

Narrador: Ya estaba dormida
la Bella Durmiente.
Ya estaba dormida
pero de repente:
Bella: - Papá, trae más ropa,
que no estoy caliente.
Narrador: El rey la ha arropado
dulce, dulcemente.
Se ha vuelto a dormir
la Bella Durmiente.
Y ha pasado un rato,
pero de repente:

Bella Durmiente: - Cerrad la ventana,
que hay mucha corriente.
Narrador: Y acude la reina
diligentemente
para que se duerma
la Bella Durmiente.
Y ha pasado un rato,
pero de repente:

Bella Durmiente: - Quitadme una mosca
que tengo en la frente.
Narrador: Y a espantarla fueron
muy rápidamente
para que durmiera
la Bella Durmiente.
Y ha pasado un rato,
pero de repente:
Bella Durmiente: - Cantadme una nana,
traed caldo caliente.
Narrador: Cantando y con caldo
fue el mejor sirviente
a ver si dormía
la Bella Durmiente.
Y ha pasado un rato,
pero de repente:
Bella Durmiente: - Traedme ovejitas
para que las cuente.
Narrador: Y de todo el reino
muy pacientemente
llegaron rebaños
hasta la durmiente.

Casi se dormía,
pero de repente,
otra vez se oyó
la Bella Durmiente:
Bella Durmiente : - ¡Cuánto está tardando
el Príncipe Valiente!
Narrador: Entonces un hada
le habló a la durmiente:
Hada: - Como no dormías,
niña repelente,
se cambió de cuento
el Príncipe Valiente.
Autor: Reinaldo Jiménez