Poema de Gerineldo.  http://depts.washington.edu/hisprom/optional/balladaction.php?igrh=0023&publisher=TOL%20I%201991

0023:25 Gerineldo (í-o)            (ficha nº: 798)
Versión de Turienzo de los Caballeros (ay. Santa Colomba de Somoza, p.j. Astorga, comc. Maragatería, León, España).   Recitada por Rosaura Morán Ferruelo (56a). Recogida por Juan Tomás, 00/08/1946 (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en RTLH 6 (1975), pp. 103-4, versión I.69 y TOL I 1991, pp. 184-185.  058 hemist.  Música registrada

 

--Gerineldo, Gerineldo,    paje del rey tan querido,

2              ¡quién me diera, Gerineldo,    dormir una noche contigo!

            --Su criado soy, señora,    quiere burlarse conmigo.

             --No se lo digo de burlas,    que de veras se lo digo.

            --Si me lo dices de veras    ¿a qué hora de venido?

6              --De las diez para las once,    que mi padre esté dormido.—

            Aún no eran las diez,    Gerineldo está en camino;

8              a la puerta ` la infantina    Gerineldo dio un suspiro:

            --Su criado soy, señora,    que vengo a lo prometido.

10            --Ya te he dicho, Gerineldo,    que no eres atrevido,

            pa dormir con la infantina    había saltar el castillo.—

12            Entraron y se abrazaron,    la noche no la sinti(e)ron.

            El rey quiere levantarse,    no hay quien le lleve el vestido:

14            --¿Dónde estará Gerineldo,    paje del rey tan querido?

            --Gerineldo se fue a cazar,    se fue a cazar y no ha venido.

16            --La caza de Gerineldo    ya la tengo yo consigo.—

            Se levantara el rey    mal cazado y mal vestido;

18            fuera al cuarto ` la infantina    y los cogiera dormidos.

            --Si mato a Gerineldo,    paje del rey tan querido,

20            y si mato a la infantina    mi reino queda perdido;

            dejaré mi espada en medio    que les sirva de testigo.—

22            Despertóse la infantina    con sueño despavorido:

            --Gerineldo, Gerineldo,    ¡mal sueño nos ha cogido!,

24            la espada del rey mi padre    en el medio ha aparecido.—

            --¿Dónde vienes, Gerineldo,    tan blanco y descolorido?

26            --De los jardines del conde,    de coger rosas y olivos.

            --Mientes, mientes, Gerineldo,    con la infantina has dormido.

28            --Deme el castigo que quiera,    que le tengo merecido.

            --El castigo que te doy    es que seas yerno mío.