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Desde que las calculadoras están al alcance de los alumnos, cada profesor ha de tomar posición al respecto. Puede elegir entre:
*Calculadora prohibida: Cuando yo estudiaba (años 80), las calculadoras se abrían paso dentro de la enseñanza. En el instituto recuerdo que podíamos usarla en las clases de Física y Química, pero no en las de Matemáticas: en su lugar, aprendimos a usar tablas trigonométricas y de logaritmos. Cuando empecé a trabajar, algunos seminarios aún les prohibían ciertos usos, en ciertos niveles, en los exámenes...
*Calculadora tolerada: En la facultad, creo que nos la dejaban porque iba a servirnos de poco. El docente, cansado de prohibirla, permite su uso cuando le facilita el trabajo, la evita cuando le parece que sobra con los métodos tradicionales, explica muy poco o nada sobre cómo usarla...
*Calculadora asumida: Mis alumnos pueden pasar mejor el curso sin libro de texto que sin calculadora. La calculadora se convierte en un contenido además de  un instrumento para tratar otros contenidos. Se explica cómo aprovecharla, se proponen actividades de uso específico de la calculadora, se apartan actividades tradicionales que ya no tienen el mismo sentido, o se tratan de otra forma.
Algo parecido piden los currículos valenciano y catalán de la ESO. En los otros currículos que he encontrado no está tan claro.
En este caso, el alumno necesita disponer de una calculadora. Puede ser suya o del centro, individual o compartida, normalizada (todas del mismo modelo) o no. Lo más cómodo para el docente es que cada alumno tenga su propia calculadora, y todas de un modelo que el profesor conozca bien (¡y le guste!). Pero lo más cómodo para uno no siempre es lo mejor para todos:
  • ¿Tenemos que elegir calculadora oficial como elegimos libro de texto?
  • ¿Podemos exigir que se compren una calculadora gráfica?
  • ¿Todos los alumnos necesitan la misma calculadora?
  • ¿Qué pasará si más adelante se compran otra muy diferente?
  • ¿Dónde está la atención a la diversidad?
Dar cierta libertad a los alumnos obliga al professor a conocer diferentes tipos de calculadoras (también tiene que saber matemáticas, ¿no?). Entre la libertad completa y la calculadora oficial, también se pueden recomendar unas cuantas, de precios y tipos variados.
Escríbeme  He leído algo sobre reglas de cálculo,
¿tampoco se usaban en las aulas de secundaria?
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