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Pepe Melero, tenía un sueño, convertirse en controlador aéreo. Pero en medio de todo se cruzaron las casualidades. Tuvo que dejar su sueño a un lado y ponerse tras el mostrador de una pequeña tasca. Este es el comienzo de la historia del "Restaurante El Campero".
José abría a las cuatro y media de la mañana, tal como hacía su padre, pero decidió darle un pequeño giro al negocio familiar y poner algunas tapitas: poca cosa, un poquito de melva y unos filetitos a la plancha, los dos fuegos con los que contaba en un extremo de la barra no daban para nada más. A la melva, le siguió un poquito de caña de lomo, unas costillitas, un guisito, y poco a poco se fue haciendo hueco en un Barbate donde triunfaban la cocina del mítico "Restaurante Torres" y las tapas de "La Parada".
Pero el gran descubrimiento de José sería, lo que hoy día es aún el buque insignia de "El Campero", los filetes de morrillo de atún a la plancha, aunque entonces se acompañara de una minimalista rodaja de pan y ahora de complejas salsas de inspiración oriental.
Poco a poco "El Campero" triunfó en el difícil mercado del boca a oído y coger mesa un fin de semana era tarea complicada. En 1994 se decide dar el paso más importante en la trayectoria del restaurante, inaugura el nuevo Campero, un local de 150 metros cuadrados situado cerca del Paseo Marítimo de Barbate, en la avenida de la Constitución, con capacidad para 40 comensales. La pequeña tasca, de todos modos, se mantuvo abierta hasta 1996 "porque había que ir informando a los clientes poco a poco". En el nuevo local es donde se irían perfeccionando e introduciendo distintas formas en la elaboración del Atún: en salazón, a la plancha, guisado, ahumado... además de Pescados Salvajes a la sal, al horno o a la espalda, sin olvidar los platos más tradicionales, además de excelentes mariscos.
Melero comenzó solo en su bar, y gracias a su trabajo y tenacidad, actualmente trabajan en su cocina hasta cinco cocineros que atienden dos comedores más uno más pequeño situado junto a la barra del local y la terraza que funciona en Verano, en total unas 150 personas. En poco más de 10 años se ha cuadruplicado la capacidad del local. De todos modos durante los fines de semana los llenos son habituales, en su mayoría protagonizados por gente que "peregrina" para probar el menú con 10 preparaciones diferentes de atún o para catar el morrillo a la plancha. El restaurante está ya en todas las guías gastronómicas como referente en la cocina del atún del que se pueden encontrar en la carta más de 20 especialidades, y entre los críticos y los cocineros de élite el Campero empieza a ser ya un nombre mítico en este apartado
El año 2003 tiene especial significación en la historia de "El Campero". Un crítico gastronómico, Raimundo García, había descubierto en el restaurante barbateño partes del atún que desconocía y le habló de ello a Rafael García Santos, uno de los gurús actuales de la gastronomía española. En noviembre de 2003 Pepe Melero y su equipo son invitados, en San Sebastián, al congreso internacional Lo Mejor de la Gastronomía donde despiezan un atún rojo, dando a conocer las distintas partes y su valor gastronómico, antes prácticamente desconocidas, siendo a partir de entonces cuando el restaurante se vuelve un punto de encuentro de críticos y gastrónomos, que no dudan en denominarlo "El Templo del Atún".
En 2007 somos invitados de excepción en el "I Congreso Andalucía Sabor. Tres Culturas Dos mares", foro internacional de la cocina andaluza. José y su equipo dan una clase magistral del uso del atún, todo ello ante la atenta mirada de lo mejor de la cocina nacional e internacional.
A esta ponencia le siguen otras dos, "Las partes menos conocidas del Atún" y "Frituras Gaditanas", impartidas de nuevo ambas dentro del congreso internacional Lo Mejor de la Gastronomía celebrado en 2007.
El Campero, consciente de la "internacionalización" del atún, tiene en su carta varias preparaciones orientales, "gaditanizando" las recetas originales, ya que como señala Melero: "no podemos copiar, lo que hay que hacer es adaptar las nuevas técnicas que son muy buenas para la gastronomía pero aplicadas a la cocina de aquí, que es muy rica y lo que vienen buscando los que nos visitan". Por eso en la carta del restaurante junto al sashimi o un novedoso atún crocante o un atún confitado con melocotones asados, figura con éxito una receta de toda la vida: el atún "encebollao".
Actualmente la cocina del restaurante es principalmente marinera y basada en los productos de nuestras costas, con especial atención al Atún de Almadraba, considerado la joya del Estrecho. El restaurante cuenta con un menú monográfico dedicado a este maravilloso manjar.
La calidad y el esmero que destilan tanto la cocina como el servicio que se ofrece a hecho sean habituales las reseñas del restaurante en las mejores guías y publicaciones a nivel nacional, tales como la Guía Campsa, Lo mejor de la Gastronomía, Vinos y Restaurantes o Hoteles y Restaurantes (del País Aguilar), entre otras mucha.