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Luis II de Baviera

L  U  D  W  I  G

 

 

 

 

 

 

El amor sin condiciones y sin color son piernas abiertas, de belleza inigualable, no tienen semejanza con ninguno de los placeres que se puedan sentir, ni su calidad se puede pesar en balanza alguna. Se siente y su mismo sentimiento nos alarga la mano para adentrarnos día a día en el goce supremo de los sentidos....Nada hay como el amor, salvo el espacio que separa lo real de lo irreal, ahí el peligro....porque su abismo puede conducir a la locura y el desequilibrio a la nada mas absoluta.

LA HISTORIA

La figura enigmática de Luis II de Baviera, ha quedado  sepultada en la ambigüedad de la historia y cualquier mención que sobre él se encuentra fundida a fuego con la figura de Richard Wagner, el cual, sin embargo, no sabemos dónde habría podido llegar si los cielos no hubiesen enviado a su ángel salvador en forma de Luis II.. Sin dejar de mencionar la enorme influencia que tuvo su prima, la famosa Emperatriz Isabel de Austria, mas conocida por "Sissi". Tanto Isabel como Ludwig tuvieron siempre una enorme complicidad, eran almas gemelas, y su amistad-admiración-amor los llevó a ambos a disparar esta historia del rey loco a limites que son leyenda. 

Luis Otón Federico Guillermo de Baviera, nació un 25 de Agosto de 1845, en Nymphenburg, hijo de Maximiliano II de Baviera y de María, hija del rey de Prusia que más tarde sería El Kaiser alemán, Federico Guillermo I, mientras Richard Wagner, preparaba la que sería obra preferida de Ludwig II, “Lohengrin”. Y me refiero a este paralelismo en el espacio del tiempo por la importancia del mismo, y por la similitud de ambos personajes en toda la vida del trágico monarca.
 

Con apenas 18 años sube al trono tras la muerte de su padre, un 7 de marzo de 1864.

Cuando un 6 de mayo recibe Luis II al compositor  Wagner en Munich, lo hace con unas palabras que definen claramente  toda su relación, y que ponen de manifiesto tanto su entrega absoluta como su afinidad de almas: 

«Sin que vos lo supierais, erais la cuenta de todas mis alegrías. Vos habéis sido mi mejor maestro, mi educador y un amigo que, como ningún otro, ha sabido hablar a mi corazón. Haré cuanto esté en mi mano para haceros olvidar vuestros sufrimientos, disiparé todas vuestras preocupaciones, os proporcionaré el reposo a  fin de que despleguéis sin traba alguna, vuestro genio. Ahora que visto la púrpura, emplearé mi poder en endulzar vuestra vida».

Richard Wagner:

«Lo increíble se ha vuelto realidad. El cielo me ha enviado a este Rey, que es mi felicidad ... ¡Tan bello , tan magnifico, y  tan lleno de alma, que temo que su vida se desvanezca, en este mundo grosero, como un fugitivo ensueño de los dioses! Me ama con el intimo fervor y la fuerza del primer amor. Me conocía y sabe todo lo que se relaciona conmigo, y me comprende como mi propia alma puede comprenderme.  Me dará cuanto se necesite para la representación de mis obras. Soy su dueño absoluto. Ya no volveré a ser director de orquesta».

Luis II de Baviera:

«¡Sublime y divino amigo...! ¿No has perdido valor para nuevas creaciones? Te ruego que no renuncies a tu arte, en nombre de aquellos a quienes proporcionas dichas que sólo Dios podría dispensar. ¡Tu y Dios! Hasta la muerte, hasta el reino de las Tinieblas.».

Richard Wagner:

«Mi joven Rey y yo hemos resuelto crear para nosotros un mundo aparte... alejado de la necedad y la vulgaridad que nos rodea, de un pequeño reino que no comprendía el arte del coloso de Bayreuth ni el sentimiento más puro y elevado de su Rey. 

Se veían a diario permaneciendo horas enteras en el pequeño salón con vistas al lago Starnberg charlando, tocando al piano obras del músico o simplemente “mirándose el uno en los ojos del otro”. La admiración, la unión y el espíritu de ambos hombres son perfectos, así se entrecruzan en algunas notas que Luis II escribe a Wagner y que describen perfectamente su apasionado carácter romántico, su impetuosa admiración wagneriana y su melancólico espíritu atormentado:

 ¡Síntesis de mi felicidad!... ¿Qué soy yo sin él? ¿Por qué no encuentro reposo? ¿Por qué estoy torturado siempre? ¡Oh! ¿Cómo hacer florecer para él, sobre la tierra, la tranquilidad, una paz eterna y una inmarcesible alegría? ¿por qué hay siempre tanta tristeza al lado de tanta felicidad?... Amigo mío, ¿necesito volverlo a decir? ¡Te seré fiel hasta la muerte! Eres, fuiste y serás toda mi vida, hasta el último suspiro... Te amaba antes de haberte visto. Oir una obra del Amigo es para mí una beatitud tan grande, que no puedo compararla con ninguna otra...».

De aquella época es la carta que Luis II le escribe a Wagner:

«Necesito deciros que me es totalmente imposible vivir por más tiempo separado de quien lo es todo para mí. No lo soporto. El destino nos ha creado al uno para el otro; si vivo, es por él. Cada día lo veo más claramente. Pero él no puede estar a mi lado........ Os aseguro que no me comprenden, ni me comprenderán nunca. Como Rey, no puedo estar unido a él. Las estrellas no nos son favorables. Pero esto no puede, de ninguna manera, continuar así, porque me faltarían fuerzas para vivir. Sin él me siento solo y abandonado. Es preciso que nos reunamos para siempre y que Dios tenga misericordia de mí, que no me exija que soporte por más tiempo estos tormentos infernales. Mi misión divina es estar a su lado, como amigo fiel y amante...  Hacedle ver Dios mío que nuestros proyectos pueden realizarse y que me moriré si tengo que vivir sin él. El amor hace milagros...»

La muerte de Wagner se produce un 13 de febrero de 1883 en Venecia y la desesperación de Luis II fue tan profunda que ni pudo ir al entierro. Cuando se le comunicó la muerte de su Maestro exclamó:

Es horrible! ¡Espantoso.......!

Ordenó que le dejasen solo. Tan sólo en su soledad encontró algo de respiro, en soledad que no era vida, en soledad que lo identificaría para siempre como el Rey Loco. Ordenó que cerrasen y prohibiesen tocar los pianos de sus castillos, y exclamó lleno de tristeza y soledad: 

«El artista del cual hoy llora todo el mundo la pérdida, soy yo quien le salvó».

Yo, ante tanta pasión pienso........

Que no debe existir mayor dolor que ver como te arrancan de golpe esa parte que es tuya como la misma piel, no debe haber tan gran dolor para la vida, que sentir como te arrebatan lo mas preciado que atesoras dentro de tu alma, no creo que exista mayor vacío, que ver como se nos va lo que veneramos mas allá de la lógica, y contemplarnos desnudos, sin calor y carentes de esos labios dulces como la misma miel. 

 En el coche fúnebre de Richard Wagner tan solo se permitieron colgar de los millares de coronas mortuorias que se enviaron, las dos de Luis II.  

El día 10 de junio de 1886, su primo el Príncipe Leopoldo tomó la regencia del reino, pues la familia de Luis II y los políticos de Baviera, juzgaron que el carácter de Luis II era fruto de una enfermedad mental que le imposibilitaba para las labores de gobierno. Así, lo sacaron de su castillo de Neuschwanstein y lo recluyeron en el castillo de Berg.... Tres días después, el 13 de junio, murió ahogado en el lago Starnberg, frente al castillo que había sido su última morada prisión. Junto a su cadáver se encontró el de su médico personal, el doctor Gudden.
La versión oficial fué la de suicidio, y así había puesto fin a su atormentada existencia, a su vida de continua contradicción, llevandose a su guardián y médico.

El film
                                                 

Ahora el reto conmigo mismo va a estallar en mil partículas, va a poner a fuego toda mi capacidad de escritor  y amante del cine. Ya dije anteriormente que los retos me gustan, admiro a los aventureros, los decididos y desprecio a los mediocres, no espero estar en ninguno de estos bandos, solo quiero hablar de una obra de arte, de una historia que siempre me intrigó, de unas relaciones tan vivas que hasta causan dolor, de un canto a la amistad, la sinrazón, el amor, la complicidad....... Todo ello, labrado con pincel férreo por unos de los mejores directores de toda la historia del cine. Reconozco que mi labor va a ser dura laboriosa, delicada, y dada a interpretaciones ambiguas.....No me importa lo mas mínimo, siento un especial interés en estos momentos por escribir sobre Ludwig y lo haré.

Será desde mi espacio, desde el corazón, ante mi querido ordenador, y para vosotros. Si os parece un buen trabajo ya puedo darme por satisfecho, si es todo lo contrario, también habré contribuido a dejarme limpio sobre una película que amo..

Cuando presencié este film, la censura en España era dura e injusta. Yo, como adolescente consumía todo lo que nos dejaban ver, pero sabiendo que detrás de aquellas películas mutiladas había algo, existían secuencias....momentos aclaradores..... y ahora al cabo de los años, cuando en mi país hay una libertad plena en todos los campos, y se puede visionar el metraje original de LUWIG II DE BAVIERA en su integridad, ( casi cuatro horas), lo he tenido presente y he vuelto a saborearla en este año 2006, pero como producto nuevo, porque así lo es....

Mi gozo no cabe en mí,  no hablo de algo superficial, estoy refiriéndome a un coloso del séptimo arte y espero que así se la tenga.

El marco que eligió el maestro para dirigir tan magna opera fué la misma región de Austria... los decorados:

 Los mismos donde se debatió la tragedia de Ludwig II

El ambiente: el propio viscontiano, el marco idóneo, ese toque mágico de todo lo que realizaba este gran director

El resultado:

Todo un abanico de colores, de fuertes tonalidades, donde el amor y la amistad por encima, brilla con ese azul que mantiene el metraje de uno de los films mas bellos jamás filmados. LUCHINO VISCONTI desborda en su ego, elevando el clima y recreando sus hondos sentimientos, volcándolos en la figura del Rey, haciéndole reencarnación de si mismo, y dueño absoluto de un sentimiento por excelencia. Tenemos a Ludwig-Luchino, tenemos a un hombre que sufre, tenemos a un monarca que amó mas allá de lo indecible......Visconti nos presenta con hermosa partitura de area de ópera un relato de sí mismo, a través de una leyenda con nombre propio, en una región única de Europa. 

El metraje de Ludwig  hizo que VISCONTI tuviera que optar por no incluir, muy a pesar suyo, en el montaje final escenas que estaban ya rodadas, concretamente estas:

Los episodios relacionados con Wagner y la Emperatriz Elizabeth.

  Se suprimió el momento en que Wagner recibe la invitación y un anillo por parte del rey.

La visita de Cosima a la Banca Nacional de Baviera para cobrar los 200.000 gulden.

La muerte del músico en Venecia, y el traslado de sus restos a Munich, camino de Bayreuth.

 La última aparición de Wagner en el montaje final es cuando estrena el Idilio de Sigfrido. Después, sólo se nos indica que ha muerto porque el rey ha mandado cubrir de luto todos los pianos de su castillo.

En lo referido a Isabel de Austria, se suprimió la tremenda escena al conocer la muerte de su primo, negándose a aceptar la versión oficial de suicidio.

También el asesinato de la propia Sissi a manos de un anarquista, doce años después, cumpliendo la profecía que le hizo en una ocasión Ludwig.

Con todos estas mutilaciones, para que la historia se hiciese comprensible, hubo que recurrir a "narradores", que sirvieran de nexo entre los distintos episodios. A pesar de todo, la duración final de la película se acercaba a las cuatro horas, y en el contrato de distribución de la Metro Goldwyn Mayer  señalaba una duración máxima de 3 horas. Por ello se cortó otra hora más, con lo que la acción era incomprensible y Visconti acabó sufriendo tremendamente por su querido y preciada obra, renegando en ocasiones de un trabajo que en condiciones normales hubiera sido... "ARTE TOTAL". Poco después, en 1980, después de la muerte del maestro, sus fieles guionistas Medioli y Cecchi d'Amico rescataron la versión de 4 horas y es esta última la que se puede ver en la actualidad en formato dvd, aunque el montaje final no tenga la supervisión de VISCONTI. Ellos le conocían muy bien, y siempre han sabido que la versión actual, es la que a él le hubiera gustado conservar siempre.

 UNA ESPLÉNDIDA SILVANA MANGANO

 Para mí personalmente es una pieza de culto, espejo del mas puro estilo viscontiano. Es tan grande su puesta en escena, sus personajes danzando como fantasmas enlutados, los enormes espacios donde pasea su soledad un hombre carismático, la luz y su juego infernal de tonalidades, con el contraste de los interiores del palacio en tonos azules, con la belleza insultantemente ambigua de la gruta real.....Esto por citar solo algunos momentos,.....Es todo tan hermoso, que le estalló de las manos al genio mas grande del cine, regalándonos también espléndidos personajes de mujer; La reina-madre, o Silvana Mangano, como siempre faltan adjetivos para definirla o el interpretado magistralmente por  Rommy Schneider,  una Emperatriz de carne y hueso, un ser humano excepcional, una mujer con sentimientos, luchas internas políticas y sinsabores personales. Todo muy lejos y a la vez tan cerca de aquella dulzona Sissi de los años cincuenta. Romy siempre adoró este personaje, tal y como lo presenta Visconti en el film, Romy quiso de estar forma difuminar un poco aquella muñeca adornada de sus comienzos, y vivió la Emperatriz que la historia pedía.

Guardo un recuerdo imborrable de la actuación del actor Helmut Berger, pasional, impresionante, conductor de sentimientos, marioneta del destino, centro del mismo VISCONTI, como pupilo de su alma. LUCHINO le hizo componer a un Rey fuera de marcos convencionales, interpretando secuencias con Rommy Schneider que ya han pasado a la mente de todo cinéfilo, como algo difícil de olvidar, ambos están perfectos en sus papeles, brillan con luz cegadora y dan vida con pasión y credibilidad a dos personajes míticos de la historia, como fueron Luwig II de Baviera  y Elizabeth de Austria. Mención especial al siempre eficaz Trevor Howard que hace un Richard Wagner impecable, dentro del reloj de arena que le tocó vivir en esta historia. 

La película bucea en una enorme profundidad psicológica, es todo un canto desesperante a la amistad entre dos hombres, a las pasiones enfermizas, a la homosexualidad, a las relaciones de dos seres con multitud de complejos y limitaciones, con responsabilidades y espejos de una sociedad critica y despiadada, con rencores de reptil hipnótico e incomprensiones fuera del limite. Yo no voy ahora a sentar cátedra si esa amistad fué o no constructiva, no es mi labor, porque mi intención es solo hablar de un film incomparable, pero no sería justo pasar por alto este detalle y no exponer mi opinión personal al respecto.....

¿Acaso estamos los seres humanos libres de nuestros propios sentimientos?

¿Acaso el amor distingue de colores, razas o credos?

¿Acaso tenemos los hombres un cortafuegos capaz de eliminar lo que está o no correcto, lo que debe parecer bien a los demás y ser bueno para nosotros mismos?.

El sentimiento humano es como el águila que surca el firmamento con garras afiladas en busca ....Una vez encontrada, su captura ya no es nuestra....nada nos pertenece, todo es de un ave llamada sentimiento.

LUCHINO VISCONTI lo tenia en su propia piel, tal vez por ello, supo crear como nadie y con tanto rigor, detalle y minuciosidad, un sentimiento que a veces los ojos humanos nos resistimos a reparar en su belleza. Tuvo en Helmut Berger al mejor actor que pudiera pensar, no imagino otro Ludwig que no fuese él, depositó en la frialdad de Helmut la tragedia de una historia de amor, soltó sobre su propia pareja en la vida real, toda esa mezcla que el rey necesitaba, haciéndome en ocasiones pensar que estoy ante una de las mejores interpretaciones que yo haya visto. Su mezcla es tan densa que el líquido que desprende en cada una de sus intervenciones, es corrosivo, dulce y con un halo de ternura que pocas veces la pantalla ofrece. Creo, si la lógica de la realidad fuera transparente que, su interpretación es digna de atesorar cualquiera de los premios de interpretación existentes.

Siempre tendré cosido a mis recuerdos del descubrimiento sobre los trabajos de VISCONTI, con mi despertar a la vida, con mi sorpresa ante la realidad, con la absorción del arte. Esté donde esté el maestro, mi recuerdo va hacia él, en agradecimiento a su hacer, a su perfección, a todo su universo del mundo del cine.

!! GRACIAS AMIGO MÍO !!

Ludwig  recibió:

 

 la Palma de Oro de Cannes

El David de Donatello.

Premio Festival de Valladolid

Nominación a los Oscars

 

JUAN S.D.T.