Madrid

 

 

En una ocasión, hace tiempo, recuerdo que me dijeron:

"Bajo tu fría apariencia se esconde la persona que realmente eres"

Puede ser cierto....

Siempre ando buscando consejo, siempre intento aprender...... No soy el amigo vulgar  que puedes encontrar en cualquier esquina, o en cualquier oscuridad surrealista de la vida..... Parezco introvertido, pero darme a los demás es mi lema permanente. La mayoría de los que me conocen desean ayudarme, pero al final soy yo el que se desnuda y tiende sus jirones al sol, Creo que ahí está mi mayor fortaleza.

 También han dicho que mis ojos dicen mas que las palabras.....Esto me recuerda un articulo que escribió C. Cole en "Films & Filming" refiriéndose al actor Monty Clift, pero nada, ni nadie puede comprender a la persona bajo pinceles de aprendizaje, ni yo mismo me siento capaz de dibujarme con exactitud, en esto soy cruelmente inestable.

He pasado cuarenta años de mi vida en una Entidad Financiera.

He participado en Televisión en varios programas de cine

En Punto Radio cuando fué el centenario de Greta Garbo

En Radio Argentina comentando el film Cabaret.

En Código Rojo del Canal 6, en un coloquio sobre la muerte de Marilyn Monroe

 

Siempre he dirigido mi vida hacia el cine y de este matrimonio me han llegado los mejores momentos de felicidad que yo podía imaginar.

En el año 2000 comencé a planificar este trabajo: Buscar imágenes, información, datos e ideas, bajo una ambición desmedida, por conseguir que mis escritos, teorías y comentarios hacia lo que yo he bautizado como "CINEPARAISO", traspasaran fronteras. Con el tiempo esa labor se hizo realidad y en infinidad de ocasiones me han dicho que mi website es de lo mejor que se puede encontrar navegando por la red de redes, en cuestión de cine.

Pero lo que mas estimo son los mails escritos por jóvenes de varios países, a los que siempre contesto, procurando aclarar cualquier duda que tengan e impregnándoles de fortaleza en su descubrimiento por un cine que es columna del actual.

España me da cobijo y aquí estaré siempre, intentando arrebatarle magia al cine, bebiéndome a tragos su fantasía, y aunque sea un poco ese Peter Pan que todos conservamos, os puedo asegurar que soy fuerte, sensible, trabajador y constante, y en mi encontrarás el mejor de los amigos, siempre y cuando me lo demuestren con sinceridad.

Tenía unos seis o siete años cuando comencé a dejarme envolver por la influencia del cine….de eso han pasado mucho, muchísimos años….Aún hoy en día, en pleno siglo veintiuno cuando camino por el centro de mi ciudad, y atravieso el Pasaje Doré, entre la calle de Atocha y la de Santa Isabel y me tropiezo de golpe con la Filmoteca Nacional de Madrid, edificio emblemático rehabilitado del antiguo Cine Doré de Madrid, mis sentimientos se hacen viajeros de aquellos años a los que me refería en principio y me siento aquel niño, que los jueves y acompañado por mis mejores amigos de entonces: Raúl, Guillermo y Cesar, miraba con avidez desordenada los carteles amarillentos pegados a los sucios cristales del cine, donde se anunciaban la programación de aquella semana, o cuando de la mano de mi padre, iba los sábados por la tarde y sucumbía al encanto de la doble sesión, de la que él siempre extraía lo mejor y me enseñaba, explicándome y recubriendo de amplios conocimientos la piel de aquel jóven de apenas ocho años de edad.

Son los momentos mas gratos que recuerdo relacionados con el cine, son esos instantes que ya no volverán y que me pertenecen a mí, porque son parte de mi historia personal, de mi infancia y de mis primeros enamoramientos. Luego llegaron los tiempos difíciles a nivel familiar; mi padre al yo cumplir los trece años, fué llamado a otra dimensión, pero sus enormes conocimientos sobre el séptimo arte ya habían sembrado sendas raíces en mí y continué la andadura sin freno, sin medida y siempre sintiendo en mi mano el calor de la suya, su sonrisa, su cultura y sus palabras, todavía ahora, al cabo de los años, lo siento vivo.

Las desvencijadas tarimas de la entrada al Cine Doré, ahora están cubiertas de una moqueta azul, y aquella puerta que me adentraba en la enorme pantalla, es ahora recinto de culto, serio y de categoría. Algunos días vuelvo y siempre mis pensamientos se funden con aquellas tardes de olor a pipas y bocadillo de tortilla, admirando a los Tres Mosqueteros, la belleza de Milady Turner, las locuras de Jerry Lewis, los parajes del mítico Bagdad, las llanuras del maestro Ford, cabalgando como centauro del desierto, ayudando al bueno de turno o sentirme trasportado por el colorido, la ternura, el encanto y la increíble destreza de Walt Disney, son mis momentos….. ¡ Son tantos los instantes míos junto al cine!.... ¡Tantos!...., que no puedo obviar que ello son episodios lúdicos e inolvidables relacionados con un arte que amo.

He conseguido a mis 59 años lo que en principio era un simple sueño; poder tener mi propia página Web, en la cual insertar todas y cada una de mis experiencias personales a nivel de cine y mezclarlas de la mejor forma, para que se lea en el mundo. Ahora, después de mas de seis años de trabajo, de duro y maravilloso trabajo, de sueños, de análisis, de estudio y de labor  creativa, sé a ciencia cierta que mis escritos llegan a los rincones mas lejanos del planeta; Colombia, Finlandia, México, Francia, Grecia, Suiza, Indonesia, Chile, EEUU, Gran Bretaña, China.... donde gente de mi edad y otros muy jóvenes, pueden aprender de mis escasos conocimientos y sumergirse en las aguas cristalinas de mi CINEPARAISO, un cine que siempre estará ahí, unido a rostros que marcaron una época y que como ya dije en una ocasión: 

“Están fabricados de hilo de oro y humo de sueños”.

 

 

Desde aquí mi más sincero agradecimiento a cuantos han alabado mi  trabajo, a los muchos que han descubierto detalles, anécdotas y testimonios que ni siquiera pensaban que existieran, a los más jóvenes que han buscado las películas, bien comprándolas o en alquiler, al leer mis textos…. Y a los que poniendo un simple nombre en cualquier buscador de la Red, como por ejemplo:

 

 MARILYN MONROE

O

MARLON BRANDO

 

Han llegado hasta mí trabajo y en ocasiones han sido motivo de amistad.

 

 

 JUAN S.D.TORO