Extracto del Catrasto de Enseneda 1749-1756
Otro subdelegado, Baltasar Barba y Junco, escribe
desde Castrillo de Polvazares el 12 de agosto. Lleva allí algo más de un mes y
da cuenta de haber tenido que hacer él mismo o su audiencia más de 200 memoriales,
supliendo la total impericia de esta gente. Se muestra también muy
sorprendido de que en aquella tierra nadie pareciera tener el menor
conocimiento de medida de tierras, habiendo tenido que recurrir a peritos forasteros
y a varios prácticos, sin exentar de este impropio trabajo a las mujeres.
El hecho es digno de destacarse, pues es hasta hoy la única referencia que
hemos hallado de participación de mujeres en las labores catastrales.
Joseph Crisóstomo de la Plaza, otro de los
subdelegados, escribe desde Turienzo de los
Caballeros, donde declara estar ya en el reconocimiento de las
tierras. Considera grande el término y sobre todo con mucho labrantío, lo
que generará multitud de asientos por estar dividido en fincas muy pequeñas, de
hasta medio quartal. En cualquier caso, lo peor dice haber sido que más de
la mitad de las tierras pertenecen a labradores forasteros, que nos han
mortificado bastante para el apronto de sus relaciones, y no saber leer ni
escribir los más de este país.