Barry : Un San Bernardo de leyenda

Museo Historia Natural
Museo de Historia Natural de Berna - Suiza

     Barry nació en el año 1.800 y durante los 12 años que vivió en el Hospicio se hizo acreedor de una fama que le llevaría a formar parte del Museo de Historia Natural de Berna, donde se encuentra su cuerpo embalsamado expuesto en la entrada, una fama que se ganó durante los años que se dedicó junto con los monjes del Hospicio a salvar viajeros perdidos en la nieve, llegando a lograr encontrar mas de 40 de ellos con vida.

     De el se dijeron muchas cosas, una de ellas que murió a manos de uno de los viajantes perdidos, que al verlo llegar lo confundió con un oso e intentó matarlo pero esto es totalmente falso ya que esta comprobado que Barry murió en 1.814 dos años después de que lo trasladaran a Berna para disfrutar tranquilamente de un merecido retiro.

     El nombre de Barry deriva del dialecto Bernés bari, que es un diminutivo de bär (oso) y vendría a significar algo así como "osito"

 

IZQUIERDA

DERECHA

Barry dibujado por Richard Strebel

Foto de Barry en el Museo de Historia (Berna)

     Uno de los rescates que mas fama le dió se realizó en 1.805 cuando la mujer y el hijo de corta edad de un trabajador italiano muerto de tisis en Lausanna, deciden volver a casa de unos parientes en Italia, se dirigen a Martigny pero en el camino, agotada llegó al pueblo de Bourg-Saint-Pierre e intentó buscar un trabajo para ganar algo de dinero con el que poder mantener a su hijo y a ella misma, pero era un pueblo pobre y nadie quería cargar con dos bocas mas asi que partió hacia el Paso del Gran Sanbernardo.

     Mientras tanto en el Hospicio se preparaba como todos los dias, el padre Luis para salir con Barry y algún perro mas. Al cabo de un rato Barry se paró inquieto, el padre Luis oyó un crujido familiar, que aumentó hasta ser un ruido ensordecedor, a pocos metros de ellos un enorme alud de nieve se vino abajo, el padre Luis y los perros trataron de guarecerse pero Barry en cambio se dirigió veloz en dirección al alud. Pasado un tiempo el padre Luis decidió volver al Hospicio ante el temor a nuevos aludes, ya en el Hospicio nadie acertaba a decir porque Barry se había ido de esa manera.

     Unas horas mas tarde, unos monjes que se dirigian hacia Cantine de Proz se enteraron de que una mujer con un niño se habia adentrado en el Paso en la zona precisa de alud y las conjeturas sobre Barry eran cada vez menos optimistas pues llevaba mas de 10 horas perdido y la tormenta era cada vez peor. Unas horas mas tarde, el padre prior que no podía dormir por la desaparición de su fiel amigo, oyó un gemido, un lamento que procedía de la entrada, bajó y oh! sorpresa Barry estaba allí cubierto de nieve y algo cansado, así que se acercó a el, Barry permanecía quieto y cuando el prior se disponía a introducirlo dentro, se dió cuenta de que en su dorso llevaba algo sujeto, cuando lo abrió se quedó anonadado, era un niño desmayado, rápidamente lo llevó dentro, pidió ayuda y procedieron a reanimarlo, lo que consiguieron momentos después.

     No tardaron mucho los monjes en darse cuenta de lo sucedido, Barry olfateó a la mujer y a su hijo momentos antes del alud y no dudó en dirigirse hacia ellos. Cuando llegó ya debian estar semienterrados y la mujer sin fuerzas para seguirle, decidió al menos salvar al bebe y se lo confió a Barry amarrándoselo a sus sujeciones para que pudiera transportarlo hasta lugar seguro.

     Esa misma noche una patrulla de rescate salió en busca de la mamá, guiados de nuevo por el inconmensurable Barry, encontrándola donde Barry la había dejado pero desgraciadamente ya era demasiado tarde para ella.

     Otro rescate famoso de Barry se produjo a primeros de marzo 1.809, con un tiempo pésimo y una temperatura helada, cuatro obreros italianos se dirigían a Lausane con la intención de buscar trabajo y en previsión de que les quitaran los mejores trabajos decidieron partir de inmediato a pesar del tiempo reinante.

     Como de costumbre los dias de peor climatología los monjes patrullaban con mas frecuencia e intensidad puesto que era mas fácil perderse y sin ayuda tendría consecuencias fatales. Era el padre Luis quien junto a dos monjes mas patrullaba ese dia junto a Barry y otros perros, cansado y ya enfermo decidió volver al Hospicio pero cuando lo estaba haciendo vió como Barry se paraba y olfateaba, señal inequívoca de que algo pasaba. Lo dejó hacer y éste se dirigió hacia la montaña, el padre Luis dijo a los hermanos que le siguieran y él falto de fuerzas decidió quedarse a esperar. Unas horas mas tarde encontraban a los cuatro italianos extenuados, helados de frio y juntos unos con otros para darse algo de calor, después de haberse perdido por la espesa niebla y haber estado dando vueltas sin parar.

     Una vez que los monjes les encontraron, les ofrecieron licor y comida de la que transportaban los perros mientras uno de ellos volvía al monasterio para pedir ayuda y momentos después partió un grupo de monjes provistos de camillas y equipo de rescate para proceder a la evacuación inmediata.

     Una vez finalizado el rescate Barry se dirigió hacia donde se encontraba el padre Luis el cual intentando volver al Hospicio se había caido por un barranco fracturándose una pierna, inmediatamente Barry se acercó a su conductor para reanimarlo. El padre Luis intentó coger algo para entrar en calor pero todo el licor y los víveres se habían gastado con los italianos por lo que el padre Luis le dijo a Barry que fuera a buscar ayuda al Hospicio, sabedor de que no iba a poder resistir mucho más. Barry llegó al monasterio y de inmediato un grupo de rescate lo siguió hasta donde estaba el padre Luis, pero ya no se podía hacer nada por él. Barry permaneció sobre el cuerpo de su amigo y conductor todo la noche sin moverse y profiriendo unos aullidos de tristeza que resultaban aún mas heladores que la propia noche.