SONDEO: segunda fase y resultados
[Sondeo]
[ 2ª fase ]
La proximidad de la estación de ferrocarril de Marcilla con el campo petrolífero hizo que el montaje de la torre perforadora y la llegada del material necesario para ello se efectuara con rapidez. Y así, para el 5 de Marzo, la torre estaba perfectamente montada. Con una altura de 45 metros, era perfectamente visible desde toda la llanada de la comarca, con lo que muchas gentes de los pueblos de los alrededores se acercaban al lugar para presenciar las labores de descarga de material diverso.
MARZO DEL 1.953
El 4 de Marzo regresaban a Texas los tres técnicos en montajes de torres de sondeo, una vez terminada su
labor de colocación de la torre marcillesa.
En esta fotografía se pueden ver las labores de descarga de los enormes tubos transportados por esos gigantescos camiones americanos desde los vagones del tren hasta el campo petrolífero. Tubos que irán incrustándose en la tierra para evitar que un derrumbamiento de paredes obstruya el pozo, el cual llegará hasta los 4.000 metros.
Aspecto de la torre de sondeo
en Marcilla, una vez instalada.
La gran torre perforadora está terminada y frente a ella, un grupo de geofísicos de la "Geophysical Service Inc.", cambian impresiones con el ingeniero americano Mr. Hayes.
Mr. W.O.Davies, Gerente de la Compañía que realiza la explotación petrolífera en Marcilla -en la fotografía-, se mostraba muy ilusionado tras levantarse la gran torre metálica. Iba a utilizar una maquinaria con la que se pensaba profundizar a cotas jamás alcanzadas hasta ahora en España, y con un equipo capaz de llegar hasta los 7.000 metros de profundidad, si bien la "Valdebro" se había comprometido con solo hasta los 4.000 m. Era digno de ver el espectáculo de movimiento de los gigantescos camiones en el ir y venir a la estación a recoger y descargar material, grandes cajas, tubos ..., sin la casi intervención de la mano del hombre, y donde se dejaban las cosas en el sitio preciso. En dos jornadas y media se levantó la torre, de sólida estructura por el gran esfuerzo que debía soportar, así como varias casas prefabricadas y grandes tanques que almacenarían el primer salibazo de petróleo, si se encontrara en la perforación. Toda la prensa nacional se desplazó a Marcilla para recoger el testimonio gráfico de la explotación.
Mr. W.O.Davies nació en Omaha (Texas) el 13 de Sept. de 1921. Tras estudiar el Grado Superior en la escuela, entró en el Instituto Petrolífero de Texas. Tras graduarse en 1944 en la Academia Naval de Annápolis, realizó diversos trabajos en el sector petrolero hasta su venida a España como Gerente de la nueva explotación. Está casado y es padre de una niña. En una entrevista al diario madrileño Informaciones, aseguró que la zona objeto de la explotación: 50 x 17 Kms. era muy amplia pero estaba estudiada por los geofísicos hasta el mas mínimo detalle y que la probabilidad de que hubiera petróleo era muy elevada. Lo que no sabía era a la profundidad donde se encontraba. Añadió que si estaba muy profundo, no era rentable su explotación por lo que sólo se iban a perforar hasta los 4.000 metros.
El primer fin de semana, en la que la torre estaba levantada, fue un contínuo ir y venir de curiosos y visitantes que, montados en carros y galeras, se acercaron hasta Marcilla para presenciar lo que habían escuchado de oidas: El montaje de una torre de petróleo, algo que solo habían visto en las películas. Y es que la espectación creada era muy grande y a ello contribuían las noticias que se daban en todas las radios nacionales y prensa escrita. E incluso a nivel internacional, donde la palabra Marcilla estaba siendo relaccionada como lugar de petróleo por todo el mundo.
Y cuando a la próxima semana comenzara la perforación, entonces se desvelaría la pregunta que todo el mundo, un poco con incredulidad, se estaba haciendo: ¿Existe realmente petróleo en el subsuelo de esta finca?.
El 14 de Marzo de 1.953, estaba ya colocado el grupo automotor que iba a dar la energía necesaria para poder comenzar los trabajos de perforación: se trataba de un grupo moderno formado por un motor de 1.500 caballos de potencia, que consumía alrededor de cuatro mil litros de gas-oil diarios, en 24 horas de trabajo ininterrumpidas, ya que una vez que se iniciaría la explotación, las tareas continuarían dia y noche sin parar, en tres turnos de trabajo. En cada jornada se podrían perforar entre 40 y 450 metros, por lo que se calculó, por tanto, que en óptimas condiciones se tardarían unos dos meses en llegar a los 3.500 metros de profundidad.
Se encontraban en el lugar el ingeniero Sr. Montoro, que acompañaba al ingeniero jefe de la explotación Mr. Hayes, como representantes de las dos compañías que iban a iniciar juntas la perforación: La Delta y la Valdebro. Este mismo día se supo que, dentro de la zona denunciada para la explotación, eran muchos los aldeanos que habían asegurado "de la existencia de pozos donde las caballerias y los perros no quieren beber porque el agua huele a petróleo". Y para corroborarlo, muchas personas se acercaron a Marcilla el fin de semana con muestras en botellas, del agua que salía de dichos pozos: y efectívamente, los periodistas acreditados en el lugar constataron que dicho agua contenía grasas y olor a petróleo, y que los técnicos aseguraron que podrían proceder de fisuras del propio yacimiento que se supone existe en el subsuelo. No se le dio mucha importancia ya que son los estudios geofísicos los que iban a marcar la pauta de la explotación.
Tambien llegó al lugar, desde Texas (EE.UU.) para presenciar el inicio de los trabajos de la perforación, el financiero norteamericano impulsor de la presente explotación: Mr. Zeppa. Calificado como uno de los ejecutivos mas importantes de la "Delta Drilling Co. Tayler", en la fotografía lo vemos de chaqueta junto al ingeniero-jefe de la explotación: Mr. Hayes.
El inicio de la prospección petrolífera en Marcilla tuvo tal alcance nacional que el prestigioso diario madrileño "Arriba" llegó a publicar un reportaje sobre el asunto que incluía unos gráficos para que los lectores se hicieran una idea mas exacta de cómo se hacía las perforaciones. Aquí les mostramos alguno de ellos:
He aquí un corte de terreno que nos muestra como puede estar situado el petróleo en el subsuelo: en la parte alta del yacimiento están situados los gases que han ido formándose, y que hacen enorme presión sobre las rocas impermeables que rodean al yacimiento.
Cuando se trata de saber si hay petróleo en el subsuelo, la primera operación consiste en provocar una explosión de dinamita, estudiando en el sismógrafo las posibilidades de que haya petróleo.
Cuando los aparatos han señalado la zona petrolífera, se hace un primer sondeo, y al perforar este pozo se van tomando muestras de las capas de tierra y rocas que se van perforando.
Es entonces, con la seguridad absoluta de que hay petróleo, cuando se comienza la extracción, por diversas torres. Cuando el sondeo llega cerca del petróleo, pueden producirse erupciones de gases o líquido, de gran importancia.
La perforación se realiza por este sistema: después de que la barrena ha roto las piedras y la tierra, baja desde la base de la torre una corriente de agua o lodo, que succiona, volviendo a la superficie tras arrastrar todos los fragmentos de roca.
Modelos de brocas para entrar en la tierra y abrir camino: A, para la perforación de un pozo; B, para recoger muestras; C, para agarrar las piedras caidas al fondo; D, brocas de las que se emplean para deshacer lo que atasque el pozo.
El 15 de Marzo, mientras se esperaba el inicio de la perforación, se reanudaron por parte de los miembros de la "Geophysical Service" de Dallas desplazados a Marcilla los trabajos de búsqueda de nuevos lugares de prospección con el equipo móvil, dentro de la zona denunciada de los 50 por 17 kilómetros (área comprendida entre Tudela-Tafalla-Estella-Logroño) a fin de determinar en qué sitio se emplazaría la torre de sondeo en caso de que no resultase positiva la perforación en Marcilla. En cuanto a las noticias que salían del propio Marcilla, se daba cuenta de la ultimación de detalles sobre la propia instalación en sí, lo cual daba a entender que en un plazo de 2 a 3 días se comenzaría a perforar. Así mismo, si se encontrase petróleo, el "Correo Gallego" publicaba la noticia de que se costruiría en Vigo una gran refinería, que se uniría a las otras dos que ya existían en España por entonces. Por último, a los medios de información desplazados al lugar se les explicó que la tuberia a utilizar sería para introducirla en el agujero que se iría abriendo en la tierra a fin de proteger las paredes de la perforación y que no se derrumben, ya que de ocurrir ésto, acabarían por obstruir el paso de la aguja de perforación, que pasa por dentro de los tubos. La tubería se introduciría hasta los 1.200 metros, ya que a partir de entoces ya no sería necesario colocar mas tubos, sino enlucir las paredes del agujero de sondeo, para continuar la labor hasta donde fuera necesario.
Del 16 al 18 de Marzo se colocó un tubo a 50 metros de profundidad y se rodeó de cemento para consolidarlo, esperándose que fraguara de dos a tres días, antes de comenzar los propios trabajos de perforación. " El tubo colocado es de 40 cms. de diámetro. Es lo que se llama la "boca de la perforación". Este trabajo ha resultado mas dificil de lo previsto ya que se ha encontrado una importante zona de grava que ha dificultado la operación. Tras fraguar el cemento, comenzarán los trabajos en turnos de 8 horas ininterrumpidos, así hasta llegar al petróleo o hasta que disponga la compañía "Valdebro" del Instituto Nacional de Industria "INI", la cual -recordemos- está asociada a la compañía americana "Delta Drilling Co. Tyler" de Texas ".
" Con el inicio de éstos trabajos preliminares, desde muchos kilómetros a la redonda se pueden oir el ruido de los potentes grupos de motores que han trabajado incansables en la preparación del sondeo. Y por las noches se puede ver el resplandor de las luces del campo de sondeos, que ofrece un aspecto fantástico, como el de una gran verbena.". Esta era la impresión de la prensa desplazada al lugar.
En el cliché de la foto, se ve la torre de sondeos de Marcilla y al fondo la chimenea de la Azucarera. La sensación que produce la fotografía es de actividad industrial y progreso en Marcilla, y que caso de encontrarse petróleo, toda la zona tendría un enorme desarrollo.
Esta vista se podía contemplar desde la carretera y desde la vía del tren, de tal manera que al estar en un lugar tan accesible, tanto los viajeros del ferrocarril como los conductores podían contemplar perfectamente toda la zona de la prospección.
COMIENZA EL SONDEO: la inauguración
El domingo 22 de Marzo de 1.953 dieron comienzo los trabajos petrolíferos en Marcilla.
Ese domingo, Marcilla vivió en su campo de explotación petrolífera una jornada alegre en el comienzo de las perforaciones. Se llegaron a los 120 metros de profundidad, y que sirvieron para realizar una puesta a punto de los motores y preparacion de la boca del pozo. Ese mismo día por la tarde llegaron al campo el Excmo. don Juan Gabala, presidente de la "Valdebro" y de "Adaro" (empresa que está extrayendo potasa cerca de Pamplona). Tambien acudieron al acto don Pablo Fernandez Iruegas, jefe del distrito minero de Navarra, Guipúzcoa y Alava y los ingenieros Angel Plantalamor y Salvador Montoro. La expectación se hizo mas intensa con la llegada del financiero americano y promotor del sondeo: Mr. Crammer, así como don Leopoldo Rich. Una vez todos reunidos, se procedió a la inspección de la marcha de la torre de sondeos, seguidos de una gran cantidad de periodistas, fotógrafos y el No-Do. En una entrevista al rotativo madrileño Informaciones, el Sr. Gabala manifestó que "el encontrar petróleo no será empresa fácil ya que si no, hace tiempo que estaría hecha. Ahora bien, si no hubiera ninguna posibilidad, no estaríamos aquí". El propio Mr. Crammer, de mirada y acción viva, optimista y pletórica de juventud a pesar de sus años, contestó a la misma pregunta diciendo que: "Creo firmemente que hay petróleo aquí abajo, y en gran cantidad. Si sale, se harán sondeos por toda la zona del Ebro. El "oro negro", si se da, se empleará primero en el consumo nacional y si cubre todas las necesidades, los excedentes se exportarán de acuerdo con la parte norteamericana".
Esta es la primera broca utilizada en el inicio de la perforación. Se encontró con una importante capa de grava que hizo a los técnicos estar alerta por la dificultad que ello suponia el atravesarla.
A la izquierda, el financiero americano Mr.Crammer charla con el presidente de "Valdebro", Excmo. Sr. don Juan Gabala, a la derecha. Al fondo, el ingeniero español don Salvador Montoro de Castilla, que sigue de cerca los trabajos que se realizan.
El DOMINGO 20 DE MARZO DE 1.953 comenzaban oficialmente los trabajos de perforación en una parcela de Don Jesús Elorz en el término municipal de Marcilla, muy cerca de la fábrica de la Azucarera y junto a la estación del Ferrocarril. Al lugar acudieron multiples personalidades así como todos los medios de información. El recinto fue convenientemente señalizado y cerrado para evitar la entrada a la gran cantidad de curiosos que, desde días atrás, visitaban el lugar llegados desde los pueblos de la periferia.
Muchas anédotas se pueden contar de los días previos a la inauguración, así como aspectos que nos son desconocidos aquí. Por ejemplo, que los americanos usan guantes para trabajar, que sólo toman agua mineral, que comen en el mismo lugar del trabajo, en frío, y tienen sólo 15 minutos.... y unos sueldos fabulosos.
La llegada y descarga del camión cisterna de la Campsa al campo de explotación para descargar 6.000 litros de gas-oil para los motores fue pintoresca: Como los depósitos están altos y el camión no tiene bomba, uno de los mastodontes americanos cogió el camión del gas-oil y se lo subió al remolque, y desde allí pudo hacerse el traspaso del líquido.
" El 24 de Marzo a las 10 y media de la noche, se llegaban a los 140 metros de profundidad. Había sido atravesada muy lentamente una capa de grava de 45 metros de espesor al dificultar la acción de los barrenos y entorpecer el regreso normal de los lodos. El ritmo se iba a acelerar ahora al acometer una gran capa de yeso que, según los técnicos, tiene 400 metros de espesor.
El 27 de Marzo, a las nueve y media de la noche se llegaban a los 226 metros de profundidad trabajándose en la citada capa de yeso.
Al lugar están acudiendo turistas de todas las zonas de España sin excepción".
La información que facilitó la prensa escrita en los dias sucesivos fue la siguiente:
Marcilla City
la ciudad del petróleo