NUESTRO
PUEBLO
Dílar
se encuentra en un terreno llano, junto al río del que recibe
su nombre y que los árabes conocían como reina de las
aguas. Es un pueblo que puede presumir de una gran riqueza natural
y de su abundante y pura agua venida directamente de las cumbres de
Sierra Nevada. Las acequias y el río que rodean los valles
de Dílar, dotan a esta comarca de una belleza singular.
En
su término municipal, que va desde el Pueto del Suspiro del
Moro hasta el pico del Veleta, a 3.394 m. de altura, podemos encontrar
variedad de espacios, de vega a secano, de llano a montaña,
nieves y aguas cristalinas, todo ello junto al pueblo blanquecino.
Actualmente
cuenta con una población de 1600 habitantes, concentrados en
gran medida en Dílar-pueblo. Debido a su extensión podemos
encontrar urbanizaciones separadas del núcleo como son Los
Cortijillos y las Cañadas del Parque.
Entre
el valle del río el el barranco de la Salud, a la altura de
880 m., encontramos la arquitectura tradicional de los pueblos serranos.
Por el entramado de sus calles podremos descubrir rincones y fuentes
que nos llamarán la atención, así como despertar
la sabiduría popular de las gentes que lo habitan.
Pueblo
tradicionalmente agrícola y ganadero, enclavado en la zona
baja, al pie de la sierra y con unas condiciones climatológicas
muy favorables, hace de él, la posibilidad de desarrollar cualquier
actividad y en cualquier época del año.
Rodeando
al pueblo encontramos la vega, un lugar de recreo para los nativos
y visitantes por su atractivo uso en paratas y su frondosa vegetación.
Actualmente su uso exclusivo es para la siembra de hortaliza, destacando
los tomates antíguos, los pimientos cornicabra, la cebolla
metancera, la patata, ajo, melón y sandía, todo ello
regado con agua de la sierra y para consumo propio.
Alrededor
de la vega encontramos los cultivos de secano destacando el olivar,
el viñedo, el almendro y los cereales, estos sí, de
explotación. El resto de territorio, más del 70%, es
sierra. Una sierra encrespada, con pinares y fuentes naturales, que
recogen en su interior veredas que nos llevarán a diversos
parajes y nos acercarán a conocer la flora y la fauna.
MONUMENTOS:
Los
edificios más singulares que tiene Dílar como parte
importante de su patrimonio histórico-artístico son:
La
iglesia parroquial de Santa María de la Concepción,
que fue edificada entre los años 1621 a 1628 (siglo XVII).
Sin embargo no es la primera iglesia de este municipio. Después
de la conquista de los Reyes Católicos de la vega de Granada
en 1492, se construyó en Dílar la primera iglesia, situada
en lo que hoy se conoce como Iglesia Baja y donde muy probablemente
se levantó en su día la mezquita mora. La iglesia es
de una sola nave rectangular, en la que destacan su cubierta de madera
y los frescos barrocos recientemente descubiertos en sus paredes.
También destacan imágenes de los siglos XVII y XVIII,
algunas de ellas pertenecientes a la escuela de Mena.
La
casa palacio del marqués de Dílar, el Castillo,
residencia privada de los herederos del primer Marqués de Dílar,
D. Pablo Díaz Jiménez, que en el año 1.888 transformó
la casería de San Pablo de Dílar, su residencia temporal,
en un castillo, inspirándose en las almenas de la Alhambra.
La
Ermita de la Virgen de las Nieves, monumento clave en Dílar,
data del año 1796. Es la cuarta de las construidas en diversos
lugares del término de Dílar desde que en 1717 se construyera
la primera en el Collado del Veleta, a partir de entonces llamado
"Tajos de la Virgen" y que sin duda fue la más alta
de la Península. La actual ermita es de planta de cruz griega
y alberga la imagen de la Patrona de Dílar y Sierra Nevada.
También
cabría destacar, una casa soleada del s. XVII llamada "Casa
de Pilatos", convertida en al actualidad por el ayuntamiento
en un hospedaje.
Existen
asimismo varios yacimientos arqueológicos como: el
Tajo de la Mano, la Cuesta del Pino, los Alayos
y la base del Trevenque, aunque el más importante, de
la Edad del Bronce, es el del Toril, donde la Consejería
de Medio Ambiente levantó el Aula de la Naturaleza y donde
existió un dolmen que terminó desapareciendo en su totalidad
con el paso del tiempo y la acción humana.