| La "fuente
de Palacios", manantial de riqueza para el pueblo. Este agua da vida a
personas y animales del pueblo. Lo que sobra, riega los campos que lindan al "Arroyo
Grande". Con alguna que otra peripecia,
se ha encaminado el agua hasta otras zonas para el riego.
Antes de manar a la luz, el agua es bombeada hasta
el depósito de abastecimiento del pueblo. Lo que queda llega hasta el lavadero pasando
por un canal de piedra, antiguo abrevadero de reses, aún hoy, alivian su sed las ovejas
cuando regresan en los atardeceres desde el pastoreo.
Su trayecto se ve detenido momentáneamente en el
lavadero... lo que habrán oído sus paredes.... Constaba de tres pórticos formados por
pendolones de madera. Hoy sólo quedan dos y el muro hastial.
Al lado del lavadero existe una pradera, hoy escena
de tertulias nocturnas para la juventud, antes, posadero de sábanas y ropas del lavado.

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