EL ESPÍRITU DE LA MATERIA


                                       1

Requerí al mundo el silencio
para escuchar
el lento crecer del trigo.
Mieses de mayo.
Ya iba dorando
mirándose en el cielo,
despojado de tiempo,
despojados de espacio
él y yo.
Mieses de mayo.
No había lugar a la soledad;
abrazamos el cosmos
fundiendo materia y espíritu
en armonía perfecta.
Donde empezaba él 
terminé yo 
mi obra.
Mieses de mayo.
 

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