Página de inicio Historia Crónicas Galería fotográfica I Tablón de anuncios Putxero por el mundo Recetas Socios Links Organizadores Foro Opinión BLOG
Crónicas:
Recuerda de una forma sencilla lo que fueron aquellos maravillosos putxeros.


Temas:
Verano 2005
Iniverno 2005
Club de tenis Gandía 28-01-2006
Boda Jose y Marisa
Verano 2006
Invierno 2006


Servicio:
Ver la página en inglés.
Contacta con nosotros


Crónica putxero verano 005

EL ENCUENTRO
A eso de las doce del mediodía empezamos a llegar al Karting de Daimús, lugar de encuentro y donde se iniciaba oficialmente el putxero de verano del 2005. Por fin había llegado el día después de esperarlo ansiosamente durante más de seis meses. Poco a poco iba llegando la peña y la verdad es que es una alegría volver a ver a todos reunidos, porque no suele darse esa circunstancia muy a menudo. Los organizadores llevaban unas camisetas muy guapas, así como un pañuelo estilo “pirata” y un pantalón corto serigrafiados con el logo del putxero y una extraña frase cuyo significado desconocemos todos aquellos que somos profanos en el inglés que rezaba así “do the dew”. Algunos se preguntaban si las camisetas serían exclusivas de los organizadores o todos tendríamos nuestra réplica. Efectivamente repartieron una para cada uno así como un pañuelito también. Los más valientes se atrevieron a romper el hielo con las casallas y otros tímidamente se pedían cervezas. Y llegó el gran momento.... las carreras !!!
LAS CARRERAS
Empezamos a hacer grupos de 9 personas para subir en los karts. Todo esto era supervisado por los organizadores que no perdían detalle de nada. En la pista pudimos ver un poco de todo. Desde los que sacaban la mano para señalizar los giros... hasta los que preguntaban si tenían radio. Al cabo de unas pocas vueltas, quedó patente quien controla y quienes han venido a este mundo para ver la parte trasera de mi casco, jejeje. (único autobombo que me voy a dar, lo prometo). Por tener tuvimos hasta un accidente que fue grabado en video. Mantendremos el anonimato del protagonista por dos motivos de peso. El primero porque él mismo así nos lo solicitó. Y el segundo porque aunque quisiera no recuerdo su nombre. A esas alturas las casallas ya se pedían a “la vasca”, es decir, por botellas, y pronto nos largamos del lugar para dar comienzo a... la comida !!!
LA COMIDA
... y así llegamos con nuestros lujosos automóviles al parking del restaurante situado en la conocida urbanización privada de “los mareos de rafalcaid”. Algunos atrevidos se fueron a refrescar a la playa. Por la noche se les identificó muy fácilmente, porque eran los que brillaban en la oscuridad debido a la radioactividad del agua del mar en esa zona. El resto nos conformamos con una duchita rápida que nos proporcionó una manguera que había por el lugar. Rápidamente sirvieron la paella mientras la gente tomaba posiciones a lo largo de las mesas preparadas para tal fin. La casalla seguía rondando nuestras pastosas bocas y así, entre risas y bromas..... ocurrió !!!
LA ANÉCDOTA
... el grupo formado por los naturales de Barx empezaron a mirarse con picardía. Con esa complicidad que solo ellos entienden se levantaron al unísono y, caja de cartón en mano, se dirigieron hacia nuestro tesorero y sin embargo amigo Alfonso. Después de un breve pero emocionante discurso (los pelos de punta, tio) donde paradójicamente se proclamó a Alfonso “hijo predilecto” y “persona non grata” al mismo tiempo, se le hizo entrega de un espectacular ejemplar de gallina ponedora con cara de acojone. La iniciativa fue largamente aplaudida por los presentes, y el afortunado propietario de la gallina ponía su mejor cara de circunstancia. Fue entonces cuando después de darle de beber algo (con alcohol) de fumar (con tabaco aliñado) y de oler (solo unos pocos afortunados asistimos a semejante espectáculo) salió una persona con corazoncito y puso a buen recaudo a tan afortunado animalito. Y así se desarrollaron las cosas hasta el momento de.... la trucà !!!
LA TRUCÀ
... cabe mencionar que, bajo mi imparcial punto de vista, este campeonato no tuvo el nivel que se merecía, pues como todos saben El Senyor del Truc no pudo quedarse debido al avanzado estado de gestación de su señora. Pero reconozco la validez del mismo y entregaré muy gustosamente mi nick a quien formalmente lo reclame. Tal y como he mencionado, no pude estar presente en el campeonato y por lo tanto tengo que hacer un punto y aparte en esta crónica. Ruego a algún alma caritativa que sí estuviera que me mande un resumen de lo acontecido y será publicado (previa censura, claro está).
EL XIRINGUITO
Tampoco puedo contar nada al respecto porque ni siquiera se si, tal y como rezaba el programa de actos, se efectuó la visita al pertinente xiringuito. A ver si alguien me tira una manita (pero que no sea al cuello, vale?).
LA CENA
A las nueve y media empezaron a llegar los prestigiosos miembros de putxero.com al bar donde se tenía que celebrar el máximo ritual de todos los putxeros. En este apartado quiero hacer un inciso. Como todos vosotros sabéis (y si no es así es culpa vuestra) en el apartado de “estatutos” está estipulado que “el último socio que acuda a la cena en ambos putxeros (invierno/verano) tendrá que abonar las cazallas consumidas hasta el momento de su bolsillo”. Esto está copiado textualmente, y la verdad es que o bien yo no me enteré del último que llegó o no se cumplió a rajatabla tan preciado apartado. Una vez más pido ayuda a los presentes para que me aclaren dicho punto. Pero sigamos... sigamos... Las jarras de bebida iban llenando la mesa, así como una picaeta a base de fetge y clóxines del terreno. En el sector norte de la mesa se especulaba con la posibilidad de que no cenaríamos putxero, más que nada por estar a casi treinta grados y con una humedad relativa de la ostia. Pero apareció un camarero apenas visible tras una enorme nube formada por los vapores de nuestro plato preferido. Y la verdad es que ante la vista de tan espectacular manjar, todos devoraron los platos mientras gotas como puños nos caían por la frente. Pero, ¿quién puede resistirse a un plato de putxero? Nosotros no, por supuesto. La cena transcurría entre risas y sudor, cuando de repente.... ocurrió !!!
LO QUE CASI PASA PERO NO PASÓ
... hubo una persona que se presentó con una.... con una... mujer!!! Sí, incrédulos hermanos de putxero. Ni más ni menos que casi se rompe la norma más sagrada de este singular clan. Casi se profana el motivo por el cual se creó esta secta de festeros y pendones. Hasta yo estuve a punto de sucumbir en este punto una vez inspeccioné el espécimen seleccionado. Fuimos tentados con una señorita espectacular. Pero, amigos míos, si pudimos aguantar con una mujer como esa, os aseguro que aguantamos con cualquiera. Tras unos breves momentos de nerviosismo el (afortunado) acompañante de la singular, sexy y guapa señorita entró en razón y solucionó el tema, aunque más tarde fuimos agraciados con su compañía durante algunos gloriosos momentos. Y sin más dilación llegó el turno de... los disfraces !!!
LOS DISFRACES
…el secreto mejor guardado de todo el putxero. Unos pocos fuimos llamados para, una vez dentro de los servicios, vestirnos con unos monos totalmente serigrafiados con diversos logotipos, una gorra amarilla, unas gafas transparentes, unos bonitos flotadores con forma de mini-coches y lo mejor de todo, unos tickets a modo de “pases” con el rostro de un servidor y el de Nacho. Parece que ambos nos hemos convertido en “moneda de cambio” para todo (bonita frase, si señor). Bueno, la idea era hacer pensar al resto que esos disfraces tan llamativos eran solo para nosotros, pero pronto se dieron cuenta de que tan llamativa indumentaria estaba destinada para toda la peña. Y así, con ese disfraz de “repelente para mujeres” digo… de “mecánicos oficiales de fórmula 1” nos fuimos caminando hasta llegar al…. Trenecito !!!
EL TRENECITO
…. Si señores. Un trenecito turístico nos esperaba en primera línea de la playa para deleitar al turismo local y nacional con una discreta actuación a base de canciones por todos conocidas como “tres uves dobles… putxero puto com” que cantábamos al ritmo de unos cuantos cohetes que hacían las delicias de los viandantes. Especialmente de los que llevaban niños pequeños durmiendo en el carrito o de un señor mayor, muy mayor, al que le jodimos los efectos de la viagra para esa noche del susto. Y así, sin llamar mucho la atención empezamos la ronda por… los pafetos !!!
LOS PAFETOS
… como no podía ser de otra manera la noche empezó a tomar forma en Dacsa, templo sagrado y venerado por los más antiguos del lugar. Allí la gente se tomo la primera copa para después dirigirnos a Pelícano, más tarde a Campanas y por último a Coco-Loco. Os puedo asegurar que la peregrinación valió la pena. En todos los garitos fuimos estupendamente aceptados (qué remedio, éramos mogollón de maromos enfundados con monos de mecánicos) y la gente disfrutó del espectáculo si bien es cierto que la mayoría de los mismos se pasaron la noche preguntando por el novio. Una vez más se cumplió la tradición que desde el siglo pasado (es verdad, eh!) tenemos a bien promulgar por el mundo para deleite de los socios. Y por ahora esto es todo. Supongo que la memoria volverá a mi mente poco a poco y podré recordar algunos de los detalles hasta dar forma por completo a una noche que recordaremos por muchos, muchos años. Amen.



hacia arriba