|
|
Currículo
de la Educación Secundaria Obligatoria. Área de
Matemáticas.
(extracto del DECRETO
213/1994, de 21 de junio, por el que se establece el
currículo
de la Educación Secundaria Obligatoria para la Comunidad
Autónoma
del País Vasco - BOPV 17-8-94)
1. Introducción
Bajo el nombre
de
matemáticas se esconden muchos aspectos: ejercicios, problemas,
investigaciones, rigor, abstracción, algoritmos,
aritmética,
geometría... Un entramado complejo pero con conexiones potentes
y nudos sólidos, un conjunto amplio de modelos y procedimientos
diversos. La matemática es una ciencia en continua
expansión
y por tanto de una gran complejidad; desgraciadamente esta
evolución
permanente no se ha visto reflejada en su enseñanza.
Las
matemáticas
son el esqueleto sobre el que se construyen y fundamentan la
mayoría
de los modelos científicos. La necesidad de resolver
determinados
problemas, principalmente en conexión con otras áreas, ha
sido uno de los motores fundamentales en ese avance continuo.
Buena parte de
su
prestigio social deriva de esta vertiente, que además ha primado
casi exclusivamente la cualidad de la exactitud, dejando en un segundo
plano los aspectos de estimación, aproximación, etc. Las
matemáticas permiten contemplar la realidad desde puntos de
vista
contrapuestos pero al mismo tiempo complementarios: cierto/probable,
exacto/aproximado,
discreto/continuo, finito/infinito... Las matemáticas escolares
han potenciado especialmente uno de los enfoques, el que recoge lo
cierto,
exacto, discreto... relegando el complementario a dosis mínimas
y mal estructuradas.
La
introducción
de campos como la medida, la estimación o el azar, da pie para
equilibrar
razonablemente ese doble enfoque.Respecto al modo de ir construyendo el
edificio matemático parece necesario dedicar unas líneas
al proceso
inductivo.
Tradicionalmente
las matemáticas se han presentado en el aula como un producto
acabado
y basado casi exclusivamente en razonamientos deductivos y
demostraciones
formales. Sin embargo, el razonamiento inductivo ha desempeñado
un papel más activo, la extracción de conceptos
apropiados
a partir de situaciones concretas, la generalización, la
búsqueda
de pautas, los ejemplos intuitivos son modos matemáticos de
pensamiento.
Aun más, la fase inductiva tiene una importancia primordial; de
hecho, sin alguna experiencia en tales procesos de pensamiento, el
alumnado
es posible que no comprenda el verdadero papel de las demostraciones
rigurosas
y formales, propias de etapas postobligatorias. Se puede decir que la
formalización,
el rigor, la precisión, los razonamientos deductivos, no
deben ser
puntos de
partida en este periodo obligatorio, sino más bien el punto de
llegada
de un largo proceso de aproximación a la realidad.
La
enseñanza
de las matemáticas tiene un doble carácter, formativo e
instrumental.
El primero de ellos contempla el desarrollo de las distintas
capacidades
intelectuales: el razonamiento lógico, la reflexión, la
generalización,
el análisis, la ordenación, la intuición espacial,
razonamientos por analogía, etc. El trabajo adecuado en esta
línea,
contribuye a la creación de estructuras mentales y
hábitos
de trabajo, cuya utilidad e importancia no se limita al ámbito
de
las matemáticas.
Este
componente formativo
se favorece especialmente mediante la resolución de problemas,
entendiendo
por problema aquella situación que, a priori, carece de
algoritmos
o esquemas de solución; la flexibilidad para no encerrarse en
una
única vía de solución o para encontrar la
adecuada,
acrecienta la creatividad y originalidad, ayudándonos así
a explorar nuevos caminos y superar bloqueos.
El tratamiento
y desarrollo
de otras áreas científicas y de las propias
matemáticas
necesita unas herramientas matemáticas mínimas; en este
sentido
se entiende la dimensión instrumental de las matemáticas.
La presentación de herramientas matemáticas debe ir
acompañada
de su adecuado empleo en diversas situaciones, decidiendo sobre la
conveniencia
y necesidad de su aplicación en diversas actividades.
La capacidad
de aplicar
conocimientos matemáticos no depende exclusivamente de los
contenidos
tratados, sino sobre todo de cómo han sido construidos y
utilizados
en la escuela. El proceso de enseñanzaaprendizaje ha de ser
significativo
y eso exige que el alumno observe, experimente, se haga preguntas,
conjeture...
La actuación del profesorado irá encaminada a propiciar
estos
procesos, ya que su labor no consiste únicamente en transmitir
conocimientos,
sino en presentarlos de manera que puedan suscitar conflictos
cognitivos
para reequilibrar los esquemas mentales ya adquiridos por los alumnos y
alumnas.
Es claro que
las matemáticas,
como casi todas las disciplinas científicas, tienen una
componente
vertical muy marcada. Sin embargo, conviene señalar que existen
variadas formas de llegar a plantear un concepto o verificar una
determinada
propiedad. No hay claramente un camino óptimo, por tanto no debe
primar en cualquier circunstancia, la propia estructura interna de la
matemática
frente a una fundamentación de tipo pedagógico.
El entramado
matemático
es especialmente rico en conexiones entre sus distintas partes. La
geometría,
la aritmética, la estadística... no son compartimentos
estancos.
Esta característica tiene gran importancia curricular, puesto
que
alumnos y alumnas han de percibir la similitud de procedimientos y
estrategias
empleadadas y sentir la unidad en todos los campos de la
matemática.
Así, por ejemplo: contar, ordenar, clasificar, simbolizar,
analizar...
son capacidades o aspectos de ella, igualmente útiles en todos
los
campos.
No existe
unanimidad
respecto a las competencias matemáticas que un ciudadano medio
de
nuestra sociedad
necesita. La
rapidez
de los cambios tecnológicos y sociales hace que esas
competencias
sean cambiantes e
impredecibles.
No
obstante, hay varios factores que conviene tener presentes a la hora de
definir la educación
matemática
que debe aportar el sistema escolar:
- El alumno y
la alumna
deben adquirir la suficiente seguridad como para hacer un uso efectivo
de los conocimientos
matemáticos
que posea, sean muchos o pocos.
- El sistema
educativo,
y en particular las matemáticas escolares, no pueden dar la
espalda
a las innovaciones tecnológicas. Debería ponerse
más
atención a recursos como la calculadora ya que nos puede
proporcionar
una ayuda importante en el aprendizaje de determinados conceptos y
procedimientos
matemáticos.
- Un ciudadano
tiene
que ser capaz de resolver problemas. Problemas que provienen desde
distintos
campos y que permiten que los estudiantes adquieran confianza en su
propio
pensamiento y hábitos matemáticos, llegando a ser capaces
de «pensar matemáticamente».
En definitiva,
se
trata de que el alumnado desarrolle su potencial matemático,
incluyendo
en este término las capacidades de comunicarse
matemáticamente,
aprender a razonar, explorar, formular hipótesis...
En la etapa
anterior
se contemplaba el aprendizaje de las matemáticas como un proceso
de construcción. A lo largo de la Educación Secundaria
Obligatoria
el alumnado prosigue dicho proceso, que ya ha alcanzado niveles
importantes
al término de la Educación Primaria. Se profundiza en el
tratamiento de muchos contenidos y al mismo tiempo se consideran nuevos
campos: así, por ejemplo, se vuelve a incidir en los
números
naturales, enteros, fraccionarios y decimales, buscando nuevos puntos
de
vista y profundizando en su planteamiento; se introducen los
números
irracionales como un acercamiento al número real; del mismo modo
se vuelve a retomar la Geometría estudiando más en
detalle
los cuerpos y figuras geométricas; se amplía el mundo de
los algoritmos y sus aplicaciones; se inicia el Algebra como medio
útil
para la determinación de mediciones indirectas además de
ser un lenguaje conciso y potente, especialmente interesante en la
resolución
de numerosas situaciones problemáticas.
El paso de la
Educación
Primaria a la Secundaria Obligatoria requiere la introducción de
nuevos contenidos conceptuales y procedimentales. Así, se
incorporan
nuevas destrezas y algoritmos, desde resolver ecuaciones, medir
ángulos
o realizar maquetas a escala, hasta hacer un uso inteligente y
apropiado
de la calculadora. Asimismo se desarrollarán las capacidades de
comprensión y utilización de los diferentes lenguajes
matemáticos:
numérico, gráfico, algebraico, estadístico... El
empleo
de estrategias heurísticas es de suma importancia en esta etapa.
Este apartado ocupa un lugar prioritario dentro del campo
procedimental,
con estrategias a considerar como: conjeturar, generalizar, buscar
pautas,
particularizar, analizar, plantear y refutar hipótesis, etc. Y,
por último, merecen una especial atención los contenidos
de tipo actitudinal; con ellos se quiere hacer referencia al aprecio,
valoración
e interés por investigar y
resolver
situaciones
problemáticas, así como a los hábitos de trabajo.
El desarrollo
cognitivo
de los alumnos y las alumnas en estas edades abre nuevas vías
para
seguir avanzando en el proceso en construcción del conocimiento
matemático. El camino que lleve hacia la abstracción,
generalización,
deducción... debe apoyarse todavía en el mundo de lo
concreto,
si bien lo abstracto tiene que ir apareciendo cada vez con más
fuerza.
Hay que tener presente, no obstante, que contenidos complejos,
formales,
y con fuerte componente deductiva siguen estando a menudo fuera del
alcance
de la mayoría de los alumnos.
En esta etapa
los
intereses, motivaciones y aptitudes de los alumnos y alumnas son
diversos
y las diferencias entre ellos son más acusadas que en la etapa
anterior.
Por tanto, el profesorado se encontrará en el aula con un
alumnado
muy heterogéneo, cuya experiencia matemática no siempre
ha
sido satisfactoria. El tratamiento de la diversidad es complejo pues
hay
que atender a los distintos ritmos de aprendizaje; es la
institución
escolar la que debe adaptarse a los alumnos en la búsqueda de
soluciones.
En el cuarto
curso
de esta etapa, las diferencias entre el alumnado y las distintas
motivaciones
e intereses hacia el área de matemáticas serán
más
evidentes. El Centro puede y debe dar salidas realistas a esta
diversidad
a través de un trabajo diversificado en el aula. También
puede plantearse la oferta de dos opciones en el área de
matemáticas,
que deberán quedar claramente definidas en el Proyecto
Curricular.
En este sentido, conviene señalar algunas pautas.
El área
de
Matemáticas, tanto cuando se trabaje de forma integrada pero
diversificada,
con todo el alumnado, como si, además, se proponen dos opciones,
ha de tener el mismo enfoque y buscar el objetivo general de ser
útil
para comunicar, interpretar y argumentar diversas informaciones, y
analizar
y resolver situaciones problemáticas del entorno. Esto implica
que
todos los alumnos y alumnas han de abordar la totalidad de los
contenidos
previstos para el currículo de esta etapa, añadiendo en
algunos
casos aquellos que sean precisos para poder abordarlos con un lenguaje
más formalizado, que permitirá lograr los mismos
objetivos
con una mayor potencialidad.
El tratamiento
diversificado
de esta área, coherente con el carácter comprensivo de la
etapa, ha de entenderse
también
como
un medio en el proceso de orientación académica y
profesional
propio de la Educación Secundaria
Obligatoria.
Todos
los alumnos deberán abordar los aprendizajes matemáticos
con un sentido terminal. Para algunos de ellos esto será
suficiente
para la modalidad de Bachillerato o rama profesional que deseen elegir,
mientras que otros podrán considerar mejor sus posibilidades de
continuidad en determinadas modalidades de Bachillerato o ramas
profesionales
que precisen utilizar un lenguaje matemático más
formalizado
y prepararse más claramente para esa opción
académica
o profesional.
En general, se
habrán
de desarrollar los lenguajes e instrumentos matemáticos con la
complejidad
necesaria para abordar un conjunto de situaciones suficientemente
amplio
y diverso que permita el desarrollo de las capacidades del alumnado y
su
inserción en el entorno. Pero se deberá contemplar
también
que algunos alumnos o alumnas pueden precisar en mayor grado y
profundidad
el tratamiento de aspectos formales, y en consecuencia incidir
más
en el empleo de lenguajes simbólicos y representaciones
formales,
así como en la tendencia a una mayor precisión en la
utilización
de conceptos. Del mismo modo, el manejo de algoritmos relacionados con
el lenguaje algebraico hará posible la resolución de
determinadas
situaciones problemáticas de manera casi automática,
permitiendo
que algunos
alumnos y
alumnas
se enfrenten con posibilidades de éxito a situaciones más
complejas. La capacidad de manejar expresiones algebraicas
amplía
el campo de estudio de funciones en todas sus vertientes
(numérica,
gráfica, verbal y algebraica); en el bloque de «la
medida»
se amplían también las posibilidades de cálculo de
mediciones indirectas de áreas y volúmenes de figuras y
cuerpos,
así como de distancias, alturas, etc.
2. Objetivos
generales
La
enseñanza
de las matemáticas en la etapa de Educación Secundaria
Obligatoria
tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y
alumnas
las capacidades siguientes:
1. Incorporar
al lenguaje
y modos de argumentación habituales las distintas formas de
expresión
matemática (numérica, gráfica, geométrica,
lógica, algebraica, probabilística) con el fin de
comunicar
los pensamientos propios de una manera precisa y rigurosa.
2. Utilizar
las formas
de pensamiento lógico para formular y comprobar conjeturas,
realizar
inferencias y deducciones, y relacionar y organizar informaciones
diversas
relativas a la vida cotidiana y a la resolución de problemas.
3. Cuantificar
aquellos
aspectos de la realidad que permitan interpretarla mejor, realizando
medidas,
utilizando distintas clases de números para recoger y tratar la
información y realizando los cálculos pertinentes
mediante
los algoritmos apropiados a cada situación.
4. Elaborar
estrategias
personales para la resolución de problemas matemáticos
sencillos
y de problemas cotidianos, valorando la conveniencia de las estrategias
en función del análisis de los resultados.
5. Utilizar
técnicas
sencillas de recogida de datos para obtener información sobre
fenómenos
y situaciones diversas, representarlas de forma gráfica y
numérica
y formarse un juicio sobre la mismas.
6. Identificar
las
formas y relaciones espaciales que se presentan en la realidad,
analizando
las propiedades y relaciones geométricas implicadas y
disfrutando
de la belleza que generan.
7. Reconocer
la realidad
como diversa y susceptible de ser explicada desde puntos de vista
contrapuestos
y complementarios: determinista/aleatorio, finito/infinito,
exacto/aproximado,
etc.
8. Identificar
los
elementos matemáticos (datos estadísticos,
gráficos,
planos, cálculos, etc.) presentes en las
noticias,
opiniones,
publicidad... analizando críticamente las funciones que
desempeñan
y sus aportaciones como instrumento y modelo para conocer la realidad y
para una mejor comprensión de los mensajes.
9. Actuar, en
situaciones
cotidianas y en la resolución de problemas, de acuerdo con
formas
propias de la actividad matemática tales como la
exploración
sistemática de alternativas, la necesidad de precisión en
el lenguaje, la flexibilidad para modificar el punto de vista o la
perseverancia
en la búsqueda de soluciones.
10. Conocer y
valorar
las propias habilidades matemáticas para afrontar sin
inhibiciones
las situaciones que requieran su empleo, disfrutando con los aspectos
creativos,
manipulativos, estéticos o utilitarios de las matemáticas.
3. Contenidos
Bloque 1: Números y operaciones: significado, estrategias y
simbolización.
A)
Contenidos conceptuales
1.
Números
naturales, enteros, decimales, fraccionarios e irracionales:
- Significado
y uso
de los diferentes tipos de números para: contar, medir, ordenar,
codificar, expresar cantidades,
particiones o
relaciones
entre magnitudes.
2. Las
operaciones:
- Significado
y uso
de la suma, resta, multiplicación y división en distintos
contextos con números naturales, enteros, decimales y
fraccionarios.
3. Relaciones
entre
los números:
- Orden y
representación
de los números en la recta.
4. Magnitudes
proporcionales:
- Significado
de la
proporcionalidad de magnitudes en distintos contextos.
- Porcentajes.
5.
Aproximación
y estimación de cantidades.
6. Algoritmos
básicos
e instrumentos de cálculo.
- La
jerarquía
de las operaciones. Significado y uso de los paréntesis.
7. El lenguaje
algebraico.
- Significado
y uso
de las letras para representar números (un número
desconocido
fijo, un número cualquiera,
una
relación
entre conjuntos numéricos...).
- Ecuaciones
de primer
y segundo grado y sistemas.
-
Fórmulas:
valor numérico y equivalencias.
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de diversos lenguajes.
1.
Interpretación
y utilización de los números, las operaciones y el
lenguaje
algebraico en diferentes contextos,
eligiendo la
notación
más adecuada en cada caso.
2.
Representación,
mediante diagramas y figuras o sobre una recta, de números
enteros,
fraccionarios o
decimales
sencillos,
y de problemas numéricos sencillos.
3.
Formulación
oral de problemas numéricos y algebraicos, de los
términos
en que se plantean y del proceso
y
cálculos
utilizados para resolverlos, confrontándolos con otros posibles.
b) Algoritmos
y destrezas.
4.
Comparación
entre números enteros, decimales y fracciones sencillas mediante
la ordenación, la representación
gráfica
y el
cálculo de porcentajes.
5.
Sustitución
de un número por otro más sencillo, de acuerdo con la
precisión
que requiera su uso.
6.
Elaboración
y utilización, en diferentes contextos de estrategias personales
de cálculo mental con números
sencillos.
7.
Utilización
de la jerarquía y propiedades de las operaciones y de las reglas
de uso de los paréntesis en cálculos escritos y en la
simplificación
de expresiones algebraicas sencillas.
8.
Utilización
de los algoritmos tradicionales de suma, resta, multiplicación y
división con números enteros, decimales y fracciones
sencillas.
9.
Utilización
de diferentes procedimientos (paso de decimal a fracción o
viceversa,
expresión de los datos en otras unidades más
adecuadas...)
para efectuar cálculos de manera más sencilla.
10.
Utilización
de diferentes procedimientos (factor de conversión, regla de
tres,
tantos por algo, manejo de
tablas y
gráficos...)
para efectuar cálculos de proporcionalidad.
11.
Utilización
de calculadora u otros instrumentos de cálculo para la
realización
de cálculos numéricos, decidiendo sobre la conveniencia
de
usarla en función de la complejidad de los cálculos a
realizar
y de la exigencia de exactitud de los resultados.
12.
Utilización
de algoritmos (algebraicos, numéricos, gráficos...) para
resolver ecuaciones de primer y segundo grado y sistemas sencillos de
dos
ecuaciones con dos incógnitas.
c) Estrategias
generales.
13.
Utilización
de diversas estrategias para contar o estimar cantidades, teniendo en
cuenta
la precisión que requiere la situación concreta.
14.
Búsqueda
y expresión de propiedades, relaciones y regularidades en
conjuntos
de números.
15.
Detección
de problemas numéricos diferenciando los elementos conocidos de
los que se pretenden conocer y los relevantes de los irrelevantes.
16.
Identificación
en la vida cotidiana de la proporcionalidad entre diferentes tipos de
magnitudes
y de la terminología específica de algunas de ellas
(interés,
mezclas, tasas, índices, ratios, etc.).
17.
Reducción
de problemas numéricos complejos a otros más sencillos
(sustitución
de los datos por otros más simples, de una situación con
muchos elementos a otra con menos, del caso particular a uno general,
del
caso general a uno particular, etc.) para facilitar la
comprensión
y solución del mismo.
18.
Formulación
de conjeturas sobre situaciones y problemas numéricos, y
comprobación
de las mismas mediante el uso de ejemplos y contraejemplos, el
método
de ensayo y error, etc.
19.
Utilización
del razonamiento aritmético «hacia atrás»
para
resolver problemas numéricos.
C)
Contenidos actitudinales
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas.
1.
Incorporación
del lenguaje numérico, del cálculo y de la
estimación
de cantidades a las formas de proceder
habituales en
la vida
cotidiana.
2.
Reconocimiento
y valoración crítica de la utilidad de la calculadora y
otros
instrumentos para realizar cálculos e investigaciones
numéricas.
3. Confianza
en las
propias capacidades para afrontar problemas y realizar cálculos
y estimaciones numéricas.
b) Referentes
a la
organización y hábitos de trabajo.
4. Tenacidad y
perseverancia
en la búsqueda de soluciones a los problemas numéricos, y
mejorar las ya encontradas.
5.
Disposición
favorable a la revisión sistemática del resultado de
cualquier
conteo, cálculo o problema numérico.
6.
Sensibilidad y
gusto por la presentación ordenada y clara del proceso seguido y
de los resultados obtenidos en problemas y cálculos
numéricos.
7.
Valoración
de la precisión, simplicidad y utilidad del lenguaje
numérico
y algebraico para representar, comunicar o resolver diferentes
situaciones
de la vida cotidiana.
Bloque 2: Medida, estimación y cálculo de magnitudes
A)
Contenidos conceptuales
1.
Medición
de magnitudes. Unidades de medida.
2. Sistemas de
medida.
Sistema métrico decimal.
3. La medida
de ángulos.
Sistema sexagesimal.
4. Medidas
aproximadas.
Estimación de medidas. Margen de error.
5. Mediciones
indirectas:
-
Fórmulas
para calcular perímetros, áreas y volúmenes de
figuras
y cuerpos geométricos.
- El teorema
de Pitágoras.
- Razones
trigonométricas
(seno, coseno, tangente) en el triángulo rectángulo y
relaciones
entre ellas.
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de diversos lenguajes.
1.
Utilización
del vocabulario adecuado para interpretar y transmitir informaciones
sobre
el tamaño de los objetos.
2.
Expresión
de las medidas efectuadas con la precisión exigida en cada caso
y habida cuenta del instrumento utilizado.
3.
Utilización
de las fórmulas de longitudes, áreas y volúmenes
de
cuerpos geométricos para medir magnitudes.
b) Algoritmos
y destrezas
4. Medida del
área
o volumen de cuerpos y figuras utilizando distintas técnicas,
tales
como la descomposición
en otras
más
simples, el peso, etc.
5.
Utilización
de las razones trigonométricas para realizar mediciones.
6.
Utilización
de la calculadora para resolver problemas trigonométricos.
7.
Acotación
de los errores cometidos al estimar, medir o aproximar una magnitud.
c) Estrategias
generales.
8.
Estimación
de las medidas de objetos, tiempos y distancias.
C)
Contenidos actitudinales
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas.
1.
Incorporación
al lenguaje cotidiano de los términos de medida para describir
objetos,
espacios y duraciones.
2.
Disposición
favorable a realizar o estimar medidas de objetos, espacios y tiempos
cuando
la situación lo
aconseje.
b) Referentes
a organización
y hábitos de trabajo
3.
Revisión
sistemática del resultado de las medidas directas o indirectas,
aceptándolas o rechazándolas según se adecuen o no
a los valores esperados.
4.
Hábito de
expresar los resultados numéricos de las mediciones manifestando
las unidades de medida utilizadas.
5.
Sensibilidad y
gusto por cuidado y la precisión en el uso de los diferentes
instrumentos
de medida y en la
realización
de mediciones.
Bloque 3: Representación y
organización del espacio
A)
Contenidos conceptuales
1. Los
elementos geométricos
en el plano y en el espacio.
2. Sistemas de
referencia:
- Coordenadas
cartesianas
en el plano y en el espacio.
3. Figuras y
cuerpos:
-
Clasificación
de figuras y cuerpos atendiendo a diversos criterios.
- Elementos
característicos
de polígonos, poliedros y cuerpos redondos.
-
Regularidades y
simetrías en figuras, cuerpos y composiciones geométricas.
4. Figuras
semejantes:
la representación a escala.
-
Características
de dos figuras semejantes: igualdad de ángulos y
proporcionalidad
de las magnitudes.
- El teorema
de Tales.
5.
Transformaciones
geométricas: translaciones, giros y simetrías
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de distintos lenguajes.
1.
Utilización
de símbolos y del vocabulario geométrico para describir
la
posición, situaciones formales,
propiedades y
configuraciones
geométricas.
2.
Utilización
de sistemas de referencia y notaciones adecuadas para describir la
situación
y posición de un
objeto en el
espacio.
3.
Descripción
verbal de problemas geométricos y del proceso seguido en su
resolución,
confrontándolo
con otros
posibles.
b) Algoritmos
y destrezas
4.
Construcción
de modelos geométricos, esquemas, planos y maquetas en el plano
y en el espacio, utilizando
la escala, los
instrumentos,
los materiales y las técnicas adecuadas a cada caso.
5.
Identificación
de la semejanza entre figuras y cuerpos geométricos, obteniendo
el factor de escala utilizada
cuando ello
sea posible.
c) Estrategias
generales
6.
Búsqueda
de propiedades, regularidades y relaciones en cuerpos, figuras y
configuraciones
geométricas.
7.
Detección
de problemas geométricos diferenciando los elementos conocidos
de
los que se pretende conocer
y los
relevantes de
los irrelevantes.
8.
Utilización
de la composición, descomposición, intersección,
movimientos,
deformación y desarrollo de
figuras,
cuerpos y
configuraciones geométricas para analizar u obtener otros.
9.
Reducción
de problemas geométricos complejos a otros más sencillos
(pasando del espacio al plano, de
una figura
complicada
a otra más simple, de una configuración con muchos
elementos
a otra con menos elementos,
del caso
particular
a uno general, del caso general a uno particular, etc.) para facilitar
la comprensión y solución del mismo.
10.
Formulación
y comprobación de conjeturas acerca de las propiedades
geométricas
de los cuerpos y figuras
y de la
solución
de problemas geométricos en general.
11.
Utilización
del método «hacia atrás» o «suponer el
problema resuelto» para abordar problemas geométricos.
C)
Contenidos actitudinales
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas.
1.
Reconocimiento
y valoración de la utilidad de la Geometría para conocer
y resolver diferentes situaciones
relativas al
entorno
físico.
2. Aprecio de
la belleza
de ciertas configuraciones geométricas reconociendo su presencia
en la naturaleza,
en el arte y
en la
técnica.
3.
Interés
y gusto por la descripción verbal precisa de situaciones,
orientaciones,
formas y relaciones espaciales
utilizando el
lenguaje
geométrico adecuado.
4. Curiosidad
e interés
por investigar sobre formas, configuraciones y relaciones
geométricas.
b) Referentes
a la
organización y hábitos de trabajo.
5. Tenacidad y
perseverancia
en la búsqueda de soluciones a los problemas geométricos,
y a mejorar las ya
encontradas.
6.
Flexibilidad para
enfrentarse a situaciones geométricas desde distintos puntos de
vista.
7.
Interés
y respeto por las estrategias y soluciones a problemas
geométricos
distintas a las propias.
Bloque 4: El lenguage de
funciones y gráficas
A)
Contenidos conceptuales
1.
Función
como relación entre dos magnitudes que varían de forma
simultánea.
2. Formas de
representación
de una función: verbal, gráfica, tabular y algebraica.
3.
Características
globales de las gráficas.
4. Tipos de
funciones:
función lineal, cuadrática. Funciones inversas.
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de distintos lenguajes
1.
Utilización
e interpretación del lenguaje gráfico, teniendo en cuenta
la situación que representa, y utilizando
el vocabulario
y los
símbolos adecuados.
2.
Utilización
de expresiones algebraicas para describir funciones y gráficas
en
casos sencillos.
3.
Interpretación
de tablas correspondientes a funciones.
b) Algoritmos
y destrezas.
4.
Construcción
de gráficas a partir de la descripción verbal de una
situación,
de una tabla de valores o de una fórmula sencilla.
5.
Construcción
de tablas de valores de una función a partir de su enunciado
verbal
o su expresión algebraica.
6.
Obtención
de la expresión algebraica de una función en casos
sencillos.
c) Estrategias
generales.
7.
Análisis
de las características globales de una gráfica.
8.
Identificación
entre varias gráficas de aquella que mejor responde a un
enunciado,
a una tabla o a una fórmula
sencilla.
9.
Formulación
de conjeturas sobre el comportamiento de una gráfica, teniendo
en
cuenta el fenómeno que representa o su expresión
algebraica.
C)
Contenidos actitudinales
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas.
1.
Reconocimiento
y valoración de la utilidad del lenguaje gráfico para
representar
y resolver problemas de la vida cotidiana y del conocimiento
científico.
2. Curiosidad
por
investigar relaciones entre magnitudes o fenómenos.
b) Referentes
a la
organización y hábitos de trabajo.
3.
Reconocimiento
y valoración del trabajo en equipo como forma eficaz para
realizar
investigaciones referentes a gráficas en situaciones diversas.
Bloque 5: Interpretación, representación y
tratamiento
de la información de tipo estadístico
A)
Contenidos conceptuales
1.
Información
y recogida de datos sobre fenómenos de tipo estadístico
2.
Gráficas
estadísticas: pictogramas, diagramas de sectores, diagramas de
barras,
histogramas, polígonos de frecuencias.
3.
Parámetros
estadísticos.
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de distintos lenguajes
1.
Utilización
e interpretación del lenguaje gráfico y
estadístico
para describir fenómenos del entorno social, económico,
científico...,
utilizando el vocabulario y los símbolos adecuados.
b) Algoritmos
y destrezas
2.
Elección
de los parámetros más adecuados para describir una
distribución,
en función del contexto y de la naturaleza de los datos y
obtención
de los mismos, utilizando los algoritmos tradicionales o distintos
elementos
de
cálculo.
3.
Detección
de falacias en la formulación de proposiciones que utilizan el
lenguaje
estadístico.
c) Estrategias
generales.
4.
Planificación
y realización individual y colectiva de recogida de datos de
tipo
cualitativo y cuantitativo utilizando técnicas de encuesta,
muestreo,
recuento y construcción de tablas y gráficas
estadísticas.
5.
Formulación
de conjeturas sobre el comportamiento de una población de
acuerdo
con los resultados relativos a una muestra de la misma.
C)
Contenidos actitudinales.
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas
1.
Reconocimiento
y valoración de la utilidad del lenguaje gráfico y
estadístico
para representar y resolver problemas de la vida cotidiana y del
conocimiento
científico.
2. Curiosidad
por
investigar relaciones entre magnitudes o fenómenos.
3.
Sensibilidad, interés
y valoración crítica de los lenguajes gráficos y
estadísticos
en informaciones y argumentaciones sociales, políticas y
económicas.
b) Referentes
a la
organización y hábitos de trabajo
4.
Reconocimiento
y valoración del trabajo en equipo como forma eficaz para
realizar
investigaciones estadísticas en situaciones diversas.
Bloque 6: Tratamiento del azar
A)
Contenidos conceptuales
1.
Fenómenos
aleatorios y terminología para describirlos.
2.
Asignación
de probabilidades a sucesos:
- Frecuencia y
probabilidad
de un suceso.
- Regla de
Laplace.
3.
Asignación
de probabilidades en experimentos compuestos:
- Experimentos
dependientes
e independientes.
B)
Contenidos procedimentales
a)
Utilización
de distintos lenguajes.
1.
Utilización
del vocabulario adecuado para describir situaciones y experiencias de
azar.
2.
Expresión
cualitativa y cuantitativa de la probabilidad de un suceso de distintas
maneras.
b) Algoritmos
y destrezas
3.
Utilización
de informaciones diversas (frecuencias, simetrías, creencias,
observaciones
previas) para asignar
probabilidades
a los
sucesos.
4.
Utilización
de la regla de Laplace para asignar probabilidades en casos sencillos.
5.
Utilización
de diversos procedimientos (recuento, diagramas de árbol, tablas
de contingencia,etc.) para el
cálculo
de
la probabilidad de sucesos compuestos.
6.
Detección
de los errores habituales en la interpretación del azar.
7.
Obtención
de números aleatorios mediante diversas técnicas (tablas,
calculadoras, etc.).
c) Estrategias
generales
8.
Formulación
y comprobación de conjeturas sobre el comportamiento de
fenómenos
aleatorios sencillos.
9.
Utilización
de la probabilidad para tomar decisiones fundamentadas en distintos
contextos.
C)
Contenidos actitudinales
a) Referentes
al aprecio
de las Matemáticas
1.
Reconocimiento
y valoración de las Matemáticas para interpretar,
describir
y predecir situaciones inciertas.
2.
Disposición
favorable a tener en cuenta las informaciones probabilísticas en
la toma de decisiones sobre fenómenos aleatorios.
3. Curiosidad
e interés
por investigar fenómenos de azar en la vida cotidiana
4.
Valoración
crítica de los usos de informaciones probabilísticas en
los
medios de comunicación y rechazo ante los abusos y usos
incorrectos
de las mismas.
4. Criterios
de evaluación
1. Utilizar
los diversos
tipos de números y operaciones en distintos contextos,
especialmente
en aquellos que hagan referencia a problemas y situaciones de la vida
cotidiana.
Con este
criterio
se pretende comprobar si el alumnado es capaz de utilizar con soltura
los
distintos tipos de números y operar con ellos. Esto
debería
incluir la comparación entre ellos, las equivalencias entre
decimales,
fracciones, tantos por ciento, etc., así como la
utilización
de estos últimos en contextos prácticos. Se pretende que
esta utilización se haga preferentemente en relación a
situaciones
de la vida cotidiana, lo cual hace que no parezca aconsejable la
introducción
de fracciones excesivamente complejas o de expresiones irracionales
farragosas.
2. Resolver
problemas
en los que se utilicen los distintos tipos de números y
operaciones,
utilizando diversas estrategias y eligiendo el tipo de cálculo
adecuado.
Se pretende
valorar
la capacidad de ampliar el campo de uso de los distintos tipos de
números,
dotándoles de nuevos significados e interpretando los
resultados.
El alumno deberá decidir sobre el tipo de cálculo
más
adecuado a la situación, decidiendo si es suficiente un
cálculo
aproximado o si es necesario el cálculo exacto, eligiendo en
este
último caso el método más adecuado para realizarlo
(mental, escrito, con calculadora) en función de su dificultad.
3. Plantear y
resolver
problemas que requieran el uso del lenguaje algebraico en casos
sencillos.
Se trata de
comprobar
si el alumno es capaz de utilizar el lenguaje algebraico, prestando
especial
atención al proceso de simbolización (significado de las
incógnitas...) de problemas de la vida diaria, así como a
la resolución de las ecuaciones resultantes por algún
método
fiable (no necesariamente mediante la manipulación
estándar
de expresiones algebraicas) y a la interpretación de los
resultados.
Dada la complejidad del lenguaje algebraico, debe tenerse especial
cuidado
en la graduación de este criterio, dejando para el final de la
etapa
los problemas que exijan la resolución de ecuaciones de segundo
grado o de sistemas de ecuaciones.
4. Utilizar
diversas
estrategias de estimación y medida, tanto directa como
indirecta,
usando las unidades apropiadas y sus equivalencias, así como
valorando
los errores cometidos.
Con este
criterio
se pretende evaluar la capacidad para estimar y medir distancias,
áreas
y volúmenes con la precisión adecuada a la
situación.
Incluye tanto los métodos directos como el uso de
fórmulas
o representaciones a escala. La importancia de estos procedimientos
indirectos
debería ir aumentando a lo largo de la etapa, introduciendo al
final,
de ella la utilización de las principales razones
trigonométricas
para abordar algunos problemas de medida, preferiblemente relacionados
con el entorno inmediato.
5. Utilizar
los símbolos,
lenguaje y conceptos geométricos básicos para analizar y
describir formas y configuraciones
geométricas
del entorno.
Este criterio
va dirigido
a comprobar si los alumnos y alumnas han adquirido los conceptos
geométricos
básicos, como ángulos, paralelismo, perpendicularidad,
incidencia,
giros, simetría, semejanza... y si son capaces de utilizarlos
para
interpretar el mundo que les rodea. Igualmente se debe evaluar el
desarrollo
de las capacidades de organización y visualización
espacial
y si son capaces de utilizar con propiedad el lenguaje
geométrico
adecuado a cada situación.
6. Realizar e
interpretar
representaciones planas de cuerpos y configuraciones bi y
tridimensionales,
utilizando las técnicas e instrumentos de dibujo adecuados.
Este criterio
va dirigido
a comprobar si se ha desarrollado la capacidad de describir diversas
configuraciones
planas y espaciales a través de su representación en el
plano,
utilizando en cada caso la técnica más adecuada
(perspectiva,
escala...) y los instrumentos de dibujo pertinentes. Se trata
además
de comprobar si a partir de esas representaciones el alumno es capaz de
obtener información sobre sus características
geométricas
(elementos notables, medidas, posiciones, orientaciones...).
7. Identificar
relaciones
de proporcionalidad numérica y geométrica y utilizar
estas
relaciones para la resolución
de problemas
en distintos
contextos.
Se trata de
evaluar
si los alumnos y alumnas son capaces de reconocer relaciones de
proporcionalidad
directa e inversa en diversas situaciones de la vida cotidiana y de
utilizar
estas relaciones para resolver problemas en distintos contextos,
utilizando
métodos numéricos (reglas de tres, porcentajes...),
geométricos
(semejanza), gráficos (rectas) o algebraicos (ecuaciones
lineales);
estos dos últimos preferiblemente en el segundo ciclo de la
etapa.
8. Identificar
y describir
regularidades y pautas en conjuntos numéricos y en diversas
configuraciones
geométricas.
Se trata de
comprobar
si los alumnos y alumnas son capaces de reconocer la lógica
interna
de un conjunto o sucesión de figuras o números,
identificar
las pautas que permitan hallar la regla de formación y prolongar
la serie con nuevos elementos. No se trata tanto de obtener la
fórmula
general (lo que en todo caso debiera reservarse para el final de la
etapa)
como de identificar las pautas y regularidades y describirlas
verbalmente.
En este criterio se incluye igualmente el estudio y construcción
de algunas configuraciones geométricas como mosaicos y teselados.
9. Identificar
e interpretar
relaciones funcionales expresadas en distintas formas (verbal, tabular,
gráfica y
algebraica),
realizando
las transferencias necesarias entre estas formas de
representación.
Se trata de
evaluar
si son capaces de reconocer relaciones funcionales en su entorno (ya
vengan
dadas éstas a través de un enunciado verbal, una tabla,
una
gráfica o una fórmula) y de obtener información,
utilizando
para ello la forma de representación más adecuada a cada
situación. En el primer ciclo conviene hacer especial
hincapié
en la lectura e interpretación del lenguaje gráfico
(determinación
de puntos, estudio de las características globales: crecimiento,
máximos, mínimos...), dejando el lenguaje algebraico para
el final de la etapa.
10. Recoger,
clasificar,
presentar e interpretar datos e informaciones de tipo
estadístico,
utilizando las tablas, gráficas y parámetros pertinentes,
y extrayendo conclusiones sobre su comportamiento.
Con este
criterio
se pretende evaluar la capacidad de utilizar críticamente las
herramientas
estadísticas para recoger e interpretar la información.
Estas
herramientas deben incluir técnicas de muestreo, recuento y
representación,
así como el uso de parámetros. Igualmente se debe
comprobar
si el alumno ha desarrollado una actitud crítica para valorar la
representatividad de las muestras y la adecuación de las
representaciones
gráficas, extraer conclusiones, detectar posibles errores y
falacias
basadas en un uso indebido del lenguaje estadístico, etc.
11.
Identificar fenómenos
aleatorios y resolver problemas relacionados con ellos, utilizando
distintas
estrategias para la asignación de probabilidad.
Con este
criterio
se quiere evaluar si se han desarrollado intuiciones sólidas
sobre
el azar y comprobar si el alumno es capaz de asignar la probabilidad a
diversos fenómenos aleatorios, utilizando distintas estrategias:
formulación y comprobación experimental de conjeturas,
tablas
de frecuencia, diagramas en árbol... Conviene hacer más
hincapié
en la asignación de probabilidades propiamente dicha, admitiendo
expresiones de la probabilidad diferentes al tanto por uno y dejando
los
métodos más formales (regla de Laplace...) para el
segundo
ciclo.
12. Utilizar
distintas
estrategias para la resolución de problemas, tales como el
estudio
de casos más sencillos, reorganización de la
información,
utilización de diagramas, búsqueda de ejemplos y
contraejemplos,
ensayo-error, etc., mostrando tenacidad y perseverancia en la
búsqueda
de soluciones.
Este criterio
se refiere
a las estrategias y actitudes con que el alumno se enfrenta a la
resolución
de problemas.Aunque se refiere a todos los bloques de contenidos, los
contextos
numéricos y geométricos resultan especialmente favorables
para su evaluación.
13. Comprobar
sistemáticamente
la validez y coherencia de los resultados obtenidos en función
del
contexto en el que se esté trabajando, y presentar esos
resultados
de una forma clara y ordenada.
Este criterio
es evaluable
en relación a todos los bloques de contenido y contempla si el
alumno
adopta una actitud crítica con respecto a los resultados que ha
obtenido y utiliza sistemáticamente distintas estrategias para
contrastar
su validez y coherencia (sustituir en una ecuación la
incógnita
por el valor obtenido y comprobar la igualdad resultante). Igualmente
se
pretende valorar la manera en que se expresan esos resultados de cara a
comunicarlos a los demás, tanto oralmente como por escrito.
|