LA IMPORTANCIA DE LAS ALGAS
Las algas tienen un alto contenido de carbohidratos, proteínas,
vitaminas y especialmente minerales (hasta 30% por volumen). Comparadas con lácteos,
las algas proveen hasta 10% más calcio y hierro y también
contienen otras importantes trazas de minerales. En las civilizaciones
orientales tradicionalmente se ha reconocido la importancia de este alimento
para fortalecer la sangre, el corazón y el sistema circulatorio.
Estudios científicos
recientes han descubierto también que las algas tienen efectos
antibacteriales, antivirales y anticancerosos.
Se ha descubierto también que el kombu, wakame, nori, hiziki y
otras algas comunes reducen los niveles de colesterol en la sangre, previenen el
desarrollo de la hipertensión y arteriosclerosis y mejoran el metabolismo
de grasas.
Se ha descubierto además que diversas variedades de
algas contienen anticoagulantes sanguíneos similares a la heparina, el
anticoagulante natural de la sangre que a menudo se da en forma intravenosa a
los pacientes cardíacos para prevenir coágulos.
En el
Japón se ha demostrado que en las regiones donde los habitantes consumen
mayor cantidad de algas la incidencia de longevidad es más elevada.
Asimismo las algas ofrecen protección contra la radioactividad
nuclear. En la universidad McGill de Canadá, investigadores médicos
informaron que las algas contenían una substancia que ayudaba a eliminar
el estroncio radioactivo del cuerpo. Así informaban en el Canadian
Medical Association Journal.
También se pueden utilizar algas
en baños de asiento para ayudar a aflojar las acumulaciones de grasa y
mucosidad en las regiones del bajo abdomen y las áreas reproductoras.