Conocimiento subjetivo y objetivo: certeza y verdad
Conocer consiste en adquirir información sobre un estado de cosas de tal manera que no sólo nos permite entenderlas e interpretarlas, sino también compartirla con los demás.
Hay en el conocimiento dos elementos que interactúan siempre: alguien que conoce o sujeto del conocimiento y algo que es conocido u objeto del conocimiento. Estos dos elementos se relacionan de diferente modo cuando se produce un acto de conocimiento. Así en las ciencias naturales objeto y sujeto de conocimiento están totalmente separados de modo que el ser humano conoce elementos y procesos que le son externos aunque le influyan o interaccione con ellos. Sin embargo, en las ciencias sociales o humanas confluyen sujeto y objeto del conocimiento puesto que el sujeto se conoce a sí mismo, los procesos que el mismo produce.
Esta distinción entre sujeto y objeto da también lugar a dos tipos de conocimiento diferentes según el peso mayor o menor que le demos a cada uno de ellos. Así hablamos de conocimiento subjetivo cuando se da mayor peso al punto de vista particular del sujeto que conoce y su percepción del mundo, frente a un conocimiento objetivo que se inclina a dar más importancia a las características o propiedades del objeto con independencia del sujeto que lo examina por lo cual sería aceptable por cualquiera y, por tanto, intersubjetivo.
En relación con esta distinción entre lo subjetivo y lo objetivo podemos distinguir entre verdad y certeza. De forma que si la certeza es un estado subjetivo que nos lleva a considerar algo como verdadero teniendo un pleno convencimiento de ello, un fuerte sentimiento que nos lleva a aceptarlo como tal, cuando hablamos de verdad debemos entender que nos estamos apoyando en datos objetivos.