VOLVER



XXI Concejo Abierto de los Dulzaineros del Toro de la Vega
Tordesillas, 12 y 13 de julio de 2008
Memoria informativa



Sábado, 12 de julio:

Conferencia-recital a cargo de Jorge Bayón y Begoña Fernández, para presentar su nuevo trabajo discográfico “Visiones y Profecías, música para la sanación”. El CD contiene 32 composiciones de Jorge Bayón, la mayoría de ellas no incluidas en anteriores grabaciones. Se habló de la Musicoterapia y de los efectos del tambor y la dulzaina en los procesos de sanación (ver anexo 2).

El recital, a medida que iba trascurriendo, se fue convirtiendo en una sesión de musicoterapia.



Domingo, 13 de julio:

A las 10 de la mañana, en la Plaza Mayor de Tordesillas: Llegada e inscripción de los participantes en el Concejo Abierto.

A las diez y cuarto comienza la revolada, por las calles del casco antiguo de Tordesillas. Se ofrece a todos los presentes dulces típicos y licores.

A las once:

Reunidos en el Salón de Actos del Ayuntamiento el Dulzainero Mayor, Jorge Bayón, da la bienvenida a todos los asistentes y presenta a los que,junto con él, van a presidir los ac­tos: D. Ignacio Velasco, Presidente de la A. C. Concejos Castellanos, y Dña. Inés Basti­da, representando a los dulzaineros jóvenes, y D. Librado Rogado, representando a los dulzaineros veteranos.

Toque de Campana y de Habas Verdes, himno del Concejo.

El Dulzainero Mayor expresa su agradecimiento, en nombre del Concejo, a cuantas per­sonas y entidades han colaborado para la consecución del mismo.

Ingreso de nuevos miembros y presentación de obras de los que ya pertenecen al Con­cejo:



LISTA DE PARTICIPANTES EN EL XX CONCEJO ABIERTO:

- Jorge Bayón Muñoz y Begoña Fernández interpretaron: "Con fe y valor" y "El bien más preciado”, entradilla dedicada a Begoña, las dos de nueva creación.

- Representando a la Escuela de Música de Tordesillas, Noelia Sánchez García, Javier Vara Vegas y Jesús Ballesteros Hernández, interpretaron: “Danza Griega” y “Danza Re­nacentista”

- Dámaso Bayón, de Moraleja de Cuéllar (Segovia), acompañado por Begoña Fernández, interpretaron: “Angelito”, vals y “A mi nieta Irache”, habanera.

- Antonio Gavilanes Pérez, de Tordesillas, con gaita charra y tambor, interpretó: Pasaca­lles y Poutpurri de Jotas.

- Daniel Gavilanes Martín, de Castellbisbal (Barcelona), interpretó: “La ciruelita”.

- Enrique Benito González y Raúl Almaraz, de Madrid, acompañados a la caja por Floren­cio Cano, de Valladolid, interpretaron: “Jota de Torrecilla” y “Pasacalles de la víspera”.

- Antolín Nieto e Iván Vallejo, de Santuce y Miranda de Ebro, respectivamente, interpreta­ron: “Pasacalles” y “Pasodoble”.

- David Huerta Pontón y José Javier Flores Díaz, de El Escorial (Madrid), interpretaron: “Popurri de jotas de Mariano Contreras” y “Soberbia”, composición de nueva creación perteneciente al album de David Huerta titulado “Los Siete Pecados Capitales”.

- El grupo Mancera, de Zamora, formado por Angel Laperal García, Eulogio Alonso Gago, Jesús Iglesias Calvo y Mª Angeles Vega Martín, interpretaron: “Jota de Villalcampo”, de nueva creación, y “Chano de Carbajales”.

- El grupo Los Castellanos, formado por Librado Rogado, de Laguna de Duero, y Floren­cio Cano, de Valladolid, interpretaron: “Granada” y “Habas de Modesto Herrera”.

- El grupo “La Espadaña”, de Valladolid, formado por José Luis Gregorio, Maximino Ro­dríguez y Eliseo Rodríguez, interpretaron: “Jota ribereña” y “Jota castellana”



Se hace entrega de Cartas-patente de Ingreso y Certificados de Maestría a cada uno de los participantes del XX Concejo Abierto. También se les da un ejemplar de la publica­ción “Publicaciones y Memorias, edición 2008”.



CONCEJO ABIERTO

Felicitaciones:

Se proponen las siguientes:

- A D. José Ángel González, lancero a caballo que fue vencedor del Torneo del Toro de la Vega de Septiembre de 2007.

- Al Pueblo Llano de Tordesillas, por seguir con la valiente actitud en defensa del Inme­morial Torneo del Toro de la Vega, frente a los ataques de grupos de organizados duran­te las fiestas de La Peña.

- Felicitación, en general, a todos los grupos y colectivos que se preocupan de mantener vivas las tradiciones.

Se aprueban todas las felicitaciones por unanimidad y con aplauso.



Censuras:

Al representante de Coria, porque en una entrevista que le hizo, en tono de burla, un medio de comunicación televisivo, sobre los festejos taurinos tradicionales que se celebran en Co­ria, no supo mantener un criterio definido sobre las costumbres tradicionales de su pue­blo, contradiciéndose continuamente (tan pronto se decantaba a favor de las corrientes antitaurinas como se mostraba “tolerante” con las costumbres de su pueblo) y adoptan­dando una postura que no se puede consentir en un representante elegido.

Se aprueba la censura, por mayoría, a mano alzada.



Gran Rueda Popular: En la Plaza Mayor, bailaron los asistentes en torno al Pendón mientras dulzaineros y redoblantes tocaban "El Palillo".



Procesión Concejil y Ofrenda Floral: Por la Calle San Antolín hasta llegar a la Plaza del Palacio del Tratado, donde está la estatua que representa a Juana I.

Allí habló D. Jorge Bayón Muñoz, Dulzainero Mayor, recordando la memoria de Juana I (ver anexo 1).

Toque de Himno abreviado y ofrenda floral.



Regreso de la Procesión Concejil a la Plaza Mayor y lugar del ágape (Centro de Día de la Tercera Edad). Despedida.



(Anexo 1)

13 de julio de 2008 – Ofrenda floral

21 años llevamos realizando este ritual. La mayoría de las veces se ha utilizado este dis­curso para llamar la atención sobre algún aspecto a mejorar de la vida política o social de los castellanos. Hoy quiero hacer un discurso menos local y más general, pues vivimos en una sociedad global y cual­quier cambio, positivo o negativo, que se de en el mundo, nos afecta a todos.

Quiero que tomemos conciencia los presentes de la realidad del mundo en el que nos ha tocado vi­vir. Es un mundo manipulado por unos pocos poderosos que se sitúan por enci­ma de gobiernos y naciones, que juegan con la economía global, que hacen que tres cuartas partes de la humanidad se esté muriendo de hambre, que están poniendo en peli­gro el planeta, que nos manipulan a través de los medios de comunicación, que nos dicen a quien odiar y a quien amar, cómo tenemos que vestir­nos, qué comer, cómo pensar. Y mientras el mundo se marchita con ideas envenenadas de egoísmo, soberbia y vanidad, a un nivel más cercano se repite la historia que vivieron estas tierras en tiempos de la rei­na Juana: nuestros gobernantes se mueven por la codicia o por la locura.

Nos hablan de crisis, desaceleración económica, de pérdidas de puestos de trabajo, de apretarse el cinturón y de vivir en un estado de semiesclavitud. Sabemos que nunca han sido tan grandes las ga­nancias de los grandes bancos, de las compañías eléctricas, de teléfonos, intermediarios y grandes empresas. ¿Seguiremos embobados delante del tele­visor o jugando con la consola a matar marcia­nos? Pan y fútbol. Mientras estemos pen­sando en los ídolos televisivos del momento se disipará toda crítica, toda revolución.

"Ni en dioses, reyes, ni tribunos está el supremo salvador", dice una canción popular. Nos hacemos llamar hombres y mujeres libres, se nos llena la boca y la cabeza de palabras hermosas. Pero no creemos en nosotros mismos, en el poder de nuestras ideas, de nuestra unión. Necesitamos "perso­nas excelentes" que nos guíen, y damos todo nuestro poder a locos que nos gobiernan y esclavizan.

Somos como los capitanes comuneros, que, una vez sublevados ante la injusticia y con el pueblo lla­no de su parte, vinieron a Tordesillas para obtener la autorización y respaldo de una reina loca, a la que consideraban más "excelente". No creyeron en sí mismos y su poder como pregoneros de la li­bertad, no supieron instaurar una república libre, se do­blegaron ante una reina loca que poco le im­portaba la situación. Y así les fue, pagaron con sus cabezas sus indecisiones.

Ahora descansan los restos de doña Juana, con mucha pompa y boato, en la catedral de Granada. El triste hecho de haber sido Tordesillas su última prisión no nos puede llenar de orgullo. Es una anéc­dota más de la historia que conviene conocer para no tropezar otra vez en la misma piedra.

En un mundo gobernado por locos o manipuladores es hora de que caiga el velo de nuestros ojos. Es hora de hallar la verdad en nuestros corazones. Si nos hacemos llamar hombres y mujeres libres tenemos que luchar día a día por ese bien tan preciado que es la libertad.

Tordesillas, hoy por hoy, es un ejemplo de lucha, de saber defender unas ideas cuando todo el mun­do está en contra. Año tras año se ha de movilizar el pueblo llano para mante­ner viva una tradición que les agrada. No vienen artistas famosos, ni deportistas, ni gran­des políticos de moda a apoyar el Inmemorial Torneo del Toro de la Vega, a veces ni si­quiera los políticos locales. Todo lo contrario, blandiendo unos argumentos teñidos de fal­sa modernidad se nos insulta, se nos agrede y desprecia. Pero no desfallezcamos, bien sabemos que el mismo populacho que insultaba y crucificaba a Cristo con el tiempo hicie­ron de él un dios.

"Ni en dioses, reyes, ni tribunos está el supremo salvador"; tomemos conciencia de que, todos jun­tos, con la verdad en nuestros labios y en nuestro corazón, podemos crear un mundo nuevo donde la gente honrada, la gente de bien, sobresalga sobre los hipócritas, los pícaros y los necios.

Como somos hombres y mujeres libres no necesitamos adorar ídolos de carne, ni de pie­dra.

Solo por hoy quiero que esta estatua de frío metal simbolice, no una reina, sino a una be­lla mujer tordesillana, una de las que le plantan cara todos los años a las hordas de ne­cios que vienen a insul­tar al Toro de la Vega, una mujer a quien poder regalar con amor unas flores. Y sirva este acto como homenaje a todos los que, con su voz o con sus he­chos, han emprendido el duro camino de la ver­dad y de la libertad.

Y como despedida alzamos nuestras voces diciendo:

¡Viva el Concejo de Dulzaineros del Toro de la Vega!

¡Viva Tordesillas! ¡Viva el Toro de la Vega y los que luchan por su permanencia!

¡Viva Castilla!

Reina Juana, descanse en Paz.



(Anexo 2)

Resumen de la conferencia-recital “Visiones y Profecías, música para la sanación”



Visiones y Profecías, música para la sanación



Introducción

A lo largo de los años de mi oficio como músico y como maestro no ha pasado desapercibido el hecho de que la música produce cambios anímicos tanto en ejecutantes como en oyentes. Con el paso de los años mi interés por la música como elemento de sanación ha ido creciendo. He intentado recabar información sobre la Musicoterapia y el papel que podrían desempeñar la caja y la dulzaina en este área y me gustaría, no solo compartir algunos datos, sino también despertar en vosotros este mismo interés y motivaros para que os adentréis en una nueva visión sobre nuestra música.



Musicoterapia

Musicoterapia es un término acuñado recientemente para definir un hecho que ya se conocía desde los albores de la humanidad, alude al potencial terapéutico que posee la música para ayudar a curar determinadas dolencias que impiden al individuo satisfacer sus normales necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas. La Musicoterapia es, entonces, el uso de la música o sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) con objetivos terapéuticos diversos (integración del individuo en la vida sana en todos los niveles: físico, mental, emocional, etc.)

Aunque es a partir del siglo XVIII cuando se empieza a estudiar la influencia sanadora de la música desde un punto de vista científico, ya existían varios tratados y escritos que a lo largo de la historia abordan este fenómeno. Los escritos más antiguos que aluden a la influencia de la música sobre el cuerpo humano son unos papiros egipcios que datan del año 1500 a. de C. (descubiertos en la ciudad de Kahum en 1889), en ellos se afirma la capacidad de la música curar el cuerpo, calmar la mente y purificar el alma.

Hay referencias en el pueblo hebreo, y es en la antigua Grecia donde se plantearon los fundamentos teóricos de la música (Pitágoras, Platón y Aristóteles son los principales teóricos). No faltan referencias en la Edad Media (San Basilio, Severino Boeclo), Renacimiento (Joannes Tinctoris, Bartolomé Ramos Pareja), Barroco (Athanasio Kircher, Robert Burton).

En el siglo XX, en 1950, se crea la "National association of music Therapy", que se encarga de promover congresos, editar materiales y promover la carrera de musicoterapia en la universidad. A partir de aquí las asociaciones de musicoterapia se empiezan a multiplicar en distintos países. Tendrán su primer congreso mundial en París, en 1974, punto de partida para el gran crecimiento que está teniendo en nuestros días.

Además de la Historia hay que tener en cuenta otras ciencias, como la Paleontología y Antropología, que nos informan del uso que se ha hecho de la música en tiempos prehistóricos y también del que se hace en diferentes pueblos y culturas.

La influencia de la música sobre el organismo es innegable. Algunos colectivos la han usado y la usan para manipular la conducta de masas: Movimientos de tropas a ritmo de tambores, exaltación de los sentimientos de un grupo a través de himnos y canciones, banda sonora de películas y anuncios televisivos, son algunos ejemplos de los que a veces no somos conscientes.

La música como terapia puede usarse de dos maneras:

a) Creando música o participando de forma activa: Tocando instrumentos musicales, entonando canciones, danzando.

b) Escuchando música: En este caso la música obra sus efectos de varias formas:

- Por asociación de ideas a unos sonidos o melodías; aquí intervienen los elementos culturales en los que está inmerso el individuo, y tiene la música tiene efectos evocadores o de sugestión (Ej: La melodía que tocaban cuando nos conocimos, los instrumentos que se tocan en mi tierra,...)

- Por el valor terapéutico que poseen algunos sonidos (sonidos suaves calman, fuertes excitan; algunos mantras usan sonidos para ponen en vibración determinados órganos del cuerpo) o ritmos (algunos ritmos influyen alterando el ritmo cardíaco: usado brillantemente en algunas bandas sonoras de las películas de acción y terror).

- Por el significado propio de lo que se está escuchando. La música es un lenguaje con una sintaxis propia. Todas las composiciones llevan dentro de sí una estructura rítmica, melódica y armónica que influyen, primero en el intelecto, a nivel consciente, y después en el subconsciente, generando unas emociones que pueden tener consecuencias no solo a nivel mental, sino también físico, corporal.

La música, dicen , es el lenguaje del alma. La actuación terapéutica de la música a nivel emotivo es innegable, y a lo largo de este recital vamos a emplear sobre todo este factor para hacer conscientes a los oyentes del valor sanador de la música.



La caja y la dulzaina como instrumentos sanadores

Aunque la moderna musicoterapia señala una serie de cualidades sanadoras para cada familia de instrumentos, me voy a centrar en los de viento y percusión, quizás los más idóneos para este fin. Los tambores han sido utilizados desde tiempos primitivos en rituales sagrados, en todas las culturas y en todos los tiempos.

El sonido del tambor puede influir directamente sobre algunos órganos y funciones del cuerpo; desde acelerar el ritmo de los latidos cardíacos (lo más simple de constatar), hasta favorecer el transito a determinados estados alterados de conciencia. Unido a otros instrumentos les aporta la base rítmica y aparentemente pasa a ejercer una función secundaria, solo aparentemente, pues mientras los instrumentos melódicos dialogan con el intelecto del oyente, la percusión lo está haciendo con el subconsciente, creando a veces estados de ánimo aparentemente contradictorios. Un ejemplo sencillo: un gimnasio en el que varias personas realizan distintos ejercicios de musculación, sin música, cada uno realiza libremente los distintos movimientos; con música con un ritmo muy marcado (techno, por ejemplo), al cabo de varios minutos la mayoría de los presentes realizan los movimientos acompasados al ritmo de la música. El tambor incita a la acción y al movimiento. Libera de tensiones al que lo toca. Idóneo para niños inquietos.

Los derviches, místicos musulmanes, se reúnen en el sama sufí para invocar a Dios, nombrándolo mientras suena la música. La música sufí es capaz de ayudar a alcanzar el arrebato místico, la unión con Dios. No vale cualquier música ni cualquier instrumento; sobre una base de tambores y panderetas destaca el ney. El ney llama la atención por su aparente simplicidad: una flauta larga fabricada con una frágil caña de río, con orificios que tapan los dedos, no tiene boquilla ni bisel, el ejecutante la hace sonar soplando en el borde del tubo; puede abarcar una tesitura de tres octavas.

Trasladado a nuestra cultura lo más parecido en simplicidad aparente es la flauta de tres agujeros: Está construida de tal manera que el sonido que produce se percibe muy bien, aún a grandes distancias. El modo de ejecución permite disponer de otra mano para poder tocar el tambor, lo que hace que un solo intérprete sea suficiente para crear un estado festivo.

Mientras, como decíamos, el tambor aporta el sustento rítmico, la flauta va a crear mensajes que captará bien el intelecto, bien el cuerpo emocional del oyente. Las emociones crean estados de ánimo que, a su vez repercutirán, positiva o negativamente, sobre el cuerpo físico.

La dulzaina ejerce la misma función que la flauta pero con un sonido amplificado y más contundente, menos fricativo, más directo.



Un mundo enfermo

El mundo en que habitamos está enfermo. Cuando los historiadores del año tres mil estudien la época en que vivimos ahora, la juzgarán como una de las más bárbaras, brutales y atrasadas. Y lo peor de todo es que somos incapaces de ver este hecho o no lo queremos ver.

"Tres cuartas partes de la población mundial se está muriendo de hambre y la otra cuarta de pena", decía un conocido nuestro que viaja mucho por África.

En la parte del mundo que nos ha tocado vivir participamos de un espejismo colectivo, creado por la soberbia y la hipocresía de una sociedad que se siente poderosa porque ha inventado una serie de artilugios que "facilitan la vida". Estamos manejados por un absurdo sistema capitalista que nos vende la idea del "progreso tecnológico" como última meta de realización. Somos dioses todopoderosos porque hemos inventado las bombas atómicas, alargamos la vida con medicinas pero al final morimos solos en un geriátrico. Soberbia e hipocresía: llamamos bárbaros a los habitantes de Tordesillas porque matan un toro en una ofrenda ritual, y justificamos la matanza de miles de niños no nacidos porque no encajan en esta sociedad hedonista. Producimos alimentos y luego los destruimos para estabilizar los precios. Nuestros sistemas de comunicación se extienden por todo el mundo pero falta la comunicación con nuestros vecinos. Tenemos tiempo libre y no sabemos que hacer con él. Damos la vuelta al mundo pero no nos conocemos a nosotros mismos.

Nos desayunamos con noticias de desastres, conflictos, guerras, cambio climático, crisis y otros miedos que, inteligentemente, la cúpula capitalista quiere instalar en la masa, que somos nosotros. Como individualmente no sabemos que hacer para arreglar la situación de la que los medios de comunicación nos culpabilizan a diario, empiezan a aparece estados de angustia, ansiedad, depresión, dolores, miedos. ¿Qué hacer para sanarnos? Primero liberarnos y tomar conciencia. ¿Dónde?. Donde nos reunamos un grupo de personas que huyendo de la hipocresía busquemos la verdad. Los Concejos Abiertos, la Vega de Tordesillas un martes de la Peña, son buenos lugares para empezar. ¿Cómo?. La música va a ser un elemento indispensable para ayudar a despertar la conciencia, para tranquilizar la mente, sanar las emociones y, en definitiva, curar el alma.



Cómo escuchar:

Relajados, en silencio interior (acallamos la mente, no dejamos que pensamientos externos se apoderen de ella... estamos presentes en el aquí y el ahora), sin juzgar dejamos que la música nos envuelva, nos traspase, nos lleve; sintiendo la música como parte de nosotros mismos.



Sesión terapéutica:

Ayudados por la música vamos realizando los siguientes ejercicios:

1.- Practicamos la humildad, damos gracias por el aire.

2.- Vencemos nuestros miedos y nuestras dudas.

3.- Tomamos conciencia de las cadenas que nos atan, nos hacemos libres.

4.- Reconocemos el valor de las emociones: recordamos a un antepasado.

5.- Vencemos el miedo a la muerte.

6.- Buscamos a nuestro niño interior: evocamos un momento feliz de la infancia.

7.- La alegría de la fiesta.

8.- Creamos un mundo nuevo.



Durante el acto se interpretaron las siguientes composiciones musicales:



- HABAS VERDES

- LLEGÓ LA PEÑA

- VISIONES Y PROFECÍAS

- CAMINO DE PERFECCION

- SEMBRANDO ESTRELLAS EN LOS SURCOS DEL VIENTO

- CON FE Y VALOR

- EL BIEN MÁS PRECIADO

- JUANA

- NANA DE LAS ESTRELLAS

- SIEMPRE ADELANTE

- JOTA DE BOECILLO

- BAJANDO A LA VEGA