. Su técnica depurada le permitió un buen lanzamiento, aunque no superó la marca de la primera ronda. Con todo, se embolsó el mayor aplauso del público. Aguinaga explicaba que siempre que puede se escapa cada 27 de agosto a Marcilla para lanzar la rabiosa: "Nos vamos conociendo casi todos y hay muy buen ambiente. Yo llevo viniendo ocho años". El villavés, que ha practicado lanzamiento de martillo, reconocía que este deporte le había facilitado mejorar su técnica con la azada, aunque se trate de una modalidad "bien diferente". "Lo que me sirve es meter la cadera para dar impulso", apuntaba.
La mitad de los participantes de esta 23ª edición eran marcilleses. Entre ellos se encontraban David Ezquerro Apesteguía y su tío Joaquín Ursúa, que mantienen cada año un "pique sano" por ver quién realiza mejor marca. El sobrino, de 27 años, se llevó finalmente el trofeo de mejor lanzador local, con un registro de 28,30 metros. "Todo queda en casa, aunque todavía no ha llegado a superar mis 31,20 metros de otros años", recalcaba con humor Joaquín Ursúa. David reconocía que estas fiestas le están trayendo muy buena suerte: "Ayer (por el miércoles) gané con mi peña el concurso de la charlotada, y hoy (por ayer) he conseguido mi séptimo trofeo de la Rabiosa, que se lo dedico a mi novia".
Las anécdotas se sucedieron un año más en el foso del castillo. Las azadas se acercaron peligrosamente en varias ocasiones a los miembros de la organización y a los periodistas y fotógrafos, aunque no les alcanzaron. Uno de los participantes lanzó la rabiosa desde el otro lado del foso por ser zurdo, para evitar que la azada se desviase por inercia hacia el público. También se rompió una rabiosa, pero esto ocurrió una hora antes de la competición. "Era la primera vez que participaba y he estado ensayando antes. Cuando la azada se ha caído al suelo se ha roto, aunque ésa ya era vieja", contaba entre risas Sandra Mancheño Ujué, tafallesa de 23 años. Incidentes aparte, la joven consiguió la tercera mejor marca en la categoría femenina. "Creo que el año que viene repetiré, aunque me da un poco de miedo porque parece que te vas a cortar con la azada", explicaba.
La peña Los Rebeldes, compuesta por marcilleses de entre 26 y 27 años, se encarga de la organización de este campeonato desde el año 2001. "Intentamos no trasnochar mucho el día de antes para estar frescos, aunque a veces no lo conseguimos", contaba Jesús Gómez Landívar. Los Rebeldes son conscientes de que el próximo año es muy seguro que no podrán ocupar los fosos debido a las obras de rehabilitación en el castillo: "Según se acerque la fecha, entre el Ayuntamiento y nosotros buscaremos un nuevo escenario, aunque no suspenderemos la prueba", adelantaban los jóvenes organizadores.
LA AZADA. El instrumento de labranza que cada año vuela por los fosos del Castillo de Marcilla es una azada esparraguera de 1,5 kilos de peso. Su mango, de madera, mide 70 centímetros, y el corte de metal, mide 25 cm.
LAS NORMAS. Tras cada lanzamiento, un juez de la peña Los Rebeldes dictamina si es válido o nulo. Como requisitos obligatorios, el lanzador debe dar al menos tres vueltas en el aire al instrumento, no sobrepasar la línea de tirada, no pegar con la azada en el suelo durante los giros ni que la rabiosa roce los muros del castillo al caer.
LOS GANADORES:
JÚNIOR
1º. Javier Díaz Calleja (Funes) 25,66 metros
2º. Ángel Fabo (Marcilla) 20,40
3º. Ioritz Goizueta (Goizueta) 18,40
VETERANOS
1º. Joaquín Estanga (Betelu) 26,91
2º. Peio Muxica (Gaztelu) 25,93
3º. José Malo Senosiáin (Marcilla) 23,73
MUJERES
1ª. Lorea Olóriz (Huarte) 22,92 (récord)
2ª. María Serradilla (Marcilla) 17,50
3ª. Sandra Mancheño (Tafalla) 16,15
SÉNIOR
1º. José Ignacio Aguinaga (Villava) 34,41
2º. Javier Goñi (Pamplona) 30,54
3º. Ramón Irigaray (Funes) 30
MEJOR LANZADOR MARCILLÉS
David Ezquerro Apesteguía 28,30
EL RECORD DEL MUNDO:
37,60 Metros. Es el récord del mundo de lanzamiento de rabiosa, conseguido por David Miqueleiz, de Figarol, en el año 1997. Desde entonces nadie ha superado su marca. José Ignacio Aguinaga se acercó a este récord hace unos años con 36,80.
Los campeones absolutos de la competición, masculino y femenino, saludan a la prensa con las azadas en alto
La Peña los Rebeldes, organizadora un año más de éste Campeonato Mundial.