ALGUNAS PINCELADAS SOBRE SU HISTORIA

Son muchas las referencias históricas de Arnedo. Seguramente ya existió como emplazamiento paleolítico, pues restos arqueológicos encontrados en otras zonas próximas del valle del Cidacos así lo demuestran. Hay testimonios directos de su existencia en tiempos del Imperio romano, los topónimos Arenetum y Sadacia son claros ejemplos. No hay que olvidar que muy cerca de Arnedo los romanos fundaron la ciudad de Calagurris ( Calahorra ) y explotaron los recursos de la vega del Cidacos.

La invasión musulmana de Hispania tuvo lugar el año 711. Apenas unos años más tarde todo el territorio de la península Ibérica había caído en poder de los islamitas, que apenas hallaron resistencia en su avance. Hay que tener en cuenta que buena parte de la nobleza visigoda aceptó a los invasores, a cambio de mantener sus privilegios y sus propiedades. Ahora bien, los musulmanes no prestaron la misma atención a todo el territorio ocupado. De hecho, los límites efectivos de al-Andalus tenían como fronteras septentrionales el sistema Central, en la zona occidental, y el valle del Ebro, en la oriental. En la cuenca del Duero se instalaron simplemente unas cuantas guarniciones de beréberes, las cuales, al parecer, abandonaron el territorio a mediados del siglo VIII.

Los musulmanes, como era costumbre, fraccionaron el territorio conquistado para una mejor gobernabilidad. Y sabemos por el cronista árabe Edrisí que Arnedo fue la capital de la provincia del mismo nombre, que comprendía una franja horizontal cuyos límites eran, por el norte la cordillera Cantábrica, por el sur el rio Duero, por el oeste las costas gallegas y por el este llegaba al actual Aragón. Dentro de la provincia de Arnedo, se encontraban ciudades tales como Tudela, Calatayud, Daroca, Zaragoza y Huesca.

En el año 918 Ordoño II  rey de León ( 914/924 ), se unió a Sancho I de Navarra para recuperar de manos de los musulmanes la Rioja. Tomaron las importantes plazas de Arnedo y Calahorra. El Califa cordobés irritado por la osadía de los cristianos envió un gran ejército contra ellos. Corría el año 920 cuando ambos ejércitos se enfrentaron en Valdejunquera, un valle de Navarra; y en esta ocasión los musulmanes infringieron una sonora derrota a los reyes cristianos.

La familia muladí de los Banu Qasi procedía de Arrayt ( Arnedo), siendo la plaza fuerte de Arnedo la  preferida como lugar de residencia de muchos de sus miembros. Esta familia fue aliada de los Arista, dinastía fundadora del reino de Navarra. Su fundador fue Íñigo Arista (810-852), a quien sucedió García I Iñíguez (852-870) y Fortún Garcés (870-905).
No obstante García I Iñíguez  rompió la tradicional política de alianza con la familia muladí de los Banu Qasi deArnedo ( Arrayt ), al tiempo que se aproximaba a los reyes de Asturias.

Muhammad I (de Córdoba) (823-886), emir de al-Andalus (852-886). Hijo y sucesor de Abd al-Rahman II, tuvo que hacer frente a los movimientos secesionistas de las marcas fronterizas.. En Arnedo la familia muladí de los Banu Qasi se había afirmado como el poder más fuerte de la región. Su dirigente, Musa ibn Musa, se designaba a sí mismo tercer rey de España.

Una hermana  de Lope Ben Abdalah, último miembro de la dinastía de los Banu Qasi, Urraca, se casó con el rey de León Fruela II, hijo de Alfonso III el Magno rey de Asturias

Con posterioridad y como zona de Marca, Arnedo quedará integrada en los reinos de Navarra, Aragón y definitivamente uniría sus destinos a la Corona de Castilla. Era época de iniciativa cristiana en la llamada Reconquista, que acabaría con la toma del reino Nazarí de  Granada en 1492.

Juan I de Castilla casó en segundas nupcias con Beatriz, hija del rey portugués Fernando I. Al morir su suegro reclama, en nombre de su esposa, el trono de Portugal y el país se vio abocado a una guerra civil. En 1385 Juan I de Castilla es derrotado en Aljubarrota. Esta derrota levantó el ánimo a portugueses e ingleses que hostigaban sin cesar al rey castellano. El duque de Lancaster, Juan de Gante, presentó sus pretensiones a ocupar el reino de Castilla, pues su mujer, Constanza,  era hija del fallecido Pedro I el Cruel. Definitivamente la diplomacia superó a la guerra, y así, Juan I de Castilla convoca en Arnedo una reunión de alto nivel diplomático. En Arnedo se encontraron los dos contrincantes Juan I de Castilla y el duque de Lancaster, Juan de Gante. Se decide como arreglo del problema una promesa de matrimonio entre los hijos de ambos dirigentes; Enrique, hijo de Juan I y Catalina, hija del duque de Lancaster. Pero todavía faltaba mucho tiempo para que ambos fueran considerados mayores de edad, por lo que se decide buscar un título de suficiente importancia para el heredero de la corona: es el título de Príncipe de Asturias, que, desde entonces, todos los herederos a la corona de España ostentaron dicho título.

En el reinado de Felipe IV la villa de Arnedo y, tras pagar las cantidades estipuladas, el monarca español, otorga el título y privilegio  de ciudad, era el día 14 de diciembre del año de gracia de 1653.

 

Los Sucesos de Arnedo.

Entre 1931 y 1932, se produjo una huelga obrera apoyada por el sindicato socialista UGT. La huelga concluyó con un acuerdo y una reunión de trabajadores en la plaza de Nuestra Señora de Vico, el 5 de enero de 1932. Según los trabajadores de Arnedo, ésta era una reunión pacífica para celebrar el fin de la huelga, hasta que acudieron fuerzas de la Guardia Civil la plaza donde estaban los trabajadores.

Un conflicto laboral iniciado meses antes en la empresa de calzado de la familia Muro había desembocado en la convocatoria de una huelga general para ese día, que finalizó con un acuerdo favorable a los obreros despedidos, lo que dio lugar a una manifestación para celebrarlo. Cuando ésta llegó a la plaza, diversos disparos de la Guardia Civil causaron las citadas víctimas.

La causa que produce los disparos de la Guardia Civil no están del todo clara: hay quien dice que el primer disparo salio de entre los manifestantes y a continuación los guardias dispararon contra la población allí presente, otros afirman que un guardia cayó del caballo como consecuencia del alboroto y ante la duda los guardias empezaron a disparar.  Sea como fuere murieron once personas, y treinta fueron heridas.

Estos hechos, conocidos en el resto de España como los Sucesos de Arnedo, causaron una gran polémica, añadidos a otros casos de matanzas de campesinos y obreros desarmados por parte de efectivos de la Guardia Civil. Arnedo se convirtió en un símbolo para anarquistas y republicanos de izquierda radical.

 

Muchas y muy variadas son las referencias históricas de la ciudad de Arnedo. Hemos recogido aquí, solamente, una cuantas; la relación, sin embargo,  podría haber sido mucho más exhaustiva.