|
La intención se vio rápidamente acompañada de una sensación de orden
que supusiera tanto la credibilidad que nosotros mismos le dábamos
al proyecto como la fuerza motivadora que lo acercara a la realidad.
Emprendimos la tarea que cada uno, individual y personalmente
escogiera.
La mirada se sintió interpuesta con la realidad por una percepción
fotogénica
de ésta. Así surgieron ideas que acercaban objetos al objetivo con
cierto caos pero no faltos de cierta homogeneidad que cada uno
aportaba en su personal aproximación.
|