![]() | ![]() | ![]() | |||
![]() |
| ||||
|
![]() Antonio M. Adalia
Nuestros compañeros, han sabido con gran acierto combinar este acto de encuentro y celebración entre los cebeistas con el turismo, la confraternización de los asistentes, la diversión, el entretenimiento general y atendiendo en este sentido a los familiares y acompañantes de los participantes en el congreso. Todo esto y alguna broma nocturna de los fantasmas de las estacionarias que nos tubo despiertos hasta altas horas de la madrugada. Tampoco quiero dejar de nombrar a sus familiares que nos atendieron de una forma exquisita y entre los que se encontraba alguno que solo tenía unos días de vida, que nos recordó, lo buenos e inocentes que somos cuando todavía no hemos descubierto la realidad de la vida. Me alegró mucho ver a legendarios que se batieron cara a cara y sin miedo con la Administración de hace 25 años, para que hoy podamos disfrutar de la Banda Ciudadana sin miedo a que las fuerzas del Estado irrumpan en nuestro hogares, o nos requisen nuestros equipos de los coches como si fuésemos viles delincuentes; y me refiero a nuestro Al Groos particular el señor Albert Beltrana de QRZ Ofuna. Valoro en gran medida todas las ponencias, donde estuvieron representadas las asociaciones, y federaciones de C.B. más importantes de España, incluida en este caso representantes de la Unión de Radioaficionados Españoles, de la que me permito no ser tan generoso valorando el estilo con que hicieron su brevísima intervención, destacando el abandono de la sala de varios representantes de asociaciones de C.B. a modo de protesta, durante la intervención de los representantes de URE. Hay que destacar que asistieron compañeros desde Francia, Barcelona, Badajoz, Murcia, Madrid y algunos más que también les quedaba lejos. Y en este sentido tengo que mostrarme critico y decepcionado, pues he de manifestar, que eché en falta a esos compañeros que quince días antes asistieron a una cacería que le pidieron a los compañeros del Museo C.B. que realizaran, a los que firmaron el manifiesto de la Plataforma y a los que reafirman su apoyo en su web. Fue una verdadera lastima, pues afirmo sinceramente, que me hubiera gustado mucho conocerlos y escucharlos como hice con los que sí estuvieron allí. Repito que las opiniones son las que enriquecen las causas. Otro aspecto positivo, fue el encuentro entre dos opiniones con un 99% de ideas en común y una sola que nos separa como si fuese un muro con alambre de espinos y valla electrificada. La valla le desconectamos la corriente y por lo menos ya podemos acercarnos, el siguiente compromiso es hacernos con tenazas y mazas para romper las otras barreras, pues las ganas de trabajar no faltan. Pero insisto la opinión y la presencia de todos es necesaria para que nadie se quede en el camino. Lo cuenta uno que estuvo allí y que volverá las veces que sean necesarias.
| ||||