Topónimos
MEDIO NATURAL Y POBLAMIENTO EN LA TOPONIMIA MAYOR DE ZAMORA
Extraído de: Anuario 2000, Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, Diputación de Zamora, p. 449-500
Se pasa revista aquí a algunos topónimos mayores de la provincia de Zamora. Los nombres de lugar contemplados pertenecen a dos categorías: en unos, se cree haber aportado una interpretación original, bien en la determinación del étimo, o en la especificación semántica del mismo; en otros, se ha procurado acercar al contexto provincial zamorano estudios previos de otros autores. En la discusión de los casos tratados se ha hecho uso de información extra-filológica, perteneciente al ámbito de las ciencias naturales o al de la etnografía. Algunas propuestas etimológicas se argumentan acudiendo a topónimos menores de Zamora y a otros nombres de lugar del territorio circundante, incluido Portugal, con especial referencia al área asturiano-leonesa.
Peleas de Arriba, Peleas de Abajo: dos poblaciones sobre el arroyo de Valparaíso, al sur de la provincia. La documentación antigua recoge ya la referencia a Peleas de Arriba (antes susanas o de suso): en 1143 y 1144, en textos redactados en latín, se menciona Peleas; sin embargo, en 1151, en una acta de donación de Alfonso VII, figura Peleias. En 1240, "fratribus Vallis Paradisi que antea vocabatur Peleas". Véase la clara indicación de 1234: "conventus Vallis Paradisi, que in vulgari Peleyas solita est dici". En 1174 se hace referencia también a Peleas de Abajo (Peleas iusanas) (Peleias). Puede citarse un topn. menor, sin duda diminutivo de los anteriores, Camino de la Pelejina, que seguía un trazado paralelo al arroyo de Valparaíso.
El término que causa el topn. parece ser antiguo. Puede compararse con Illos Pelios (1089), Los Peios (1195), atestiguaciones medievales del actual Los Espejos [de la Reina] (León), explicado por García Martínez a partir de una raíz antigua *pal, *pel ‘prominencia del terreno, montículo’. La vigencia romance de esta raíz es discutida por Hubschmid. Este autor cita monte Pelio (857) próximo a Oviedo, así como Illos Pelios (sin establecer conexión con Los Espejos) y numerosos tops. emparentados en la Liguria. Dauzat et al. presentan abundantes ejemplos franceses derivados de la doble base oronímica *pal, *pel, que consideran formas duales de una misma raíz. Hubschmid, en cambio, se limita a postular una raíz ligur *pelio-, *pelia ‘elevación del terreno’.
Una mención antigua no considerada por estos autores es decisiva para la interpretación del topn. zam. Peleas. Almeida Fernandes, en su valiosísimo estudio sobre los nomina parochialia del siglo VI, referido al área de influencia sueva, pone al descubierto un copioso estrato de toponimia antigua. El nombre de Sancta Maria sub Pelegio, localizado por Almeida en el actual topn. Aspeleias (Concejo de Vinhais), remite a un lugar, Pelegio, probablemente un monte, puesto que la iglesia se encontraba bajo él. En este topn. es dado suponer una forma diminutiva del Pelio asturiano y leonés. El cambio de género puede atribuirse a la atracción ejercida por el término popular pelea ‘riña, disputa’, o bien a la vitalidad, muy común en los orónimos, del doble género (compárese con los abundantes Lomo y Loma, Montijo y Montilla, Morro y Morra). Puede citarse asimismo el nombre de lugar gall. Pelexa (señalado por Moralejo Lasso sin propuesta etimológica) y el topn. menor Escobal de la Pelleja (término municipal de Trabanca, Salamanca, hoja 423-III MTN), situado en las inmediaciones de un teso cuyo nombre es Peñagorda.
Como explicación de la evolución sufrida desde un *Pelegias hasta Peleas, es aplicable lo indicado a propósito del topn. leonés (comarca de la Ribera) Pelleja, del que Vaquero Prieto documenta formas antiguas Pelleya y Pelea. Sin proponer una interpretación semántica, Vaquero analiza la caída del fonema –y– en la secuencia Pelleya >Peleya > Pelea. En primer lugar, se produce una disimilación entre palatales, seguida de una pérdida de la –y–. Se trata de una caída análoga a la que se registra en los tops. citados por Vaquero, Montea < mŏntĭcŭla y Conceo <concĭliu-; análogamente, en Valduerna, pontea ‘puentecillo’. Véase también la cita antigua, antes aducida, a un Aribaos (Aribayos). El proceso es en todo equivalente al que se produce en asturiano: Calleya > Caleya > Calea. También son asturianos urea ‘oreja’, abea ‘abeja’, fuea ‘hoja’. Véase en sayagués abiaruco ‘abejaruco, Merops apiaster’. En Camino de la Pelejina, sin embargo, permanece velarizada la antigua palatal –y–.