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Como es de suponer, la tecnología en la época de la Federación de Estados ha avanzado de forma espectacular. El Ser Humano, por ejemplo, ha alcanzado una esperanza de vida superior a los trescientos años.

El avance que supuso el principio de la Era Expansionista propiamente dicha fue el desarrollo de los primeros motores hiperlumínicos, que permitieron superar la que hasta el momento se consideraba una barrera infranqueable: la velocidad de la luz.

Sin embargo, una vez superada la velocidad de la luz, se demostró, primero científicamente y después de forma empírica, que existía lo que se llamaba "La velocidad límite", y que esta vez sí que se trataba de un obstáculo insalvable, al menos para una nave espacial. El valor aproximado de la velocidad límite es de alrededor de 0,025 años luz por hora, o lo que es lo mismo, para recorrer el diámetro de la Galaxia hacían falta unos quinientos años, por lo que, aunque se tratase de un paso de gigante, seguía siendo insuficiente para comunicar los planetas habitados y continuar la expansión en nuevos mundos. Al menos, una vez superada la velocidad de la luz, no se producían fenómenos de dilatación temporal que afectasen a los tripulantes.

 

 

No fue sino con el descubrimiento de la técnca aplicada a las puertas dimensionales cuando se pudo decir que se había logrado desvelar el misterio de los viajes instantáneos. A groso modo, la puerta dimensional de origen se pone en comunicación con la de destino y ambas sincronizan, con un tremendo gasto de energía, una ruptura en el continuo espacio-temporal, de forma que, durante un infinitesimal lapso de tiempo, es como si se encontrasen en el mismo lugar y en el mismo instante, haciendo que aquello que se encuentre dentro de la puerta dimensional de origen pase a la de destino y retorne, por así decirlo, con ésta a las oordenadas espaciales y temporales en las que se encontraba antes del "salto".

Aunque la teoría de las puertas dimensionales se había desarrollado varios siglos antes de su puesta en funcionamiento, hubo que esperar al desarrollo de las primeras "puertas de comunicación", que, basándose en una teoría similar, permitían, no sólo la comunicación instantánea, sino también la necesaria coordinación entre la puerta de origen con la de destino.

El único escollo para el uso de esta técnica de traslado instantáneo es que precisa de una puerta de destino, por lo que siempre se depende  en mayor o menor medida del viaje a velocidades inferiores a la límite. Es decir, hay que haber llegado antes utilizando métodos convencionales.

Hasta la aportación de los sabios kaimines, las puertas dimensionales eran de un coste prohibitivo y necesitaban la puesta en órbita de seis enormes plataformas de dos kilómetros de diámetro y 500 metros de altura que consumían ingentes cantidades de energía y tenían un coste elevadísimo.

 

 

Además de la comunicación y los viajes espaciales, la informática ha evolucionado de forma espectacular, logrando el desarrollo de computadoras de una capacidad de procesamiento y decisión imposibles de imaginar en los años anteriores a la Era Expansionista. Del mismo modo, es posible alterar el cuerpo y la mente de la mayoría de las razas conocidas para potenciarlos y sacar mayor provecho de sus capacidades. Los implantes cerebrales consiguen adquirir conocimientos en cuestión de horas. Tanto la regeneración de tejidos y órganos, como la sustitución de éstos por creaciones artificiales más duraderas y efectivas han alcanzado un nivel que raya la perfección...

Hay más tecnología y descubrimientos que se van presentando a lo largo de las novelas que constituyen LAS CRÓNICAS DE LA FEDERACIÓN.

 

 

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