Sitges 06
Festival Internacional de Cinema de Catalunya

Si el año pasado eran los 30 años de Tiburón, este año, el 20 aniversario del estreno de Terciopelo Azul y el particular universo David Lynch han sido los reclamos para la 39 Edición del Festival Internacional de Cinema de Catalunya (del 06 al 15 de octubre), en la preciosa y turística localidad catalana costera de Sitges. Inaugurando el festival [cada vez más concurrido, todo hay que decirlo (¿para cuando la numeración en las entradas?)] la excelente nueva película de Guillermo del Toro, El Laberinto del Fauno (una de las mejores películas que he podido ver este año, fuera de Sitges), Sitges 06 se presentaba este año con una oferta y variedad en su programa envidiables. Desde lo último del siempre incombustible Takashi Miike, obras siempre presentes en el festival (el año pasado con The Great Yokai War, y este año con Big Bang Love, Juvenile A) pasando por la poesía de Kim Ki-Duk (Time) hasta llegar a sorpresas como Brick, del debutante Ryan Johnson, o el regreso de Paul Verhoeven (quien era homenajeado en esta edición del festival) con la estimulante Black Book.
La verdad es que ha habido de todo, siendo este tercer año de asistencia en el festival el mejor en cuanto a programación vista hasta ahora. Si bien hay muchísimas películas que tanto mi buen amigo Gang Sullivan y yo nos hemos dejado en el tintero por razones varias (entre las que destaca la siempre punzante cuestión monetaria o la cojonera cuestión de incompatibilidad horaria en la proyección de películas y el maldito trabajo); lo cierto es que en definitiva hemos visto casi lo que en verdad más nos interesaba. Y haciendo una valoración global cabe decir que, prácticamente, ninguna nos ha decepcionado en absoluto. No obstante, sólo dos películas de las siete que hemos visto, se han llevado premio alguno. De ellas Brick (Premio Citizen Kane al director/a revelación) y Time (Premio a los mejores efectos de maquillaje) han sido las agraciadas (aunque con premios muy menores, en especial para la última obra del director de Hierro 3). Así pues el siempre polémico palmarés ha quedado configurado de la siguiente manera:
Secció Oficial Fantàstic:
-Mejor
Cortometraje
(Ex aequo): A FOR(R)EST IN THE DES(S)ERT, de Luiso Berdejo; HANDYMAN,
de Simon Rumley
-Mejor Diseño de Producción: Are Sjaastad, por THE BOTHERSOME MAN
-Mejores Efectos de Maquillaje: Jang Jin, por TIME
-Mejores Efectos Especiales - Premio Infinia: Jang Heui-cheol, por THE
HOST
-Mejor Banda Sonora Original: East, por TZAMETI (13)
-Mejor Fotografía: Jonathan Sela, por GRIMM LOVE
-Mejor Guión: Sam Hamm, por HOMECOMING (Masters of Horror)
-Mejor Actriz: Sandra Hüller, por REQUIEM
-Mejor (Ex aequo): Thomas Krestchmann, por GRIMM LOVE; Thomas
Huber, por GRIMM LOVE
-Mejor Director: Martin Weisz, por GRIMM LOVE
-Premio Especial del Jurado: HOMECOMING (Masters of Horror), de
Joe Dante
-Mejor Película: REQUIEM, de Hans-Christian Schmid
Jurat Carnet Jove
-Fantàstic:
-Mejor
película:
EXILED, de Johnnie To
-Mención Especial a CIGARETTE BURNS (Masters of Horror), de John
Carpenter;
Midnight X-Treme:
WHAT IS IT?, de Crispin Glover
-Mención Especial a BEHIND THE MASK: THE RISE OF LESLIE VERNON, de Scott Glosserman por su ingenio a la hora de mostrar cómo se construye un mito del cine “slasher”.
Noves Visions:
-EDMOND, de Stuart Gordon
-Mención Especial a THE LIVING AND THE DEAD, de Simon Rumley.
Premio
Nova Autoria:
(Patrocinado por l’SGAE)
-Mejor
direccción:
Jorge Tur Moltó (UAB), por DE FUNCIÓN
-Mejor guión: David Jiménez, Rubén Molina, Albert Solà y Joseph Lluïs
Marín (EMAV), por BOWMAN
-Mejor música original: Roger Padilla (ESCAC), por NO QUIERO LA NOCHE
Orient Express-Casa Àsia:
- THE HOST, de Bong Joon-ho
Anima’t – Premio Gertie:
-Mejor
Largometraje de Animación:
THE GIRL WHO LEAPT THROUGH TIME, de Mamoru Hosoda
-Mejor Cortometraje de Animación: DREAMS AND DESIRES-FAMILY TIES,
de Joanna Quinn
-Mención Especial a THE BOOK OF THE DEAD, de Kihachiro Kawamoto,
por su excelencia técnica y su maestría en el difícil arte de la animación de
marionetas.
Brigadoon:
-Mejor cortometraje: TIGHT, de Sergio Vizcaíno
Méliès d’Argent:
-Méliès
d’Argent a la Mejor Película Europea:
PRINCESS, d’Anders Morgenthaler
-Méliès de Plata al Mejor Cortometraje Europeo: DOODLE, de Sam
Rogers
Otros premios:
-Gran
Premio del público a la mejor película
(Patrocinado por El Periódico):THE SCIENCE OF THE SLEEP, de Michel Gondry.
-Premio de la Crítica Jose Luis Guarner: REQUIEM, de Hans-Christian
Schmid
-Premio Citizen Kane al director/a revelación: Rian Johnson, per BRICK
Contra todo pronóstico y en un palmarés en los que los premios no han sido muy repartidos, cabe destacar el acaparamiento de los galardones más importantes en los filmes de Hans-Christian Schmid (Réquiem) y Martin Weisz (Grimm Love). El primero relata el calvario a la que se somete una joven estudiante encerrada bajo las viejas tradiciones representadas en la familia y la religión que, creyendo que los continuos ataques de epilepsia que padece son fruto del mismo diablo, decide acudir a un sacerdote con el fin de ejercerle un exorcismo. Según críticas leídas el film parece ser que posee un tono documental mucho más cercano al drama que al terror de películas como El Exorcista (William Friedkin, 1973), destacando sobretodo la interpretación de su actriz protagonista, Sandra Hüller, cuyo papel significó el premio a la mejor interpretación femenina tanto en Sitges como en la pasada edición de la Berlinale. Por su parte, Grimm Love, relata el verídico, macabro y archiconocido caso del caníbal de Rohtenburg (dicho sea de paso, el título original del film), un, en apariencia, mundano informático que mutiló y devoró a una persona que, vía Internet, había accedido a convertirse en su víctima.
No obstante, y dejando de lado cualquier polémica u opinión personal (puesto que ninguna de las dos han sido vistas), qué duda cabe de que van a ser dos propuestas interesantes que habrá que echarles mano en cuanto asomen por nuestra cartelera. Como tampoco dejaremos escapar la alabada nueva película del director de la premiada Memories of Murder, Bong Joon-Ho, The Host, una de las que aspiraban fervientemente a alzarse con los mayores galardones. Inscrita en el género de las “monster movies” pero que, según parece ser (pues por desgracia tampoco pudo ser vista, a desilusión nuestra) va mucho más allá, la cinta narra la desesperada situación de una familia que ha de enfrentarse a un monstruo surgido del río amenazando la integridad física del clan familiar. Sin duda alguna, una muy interesante propuesta procedente de uno de los lugares en donde el cine más se está reinventando, Corea del Sur.
En definitiva, y exceptuando los fallos en la organización del
festival (como por ejemplo la antes citada manía de no numerar las entradas, con
lo cual, da igual que compres las entradas una o dos semanas antes, que si por
algún motivo te retrasas, ten en cuenta que te tocará verla delante de todo o
vete tu a saber dónde, como me pasó a mi con el pase de A Scanner Darkly,
estando el Auditori Melià a rebosar de personal), Sitges 06
ha sido una edición, como mínimo, completamente disfrutable, según nuestro
parecer. No podía ser menos de una semana de cine de la cual llevamos
esperándola con ansias a lo largo de todo el año. Y es que, entre el trabajo y
la clases (quien tenga, o mejor dicho, quien vaya), no está de más dejarse
empapar del ambiente cinéfilo en el que se zambulle Sitges en una semana una vez
al año. Ya nos estamos mordiendo las uñas para la próxima edición que, quién
sabe, podría conmemorar el 25 aniversario de Blade Runner, una
de las obras maestras del otrora genial, sir Ridley Scott. Estaremos a la
espera…
DANIEL JIMÉNEZ
Breves comentarios de las películas vistas en Sitges 06: (por orden de visionado)
A Scanner Darkly: Una mirada a la oscuridad

Título Original: A Scanner Darkly
Director: Richard Linklater
Intérpretes: Keanu Reeves, Woody Harrelson, Robert Downey Jr., Winona Ryder…
Género: Ciencia-Ficción / Drama
Año: 2006
Nacionalidad: EEUU
Calificación: êêêê1/2
En una sociedad en decadencia una nueva, potente y letal droga, la “Sustancia D”, causa estragos entre una población más reprimida que nunca. En este futuro no tan lejano, en California, el también adicto Bob Arctor, trabaja como un encubierto agente antidroga. Nadie conoce a nadie, ni en el departamento donde trabaja Arctor, (cuya identidad de los agentes es preservada por un traje mimético y un nombre en clave) ni en la propia casa donde convive con sus amistades y una enigmática mujer considerada como una potencial traficante de “Sustancia D”, por la que Arctor se siente fuertemente atraído. Las identidades se confunden y un juego de engaños, lealtades a prueba y traición acaban por convertir el viaje existencial del agente Arctor, en un calvario de alucinaciones, paranoia y crisis identitarias cuando desde donde trabaja se le insiste en intensificar las medidas de vigilancia a las que somete sus extrañas amistades…
Producción de corte independiente y presentada en la Secció Oficial Première, el nuevo film de Richard Linklater asume el difícil reto de trasladar a la gran pantalla una de las obras más complejas y autobiográficas (dicen, pues no me la he leído) del escritor Philip K. Dick. Levantando rechazo y admiración a partes iguales, lo primero que sorprende de A Scanner Darkly es su impactante aspecto visual, del cual destaca el uso de la animación sobre imagen real (rotoscopia). Si bien no se puede decir que su puesta en escena resulte innovadora (pues el mismo Linklater ya utilizo la técnica rotoscópica en Waking Life), la cinta se contempla como algo fresco y absolutamente sugerente como pocas veces hay ocasión de ver en el cine actual, siendo una de las mejores películas basadas en algún relato de K. Dick que he podido ver a lo largo de mi corta vida cinéfila. Parábola sobre nuestra convulsa sociedad actual, la animación confiere a la cinta un toque delirante y paranoico que sirve muy bien para reflejar el estado anímico de sus frágiles personajes.

Se ha dicho desde ciertos sectores que el tufillo moralista que desprende la película, respecto al tema de las drogas, le hace perder enteros. Las cosas claras, el tono moralista esta muy presente, pero, personalmente, me cuesta verlo como algo negativo. Si es cierto, por otra parte, que el ritmo de la cinta es uno de los aspectos de los que no sale bien parada, habiendo momentos en los que la acción se estanca en aspectos reiterativos o cómicos que, si bien hacen gracia, en algunos llegan a cansar, en parte debido a la sobreactuación de actores como Woody Harrelson. No lo estoy criticando, ojo, pues me han parecido estos momentos no como algo gratuito, sino más bien para acentuar, como apuntaba anteriormente, el tono delirante de una trama que se complica según avanza el metraje (por otra parte, de justa duración), aunque como ya he dicho, puedan llegar a resultar reiterativos en según que ocasiones. También cabe decir que, si bien las imágenes ya poseen una indudable fuerza, la banda sonora no les hace justicia, pasando inadvertida por completo y siendo, en definitiva, una banda musical un tanto floja y muy irregular.
Y es que ante todo, A Scanner Darkly no es un título al gusto de todos los paladares. La profundidad de su mensaje, la brillantez de algunos de sus diálogos y la deslumbrante puesta en imágenes que adopta el film hace que este se torne en toda una experiencia difícilmente olvidable. Una brillante y sugerente propuesta que ha sido no sólo de lo mejor visto en el festival, sino en todo lo que llevamos de año.
DANIEL JIMÉNEZ
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Black Book

Título original: Zwartboek
Director: Paul Verhoeven
Intérpretes: Carice van Houten, Sebastian Koch, Tom Hoffman, Halina Rejin, Waldemar Kobus…
Género: Drama / Intriga / Bélico
Año: 2006
Nacionalidad: Holanda (en coproducción con Alemania, Gran Bretaña y Bélgica)
Calificación: êêêê
Holanda, 1944. La II Guerra Mundial hace tiempo que se lleva gestando, pero la barbarie de la misma aun no ha hecho estragos en personas como Rachel Steinn, una judía que pertenece a una familia adinerada holandesa. No obstante, los horrores del nazismo pronto llenan de negrura sus tranquilas vidas cuando un informador, que asegura ser de la resistencia holandesa, avisa a la familia de que la Gestapo anda detrás de ésta. Aceptando la evacuación de la familia a través del río junto con otras familias, una patrullera de las SS los encuentra en medio de la noche y ejecutan a todos los de la embarcación. No obstante, una persona ha sobrevivido y ahora Rachel busca venganza. Para ello deberá enrolarse en la Resistencia e infiltrarse en la mansión donde se encuentra un alto cargo nazi para así conseguir una muy valiosa información. Pero nada es como aparenta ser…
Presentada en la Secció Oficial Première, Black Book significa el regreso de Paul Verhoeven en una doble vertiente: primero al cine, después de unos cuantos años de inactividad cinematográfica; y segundo a su tierra natal, Holanda. Y qué mejor manera que utilizando un trasfondo como la II Guerra Mundial, que tantas alegrías le dio en el pasado (cinematográficamente hablando, claro) y cuyos éxitos lo acabaron catapultando a los circuitos cinematográficos internacionales. Y es que es el regreso a la irreverencia, a la polémica, a la sal en las heridas, a la mordaz crítica… en definitiva, al cine de Verhoeven 100% libre de prejuicios ni ataduras impuestas desde los grandes mandamases de Hollywood (y que, contradictoriamente, tantos buenos títulos se sumaron a su ya extensa filmografía), pues, aunque quizás un tanto amansado (tan sólo en apariencia), estamos ante un Verhoeven en plena forma.
No
nos hallamos ante una obra maestra, todo hay que decirlo, aunque tampoco lo
pretende. Black Book constituye todo un ejercicio de intriga al
más puro estilo clásico, siempre entretenida y con un ritmo que mantiene el
nivel durante el extenso metraje, aunque en ocasiones haya pequeñas caídas en
intensidad del mismo.
No obstante esto se olvida completamente asistiendo a la parte final del film, con unos agradecidos giros de guión, una dureza casi insoportable y un tono in crescendo que hace que al final de la proyección, uno salga con un muy buen sabor de boca. Pero es que, amén de constituir un fenomenal divertimento, Black Book es, además, un mordaz, valiente e inteligente retrato sobre la II Guerra Mundial. Lejos de los maniqueísmos habituales en este tipo de producciones, desde su oscuro prisma, Verhoeven muestra la guerra como una razón de ser más sobre la que siempre sonsacar beneficio propio y que, además de dar a luz ese primitivismo innato en el ser humano, tanto favorecen a algunos a costa de otros tantos, dejando a la vista cuan negra puede llegar a ser la condición humana, ya sea en el bando alemán o ya sea el bando aliado, poniéndolo a la misma altura en corrupción (en especial los mandos aliados) atrocidad y salvajismo pues aquí no hay vencedores, solo vencidos que ven como el día de la liberación es una prolongación de esa larga pesadilla de la que nunca parecen poder despertar. Nadie se salva, pues todo esta podrido… Como tampoco podría serlo de otra manera viniendo filmada por el veterano director holandés. Salvo algún que otro tópico, una poco convencional cinta de espionaje bélico, dura y oscura en extremo con algún que otro toque de humor, violencia explícita y un agradecido clima de enrarecido erotismo palpitante gracias a la sensualidad y la excelente interpretación de Carice van Houten. Poco esperanzadora al fin y al cabo (sobretodo viendo su demoledor final), es una cinta totalmente recomendable. A no perderse.
DANIEL JIMÉNEZ
Time

Título original: Shi Gan
Director: Kim Ki-duk
Intérpretes: Sung Hyun-ah, Ha Jung-woo, Park Ji-yun, Kim Sung-min, Kim Ji-hyun...
Género: Drama
Año: 2006
Nacionalidad: Corea del Sur / Japón
Calificación: êêêê
Seh-hee y Ji Woo son pareja desde hace ya dos años. Pero la felicidad de los primeros momentos de noviazgo parece tambalearse con el paso del tiempo, o es al menos lo que cree Seh-hee, preocupada con que Ji Woo pueda algún día cansarse de ella. Obsesionada por poder cambiar su rostro, cansada de verlo siempre igual, y carcomida por los celos, Seh-hee no puede soportar ver la amabilidad con la que su novio trata al resto de mujeres, y en una noche de preocupación tras un frustrado acto sexual, See-hee pide a su pareja que, si eso le va a ayudar, se imagine a otra mientras hacen el amor. Tras haber consumado el acto, surgen de nuevo las obsesiones de la chica y se genera una fuerte discusión. Al día siguiente See-hee desaparece de la vida de Ji-Woo sin dejar ni rastro. Pasan los meses, pero Ji-Woo, sin lograr quitarse de la cabeza a su enamorada, sufre desconsolado y obsesionado la desaparición de la chica. Hasta que un día, en la isla que juntos solían frecuentar, conoce a una misteriosa mujer de igual nombre que su ausente novia, parecidas aficiones, pero de rostro completamente diferente…
Presentada en la Secció Oficial Fantàstic, la nueva película de Kim Ki-duk, versa sobre el inevitable transcurrir del tiempo, y cómo este puede llegar a desmoronar por completo la estabilidad de una joven pareja en el marco de una sociedad actual en crisis, la cual ha perdido los valores primordiales, sustituyéndolos por otros superficiales tan característicos de nuestro mundo globalizado. El director de La Isla (Seom, 2000), vuelve al paisaje urbano en este film repleto de diálogos que, sin embargo, de poco sirven para solucionar el vacío, el hastío y la desconfianza que envuelve a nuestra pareja protagonista (estupendamente interpretada).

Hablan mucho, si, pero nunca llegan a entenderse ni existe esa extraña compenetración a través de los silencios y las miradas que envolvían a aquel ex-policía y la cuidadora de las casitas flotantes en la perturbadora La Isla; aquella pareja de enamorados que ocupaban casas ajenas cuando sus inquilinos no se encontraban en ellas en la fascinante Hierro 3 (Bin-jip, 2004); o a aquel anciano pescador que vivía obsesionado por aquella joven que había acogido hace mucho en su viejo barco, y esperaba impacientemente el día de desposarla en la menor El Arco (Hwal, 2005). Por eso mismo, de esa incapacidad de comunicación llegan las obsesiones materializadas en los celos, fruto de la surgida desconfianza existente entre la pareja. Serán estos celos, el desencadenante de la alucinada y metafórica trama que nos plantea el maestro surcoreano: cansada de mirarse siempre al espejo y verse siempre igual y obsesionada por el hecho de que su novio se canse de ver siempre el mismo rostro, en una decisión radical, la chica desparece sin dejar rastro alguno, pero volverá al cabo de unos meses junto a su desesperado amor después de haberse sometido a una operación de cirugía para cambiar completamente su rostro, sin que él, claro está, sepa nada. Pero las esperanzas y la alegría que vuelven a resurgir tras el reencuentro (para ella) y el encuentro de un nuevo amor (para él), pronto vuelven a convertirse en superficialidad y desconfianza, generándose así un círculo vicioso que parece no tener fin, o es eso lo que al menos intenta explicar y denunciar Ki-duk.
En este obsesivo y enfermizo juego de dolor, al que se hacen someter los sentimientos, influye un entorno urbano que desnaturaliza a sus habitantes, los ennegrece y hasta parece que les dificulte el ascenso a una felicidad difícil de alcanzar en un entorno como éste: la ciudad corrompe, y no existe catarsis posible en un marco urbano opresor, representante de todos los males y valores superficiales de nuestra sociedad actual. Recordaremos pues como la redención del joven aprendiz, de vuelta al templo donde se crió, desengañado por el mundo “civilizado” (la ciudad, símbolo de un mundo occidental globalizado lleno de frialdad y donde el alma se corrompe debajo de falsos sentimientos), se establecía también de vuelta a la armonía con la naturaleza en Primavera, verano, otoño, invierno… y pimavera (Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom, 2003) por poner un ejemplo, ya que esto es una constante en el cine de Ki-duk. Una constante que, de manera más sutil, pero no menos explícita, en Time vuelve a repetirse pues tan sólo un rincón proporciona paz interior a sus emocionalmente resquebrajados protagonistas: esa fascinante isla de las esculturas, cargadas de belleza, simbolismo y desatada poética, donde el tiempo parece estar detenido.
A pesar de todo lo dicho anteriormente no estamos, no obstante, ante la mejor obra del surcoreano, aunque bien suponga un paso adelante tras el, personalmente, pequeño traspiés de El Arco. Pero el hecho de que Ki-duk reincida en aspectos que acaban siendo repetitivos y que merman al calmado ritmo del film, no quita para hacer de Time una película pesimista, dura y radical en su mensaje, reflexiva y, una vez más, fascinante en su estupenda puesta en escena.
DANIEL JIMÉNEZ
Tideland

Director: Terry Gilliam
Intérpretes: Jodelle Ferland, Jeff Bridges, Jennifer Tilly, Janet McTeer, Brendan Fletcher…
Género: Drama / Comedia / Fantástica
Año: 2005
Nacionalidad: Gran Bretaña / Canadá
Calificación: êêê
Jeliza-Rose es una niña de desbordante imaginación.
Gracias a ella, puede escapar del infierno diario que supone vivir con sus
padres drogadictos, casi desvalidos, a los que ella misma se encarga de cuidar.
Después de la muerte de su madre por sobredosis, padre e hija deciden huir hacia
las praderas, donde tuvo lugar la infancia del progenitor. En ese océano de
hierbas altas, tiburones de acero, ardillas parlanchinas, brujas y príncipes
azules, acompañada siempre de tres cabezas de muñecas desgajadas, la imaginación
de Jeliza-Rose se dispara, creándose un mundo nuevo a su antojo que parece no
conocer límites…
Presentada en la sección Europa Imaginària, el último trabajo de Terry Gilliam se desenvuelve dentro de la más absoluta libertad creativa por parte del ex Monty Python. No obstante, y aunque no he podido ver casi nada de la obra del cineasta, Tideland me ha dejado ciertamente bien indiferente. La cinta se apoya, principalmente, en una estupenda puesta en escena visualmente atractiva y poderosa, en donde se plasma muy bien toda la imaginería de la niña, que sirve a su vez, para dar rienda suelta al imaginario visual de Gilliam, teniendo un papel muy importante el entorno en donde se desarrolla la acción. Es ahí donde la película hace gala de sus verdaderas virtudes. Aunque en menor medida, también son destacables unos personajes a cada cual más freak, pero estupendamente perfilados e interpretados. Es este carácter bizarro lo que hace difícil entrar en sintonía con unos personajes extraños en sus acciones y reacciones, siendo totalmente imprevisibles para un espectador capaz de simpatizar con los mismos. Por esa misma razón se ve todo distante, siempre y cuando esta característica (positiva en algunos casos, pero personalmente negativa, en el film de Gilliam) sea un estorbo, y no se consiga entrar de lleno en el mundo que el director nos propone. No obstante, la cinta tiene detalles excelentes como esa sutileza de mostrarnos algunos detalles de la trama, en la que Gilliam hace que la imaginación del espectador también participe (ese pasado del padre en aquél inhóspito paraje)…

Pero a pesar de los logros que pueda poseer Tideland (que, como hemos visto, los tiene, y bastantes), la realidad es la de hallarnos ante una cinta muy interesante, si, pero que avanza a trompicones, siendo responsable de ello una narración poco fluida en la que, pese a las posibilidades que el relato podía ofrecer, se estanca en escenas reiterativas, perjudicando con ello al aletargado ritmo de la película que deviene más lento que pausado, y que hace considerar esos 122 minutos que dura el film como algo, a todas luces, excesivo (pues aparte de ser larga, personalmente, se hace larga).
Estupendamente fotografiada, de la misma manera que interpretada, pese a todo Tideland es, con sus grandes dosis de humor negro, una propuesta tan interesante como extraña, que gustará mucho o más bien poco, dependiendo siempre de las ganas y el estado de ánimo del espectador quien deberá conectar con esos extraños personajes para poder sentirse a sus anchas en el mundo que Jeliza-Rose configura a sus pies. Por eso mismo, por ser una película de polos, no voy a ser yo quien no la recomiende, y es que el hecho de que me haya dejado indiferente, no significa que uno no pueda disfrutar de sus virtudes y ese mágico y, al fin y al cabo, triste mundo al que Gilliam nos invita a sumergirnos, pues puede ser que todos los aspectos negativos que le veo al film, puedan convertirse en positivos a los ojos de otro espectador. Y más viniendo la película firmada por quien viene…
DANIEL JIMÉNEZ
Renaissance

Director: Christian Volckman
Intérpretes: Animación
Género: Animación / Futurista / Acción / Thriller
Año: 2006
Nacionalidad: Francia (en coproducción con Luxemburgo y Gran Bretaña)
Calificación: êêê1/2
Paris, 2054. Un rudo detective del departamento de policía investiga el secuestro de una joven científica que trabaja para una importante empresa que maneja los hilos de la ciudad, Avalon. Pero las investigaciones sobre tal secuestro, dejan al descubierto la verdadera y peligrosa magnitud de lo que está ocurriendo, cuyas pistas conducen por una peligrosa y oscura senda llena de muertes, hacia los magnates de Avalon, una empresa que ofrece la promesa de la vida y la belleza eterna a un mundo oscuro, gris y decadente. Asesinatos, conspiraciones y femme fatales conforman un peligroso torbellino del que el detective Barthélémy Karas no podrá escapar. ¿Qué demonios se cuece dentro de Avalon y que tiene que ver con el secuestro de la joven científica?...
Presentada dentro de la secció Oficial Méliès, Reinassance fue otra pequeña decepción personal, dada las grandes ilusiones y expectativas que en ella había vertido. Prueba de esta decepción es que de todas las vistas en el festival es la que menos recuerdo. Por eso mismo, esta reseña será la más fugaz de las escritas hasta ahora, pues hay cosas que, literalmente, han desaparecido de mi memoria, aunque su brillantísimo envoltorio, visualmente impactante y difícilmente olvidable, se mantenga bien fresco en ella. Heredera del estilo de Frank Miller en Sin City y la atmósfera de Blade Runner (Ridley Scott, 1982), e incluso producciones más recientes como la estupenda Minority Report (Steven Spielberg, 2002), el film de Volkman resultante visualmente arrollador, arrebatador y todos los adjetivos positivos que pudieran a acompañar a ese prodigio de animación que hace gala el film (en fuertes contrastes de blanco y negro), pero como no es oro todo lo que reluce, cabe decir que desgraciadamente también resulta irregular en cuanto a contenido se refiere.

Si, como ya he ido apuntado, a nivel formal resulta brillante, no se puede decir lo mismo de un guión que acaba resultando un tanto insatisfactorio, pese a tener apuntes alegremente críticos hacia diversos aspectos de una sociedad ¿futura? (más bien presente) gris y decadente. Y es que, auque sea una historia que homenajea al cine noir clásico (femme fatales incluidas), también es cierto que la película ofrece pocas vueltas de tuerca al género, ofreciéndonos un relato ya trillado, un tanto tópico, previsible y resultón que deja en el espectador una desagradable sensación de deja vú y en donde realmente no se innova en nada.
Pero a pesar de todo esto, la película se hace la mar de entretenida, ofreciendo un buen espectáculo digno y merecido (por no decir obligado) de ser disfrutado (quien lo disfrute, o mejor, quien lo pueda disfrutar) en una pantalla de cine como dios manda, pues visualmente (como ocurría con la muy superior A Scanner Darkly), Renaissance, es una de las propuestas más atractivas y sugestivas que, próximamente, van a transitar por nuestra futura cartelera. Ahora sólo queda esperar cuándo.
DANIEL JIMÉNEZ
Tabla de Estrellas: (por orden de visionado)
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Daniel Jiménez |
Gang Sullivan |
|
A Scanner Darkly, de Richard Linklater |
êêêê1/2 (8’50) |
êêêê (8) |
|
Black Book, de Paul Verhoeven |
êêêê (7’50) |
êêê1/2 (7) |
|
Time, de Kim Ki-duk |
êêêê (7’75) |
êêê (6’45) |
|
Children of Men, de Alfonso Cuarón |
êêêê1/2 (9) |
êêêê1/2 (8’50) |
|
Brick, de Ryan Johnson |
êêêê (8) |
êêêê (7’50) |
|
Tideland, de Terry Gilliam |
êêê (5’50) |
êêê (6) |
|
Renaissance, de Christian Volckman |
êêê1/2 (7) |
|