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Currículo
de la Educación Secundaria Obligatoria. Área de
Matemáticas.
(extracto del DECRETO
310/1993, de 10 de diciembre, por el que se establece el
currículo
de la Educación Secundaria Obligatoria - BOC 28-1-94)
I.
Introducción
A partir de la necesidad de
contar
y clasificar, y organizadas durante mucho tiempo como ciencia formal
del
espacio y de la cantidad, las Matemáticas constituyen hoy un
conjunto
amplio de modelos y procedimientos de análisis, de
cálculo,
medida y estimación, acerca de relaciones necesarias entre muy
diferentes
aspectos de la realidad, no sólo espaciales y cuantitativos. A
semejanza
de otras disciplinas, constituyen un campo en continua expansión
y de
creciente complejidad, donde
los
constantes avances dejan anticuados las acotaciones y concepciones
tradicionales.
Los más recientes progresos, así como un mejor
conocimiento
de la naturaleza misma del conocimiento matemático,
tienen también
consecuencias
sobre la educación en Matemáticas, un área que, si
bien ha estado presente tradicionalmente en la enseñanza
académica,
sin embargo, puede y merece ser enseñada con contenidos y
mediante
procedimientos a menudo bien
distintos
de los tradicionales. La misma introducción y aplicación
de nuevos medios tecnológicos en Matemáticas obliga a un
planteamiento diferente tanto en los contenidos como en la forma de
enseñanza.
Las Matemáticas deben
mucho
de su prestigio académico y social al doble carácter que
se les atribuye de ser una ciencia exacta y deductiva. La cualidad de
la
exactitud, sin embargo, representa sólo una cara de la moneda,
la
más
tradicional en las
Matemáticas,
que en la actualidad comprenden también ámbitos tales
como
la teoría de la probabilidad, la de la estimación o la de
los conjuntos borrosos en los que la exactitud juega un papel
diferente.
De modo semejante, la tradicional idea de las Matemáticas como
ciencia
puramente deductiva, idea ciertamente válida para el
conocimiento
matemático en cuanto producto desarrollado y ya elaborado, ha de
corregirse con la consideración del
proceso inductivo y de
construcción
a través del cual ha llegado a desarrollarse ese conocimiento.
La
especial trascendencia que para la educación matemática
tiene
el proceso, tanto histórico como personal, de
construcción
empírica e inductiva del conocimiento matemático, y no
sólo
formal o deductiva, invita a resaltar dicho proceso de
construcción.
Conviene tener en cuenta por
eso
que en el desarrollo del aprendizaje matemático en la infancia y
la adolescencia desempeña un papel de primer orden la
experiencia
y la inducción. A través de operaciones concretas como
contar,
comparar, clasificar, relacionar, el sujeto va adquiriendo
representaciones
lógicas, y matemáticas, que más tarde
valdrán
por sí mismas, de manera abstracta, y serán susceptibles
de formalización en un sistema plenamente deductivo,
independiente
ya de la experiencia directa. Por otra parte, la perspectiva
histórica
pone de manifiesto que las Matemáticas han evolucionado en
interdependencia
con otros conocimientos y con la necesidad de resolver determinados
problemas
prácticos.
Es preciso, por tanto, que el
currículo
refleje el proceso constructivo del conocimiento matemático,
tanto
en su progreso histórico, como en su apropiación por el
individuo.
La formalización y estructuración del conocimiento como
sistema
deductivo no es el punto de partida, sino más bien un punto de
llegada
de un largo proceso de aproximación a la realidad, de
construcción
de instrumentos intelectuales eficaces para interpretar, representar,
analizar,
explicar y predecir determinados aspectos de la realidad.
La constante referencia a la
realidad,
a los aspectos de construcción inductiva y empírica, que
se encierran en la actividad matemática no ha de hacer olvidar,
por otro lado, los elementos por los que las Matemáticas
precisamente
se distancian de la realidad en actividades y operaciones que tienen
que
ver con la creatividad, la crítica, el poder de imaginar y
representar
no sólo espacios multidimensionales, sino, en general, una
“realidad”
alternativa. La exploración en la posibilidad pura y el
desarrollo
de modelos “puramente” matemáticos casi siempre contribuyen a
describir,
comprender y explicar mejor la complejidad del mundo.
La enseñanza de las
Matemáticas
ha estado a menudo muy determinada, no sólo por la estructura
interna
del conocimiento matemático, sino también por objetivos
de
desarrollo intelectual general, ya que las Matemáticas
contribuyen
al desarrollo de capacidades cognitivas abstractas y formales, de
razonamiento,
abstracción, deducción, reflexión y
análisis.
Ciertamente, las Matemáticas han de contribuir a lograr
objetivos
de etapa vinculados al desarrollo de capacidades cognitivas. Y
éstos
han de ser un referente de todo el proceso de enseñanza y
aprendizaje,
si bien el ámbito cognitivo no es el único. La
participación
del alumnado en el proceso de construcción del conocimiento
matemático
propicia también el desarrollo y afianzamiento de capacidades de
tipo afectivo como son la autoestima y las relaciones interpersonales y
de inserción social. Junto a este valor formativo de las
Matemáticas
hay que destacar también el valor funcional que poseen como
conjunto
de procedimientos para resolver problemas en muy diferentes campos,
para
poner de relieve aspectos y relaciones de la realidad no directamente
observables,
y para permitir anticipar y predecir hechos, situaciones o resultados
antes
de que se produzcan o se observen empíricamente. Ambos aspectos,
el funcional y el formativo, son indisociables y complementarios, no
antagónicos.
Apenas hace falta resaltar,
por
otro lado, que en la sociedad actual es imprescindible manejar
conceptos
matemáticos relacionados con la vida diaria, en el ámbito
del consumo, de la economía privada y en muchas situaciones de la
vida social. Por otra parte, a
medida
que los alumnos y las alumnas avanzan a través de los ciclos de
la educación obligatoria, unas Matemáticas
progresivamente
más complejas son precisas para el conocimiento, tanto en las
ciencias de la naturaleza,
como
en las ciencias sociales. En relación con ello, y de acuerdo con
la naturaleza de las Matemáticas en cuanto lenguaje con
características
propias, su aprendizaje ha de llevar a la capacidad de utilizar el
lenguaje matemático en
la
elaboración y comunicación de conocimientos.
Así pues, a lo largo de
la
educación obligatoria las Matemáticas han de
desempeñar,
indisociable y equilibradamente, un papel formativo básico de
capacidades
intelectuales y afectivas, un papel aplicado, funcional y un papel
instrumental,
en cuanto armazón formalizador de conocimientos en otras
materias.
Todo ello justifica, en una línea no siempre coincidente con la
tradicional, los contenidos de las Matemáticas en esta etapa,
así
como las características didácticas básicas de su
enseñanza.
De las consideraciones
expuestas
sobre el modo de construcción del conocimiento
matemático,
en la historia y en el aprendizaje de las personas, así como de
las funciones educativas de este área en la educación
obligatoria,
se siguen los principios que presiden la selección y
organización
de sus contenidos. Son principios que no se aplican por igual al
comienzo
de la educación primaria y al final de la educación
secundaria,
pero que mantienen su vigencia a lo largo
de los años de la
educación
obligatoria.
1. Las Matemáticas han
de
ser presentadas a alumnos y alumnas como un conjunto de conocimientos y
procedimientos que han evolucionado en el transcurso del tiempo, y que,
con seguridad, continuarán evolucionando en el futuro. En esa
presentación,
han de quedar resaltados los aspectos inductivos y constructivos del
conocimiento
matemático, y no sólo los aspectos deductivos de la
organización
formalizada que le caracteriza como producto final. En el aprendizaje
del
alumnado hay que reforzar el uso del razonamiento empírico
inductivo
en paralelo con el uso del razonamiento deductivo y de la
abstracción.
2. Es necesario relacionar los
contenidos
de aprendizaje de las Matemáticas con la experiencia de los
alumnos
y las alumnas, así como presentarlos y enseñarlos en un
contexto
de resolución de problemas y de contraste de puntos de vista en
esta resolución. En relación con ello, hay que presentar
las Matemáticas como un conocimiento que sirve para almacenar
una
información que de otro modo resultaría inasimilable,
para
proponer modelos que permiten comprender
procesos complejos del mundo
natural
y social, y para resolver problemas de muy distinta naturaleza. Todo
ello
es factible gracias a la posibilidad de abstracción,
simbolización
y formalización propia de las Matemáticas.
3. La enseñanza y el
aprendizaje
de las Matemáticas han de atender equilibradamente a sus
distintas
finalidades educativas:
a) Al establecimiento de
destrezas
cognitivas de carácter general, susceptibles de ser utilizadas
en
una amplia gama de casos particulares, y que contribuyen, por sí
mismas, a la potenciación de las capacidades cognitivas del
alumnado.
b) A su aplicación
funcional,
posibilitando que los alumnos y las alumnas valoren y apliquen sus
conocimientos
matemáticos fuera del ámbito escolar, en situaciones de
la
vida cotidiana.
c) A su valor instrumental,
creciente
a medida que el alumnado progresa hacia tramos superiores de la
educación,
y en la medida en que las Matemáticas proporcionan
formalización
al conocimiento humano riguroso, y en particular, al
conocimiento científico.
d) Al desarrollo de una
valoración
crítica acerca de la utilidad de las Matemáticas para
representar,
conocer, informar, predecir y resolver diferentes situaciones de la
vida
cotidiana.
En el transcurso de la
Educación
Secundaria Obligatoria, los alumnos y alumnas prosiguen un proceso de
construcción
del conocimiento matemático que se ha iniciado en la
Educación
Primaria. Se introducen nuevas relaciones, conceptos y procedimientos,
ampliando el campo de reflexión matemática; se utilizan
nuevos
algoritmos, de creciente complejidad; se exploran nuevas aplicaciones.
Todo ello mientras se enriquecen y profundizan las nociones y
procedimientos
introducidos en la etapa anterior. El desarrollo de la competencia
cognitiva
general del alumnado, en estas edades, y, en concreto, la posibilidad
de
llevar a cabo razonamientos de tipo formal abre nuevas posibilidades
para
avanzar en el
proceso de construcción
del
conocimiento matemático, asegurando mayores niveles de
abstracción,
simbolización y formalización.
Esas posibilidades aparecen en
una
doble línea. En primer lugar, la capacidad que en la
adolescencia
se tiene para abstraer relaciones y realizar inferencias, no
sólo
a partir de operaciones concretas con objetos físicos, como en
la
etapa educativa anterior, sino también a partir de operaciones
sobre
representaciones simbólicas referidas a dichos objetos, permite
avances sustanciales en el conocimiento matemático. En segundo
lugar,
y en estrecha relación con lo
anterior, la capacidad de
trascender
las informaciones concretas sobre la realidad y los datos de la
experiencia
inmediata, dando entrada a las conjeturas e hipótesis como forma
de pensamiento y de razonamiento, hace posible la
introducción del
razonamiento
hipotético deductivo y abre una vía de acceso a los
componentes
más formales del conocimiento matemático.
De todas formas, debe
reconocerse
que los contenidos más complejos, formales y deductivos de las
Matemáticas
siguen estando a menudo fuera de las posibilidades de
comprensión
de los alumnos y las alumnas, incluso al final de la
educación obligatoria.
Debe
resaltarse también que, en esta etapa educativa, mantienen su
validez
los principios generales de conceder prioridad al trabajo
práctico
e intuitivo, de potenciar el cálculo mental y la capacidad de
estimación
de resultados y magnitudes, de introducir las notaciones
simbólicas
y las formalizaciones a partir del interés por los conceptos y
la
necesidad de acudir a procedimientos matemáticos, de utilizar
actividades
de grupo que favorezcan la discusión, la confrontación y
la reflexión sobre las experiencias Matemáticas, de
prestar
atención al desarrollo de estrategias personales de
resolución
de problemas, y de utilizar distintos ámbitos de actividad de
los
alumnos y alumnas, dentro y fuera de la escuela, como fuente de
experiencias
matemáticas.
Los contenidos de las
Matemáticas
en esta etapa de educación obligatoria han de estar regidos no
sólo
por su valor de preparación para conocimientos que hayan de
adquirirse
en posteriores tramos, no obligatorios, de la educación, sino
por el valor intrínseco
de
la formación aportada por las Matemáticas y de su
necesidad
para la vida adulta en la sociedad moderna. El objetivo de este
área
debe ser que los alumnos y las alumnas adquieran los conocimientos
necesarios
para desenvolverse como ciudadanos y ciudadanas responsables en una
sociedad
que incorpora y requiere, cada vez más, conceptos y
procedimientos
matemáticos. El currículo ha de permanecer dentro del
marco
de conocimientos considerados imprescindibles para satisfacer las
necesidades
matemáticas habituales de personas adultas en la sociedad actual
y futura. Es difícil, sin embargo, precisar cuáles son y,
sobre todo, cuáles serán en el futuro tales
necesidades. La rapidez con
que
se producen los cambios tecnológicos y científicos,
así
como su imprevisibilidad, hace imposible tal predicción.
Sólo
puede predecirse con seguridad que serán unas necesidades
cambiantes
a lo largo de la vida de las personas. Igualmente, serán
cambiantes
las necesidades de formación matemática en la perspectiva
de una preparación para estudios superiores. En consecuencia, en
el currículo deben incluirse los contenidos más generales
del conocimiento matemático, los que son transversales a sus
distintos
ámbitos e incluyen conceptos y procedimientos de carácter
más común, a la vez que más funcional. Estos
contenidos
previsiblemente se adaptarán mejor a las cambiantes necesidades
de la sociedad y al progreso en el propio conocimiento
matemático.
De acuerdo con ello, y
además
de los contenidos relativos a conceptos, que abarcan hechos, conceptos
y principios propios de la ciencia matemática, que deben formar
parte del “saber” del alumnado en esta etapa educativa, en los
contenidos del
currículo
hay que otorgar un lugar prioritario a los procedimientos o modos de
“saber
hacer”, procedimientos por lo demás de naturaleza muy diversa y
que se refieren principalmente a:
- Habilidades en la
comprensión
y en el uso de los diferentes lenguajes matemáticos, de la
simbología
y notación específica de cada uno de ellos, así
como
de la traducción de unos a otros (por ejemplo, entre
representaciones
gráficas y expresiones
algebraicas).
- Las rutinas y algoritmos
particulares,
caracterizadas por tener un propósito concreto y unas reglas de
uso claras y bien secuenciadas.
- Los heurísticos o
estrategias
heurísticas, como las relativas a la estimación de
cantidades
y medidas, los procedimientos de simplificación y
análisis
de tareas, de búsqueda de regularidades y pautas, de
expectativas
de resultados, de comprobación y refutación de
hipótesis.
- Las competencias relativas a
la
toma de decisiones sobre qué conceptos, algoritmos o
heurísticos
utilizar en una situación dada, en el planteamiento y
solución
de un problema y, en general, en el manejo conjunto y coordinado de las
habilidades relativas a los
anteriores
grupos de procedimientos.
Se considera, asimismo, un
tercer
tipo de contenidos relativos a actitudes, ya que, como se ha dicho, las
Matemáticas constituyen un área particularmente propicia
para su desarrollo. Actitudes relacionadas con los hábitos de
trabajo,
la
curiosidad y el interés
por
investigar y resolver problemas, con la creatividad en la
formulación
de conjeturas, con la flexibilidad para cambiar el propio punto de
vista,
con la autonomía intelectual para enfrentarse con situaciones
desconocidas
y con la confianza en la propia capacidad de aprender y de resolver
problemas.
Por otra parte, el desarrollo de todas estas actitudes no sólo
contribuyen
en sí mismo a las finalidades indicadas antes, sino que permiten
que el resto de los aprendizajes, considerados a menudo más
puramente
matemáticos, sean funcionales y puedan aplicarse en una mayor
variedad
de situaciones. Ocurre lo mismo con las actitudes relativas a los
propios
contenidos matemáticos, que el alumnado ha de aprender a
apreciar
por su utilidad para resolver problemas de la vida cotidiana, por sus
aplicaciones
a otras ramas del conocimiento, y también por la belleza,
potencia
y simplicidad de sus lenguajes y métodos propios.
Sin gran esfuerzo
suplementario,
la enseñanza de las Matemáticas puede participar en el
tratamiento
de contenidos transversales del currículo escolar, como la
educación
vial, la educación para la paz, la educación ambiental, la
educación moral y
cívica,
la educación para el consumo, o la educación para la
salud.
Contenidos todos ellos que ofrecen aspectos cuantificables, o de
interpretación
de datos numéricos, y presentados en forma de tablas o
gráficas,
o
de organización de
informaciones,
previsión de hechos y elaboración de conclusiones, que
también
propician las actividades de reflexión en grupo del alumnado y
que,
por lo tanto, posibilitarán el desarrollo de actitudes que
reflejan
los valores establecidos en
las
finalidades educativas.
La presentación de los
contenidos
se hace en cinco bloques que responden a la idea de reforzar
determinados
aspectos del tratamiento que debe darse a la educación
matemática
del alumnado en esta etapa educativa, en cada uno de los
campos referidos
(números,
medida, geometría, gráficas y azar). Sin embargo, esta
presentación
no supone una secuenciación de los contenidos para la etapa,
aunque
se aprecie en ella la necesaria coherencia epistemológica. Todo
lo contrario, en su intervención en el proceso de
enseñanza,
el profesorado deberá relacionar contenidos de los distintos
bloques,
siempre que sea posible, para garantizar que el alumnado pueda
establecer
conexiones entre contenidos que
de otro modo, sin
intervención
externa, pudiera no conseguir por sí mismo.
La evaluación es el
elemento
del currículo que proporciona información sobre la marcha
del proceso educativo para poder tomar decisiones adecuadas con el fin
de mejorarlo. Así pues, se ha de considerar la evaluación
como un proceso inherente al de enseñanza-aprendizaje y no como
una actividad puntual a realizar en momentos aislados. Son varios los
aspectos
a evaluar de la educación matemática: el aprendizaje de
los
alumnos y las alumnas, la adecuación de los programas, la
intervención
del profesorado, la organización del centro, etc. Evidentemente,
uno de los aspectos que más información aporta sobre el
proceso
de enseñanza es el resultado del aprendizaje del alumnado,
siempre
que se le dé el uso adecuado y no se utilice únicamente
para
calificar.
Como se ha puesto ya de
manifiesto,
los objetivos del área constituyen el referente de todo el
proceso
de enseñanza-aprendizaje, y por estar referidos a capacidades no
son ni directa ni unívocamente evaluables, sino a través
del aprendizaje de los contenidos. Sin embargo serán el punto de
referencia obligado para establecer los criterios de evaluación.
Tales criterios deben contribuir a poner de manifiesto la competencia
matemática
del alumnado en todos aquellos aspectos que puedan propiciar el
desarrollo
de las capacidades indicadas en los objetivos. Los aspectos de la
competencia
matemática del alumnado pueden agruparse en torno a su:
- Habilidad para aplicar los
conocimientos
a la resolución de problemas matemáticos y en otros
contextos
de la vida cotidiana.
- Habilidad para usar el
lenguaje
matemático en la comunicación de ideas.
- Habilidad para razonar y
analizar
informaciones matemáticas.
- Conocimiento y entendimiento
de
conceptos y procedimientos matemáticos.
- Disposición hacia las
Matemáticas
y sus hábitos de trabajo individual o en cooperación.
Como indicadores de la
habilidad
del alumnado para utilizar las Matemáticas en la
resolución
de problemas, pueden servir los siguientes:
- Formular problemas.
- Aplicar diferentes
estrategias
en la resolución de problemas.
- Verificar e interpretar
resultados.
- Generalizar soluciones.
Como indicadores de la
habilidad
del alumnado para utilizar el lenguaje matemático en la
comunicación
de ideas, pueden ser útiles:
- Expresar ideas
matemáticas
verbalmente y por escrito.
- Comprender e interpretar las
ideas
matemáticas que se presentan de forma oral, escrita o
gráfica.
- Usar la notación y el
vocabulario
matemático para estructurar y representar ideas, describir
situaciones
y modelos.
Indicadores de la habilidad
del
alumnado para razonar, pueden ser:
- Analizar situaciones para
determinar
propiedades y estructuras comunes.
- Usar el razonamiento
deductivo
para verificar conclusiones y construir argumentos válidos.
- Usar el razonamiento
inductivo
para hacer, reconocer o refutar conjeturas.
Como indicadores del
conocimiento
y entendimiento de conceptos matemáticos pueden utilizarse los
siguientes:
- Clasificar, verbalizar y
definir
conceptos.
- Identificar y generar
ejemplos
y contraejemplos.
- Usar modelos, diagramas y
símbolos
para representar conceptos.
- Reconocer los distintos
significados
y representaciones de conceptos.
- Identificar propiedades de
conceptos
dados y reconocer condiciones que determinan un concepto particular.
- Comparar y contrastar
conceptos.
Indicadores del conocimiento y
entendimiento
de procedimientos matemáticos pueden ser:
- Reconocer cuándo un
procedimiento
es el apropiado.
- Razonar los pasos de un
procedimiento.
- Ejecutar procedimientos de
forma
segura y eficiente.
- Verificar los resultados de
los
procedimientos de forma empírica y analítica.
- Reconocer si un
procedimiento
es correcto o incorrecto.
- Crear o generar nuevos
procedimientos
y ampliar o modificar otros ya conocidos.
Indicadores de las actitudes
del
alumnado en el trabajo individual y cooperativo y en su
apreciación
de las Matemáticas pueden ser los siguientes:
- Confianza en el uso de las
Matemáticas
para resolver problemas, comunicar ideas y razonar.
- Flexibilidad y tolerancia en
la
exploración de ideas matemáticas y probar métodos
alternativos en la resolución de problemas.
- Predisposición a
perseverar
en la búsqueda de soluciones o conclusiones.
- Interés, curiosidad y
creatividad
en los trabajos matemáticos.
- Apreciación de las
aplicaciones
de las Matemáticas en otras áreas y en experiencias de la
vida cotidiana.
El área de
Matemáticas
se configura en el cuarto curso de la etapa en dos opciones diferentes.
El carácter orientador que ha de tener la Educación
Secundaria
Obligatoria, y principalmente el segundo ciclo, supone la necesidad de
facilitar que, en el último curso, los alumnos y las alumnas
puedan
percibir cómo son las Matemáticas que, en su caso, van a
encontrarse posteriormente, y en qué medida son útiles
para
enfrentarse a distintas situaciones y resolver problemas relativos
tanto
a la actividad cotidiana como a los distintos ámbitos de
conocimiento.
Además, y en relación con esto, la diferencia de
intereses,
ritmos de aprendizaje, etc., se hace especialmente marcada al final de
esta etapa. Todo ello aconseja el establecimiento, en el último
curso, de la posibilidad de optar entre dos matemáticas
diferentes,
como mecanismo que permita atender simultáneamente estas
necesidades
de orientación y atención a la diversidad del
alumnado.
Esta opción hace
posible,
por otra parte, que sin perder la orientación señalada
antes
en cuanto al valor formativo del aprendizaje de las Matemáticas
y en cuanto a las necesidades futuras del ciudadano y ciudadana
adultos,
pueda a la vez
garantizarse su papel
instrumental.
Muchos de los aprendizajes precisos, dentro y fuera de las propias
Matemáticas,
tanto en estudios de carácter más académico como
en
opciones de tipo profesional, requieren una preparación
previa y en cierta medida
diferente
en cada caso.
La necesidad de compaginar
todos
estos aspectos, lleva a una configuración de cada una de estas
opciones
en base al diferente acento que se ha de poner en algunos de los rasgos
del área que se han perfilado en esta introducción. Estas
diferencias se traducen no
sólo
en la selección de contenidos, sino también, y en buena
medida,
en la forma en que habrán de ser tratados.
II.
Objectivos
del área
La enseñanza de las
Matemáticas
en la Educación Secundaria Obligatoria tendrá como
objetivo
contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas, las capacidades
siguientes:
1. Incorporar al lenguaje y
modos
de argumentación habituales las distintas formas de
expresión
matemática (numérica, gráfica, geométrica,
lógica, algebraica, probabilística), con el fin de
comunicarse
de manera precisa y rigurosa.
2. Utilizar las formas de
pensamiento
lógico para formular y comprobar conjeturas, realizar
inferencias
y deducciones, y organizar y relacionar informaciones diversas
relativas
a la vida cotidiana y a la resolución de problemas.
3. Cuantificar aquellos
aspectos
de la realidad que permitan interpretarla mejor, utilizando
técnicas
de recogida de datos, procedimientos de medida, distintas clases de
números
y mediante la realización de los cálculos apropiados a
cada
situación.
4. Elaborar estrategias
personales
para el análisis de situaciones concretas y la
identificación
y resolución de problemas, utilizando distintos recursos e
instrumentos,
y valorando la conveniencia de las estrategias utilizadas en
función
del análisis de los resultados.
5. Utilizar técnicas
sencillas
de recogida de datos para obtener información sobre
fenómenos
y situaciones diversas, y para representar esa información de
forma
gráfica y numérica y formarse un juicio sobre la misma.
6. Reconocer la realidad como
diversa
y susceptible de ser explicada desde puntos de vista contrapuestos y
complementarios:
determinista/aleatorio, finito/infinito, exacto/aproximado, etc.
7. Identificar las formas y
relaciones
espaciales que se presentan en la realidad, analizando las propiedades
y relaciones geométricas implicadas y siendo sensible a la
belleza
que generan.
8. Identificar los elementos
matemáticos
(datos estadísticos, gráficos, planos, cálculos,
etc.)
presentes en las noticias, opiniones, publicidad, ..., analizando
críticamente
las funciones que desempeñan y sus aportaciones para una mejor
comprensión de los
mensajes.
9. Actuar, en situaciones
cotidianas
y en la resolución de problemas, de acuerdo con modos propios de
la actividad matemática, tales como la exploración
sistemática
de alternativas, la precisión en el lenguaje, la flexibilidad
para
modificar el punto de vista o
la
perseverancia en la búsqueda de soluciones.
10. Conocer y valorar las
propias
habilidades matemáticas para afrontar las situaciones que
requieran
su empleo o que permitan disfrutar con los aspectos creativos,
manipulativos,
estéticos o utilitarios de las Matemáticas.
III.
Contenidos
Los cinco bloques en que se
presentan
los contenidos del área son los siguientes:
1. Números y
operaciones:
significados, estrategias y simbolización.
2. Medida, estimación y
cálculo
de magnitudes.
3. Representación y
organización
en el espacio.
4. Interpretación,
representación
y tratamiento de la información.
5. Tratamiento del azar.
Bloque 1. Números y operaciones: significados, estrategias
y
simbolización
Conceptos
1. Números naturales,
enteros,
decimales y fraccionarios:
- Significados y usos de los
diferentes
tipos de números: contar, medir, ordenar, codificar, expresar
cantidades,
particiones o relaciones entre magnitudes.
- Números
fraccionarios:
identificación entre decimales sencillos, fracciones y
porcentajes.
2. Notaciones numéricas:
- Sistema de Numeración
Decimal.
- Notación
científica.
- Jerarquía de las
operaciones.
Paréntesis.
3. Las operaciones:
- Significados y usos de la
suma,
resta, multiplicación y división en distintos contextos y
con distintas clases de números.
- Significado y uso de las
potencias
de exponente entero y de la raíz cuadrada.
4. Relaciones entre los
números:
- Orden y
representación
de los números en la recta.
- Relación
múltiplo-divisor.
5. Magnitudes proporcionales:
- Significado de la
proporcionalidad
de magnitudes.
- Expresiones usuales de la
proporcionalidad:
los “tantos por algo”, tasas y factores de proporción y
conversión.
6. Aproximación y
estimación
de cantidades:
- Aproximación de un
número
por otro más sencillo: diversos métodos.
- Margen de error en las
estimaciones
y aproximaciones.
7. Algoritmos básicos e
instrumentos
de cálculo:
- Algoritmos para operar con
números
enteros, decimales y fraccionarios sencillos y para el cálculo
con
porcentajes.
- Significado y uso de las
propiedades
de las operaciones para la elaboración de estrategias de
cálculo
mental y escrito.
- Reglas de uso de la
calculadora.
- Otros instrumentos de
cálculo
disponibles.
8. El lenguaje algebraico:
- Significado y uso de las
letras
para representar números (un número desconocido fijo, un
número cualquiera, una relación entre conjuntos de
números,
...). Fórmulas y ecuaciones.
- Reglas para desarrollar y
simplificar
expresiones literales sencillas.
Procedimientos
Utilización de
distintos
lenguajes.
1. Utilización e
interpretación
de los números, las operaciones y el lenguaje algebraico en
diferentes
contextos, eligiendo la notación más adecuada para cada
caso.
2. Elaboración e
interpretación
de códigos y tablas, numéricos y alfanuméricos,
para
gestionar o transmitir informaciones.
3. Representación,
sobre
una recta o mediante diagramas y figuras, de números enteros,
fraccionarios
y decimales sencillos, y de problemas numéricos.
4. Formulación verbal
de
problemas numéricos y algebraicos, de los términos en que
se plantean y del proceso y cálculos utilizados para
resolverlos,
confrontándolos con otros posibles.
Algoritmos y destrezas.
5. Comparación de
números
mediante la ordenación, la representación gráfica
y el cálculo de porcentajes.
6. Clasificación de
conjuntos
de números y construcción de series numéricas de
acuerdo
con una regla dada.
7. Sustitución de un
número
por otro más sencillo, de acuerdo con la precisión que
requiera
su uso.
8. Elaboración y
utilización
de estrategias personales de cálculo mental.
9. Utilización de los
algoritmos
tradicionales de suma, resta, multiplicación y división
con
números enteros, decimales y fracciones sencillas.
10. Utilización de
diferentes
procedimientos (paso de decimal a fracción o viceversa,
expresión
de los datos en otras unidades más adecuadas, ...) para efectuar
cálculos de manera más sencilla.
11. Utilización de
diferentes
procedimientos (factor de conversión, regla de tres, tantos por
algo, manejo de tablas y gráficos, ...) para efectuar
cálculos
de proporcionalidad.
12. Utilización de la
calculadora
u otros instrumentos para la realización de cálculos
numéricos,
decidiendo sobre la conveniencia de usarla en función de la
complejidad
de los cálculos y de la exigencia de exactitud en los resultados.
13. Utilización de la
jerarquía
y propiedades de las operaciones y de las reglas de uso de los
paréntesis
en cálculos escritos y en la simplificación de
expresiones
algebraicas sencillas.
14. Resolución de
ecuaciones
de primer grado por transformación algebraica y de otras
ecuaciones
por métodos numéricos y gráficos.
15. Resolución
algebraica
de ecuaciones de segundo grado y de sistemas de dos ecuaciones con dos
incógnitas (sólo opción B de cuarto curso).
Estrategias generales.
16. Utilización de
diversas
estrategias para contar o estimar cantidades, teniendo en cuenta la
precisión
requerida.
17. Búsqueda y
expresión
de propiedades, relaciones y regularidades en conjuntos de
números.
18. Identificación de
problemas
numéricos diferenciando los elementos conocidos de los que se
pretende
conocer y los relevantes de los irrelevantes.
19. Identificación en
la
vida cotidiana del uso de la proporcionalidad entre diferentes tipos de
magnitudes y de la terminología específica de algunas de
ellas (intereses, mezclas, tasas, índices, “ratios”, etc.).
20. Reducción de
problemas
numéricos complejos a otros más sencillos
(sustitución
de los datos por otros más simples, paso de una situación
con muchos elementos a otra con menos, del caso particular a uno
general,
del caso general
a uno particular, etc.) para
facilitar
su comprensión y resolución.
21. Decisión sobre
qué
operaciones son adecuadas en la resolución de problemas
numéricos.
22. Formulación de
conjeturas
sobre situaciones y problemas numéricos, y comprobación
de
las mismas mediante el uso de ejemplos y contraejemplos, el
método
de ensayo y error, etc.
23. Utilización del
método
de análisis-síntesis para resolver problemas
numéricos.
Actitudes
1. Valoración
crítica
de la precisión, simplicidad y utilidad del lenguaje
numérico
y del álgebra para representar, informar, comunicar o resolver
diferentes
situaciones de la vida cotidiana.
2. Incorporación del
lenguaje
numérico, del cálculo y de la estimación de
cantidades
a la forma de proceder habitual.
3. Reconocimiento y
valoración
crítica de la utilidad de la calculadora y otros instrumentos
para
la realización de cálculos e investigaciones
numéricas.
4. Curiosidad e interés
por
enfrentarse a problemas numéricos e investigar las regularidades
y relaciones que aparecen en conjuntos de números o
códigos
numéricos.
5. Confianza en las propias
capacidades
para afrontar problemas y realizar cálculos y estimaciones.
6. Perseverancia y
flexibilidad
en la búsqueda de soluciones a los problemasnuméricos.
7. Disposición
favorable
a la revisión y mejora del resultado de cualquier conteo,
cálculo
o problema numérico.
8. Interés y respeto
por
las estrategias y soluciones a problemas numéricos distintas de
las propias.
9. Sensibilidad y gusto por la
presentación
ordenada y clara del proceso seguido y de los resultados obtenidos en
problemas
y cálculos.
Bloque 2. Medida, estimación y cálculo de magnitudes
Conceptos
1. Medición de
magnitudes:
- La medida como
información
cuantitativa de tamaños y duraciones.
- Unidades de medida.
2. Sistemas de medida:
- Ampliación del
Sistema
Métrico Decimal. Múltiplos y submúltiplos de las
unidades
fundamentales para longitudes, áreas, volúmenes y masas.
- Unidades de medida de uso
común
en la zona.
- Unidades astronómicas.
3. La medida del tiempo:
- Relación de las
unidades
de tiempo con fenómenos astronómicos en nuestro sistema
de
calendario y en los de otras culturas.
- Expresión de medidas
temporales:
formas compleja y decimal.
- Operaciones con unidades de
tiempo.
4. La medida de ángulos:
- Medida de ángulos
planos
y diedros.
- Sistema sexagesimal de
medida
de ángulos.
5. Medidas aproximadas:
- Estimación de medidas.
- Margen de error en la
estimación
y aproximación de medidas.
6. Mediciones indirectas:
- Relación entre las
medidas
lineales y las de área o volumen en un cuerpo.
- Fórmulas para
calcular
perímetros, áreas y volúmenes de figuras y cuerpos
geométricos.
- Teorema de Pitágoras.
7. Instrumentos de medida:
- Instrumentos de medida
más
frecuentes.
- Instrumentos de medida
tradicionales
en la zona.
- Precisión de los
instrumentos
de medida.
8. Razones
trigonométricas
(sólo opción B de cuarto curso):
- Seno, coseno y tangente.
- Principales relaciones entre
las
razones trigonométricas.
Procedimientos
Utilización de
distintos
lenguajes.
1. Utilización del
vocabulario
adecuado para interpretar y transmitir informaciones sobre el
tamaño
de los objetos.
2. Expresión de las
medidas
efectuadas en las unidades y con la precisión adecuada a la
situación
y al instrumento utilizado.
3. Utilización de
representaciones
a escala para medir magnitudes reales.
Algoritmos y destrezas.
4. Utilización de las
fórmulas
de longitudes, áreas y volúmenes de cuerpos
geométricos
para medir magnitudes.
5. Utilización diestra
de
los instrumentos de medida habituales.
6. Medida del área o
volumen
de cuerpos y figuras utilizando distintas técnicas tales como la
descomposición en otros más simples o el peso.
7. Acotación de los
errores
cometidos al estimar, medir o aproximar una magnitud.
8. Utilización de las
razones
trigonométricas para la medida indirecta de longitudes y
ángulos
(sólo opción B de cuarto curso).
Estrategias generales.
9. Estimación de la
medida
de objetos, tiempos y distancias.
10. Planificación
individual
y en equipos de trabajo de tareas de medición previendo los
recursos
necesarios, el grado de precisión exigido, la
secuenciación
de las operaciones de medida, el procesamiento de los datos y la puesta
en común.
Actitudes
1. Valoración
crítica
de las informaciones sobre la medida de las cosas y de la utilidad de
la
medida para transmitir informaciones precisas relativas al entorno.
2. Reconocimiento y
valoración
de la medida como elemento de relación entre diferentes
lenguajes,
conceptos y métodos matemáticos.
3. Incorporación al
lenguaje
cotidiano de los términos de medida para describir objetos,
espacios
y duraciones.
4. Disposición
favorable
a realizar, estimar o calcular medidas de objetos, espacios y tiempos
cuando
la situación lo aconseje.
5. Revisión
sistemática
del resultado de las medidas directas o indirectas, aceptándolas
o rechazándolas según se adecuen o no a los valores
esperados.
6. Hábito de expresar
los
resultados numéricos de las mediciones manifestando las unidades
de medida utilizadas.
7. Cuidado y precisión
en
el uso de los diferentes instrumentos de medida y en la
realización
de mediciones.
8. Respeto y tolerancia por
las
propuestas en la planificación de tareas de medición
distintas
a las propias y cooperación para conseguir acuerdos y tomar
decisiones
que beneficien el trabajo en equipo.
Bloque 3. Representación y organización en el espacio
Conceptos
1. Los elementos
geométricos
en el plano y en el espacio:
- Elementos básicos
para
la descripción y organización del espacio: puntos, rectas
y planos.
- Relaciones básicas
para
la descripción y organización del espacio: paralelismo,
perpendicularidad
e incidencia.
2. Sistemas de referencia:
- Coordenadas cartesianas en
el
plano y en el espacio.
- Coordenadas en la superficie
esférica:
longitud y latitud.
3. Figuras y cuerpos:
- Clasificación de
figuras
y cuerpos atendiendo a diversos criterios.
- Elementos
característicos
de poliedros y cuerpos redondos.
- Elementos
característicos
de polígonos y cónicas.
- Relaciones de
inscripción,
descomposición e intersección entre figuras y cuerpos.
- Regularidades y
simetrías
en figuras, cuerpos y configuraciones geométricas.
- Utilidad e importancia de
algunas
figuras y cuerpos para propósitos concretos: teselar, rodar,
minimizar
área o perímetro, etc.
4. Figuras semejantes. La
representación
a escala:
- Representaciones manejables
de
la realidad: planos, mapas y maquetas.
- Características de
dos
formas iguales: igualdad de ángulos y proporcionalidad de
longitudes.
- El Teorema de Tales.
- Relación entre el
área
y el volumen de figuras semejantes.
5. Transformaciones
isométricas:
- Traslaciones, giros y
simetrías.
- Propiedades que se conservan
con
las transformaciones.
- Composición de
transformaciones
en casos sencillos.
Procedimientos
Utilización de
distintos
lenguajes.
1. Utilización de la
terminología
y notación adecuadas para describir con precisión
situaciones,
formas, propiedades y configuraciones geométricas.
2. Descripción verbal
de
problemas geométricos y del proceso seguido en su
resolución,
confrontándolo con otros posibles.
Algoritmos y destrezas.
3. Utilización de los
sistemas
de referencia para situar y localizar objetos.
4. Utilización diestra
de
los instrumentos de dibujo habituales.
5. Construcción de
modelos
geométricos, esquemas, planos y maquetas de figuras planas y
espaciales,
utilizando la escala, los instrumentos, los materiales y las
técnicas
adecuadas a cada caso.
6. Representación plana
de
cuerpos geométricos sencillos conservando una cierta
sensación
de perspectiva.
7. Identificación de la
semejanza
entre figuras y cuerpos geométricos, y obtención del
factor
de escala.
8. Utilización del
Teorema
de Tales para obtener o comprobar relaciones métricas entre
figuras.
Estrategias generales.
9. Búsqueda de
propiedades,
regularidades y relaciones en cuerpos, figuras y configuraciones
geométricas,
por medio de distintos métodos inductivos y deductivos.
10. Identificación de
problemas
geométricos diferenciando los elementos conocidos de los que se
pretende conocer y los relevantes de los irrelevantes.
11. Utilización de la
composición,
descomposición, intersección, movimiento,
deformación
y desarrollo de figuras, cuerpos y configuraciones geométricas
para
analizarlos u obtener otros.
12. Elección de la
forma
o configuraciones geométricas que se ajustan mejor a unas
condiciones
dadas.
13. Reducción de
problemas
geométricos complejos a otros más sencillos (pasando del
espacio al plano, de una figura complicada a otra más simple, de
una configuración con muchos elementos a otra con menos
elementos,
del caso
particular a uno general, del
caso
general a uno particular, etc.) para facilitar su comprensión y
resolución.
14. Formulación y
comprobación
de conjeturas acerca de propiedades geométricas en cuerpos y
figuras
y de la solución de problemas geométricos en general, en
especial el método “suponer el problema resuelto” para abordar
problemas geométricos.
Actitudes
1. Reconocimiento y
valoración
crítica de la utilidad de la geometría para conocer y
resolver
diferentes situaciones relativas al entorno físico y transmitir
mensajes de diferente naturaleza.
2. Reconocimiento y
valoración
de las relaciones entre diferentes conceptos, como la forma y el
tamaño
de los objetos, y entre los métodos y lenguajes
matemáticos
que permiten tratarlos.
3. Sensibilidad ante las
cualidades
estéticas de las configuraciones geométricas,
reconociendo
su presencia en la naturaleza, en el arte y en la técnica.
4. Interés y gusto por
la
descripción verbal precisa de formas y características
geométricas.
5. Curiosidad e interés
por
investigar sobre formas, configuraciones y relaciones
geométricas.
6. Confianza en las propias
capacidades
para percibir el espacio y resolver problemas geométricos.
7. Perseverancia y
flexibilidad
para admitir distintos puntos de vista en la búsqueda y mejora
de
soluciones a problemas geométricos.
8. Interés y respeto
por
las estrategias y soluciones a problemas geométricos distintas
de
las propias.
9. Cooperación y
tolerancia
en la búsqueda de acuerdos y toma de decisiones razonadas para
resolver
problemas geométricos en equipos de trabajo.
10. Sensibilidad y gusto por
la
realización sistemática y presentación cuidadosa y
ordenada de trabajos geométricos.
Bloque
4. Interpretación, representación y tratamiento de la
información
Conceptos
A. Información sobre
fenómenos
causales:
1. Dependencia funcional:
- Formas de expresar la
dependencia
entre variables: descripción verbal, tabla,gráfica y
fórmula.
2. Características de
las
gráficas:
- Aspectos globales:
continuidad,
crecimiento, valores extremos, periodicidad, tendencia.
- Aspectos locales: tasa de
variación
media (sólo opción B de cuarto curso).
3. Funciones elementales:
- Fenómenos y
gráficas
lineales: significado en términos de proporcionalidad.
- Fenómenos y
gráficas
de proporcionalidad inversa, cuadráticos, exponencialesy
periódicos.
- Expresión algebraica
asociada
a una gráfica.
B. Información sobre
fenómenos
aleatorios:
4. Obtención de
información
sobre fenómenos aleatorios:
- Las muestras y su
representatividad.
- Frecuencias absolutas,
relativas
y porcentuales.
- Gráficas
estadísticas
usuales.
5. Parámetros
estadísticos:
- Los parámetros
centrales
y de dispersión como resumen de un conjunto de datos
estadísticos.
- Algoritmos para calcular
parámetros
centrales y de dispersión sencillos.
6. Dependencia aleatoria entre
dos
variables.
Procedimientos
Utilización de
distintos
lenguajes.
1. Utilización e
interpretación
de lenguaje gráfico, teniendo en cuenta la situación que
se presenta y utilizando el vocabulario y los símbolos adecuados.
2. Utilización de
expresiones
algebraicas para describir gráficas en casos sencillos.
3. Interpretación y
elaboración
de tablas numéricas a partir de conjuntos de datos, de
gráficas
o de expresiones funcionales, teniendo en cuenta el fenómeno al
que se refieren.
4. Utilización e
interpretación
de los parámetros de una distribución y análisis
de
su representatividad en relación con el fenómeno a que se
refieren.
Algoritmos y destrezas.
5. Utilización de
distintas
fuentes documentales (anuarios, revistas especializadas, bancos de
datos,
etc.) para obtener información de tipo estadístico.
6. Análisis elemental
de
la representatividad de las muestras estadísticas.
7. Elección de los
parámetros
más adecuados para describir una distribución en
función
del contexto y de la naturaleza de los datos y obtención de los
mismos utilizando los algoritmos tradicionales o la calculadora.
8. Detección de
falacias
en la formulación de proposiciones que utilizan el lenguaje
estadístico.
9. Construcción de
gráficas
a partir de tablas estadísticas o funcionales, de
fórmulas
y de descripciones verbales de un problema, eligiendo en cada caso el
tipo
de gráfica y medio de representación más adecuado.
10. Detección de
errores
en las gráficas que pueden afectar a su interpretación.
Estrategias generales.
11. Planificación y
realización
individual y colectiva de tomas de datos utilizando técnicas de
encuesta, muestreo, recuento y construcción de tablas
estadísticas.
12. Formulación de
conjeturas
sobre el comportamiento de una población de acuerdo con los
resultados
relativos a una muestra de la misma.
13. Formulación de
conjeturas
sobre el comportamiento de una gráfica, teniendo en cuenta el
fenómeno
que representa o su expresión algebraica.
Actitudes
1. Reconocimiento y
valoración
de la utilidad de los lenguajes gráfico y estadístico
para
representar y resolver problemas de la vida cotidiana y del
conocimiento
científico.
2. Valoración de la
incidencia
de los nuevos medios tecnológicos en el tratamiento y
representación
gráfica de informaciones de índole muy diversa.
3. Reconocimiento y
valoración
de las relaciones entre el lenguaje gráfico y otros conceptos y
lenguajes matemáticos.
4. Curiosidad por investigar
relaciones
entre magnitudes o fenómenos.
5. Sensibilidad,
interés
y valoración crítica del uso de los lenguajes
gráfico
y estadístico en informaciones y argumentaciones sociales,
políticas
y económicas.
6. Reconocimiento y
valoración
del trabajo en equipo como la manera más eficaz para realizar
determinadas
actividades (planificar y llevar a cabo experiencias, tomas de datos,
etc.).
7. Sensibilidad y gusto por la
precisión,
el orden y la claridad en el tratamiento y presentación de datos
y resultados relativos a observaciones, experiencias y encuestas.
Bloque 5. Tratamiento del azar
Conceptos
1. Fenómenos aleatorios
y
terminología para describirlos:
- Imprevisibilidad y
regularidades
en fenómenos y experimentos aleatorios.
- Posibilidad de
realización
de un suceso.
2. Asignación de
probabilidades
a sucesos:
- Frecuencia y probabilidad de
un
suceso.
- Ley de Laplace.
3. Asignación de
probabilidades
en experimentos compuestos:
- Experimentos dependientes e
independientes.
- Probabilidad condicionada.
Procedimientos
Utilización de
distintos
lenguajes.
1. Utilización del
vocabulario
adecuado para describir y cuantificar situaciones relacionadas con el
azar.
2. Confección de tablas
de
frecuencias y gráficas para representar el comportamiento de
fenómenos
aleatorios.
Algoritmos y destrezas.
3. Obtención de
números
aleatorios con técnicas diversas, tales como sorteos, tablas,
calculadora,
etc.
4. Utilización de
distintas
técnicas de recuento para la asignación de probabilidades.
5. Utilización de
informaciones
diversas (frecuencias, simetrías, creencias, observaciones
previas,
etc.) para asignar probabilidades a los sucesos.
6. Cálculo de
probabilidades
en casos sencillos con la Ley de Laplace.
7. Utilización de
diversos
procedimientos (recuento, diagramas de árbol, tablas de
contingencia,
etc.) para el cálculo de la probabilidad de sucesos compuestos.
8. Detección de los
errores
habituales en la interpretación del azar.
Estrategias generales.
9. Reconocimiento de
fenómenos
aleatorios en la vida cotidiana y en el conocimiento científico.
10. Formulación y
comprobación
de conjeturas sobre el comportamiento de fenómenos aleatorios
sencillos.
11. Utilización de la
probabilidad
para tomar decisiones fundamentadas en distintos contextos.
12. Planificación y
realización,
de forma individual o en equipo, de experiencias sencillas para
estudiar
el comportamiento de fenómenos de azar.
Actitudes
1. Reconocimiento y
valoración
de las Matemáticas para interpretar, describir y predecir
situaciones
inciertas.
2. Disposición
favorable
a tener en cuenta las informaciones probabilísticas en la toma
de
decisiones sobre fenómenos aleatorios.
3. Curiosidad e interés
por
investigar fenómenos relacionados con el azar.
4. Valoración
crítica
de las informaciones probabilísticas en los medios de
comunicación,
rechazando los abusos y usos incorrectos de las mismas.
5. Cautela y sentido
crítico
ante las creencias populares sobre los fenómenos aleatorios.
6. Sensibilidad, gusto y
precisión
en la observación y diseño de experiencias relativas a
fenómenos
de azar.
7. Flexibilidad y tolerancia
en
la realización en equipos de trabajo de experiencias para
estudiar
fenómenos de azar.
Especificaciones
para el cuarto curso
Con el fin de contemplar la
diversidad
de intereses del alumnado, pero garantizando una formación
matemática
básica y general en esta etapa educativa, se establecen ciertas
especificaciones en los términos siguientes:
En el último curso las
alumnas
y los alumnos podrán elegir entre dos opciones en el área
de Matemáticas. Estas opciones comparten la mayor parte de los
contenidos
y se diferencian principalmente por su enfoque. Las peculiaridades de
cada
opción habrán de manifestarse sobre todo en los sucesivos
niveles de concreción, en los que la diferencia de
orientación
puede tener mayores consecuencias tanto en lo relativo a la
pormenorización
de los contenidos, como en los criterios metodológicos. Debe
tenerse
en cuenta que en la caracterización de las opciones se hace
referencia
únicamente a aquello que sirve para establecer la
diferenciación,
y no debe suponer el abandono de otros aspectos.
Opción A
Esta opción, de
carácter
más terminal, debe orientarse, en primer lugar, a favorecer el
desarrollo
de capacidades relacionadas con la aplicación de las
Matemáticas:
para obtener y transmitir información, para resolver problemas
relacionados con el entorno y
para
tomar decisiones que las requieran. Para esto es preciso que el
alumnado
tenga la posibilidad de utilizar lo aprendido en un conjunto
suficientemente
amplio y diverso de ocasiones. Ello puede permitir el
desarrollo de formas propias
de
enfrentarse a las situaciones y de calcular, así como la puesta
en práctica de estrategias personales para analizar y resolver
problemas,
condiciones que pueden garantizar en mayor medida su aplicación.
Y por otra parte,
también
hace posible la necesaria confianza en lo que se sabe y se sabe hacer.
Otra característica de
esta
opción es la especial importancia que ha de darse a la
utilización
de las Matemáticas en la comunicación habitual. Ello
supone
la necesidad de conseguir que el alumnado sea capaz de interpretar
informaciones
diversas y argumentaciones,
que
utilice conceptos, términos, representaciones u otros elementos
relacionados con las Matemáticas, así como facilitar la
inclusión
de estos elementos en su forma de expresión.
En tercer lugar, ha de
limitarse
en esta opción la utilización de representaciones
simbólicas
y, en general, de formalismos no estrictamente necesarios. Esto permite
y exige, en la resolución de problemas, la adquisición de
estrategias y
destrezas con menor carga
sintáctica,
y por ello más próximas al significado de lo que se hace.
Con respecto a los contenidos,
de
las consideraciones anteriores se deduce que, si bien no existen
contenidos
exclusivos de esta opción, pueden marcarse algunos que
podrían
tener más relación con ella. Esto ocurre, por ejemplo,
con
los contenidos referidos a la lectura e interpretación de
información
gráfica (mapas y planos, gráficas estadísticas y
funcionales,
etc.). De la misma forma, algunos contenidos permiten el desarrollo y
pormenorización
diferente en cada opción. Así, por ejemplo, en el
tratamiento
de la proporcionalidad, en esta opción han de contemplarse con
mayor
detalle los números índices o el interés, que
suponen,
respectivamente, una ampliación y una aplicación de
aquélla.
Opción B
La segunda opción se
diferencia
de la anterior principalmente por el mayor peso que debe darse a los
aspectos
formales. Esto supone asignar más importancia a las capacidades
relacionadas con el empleo de lenguajes simbólicos y
representaciones formales,
así
como la tendencia a una precisión más alta en la
utilización
de conceptos, términos y cantidades.
Con este carácter
más
formal está relacionada la incidencia más fuerte en los
aspectos
constructivos frente a los interpretativos. Así, por ejemplo,
con
respecto a la utilización del lenguaje gráfico,
además
del desarrollo de la capacidad de leer gráficas e interpretarlas
en relación con el fenómeno que representan, debe tener
una
mayor presencia la posibilidad de construir gráficas que
representen
relaciones funcionales o estadísticas en una gama más
amplia
de situaciones y con una exigencia mayor en cuanto a la
adecuación
del resultado.
El manejo de objetos
matemáticos
ha de conducir a la obtención de una serie de destrezas que
permitan
utilizarlos con soltura. Para ello es preciso el aprendizaje de ciertos
algoritmos de cálculo que hacen posible la resolución de
determinados problemas de manera automática y que, si bien
tienen
el peligro de alejarse más de su significado que otros
métodos
más informales, permiten enfrentarse a situaciones más
complejas
desde el punto de vista matemático.
En cuanto a los contenidos,
las
consideraciones anteriores se traducen en la determinación de
algunos
contenidos que se pueden considerar propios únicamente de esta
opción.
La capacidad de utilizar expresiones simbólicas se
amplia con el manejo de
sistemas
de ecuaciones con dos incógnitas, lo que lleva consigo la
posibilidad
de enfrentarse a problemas que lo requieran, así como la
adquisición
de destrezas algebraicas de resolución. En el mismo sentido debe
entenderse la
resolución
algebraica de la ecuación de segundo grado. Pero, además,
poder manejar el lenguaje algebraico con mayor soltura permite, en el
tratamiento
de las relaciones funcionales, la utilización de expresiones
algebraicas en un rango
más
amplio de situaciones. La tasa de variación media es
también
un contenido específico de esta opción.
En el ámbito de la
medida
también hay en esta opción contenidos propios: el estudio
de las razones trigonométricas y sus relaciones elementales,
así
como el aprendizaje de los procedimientos asociados a ellas, que
permiten
la obtención
indirecta de longitudes y
ángulos
en casos sencillos.
IV.
Criterios
de evaluación
1. Utilizar los números
enteros,
decimales y fraccionarios y los porcentajes para intercambiar
información
y resolver problemas y situaciones de la vida cotidiana.
Se pretende garantizar la
adquisición
de un rango amplio de destrezas en el manejo de los distintos tipos de
números de forma que pueda compararlos, operar con ellos y
utilizarlos
para recibir y producir información. Este criterio se
refiere a la
utilización
de números fraccionarios en situaciones reales y por ello con
denominadores
no excesivamente grandes, y con no más de dos operaciones
encadenadas.
Con respecto a los porcentajes, se trata de utilizarlos como
relación entre
números
y como operador en la resolución de problemas.
2. Resolver problemas para los
que
se precise la utilización de las cuatro operaciones, las
potencias
y las raíces cuadradas, con números enteros, decimales y
fraccionarios, eligiendo la forma de cálculo apropiada y
valorando
la
adecuación del
resultado
al contexto.
Se trata de valorar si el
alumnado
es capaz de asignar a las distintas operaciones nuevos significados, e
interpretar resultados diferentes a los que se obtienen habitualmente
con
números naturales. Se pretende, además, que el
alumno y la alumna sean
capaces
de determinar cuál de los métodos de cálculo
(escrito,
mental o con calculadora) es adecuado en cada situación,
además
de adoptar la actitud que lleva a no considerar el resultado del
cálculo
por bueno sin contrastarlo con la situación de partida.
3. Utilizar convenientemente
aproximaciones
por defecto y por exceso de los números acotando el error,
absoluto
o relativo, en una situación de resolución de problemas,
desde la toma de datos hasta la solución.
Este criterio supone el manejo
de
los conceptos y procedimientos relacionados con la precisión, la
aproximación y el error. Los alumnos y las alumnas deben poder
aplicar
técnicas de obtención de números aproximados por
redondeo
y
truncamiento, y ser
conscientes
de la necesidad de utilizar números aproximados en algunos casos
y del error que se puede llegar a cometer con su uso.
4. Interpretar relaciones
funcionales
dadas en forma de tabla o a través de una expresión
algebraica
sencilla y representarlas utilizando gráficas cartesianas.
Este criterio supone el manejo
de
representaciones gráficas, tanto para obtener información
a partir de ellas como para expresar relaciones de distinto tipo. La
información
obtenida de las gráficas ha de ser tanto global (aspectos
generales
de la gráfica,
crecimiento,
etc.), como local (obtención de pares de valores relacionados,
etc.).
En cuanto a la realización de la gráfica, es exigible en
el segundo ciclo una mayor corrección, tanto en la
precisión
con que se trace como en su concepción: elección del tipo
de gráfica y de las escalas adecuadas, determinación del
intervalo que se representa, etc.
5. Resolver problemas de la
vida
cotidiana por medio de la simbolización de las relaciones que
puedan
distinguirse en ellos y, en su caso, de la resolución de
ecuaciones
de primer grado (específico de la opción A).
Este criterio va dirigido a
comprobar
que el alumnado es capaz de utilizar las herramientas algebraicas
básicas
en la resolución de problemas. Para ello, ha de poner en juego
la
capacidad de utilizar los símbolos, con las convenciones de
notación habituales,
para
el planteamiento de ecuaciones, y resolver esas ecuaciones por
algún
medio fiable que no necesariamente ha de ser la manipulación
algebraica
de las expresiones.
6. Resolver problemas en los
que
se precise el planteamiento y resolución de sistemas de
ecuaciones
lineales
con dos incógnitas (específico de la opción B).
Este criterio trata de
garantizar
la adquisición de una cierta destreza en la utilización
del
lenguaje algebraico. El planteamiento y resolución de sistemas
de
ecuaciones requiere estar familiarizado con los conceptos de
ariable/incógnita,
con las convenciones de notación y transformaciones algebraicas
y con el significado de ecuación y sistema, así como
conocer
técnicas de resolución algebraica. Es necesario resaltar
que tan importante como la codificación de las relaciones en
forma
de ecuación, es la descodificación en términos del
problema planteado. El planteamiento de ecuaciones fuera de contexto no
constituye una tarea con la que pueda valorarse este criterio.
7. Asignar e interpretar la
frecuencia
y probabilidad en fenómenos aleatorios de forma empírica,
como resultado de recuentos, por medio del cálculo (ley de
Laplace)
o por otros medios.
En este criterio el
énfasis
reside en el proceso de asignación de probabilidades y la
interpretación
que de ellas se haga, más que en la propia forma de
expresión
de la probabilidad. Puede ser válida la utilización de
formas
diferentes al tanto
por uno, como el tanto por
ciento
o la proporción. En los casos de sucesos compuestos, los alumnos
y las alumnas utilizarán recursos para la asignación de
probabilidades,
como las consideraciones de simetría o la construcción de
diagramas en árbol.
8. Presentar e interpretar
informaciones
estadísticas teniendo en cuenta la adecuación de las
representaciones
gráficas y la significatividad de los parámetros,
así
como valorando cualitativamente la representatividad de las muestras
utilizadas.
Este criterio supone un
conocimiento
suficiente de los conceptos relacionados con el muestreo, las
representaciones
gráficas y las medidas de centralización y
dispersión,
así como una actitud que favorezca la reflexión sobre la
oportunidad y el modo de utilización de estas técnicas.
Se
utilizarán también técnicas estadísticas
sencillas
de recuento, construcción de tablas de efectivos,
representación
gráfica y cálculo de algunas medidas.
9. Estimar la medida de
superficies
y volúmenes de espacios y objetos con una precisión
acorde
con la regularidad de sus formas y con su tamaño, y calcular
superficies
de formas planas limitadas por segmentos y arcos de circunferencia,
y volúmenes de cuerpos
compuestos
por ortoedros.
A través de este
criterio,
se pretende comprobar que el alumnado ha adquirido la experiencia y las
capacidades necesarias para estimar superficies y volúmenes con
una cierta precisión. El grado de aproximación con que se
obtengan los volúmenes será menor que en los casos de
magnitudes
lineales o superficiales, y mucho más dependiente de la
existencia
de formas “regulares”. En cuanto al cálculo, no se trata tanto
de
la aplicación de fórmulas como de la utilización
de
las nociones de superficie o volumen.
10. Utilizar los conceptos de
incidencia,
ángulos, movimientos, semejanza y medida, en el análisis
y descripción de formas y configuraciones geométricas.
Se pretende comprobar con este
criterio
que el alumno y la alumna son capaces de utilizar los conceptos
básicos
de la geometría para conocer mejor el mundo físico que
les
rodea, que han adquirido el conocimiento de la terminología
adecuada, y desarrollado las
capacidades
relacionadas con la visualización de formas y
características
geométricas. Conviene limitar el alcance del criterio de
evaluación
a figuras planas y espaciales con una cierta regularidad.
11. Interpretar
representaciones
planas de espacios y objetos y obtener información sobre sus
características
geométricas (medidas, posiciones, orientaciones, etc.) a partir
de dichas representaciones, utilizando la escala
cuando sea preciso.
Este criterio va dirigido a
comprobar
que el alumno y la alumna han conseguido manejar las representaciones
planas
habituales de los objetos y espacios bi y tridimensionales con la
cantidad
de información usual. Han de ser capaces de
expresar la información
obtenida
en dichas representaciones en términos de lo representado.
Asimismo,
este criterio requiere utilizar con soltura las escalas,
numéricas
y gráficas.
12. Identificar relaciones de
proporcionalidad
numérica y geométrica en situaciones diversas y
utilizarlas
para el cálculo de términos proporcionales y razones de
semejanza
en la resolución de problemas.
Por una parte, el alumnado ha
de
ser capaz de distinguir cuándo una relación es de
proporcionalidad
y cuándo no lo es a partir de la información de que
disponga:
el propio análisis de la situación, representaciones
gráficas,
tablas de
valores, etc.; y por otra, de
realizar
cálculos que le permitan averiguar cuartos proporcionales y
razones
de proporcionalidad. El dominio de la relación de
proporcionalidad
supone la capacidad de establecer y utilizar relaciones
significativas entre las
diversas
formas de estudiarla: numérica, geométrica,
gráfica
y algebraica.
13. Identificar y describir
regularidades,
pautas y relaciones conocidas en conjuntos de números y formas
geométricas
similares.
Este criterio pretende
comprobar
que el alumno y la alumna tienen recursos para percibir, en un conjunto
o sucesión de objetos diferentes (números, formas
geométricas,
expresiones algebraicas, etc.), aquello que es común, la regla
con
la que se han construido, un
criterio
que permita ordenarlos, etc. El núcleo de este criterio no es
tanto
la forma en que se expresen las citadas regularidades o relaciones,
como
el ser capaz de reconocerlas y comunicarlas.
14. Utilizar estrategias
sencillas,
tales como la reorganización de la información de
partida,
la búsqueda de ejemplos, contraejemplos y casos particulares o
los
métodos de “ensayo y error” sistemáticos, en contextos de
resolución de
problemas.
Este criterio se refiere a la
manera
de enfrentarse a la resolución de problemas, así como a
alguna
de las posibles estrategias que se pueden poner en práctica. A
la
hora de aplicar este criterio debería tenerse en cuenta la
familiaridad
del alumnado con los objetos de los que trata, la disponibilidad de
información
explícita y no excesivamente abundante o la facilidad de
codificación
u organización de la información.
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