OTROS PROTAGONISTAS
Entre los personajes históricos que aparecen o se mencionan en la novela, encontramos a toda una serie de personalidades pertenecientes al entorno intelectual, el funcionariado imperial, las instituciones eclesiásticas y la administración (tanto civil como militar) de las provincias de Egipto y Libia.
Abundancio, antiguo duque de Egipto.
Amonio, arconte alejandrino y miembro de la boulé.
Amonio, monje de Nitria que atacó e hirió al prefecto augustal Orestes, y al que Cirilo intentó declarar mártir bajo el nombre de Taumasio.
Andrónico, gobernador de Cirenaica durante la época en que Sinesio ocupaba el sillón episcopal de Ptolemaida. Fue acusado de múltiples abusos y crímenes contra la aristocracia provincial, antes de ser excomulgado por un sínodo episcopal.
Anisio, duque y supervisor de la Libias, que al mando de una escasa fuerza de mercenarios, logró una serie de impresionantes victorias contra los invasores ausurianos.
Atanasio de Alejandría, uno de los patriarcas más reverenciados de la sede alejandrina. Vivió durante el s. IV d.C., y a lo largos de sus obispados mantuvo una actitud beligerante en la defensa del credo niceno frente a la corriente arriana (mayoritaria en Oriente y defendida por la mayoría de los emperadores de Constantinopla). Ascendió seis veces al trono de san Marcos y fue desterrado del mismo en cinco ocasiones. Actualmente es venerado como santo y padre de la Iglesia.
Atanasio el diácono, oficial del obispado alejandrino, sobrino del patriarca Cirilo.
Clinias, aristócrata cirenaico ejecutado por orden del gobernador Andrónico.
Euoptio, hermano de Sinesio, que también fue elegido obispo de Ptolemaida.
Genadio, gobernador de Libia Superior en, al menos, dos ocasiones.
Heladio, gramático y sacerdote pagano de origen alejandrino, involucrado en el asalto al Serapeo. A raíz del incidente, huyó a Constantinopla, donde se instaló como profesor de griego y literatura.
Heliodoro (arconte) antiguo gobernador de Libia, jurista en la corte del prefecto augustal.
Hierax, profesor alejandrino acusado de actuar como instigador y espía del obispo en el teatro.
Isaac, renombrado asceta sirio. Entre sus discípulos se cuenta el futuro prefecto de pretorio Aureliano.
Marcelino, comandante de las tropas libias que logró la derrota definitiva de los ausurianos.
Maximino, aristócrata cirenaico ejecutado por orden del gobernador Andrónico.
Pedro, magistrado alejandrino (en otras fuentes identificado como lector eclesiástico).
Pentadio, arconte alejandrino, que detentó el cargo de prefecto augustal entre los años 403-404 d.C.
Peonio, conde de la corte de Constantinopla, destinatario de un opúsculo de Sinesio.
Teón, padre de Hipatia, astrónomo y matemático que, según algunas fuentes, perteneció al Museo alejandrino (institución en la que, antaño, se englobaba la desaparecida Biblioteca). Es autor de varios comentarios sobre la obra de Euclides y Ptolomeo, en algunos de los cuales colaboró con su hija.
Teófilo, tío de Cirilo y obispo de Alejandría. Desempeñó este cargo entre los años 385-412 d.C. Fue adversario ideológico de los monjes origenistas y del patriarca de Constantinopla, Juan Crisóstomo. Durante su mandato tuvo lugar la destrucción del Serapeo.
Teopempto, obispo alejandrino desposeído por Cirilo, por su pertenencia a la corriente novaciana.
Thoas, oficial al servicio de Andrónico, el gobernador de Cirenaica que, entre otras funciones, se ocupó del cobro de los impuestos. Fue acusado de complicidad en los crímenes de su superior y excomulgado junto a éste en un sínodo episcopal.
Timoteo, archidiácono, postulante al cargo de obispo de Alejandría tras la muerte del patriarca Teófilo, opositor de Cirilo.
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