Hemeroteca

 

HEMEROTECA
Un repaso a la historia
de Medina Azahara
vista por la prensa

 

A continuación se exponen algunos artículos aparecidos en la prensa de caracter estatal a cerca de Medina Azahara.

FECHA:08/05/1983

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "COCHE INCENDIADO ACCIDENTALMENTE TRAS EL MITING DEL P.C.E."

Un coche Renault furgoneta se incendió de manera fortuita cuando estaba terminando el mitin-fiesta celebrado en la noche del viernes por el PCE como cierre de campaña electoral. Cuando intervenía el grupo Medina Azahara, saltó una chispa de los fuegos artificiales que iban a acompañar la conclusión de las actuaciones, y prendió en un cartel electoral. El fuego se extendió a un coche cercano, que quedó totalmente destruido por las llamas. El automóvil era propiedad del encargado de instalar la pirotecnia, según informaron ayer fuentes del PCE. Los servicios de seguridad del partido le recomendaron cerrar la puerta, pero permaneció abierta y se prendió el fuego en la tapicería.

FECHA :04/03/1985

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "MEDINA AZAHARA, SUPERVIVIENTES"

Discípulos directos y aventajados de Triana y, más lejos aún, de aquella generación maldita de la música popular española que encabezaron los sevillanos de Smash, Medina Azahara forman parte de una rama del rock español -que no la conforma únicamente el rock andaluz- agostada prematuramente por la invasión del rock más reciente (me resisto a llamarlo nuevo o moderno) y sus propias contradicciones e insuficiencias.Una rama del rock que nació asumiendo los postulados del progresismo de los setenta y que en España se reprodujo de manera geográficamente dispar. Andalucía y Cataluña fueron los centros fundamentales del que fue llamado rock con raíces, mientras que en Madrid algunos intentos paralelos -caso del grupo Granada- perecieron antes de tener tiempo de respirar.

En Cataluña el movimiento acabó desembocando en la salsa, y en Andalucía, en el rock andaluz, movimiento que tuvo gran éxito en un momento y que desapareció con mayor rapidez de la que le había costado :imponerse, del que Medina Azahara son el único epígono superviviente.

La fórmula era clara. Tomaba de la música andaluza las líneas melódicas, las bases rítmicas y la manera de cantar y del rock la instrumentación y el sonido. A ello se le añadía un intento de escribir textos líricos o comprometidos, heredados, en España como en América, de la canción de autor, y un acercamiento al sinfonismo británico de esos mismos años, observable en la presencia prepotente de los teclados.

Su mayor handicap lo constituía el peligro siempre presente de la grandilocuencia.

Sonido y estilo.
Medina Azahara demostraron en su recital unas y otras cualidades. Tocaron bien, con precisión y solidez, tuvieron buen sonido y derrocharon profesionalidad en un local pequeño y poco adecuado. No obstante, poco han progresado en la evolución del estilo, aunque sus canciones más recientes indiquen su preocupación por realizar una puesta al día más de sonoridad que de fondo.Tienen buenas canciones en su repertorio, antiguas, como Paseando por la mezquita, y modernas, como Soldado, y aunque el público más joven no les otorgue su apoyo decidido, es el suyo un camino tan bueno como cualquier otro -y mejor que muchos otros, simplemente miméticos de lo que se hace en EE UU o el Reino Unido-, para encontrar formas propias que permitan un sello distintivo y competitivo al rock que se hace en España.

FECHA:22/02/1993

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "TIEMPO DE DICHA"

El cartel de localidades agotadas recibió a los rezagados. Medina Azahara, después de tres lustros de luces y sombras, disfruta del sabor dulce de la respuesta popular. Junto a los fieles treintañeros, la sala también se pobló de jóvenes aficionados atraídos por la difusión radiofónica de Todo tiene sufin, espléndida adaptación de un viejo tema de Los Módulos, o Necesito respirar. La trayectoria de estos músicos andaluces ha conocido desde el esplendor inicial de Paseando por la mezquita, hasta el desdén de cuatro años sin producción discográfica.El fichaje por su actual compañía- y la compilación de su mejor cosecha en un álbum grabado en directo pusieron fin a su particular travesía del desierto. Hoy, el apoyo de una cadena de emisoras ha popularizado las canciones de Sin tiempo, el último trabajo del grupo.

Sobre el escenario, Medina Azahara aporta una mayor dosis de potencia. La aportación de la guitarra de Francisco Ventura, claramente impregnada de rock duro, fortalece la puesta en vivo de las composiciones del grupo. Temas como Velocidad o Navajas de cartón se adaptaron a esas características. El tono semisin-fónico que ofrecen los teclados de Pablo Rabadán encuentra algún lugar de expansión en las más veteranas canciones. El pelirrojo vocalista Manuel Martínez interpreta bajo melodías andaluzas esos textos de amor y dolor con vocación universal.

Dos cortes consecutivos de luz no pudieron frenar el entusiasmo de un concierto que era sobre todo celebración de estos días felices que vive el grupo andaluz. Como homenaje al malogrado Jesús de la Rosa, líder de Triana, Medina Azahara despidió la noche con la interpretación de El lago. De aquellos compañeros de viaje del denominado rock andaluz, término que agrupaba a un nutrido y floreciente número de grupos sureños en el inicio de los ochenta, solamente perseveran estos veteranos de Córdoba.

FECHA:11/04/1995

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "MEDINA AZAHARA INDAGA EN LA ARABIZACIÓN DEL ROCK. EL VETERANO GRUPO CORDOBÉS INICIA UNA ETAPA DE RENOVACIÓN CON SU NUEVO ÁLBUM"

La veterana y andaluza formación Medina Azahara ha sido protagonista de un resurgimiento popular escasamente experimentado en la música española. El grupo cordobés sostuvo una etapa de gran éxito en el paso de los setenta a los ochenta, coincidiendo con el momento álgido del entonces denominado rock sureño. Durante más de tres lustros, a veces salvando largos paréntesis discográficos, Medina Azahara ha fundido con habilidad una base de rock potente con efluvios arábigo-flamencos. El próximo día 24 sale a la venta su nuevo álbum, Árabe.
"Nos quedamos en blanco", comenta el pelirrojo vocalista Manuel Martínez, único miembro fundador que permanece en la actual composición del grupo. "Pasamos de vender muchos discos a que la discográfica se desinteresara por completo. Pero nunca perdimos las ganas de seguir tocando". En ese punto, a mediados de los ochenta, empieza la larga travesía del desierto de Medina Azahara, sorteada con dignidad a través de los conciertos que la banda ofrecía, aunque éstos se concretaron casi con exclusividad en tierras andaluzas.Raíces

La renovación del equipo humano, ante las bajas de miembros históricos como el bajista Miguel Galán, el teclista Pablo Rabadán o el bajista Randy López, ha dejado paso a un nuevo Medina Azahara que, en el peor de los casos, ha igualado los logros de las primeras temporadas.

El guitarrista Francisco Ventura, que procede del ámbito del rock duro, es el integrante más activo de la hornada juvenil de esta renovada formación y comparte con Manuel Martínez la labor compositora. El tándem ha obtenido frutos tangibles: los álbumes Sin tiempo y Dónde está la luz han alcanzado la gloria del disco de platino (ventas superiores a las 100.000 copias).

Ahora Medina Azahara publica Árabe, un trabajo en el que los cordobeses han reincidido en la raíz arábiga de su música hasta el punto de que contaron con la asistencia de una orquesta marroquí para los arreglos de algunas piezas.

"El título del disco", aclara Paco Ventura, "es el reflejo lógico del proceso de grabación: se respiraba ese ambiente por los cuatro costados". Los compradores del compacto se encontrarán con un regalo adicional que incluye cinco versiones, entre ellas una de Los Módulos, desaparecido grupo de los setenta que ya ha sido recreado por el grupo andaluz con total acierto y fortuna. La exportación de la música de Medina Azahara es un hecho: en Japón está publicado su catálogo más reciente y se espera que dentro de este año la banda acuda a Extremo Oriente en viaje promocional.

FECHA:06/06/1997

PERIÓDICO: EL PAIS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "MEDINA AZAHARA ESCOGE LA RIVIERA PARA AGRADECER EL APOYO DE SU GENTE".

Sin más ruido que sus canciones. Sin acaparar grandes reportajes ni escucharse mucho en la radio, el grupo cordobés Medina Azahara constituye uno de los valores más seguros del rock español. Ajenos a cualquier poder mediático y desde una discográfica modesta, son lo que son porque tienen lo mejor que un artista puede tener: un público fiel y entusiasta. Sus discos se venden a palas y sus recitales siempre registran llenos, como es muy posible que vuelva a suceder esta noche en La Riviera, tal y como ha ido la reserva de entradas en la venta anticipada.Aunque el grupo estuvo a punto de desaparecer, la tenacidad de su cantante, Manuel Martínez, lo reflotó reclutando nuevos músicos. Han paseado con éxito su peculiar estilo por Nueva York, tienen una de las agendas más apretadas de actuaciones para este verano y empiezan a ser reclamados en lugares tan dispares como Egipto o Japón.

Su afortunada mezcla de rock duro, de guitarras poderosas y base rítmica implacable, con resonancias sinfónicas aflamencadas y andalusíes se bascula sobre una actitud honesta que encanta a los chavales de barrio, a las masas que acuden a verles -en muchos casos, padres con hijos- y participar con ellos en un ritual catártico. Y el grupo no sólo da siempre todo lo que lleva dentro, sino que además se muestra agradecido: su reciente disco, doble y grabado en directo durante su gira del 96, se llama A toda esa gente. Lleva casi 100.000 discos vendidos.


FECHA: 17/12/1998

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "EL EXOTISMO ÁRABE SE MEZCLA CON LA MARCA DE FÁBRICA DE MEDINA AZAHARA"

El grupo andaluz Medina Azahara ha vuelto a convertir en oro su nueva producción, de nombre Tánger, en el que colaboran músicos magrebíes que aportan ritmos árabes a determinadas canciones. El disco de oro supone una venta de más de 50.000 copias. La banda cordobesa goza de una difusión que baña en metal precioso, incluido el platino, cada uno de sus lanzamientos en los últimos años. La gira de presentación llega hoy a Madrid con una marca de fábrica por la que no pasan los años.
Medina Azahara representó hace casi dos décadas al denominado "rock andaluz", pero a mediados de los ochenta el grupo se encontró sin compañía y con escaso público. De hecho, durante un tiempo se pensó que la banda había desaparecido. No fue así, como explica el vocalista Manuel Martínez, el único miembro fundador que continúa en sus filas: "Al principio tuvimos un disco afortunado, estuvimos en el sitio justo en el momento adecuado. Pero luego llegó la gran movida musical del centro y nos arrasó. Por suerte, somos cabezones y nos la jugamos en directo. Ésa fue nuestra baza".Después de la amarga experiencia de Caravana española (grabado para un sello independiente "dirigido por un tipo oscuro", explica Martínez), Medina Azahara encontró acogida en otra compañía independiente que es su hogar en los últimos 10 años.

"Con Sin tiempo dimos un cambio de rumbo que volvió a darnos resultado. Alcanzar un disco de oro o de platino", comenta el guitarrista Paco Ventura, "es una recompensa a una labor de mucho tiempo. Es una bendición, pero también una pequeña maldición, ya que nos obliga, al menos, a igualar, con cada nuevo disco, los resultados del anterior".

En la presente temporada, Tánger cubre de momento con creces las autoexigencias. "Nunca un disco nuestro se había vendido tan rápido", proclama Manuel Martínez, "que esto ocurra es una conjunción de arte, marketing y suerte. Siempre estamos tratando de ofrecer nuevos alicientes a nuestros seguidores. No es fácil, pero hay que intentarlo".

Y es que la banda tiene una marca de fábrica difícil ya de modificar. Tras un descanso, aprovechado por sus dos líderes para grabar en solitario, la banda se tomó sobrado tiempo para grabar las nuevas composiciones. "Puede que hayamos encontrado un filón cómodo dentro de nuestro sello personal y queríamos evitar repetirnos demasiado. Está claro que cuando suena un tema de Medina Azahara es claramente indentificable y eso demuestra que tenemos personalidad propia", continúa Martínez.

Se reclama al grupo cordobés desde Japón, donde hay certeza del interés por las tímidas pero significativas cifras de venta de sus discos. "Hace tiempo que queremos hacer unos conciertos allí. Pero nos ofrecen ir en agosto, cuando ese mes no tenemos ni un solo día libre. También deseamos ir a México y Suiza, aunque nos siguen recibiendo tan magníficamente en cualquier sitio de nuestro país que no podemos dejar de tocar aquí", concluye Martínez.

FECHA: 29/11/1999

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: EL GRUPO MEDINA AZAHARA CELEBRA SU 20º CUMPLEAÑOS AL RITMO DE BALADAS"

Diez años atrás, casi nadie parecía acordarse del grupo cordobés Medina Azahara. Una compañía independiente lo sacó del desierto discográfico y la banda andaluza recuperó el pulso. Medina Azahara recupera ahora sus temas lentos en el recopilatorio Baladas, 15 temas de su repertorio más suave. El envoltorio ha sido cuidado al detalle, como corresponde al homenaje que su discográfica ha querido brindar a su grupo estrella. "Fundamentalmente ha sido una decisión de la compañía, es verdad", confirma el vocalista Manuel Martínez, único miembro fundador de Medina Azahara que permanece en la formación. "Nosotros nos lo tomamos como un tránsito hacia la próxima obra del grupo". Martínez recuerda que el 4 de enero del 2000 se cumplirán 20 años de la publicación de su disco de debut. En diciembre entra de nuevo a los estudios para grabar una tanda de canciones completamente inéditas. "En estas nuevas canciones nos dejamos llevar más por el impulso y suena más rockero. Hemos investigado en nuestra parte más dura", afirma Martínez. El futuro disco, todavía sin título, saldrá en marzo.

FECHA:15/06/2000

PERIÓDICO: EL PAÍS

TÍTULO DEL ARTÍCULO: "AHORA SE VIVE MÁS DEPRISA Y ESO DEBE REFLEJARSE EN LA MÚSICA. "

Fueron uno de los exponentes de lo que se dio en llamar rock andaluz, aunque algo tardíos. Medina Azahara, el grupo cordobés que nació en 1980, ha tenido que renovar su música y adaptarla al cambio de los tiempos. El grupo formado por Manuel Martínez -cantante y el único que permanece de la formación original-, Paco Ventura (guitarra), Manuel Reyes (batería) y José Miguel Fernández (bajo) y Manuel Ibáñez (piano y teclados) celebra su 20º aniversario con un nuevo álbum, XX, que contiene 14 temas nuevos. Pregunta. ¿Cómo describiría XX?

Respuesta. Era un desafío. Hubiese sido más fácil sacar un disco de temas ya grabados porque se trata de la celebración de nuestro 20º aniversario como grupo, pero preferimos hacer un álbum totalmente inédito. XX es un trabajo más contundente que los dos anteriores, hecho más para el directo. Es un disco que rompe nuestra trayectoria musical. Siempre nos ha interesado la fusión del rock con otros estilos, como el flamenco, la música árabe o el rock sinfónico, una música de mestizaje. Hemos abandonado esas influencias lejanas. XX es un disco de rock muy fresco y enfocado hacia el directo. Nosotros somos del sur y nuestras raíces están aquí. No hacemos una música autóctona como el flamenco, pero llevamos nuestras vivencias al rock.

P. ¿A qué cantáis ahora?

R. Nos preocupa la situación de la gente, las guerras, el caos que vive el mundo, el que existan niños soldados... Nosotros denunciamos eso, así como la destrucción del planeta, pero también nos interesan las canciones de amor, lo que refleja la vida de las personas.

P. ¿Cómo ha evolucionado vuestra música en estos 20 años?

R. Ha sido un cambio paso a paso, disco a disco. No puedes quedarte dormido en el pasado. Hay que conversar con la gente, ver qué piensa, mirar lo que hacen otros para no repetirlo. En música, no puedes quedarte dormido en el tiempo, tiene que reflejar la actualidad. Para nosotros, la música deber ser un fiel reflejo de tu estado de ánimo y de tus vivencias con la gente joven.

P. ¿Qué queda en vosotros del rock andaluz?

R. Queda el vanagloriarse de haber pertenecido a ese movimiento con canciones que son himnos. Supimos alejarnos en el momento oportuno y hacer una música para la gente joven, a la que no le interesaba demasiado el rock andaluz. Nuestros mensajes ahora están menos cargados de dramatismo, son más directos. Aunque nosotros fuimos los últimos en llegar a él. Nos pilló menos la quema del rock andaluz. La sociedad ha cambiado. Los mensajes para la generación de los ochenta ya no son válidos ahora. Hay que adaptarse a los tiempos tanto musical como socialmente. Ahora se vive más deprisa y eso debe reflejarse en la música.

 

© Angel Guillén 206

top