LOS SANTOS ANÁRGIROS

 

El 26 de septiembre se celebra el santoral de San Cosme y San Damián, hermanos gemelos que ejercían la medicina sin cobrar nada, por lo que recibieron el calificativo de anárgiros. Vivieron durante la época del emperador romano Diocleciano (284-305).

Según el martirologio romano, en Egea, ciudad de Arabia, ambos santos sufrieron diversos tormentos durante la persecución cristiana del emperador Diocleciano. Fueron cargados de cadenas, arrojados a la cárcel, pasados por el agua y el fuego, crucificados y azotados, en una serie de ejecuciones que, por uno u otro motivo, no lograban acabar con ellos. Finalmente fueron decapitados junto con sus otros tres hermanos.

Según otras fuentes, fueron martirizados y enterrados en Ciro, ciudad de Siria, cerca de Alepo. El obispo de Ciro en el siglo V, Teodoreto, alude a la maravillosa basílica que estos santos mártires tenían en la ciudad. En la religión católica existen numerosos ejemplos que hacen referencia a "milagros" que pueden considerarse claros ejemplos de autotrasplantes, así, San Pedro reimplanta la mama que un centurión romano había amputado a Santa Águeda...pero es el milagro de San Cosme y San Damián el primer caso en el que se relata un trasplante contra natura. Tuvo gran resonancia en la sociedad cristiana de la época y ha inspirado a numerosos artistas. Su historia la relata Jacques de Vorágine (siglo XIII) en su Leyenda áurea de la vida de los Santos: “…el encargado de cuidar el templo parisino dedicado a ambos santos sufría enormemente a causa de un tumor en su pierna; y una mañana despertó sin dolor y con una pierna obtenida del cadáver de un etíope fallecido el día de antes.” San Gregorio de Tours consigna el valor taumatúrgico de estos santos hermanos médicos, sobre todo para curar las enfermedades del alma. "Espantaban las enfermedades por el solo mérito de sus virtudes y de la intervención de sus oraciones. Coronados tras diversos martirios, se juntaron en el cielo y hacen a favor de sus compatriotas numerosos milagros". La antigua liturgia hispana rezaba así: "Oh Dios, nuestro médico y remediador eterno, que hiciste a Cosme y Damián inquebrantables en su fe, invencibles en su heroísmo, para llevar salud a las dolencias humanas, haz que por ellos sea curada nuestra enfermedad, y que por ellos también la curación sea sin recaída". Con esta confianza rezaban los fieles. A San Cosme y San Damián se les considera patronos de los médicos y cirujanos.

Finalizada la construcción de la iglesia de Arnedo dedicada a los santos Cosme y Damián en el s. XVI, el cabildo arnedano, sabedor de que había unas imágenes de estos santos en la vecina ciudad de Andosilla, y de común acuerdo con el cabildo de allí, adquiere las imágenes y las traslada a Arnedo.
Se trata de dos bustos de madera muy parecidas en tamaño, presentando las imágenes barba rala y pelo negro encrespado. Constan de un relicario con vitrina en la parte frontal, donde se guardan unos huesos: de San Cosme, la reliquia del brazo izquierdo que va del codo a la mano; de San Damián, reliquia de la pierna de la parte de adentro de la espinilla izquierda .
El Archivo Catedralicio de Calahorra guarda copia de un documento que se refiere a la donación y entronización solemne de unas reliquias, y para dicho acto se prevé la asistencia del Chantre de Logroño, en sustitución del obispo de Calahorra.
Las reliquias de los Santos Cosme y Damián llegaron a Arnedo el día 2 de julio de 1566, convirtiendo a la ciudad en lugar de residencia de los Santos y centro de peregrinación.