Maragatería

por José Manuel Sutil

 ¿Qué podríamos decir de esta tierra, situada al Suroeste de Astorga, entre esta bimilenaria Ciudad y el Teleno, que no se haya dicho o escrito?. Intentaré no caer en el defecto de los tópicos, falsedades, teorías y afirmaciones que se han vertido y que están muy lejos de la verdad y que algunos -esto es grave- siguen defendiendo y fomentando.

Es curioso que después de tanto hablar y escribir, ni siquiera estamos de acuerdo con sus auténticos límites y núcleos de población: 42, 36, 52...

En sentido estricto y original maragatos fueron únicamente los arrieros de la Somoza que desde el siglo XVI -según los documentos- se dedicaban al transporte de mercancías (primera y especialmente salazones) entre Galicia y Castilla. Por supuesto que no fueron todos, ni siquiera la mayoría de los habitantes de la Somoza, los que se dedicaron al transporte; más bien podemos afirmar que una minoría dentro del conjunto de pobladores de la comarca.

Analicemos ahora la voz maragato, pues aquí la imaginación desbordada de muchos que han escrito sobre los maragatos, no tiene límites. ¿Son realmente distintos los maragatos (etnográficamente hablando) de sus vecinos valdorneses, cepedados o de la Sequeda?. Personalmente opino rotundamente que no. Más aún, después de tantos siglos, nadie ha podido demostrar con rigor científico, basándose en la documentación, que lo sean. Siguiendo en esta línea, me atrevo a afirmar que un estudio serio y sin prejuicios de la documentación (que lentamente se va encontrando en el trabajo de investigación) nos demuestra lo contrario.

Pienso que el mito se ha formado por la tozudez de muchos autores de partir de la voz maragato para el estudio de esta minoría de habitantes arrieros, dentro de la Somoza de Astorga, sustituyendo a un estudio serio de su idiosincrasia. Personalmente opino que el origen de la voz maragato proviene de un mote puesto en Galicia, tal vez relacionado con el nombre de un pescado que los maragatos, posiblemente, transportaban a Castilla: la maragota. El día que en algún documento encuentre que los maragatos realmente transportaron esta clase de pescado, pasaré de la opinión (para mi muy posible) a la afirmación. Sigo esperando que los documentos hablen.

Avanzando en estas líneas de presentación de la comarca maragata y de sus habitantes los maragatos, podemos afirmar que pueblos maragatos serían aquellos en los que predominaron los arrieros, es decir, los maragatos y que, estrictamente hablando, los maragatos desaparecieron con el último arriero de la comarca. Sin embargo, su influencia y prestigio fue tan fuerte que incluso (pienso que sin ellos pretenderlo) cambiaron el nombre de la Somoza por el actual de la Maragatería y se pasó a denominar como maragatos a todos los habitantes de la Somoza: labradores y cargadores, es decir, fueran o no auténticos maragatos. Según esta conclusión podemos denominar como pueblos maragatos a los que tuvieron una dedicación casi exclusiva al tráfico arriero: Rabanal del Camino, Santa Colomba, Castrillo, Santiagomillas, Lagunas, Quintanilla, Villalibre de Somoza, etc.

Digo casi exclusiva porque ni siquiera los denominados (que estarían dentro de los más emblemáticos) tuvieron una dedicación plena a la arriería, ya que con ellos convivían labradores y tejedores. Por analogía con los primitivos y auténticos maragatos, hoy se denominan maragatos todos los habitantes de esta comarca situada entre el mítico Teleno y Astorga.

Estas notas sobre tan interesante como polémica comarca, son como el preámbulo que sitúa al lector en el pórtico de un conjunto de peculiaridades (todas las comarcas las tienen) estilos, modos de vida, que definen a la comarca maragata, como una región singular dentro del rico mosaico de las comarcas leonesas.

Por otra parte, muchas de estas costumbres (trajes, danzas, religiosidad popular, etc) que hoy observamos en Maragatería, me atrevo a afirmar (con la documentación en la mano) que son anteriores a lo que personalmente denomino fenómeno maragato. Tan absorbente ha sido la influencia maragata en todos los ámbitos de la antigua Somoza, que todo lo relacionado con esta comarca, necesariamente tiene que ser maragato.

Si con esta presentación de nuestra querida tierra maragata he puesto mi granito de arena en la desmitificación de la misma, que tanto la ha dañado, me doy por satisfecho.

José Manuel Sutil para La Luz de Astorga